La amenaza
ha sido hecha pública. Los huevos dentro
de poco costarán en España un euro la unidad.
En los EE. UU. se quedarán en diez euros la docena. Y los huevos, como no, serán españoles. Vamos, de gallinas españolas, porque de otros
ni están ni se les espera.
Y no hay
huevos porque la gripe aviar ha afectado a las gallinas de Trump. Y un Trump sin huevos ya no sería lo mismo. Sin huevos y sin un botón con el que disparar,
porque si Hitler, que le faltaba un testículo, fue capaz de hacer las
atrocidades que hizo, no quiero imaginarme que hubiera hecho de faltarle los
dos. Sólo falta que Putin también sea
ciclán para cerrar el círculo.
Europa no
escarmienta. Disfrazada de “Hermanita de
la Caridad” no se ha adaptado a los nuevos tiempos ni ha sido capaz de
preverlos. Le han fallado todos los
mecanismos, todos los analistas. Vivir
de rentas se le ha terminado. Su política también. Vive desfasada en sus mundos
de Yupi. ¿O será tal vez todo lo
contrario? ¿Será que una de las fases
del programa pasa por la cesión de Europa a los designios de los grandes
magnates que mueven los hilos de los gobiernos? ¿Tendrá algo que ver Soros en
todo eso? ¿Será la Agenda 2030?
Hace poco
oí una frase que resume muy bien lo que pasa en España y, por ende, en el resto:
“La ideología es la emoción de los pobres.
Los ricos no tienen ideología, tienen dinero”. Por lo visto todos somos pobres. E ignorantes, añadiría. Incluso quienes intentamos dar nuestra humilde
opinión y destapar algunos engaños. Tal
vez, inconscientemente somos utilizados como títeres, como cooperadores
necesarios en el gran teatro del mercadeo.
El escritor
valenciano Santiago Postegullo, tras una conferencia en el Senado, denunció la
inacción institucional en la Dana. Tras
explicar su vivencia en la tragedia de Paiporta, se refirió a la sociedad
romana del siglo I a. C. En aquella
sociedad, eran los políticos quienes se apuñalaban entre ellos. La sensación actual, continuó Postegullo, es
que los políticos del siglo XXI d.C., apuñalan al pueblo. Y yo añadiría, y el pueblo entre sí.
Y añadió
que la famosa frase de Machado: “Españolito que vienes al mundo te guarde
Dios. Una de las dos Españas ha de helarte el corazón”, debería ser
cambiada, actualizada a nuestros días, dada la sensación que se tiene de que
“las dos Españas han de helarte el corazón”.
Pues sí, en
España hay huevos. Y se exportarán a EE. UU. a buen precio, y si queremos
huevos deberemos pagarlos más caros que a los de Trump, si cabe. El negocio es el negocio. No hay ideología
tampoco. Y la gallina empezará a poner
huevos de oro.
PUBLICADO EL 6 DE MARZO DE 2025, EN EL DIARIO MENORCA.