Fue en tiempos de ZP cuando los ataques a los funcionarios se institucionalizaron. Qué mejor defensa que un buen ataque, debió pensar el ahora presunto negociador de la dictadura minada de Venezuela. Más que ataque, desvió la crítica ciudadana por su mala gestión hacia los supuestos beneficios que tenían los funcionarios. ¿Negociador viene de negocio?
Han pasado los años y en el PSOE –al menos en el de Pedro Sánchez- no han cambiado el chip. Lo vienen demostrando cuando hablan de sacrificio y demás. Y ya no digamos cuando estos funcionarios ejercen autoridad. Jueces y policías son diana fácil para las públicas críticas que se retroalimentan en los medios de comunicación afines al PSOE de UP.
El caso del diputado de UP condenado por patalear a un policía, es prueba de ello. Defender a un delincuente por la simple razón de ser un diputado de la extrema izquierda, es algo vergonzoso. ¿Qué hubieran hecho si el diputado hubiera sido de VOX? ¿Lo habrían “fusilado” al amanecer? Lo que sí no hubieran hecho sería aplaudirlo. ¿Desde cuándo se aplaude a quién patea a un policía?
Y de pataletas, muchas. Y mentiras. Tantas que el “maldito bulo” se ha muerto de éxito. El PSOE ha intentado dar patada al viraje que en su momento hizo hacia la izquierda extrema y pretende situarse más encorado hacia la socialdemocracia, pero no se puede cambiar de chaqueta como de bragas y calzoncillos en un telediario, aunque ésta sea de la Sexta. Llevará tiempo.
Igual le ocurre a Pablo Casado que tampoco puede aglutinar el centro derecha cuando antes tiene que posicionarse en las aguas revueltas de su partido. Está claro que Ayuso no tiene capacidad para gobernar un país, y menos a España, pero su mérito en Madrid -además de a los madrileños- se le tiene que reconocer de alguna forma. Y con pataletas, nada de nada.
Otros que deben estar con las pataletas deben ser los socialistas de Armengol, que se niegan a apoyar una REB en condiciones. Vamos, que primero anteponen sus intereses partidistas personales antes que las de sus lacayos. Y eso puede llamarse servilismo a Madrid cuando no traición a sus votantes.
De momento ya tenemos propuestas para renovación de cargos, eso sí, priman más las tendencias de los juristas que sus competencias profesionales. Otra dependencia de la independencia. Otra patada a la Constitución.
Y a nosotros sólo nos queda la pataleta. La luz, el agua mitad nitrada, la gasolina, son ejemplos de los pisotones que nos dan. Y que recibimos con sumisión.
PUBLICADO EL 28 DE OCTUBRE DE 2021, EN EL DIARIO MENORCA.