EL ANTÍDOTO PARA LOS ANTI-TODO

Quienes tenemos hijos sabemos que la mejor arma para educarlos es el ejemplo. El ejemplo de la verdad, sobre todo.  Desde el primer momento -incluso antes- de su reinado, Pedro Sánchez ha faltado a la verdad.  Y ya no digamos cuando la pandemia irrumpió en nuestras vidas.  De negar la mascarilla a hacerla obligatoria.  De salir todos juntos a encerrarnos en casa.  Del “comité de expertos” al “todos contra Madrid”.  Del “no es no” al sí a todo.

Y mientras Sánchez sigue faltando a la verdad – y escurriendo el bulto en la toma de decisiones-, sus homónim@s de la cogobernanza siguen improvisando en su día a día.  Pasamos de confinamientos de catorce días previa negatividad a sólo siete -y sin prueba negativa que lo avale-, y con perspectivas a cuatro.  Pasamos de priorizar la vida a salvar la economía.  Crean falsas expectativas de seguridad con el pasaporte Covid, en vez de fomentar las medidas preventivas, como son la vacunación, el mantenimiento de las 3 emes y los test de antígenos.  Hablan de gripalizar cuando sigue muriendo gente en los hospitales.

Y quienes de verdad estamos ayudando a salir del entuerto, somos sin duda los ciudadanos, quienes nos vacunamos cuando nos indican, que mantenemos las 3 emes, quienes ante una reunión social previamente nos realizamos test de antígenos, quien al haber sido contacto estrecho o haber dado positivo se autoaisla, quien en definitiva es un ciudadano responsable. 

Y ante ello, la administración, el poder, este ente inalcanzable para la mayoría de los ciudadanos, va rezagada y con el paso cambiado. Suspende en previsión y en todo lo demás. No prevé la necesidad del stock de test de antígenos y tarda en abaratar el precio -copia y pega del tema de las mascarillas-, no prevé la precariedad del sistema sanitario para la gestión de los trámites de los ciudadanos – bajas laborales, consultas médicas y de información Covid, pruebas PCR, etc-.

Si a todo ello añadimos la mala preparación -de unos y otros- ante una administración electrónica, en la que incluso algún representante gubernamental aconseja acudir previo pago a las gestorías para la realización de los trámites para con la administración pública, ¡apaga y vámonos! -y ahora con el precio de la electricidad, más aún-.

Y si a todo eso añadimos las peleas y la nula trasparencia de quienes pilotan la nave, sólo consiguen armar a los escépticos con falsos argumentos en que avalar sus falsas teorías conspiranoicas.

No fomenten la duda.

Aceptamos pulpo, pero no calamar.


PUBLICADO EL 27 DE ENERO DE2022, EN EL DIARIO MENORCA.

SIMPLEMENTE, MENORCA.

Nuestro editor lo dejó claro y alto en la gala de la celebración del 80 aniversario de Es Diari, “ser un diario donde los menorquines puedan encontrarse y confrontar libremente sus ideas y experiencias”.  Y esa es la realidad.  Esa es la historia.  Este es el presente y sin duda, el futuro de nuestro Es Diari.

Quieres ir a más e intentas no liarte con el concepto de Menorca.  Ya no sabes si te refieres a tu isla, a tu territorio, a tu patria -chica o grande, ¿qué más da? – o al periódico que ha cumplido ya los ochenta inviernos.  No entenderías el uno sin el otro, sin duda.  Como no entenderías el desayuno sin el hojear -y ojear- sus páginas.

Libertad y respeto.  Diversidad.  Insularidad y solidaridad. Fomento de lo local.  Vamos, sustantivos éstos que son difíciles de encontrar en el ámbito cotidiano si los buscamos detrás de la pantalla del ordenador o del televisor, y en cambio son fáciles de encontrar con solo remover algún pedrusco, matorral o barrera de nuestra siempre Menorca. Y los seguirás encontrando en ambos.  Sobre el terreno y sobre el papel. Dichosos ambos.

Liberas la imaginación y se te presenta una sensación de alcanzar tu propia identidad colectiva.  ¿Seríamos capaces de vivir sin estar anclados ni a unos ni a otros? ¿Es factible en nuestros días vivir desconectados del resto? ¿Es la insularidad un beneficio o una carga? ¿O seríamos como aquellos jóvenes que se independizan del hogar materno, pero vuelven para comer y lavar la ropa?

¿Qué ocurre cuando el temporal nos corta el suministro de víveres? ¿Qué ocurre cuando el cordón umbilical que nos une energéticamente de Mallorca se corta? ¿Qué ocurre cuando la sanidad no tiene especialistas?  Son preguntas escogidas, sí, pero realidades que nos toca vivir y padecer año tras año, al menos a los que vivimos aquí los doce meses del año y no sólo por tener descuento de residente ni hogar donde confinarnos.

Simplemente Menorca.  Pero en esta ocasión, el simplemente es el todo.  No es casualidad que las galas del Diario Menorca se celebren las vísperas de Sant Antoni, patrón de Menorca. No voy a entrar en las disputas de si es patrón o si es diada -para mí seguirá siendo patrón-, pero comparto el Sant Antoni. 

Si nos fijamos, son pequeños conceptos los que nos separan. ¡Con lo fácil que sería encontrar puntos comunes y auparnos en ellos!

Y sin duda, Es Diari, nuestro medio de comunicación de cabecera, es uno de estos puntos comunes.  Uno de tantos que nos unen.

Felicidades Menorca. Per molts anys.


PUBLICADO EL 20 DE ENERO DE 2022, EN EL DIARIO MENORCA.

UNA MEDALLA A LA SEMANA

Los hay que son unos crack, y con sólo consultar las páginas del BOE nos daremos cuenta de ello y de que España es un país de pandereta.  Por el título supongo que el lector ya habrá adivinado que me refiero a Màxim Huerta, exministro socialista a quien le concedieron recientemente la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III por haber estado una semana -sábado y domingo incluido- como titular del Ministerio de Cultura y Deporte.

De “a la virtud y el mérito” lema con el que se instituyó dicha condecoración, “a la muestra del real aprecio” con el que se le concedió, hay un buen trecho a recorrer.  Vamos, que mérito, lo que se dice mérito por haber permanecido una semana como titular de una cartera ministerial, no se le aprecia.  Y virtud, a no ser que fuera por la de haber dimitido cuando se destapó la “presunta” reclamación de Hacienda, tampoco se entiende que mereciera un reconocimiento de tal alta alcurnia -aunque cuesta dimitir hoy en día-.

Cuando una condecoración se da a diestro y siniestro, lo único que se consigue es el desprestigio de la misma.  ¿Qué pensarán de ello las otras personas que en su momento hayan recibido dicha Gran Cruz “a la virtud y el mérito”?  Vamos, es como el aprobado general inventado por los gobiernos de Pedro Sánchez en versión medalla.  ¿Para qué estudiar si al final aprueban todos?, pensará el listillo de la clase.

Y lo preocupante no es que por una semana de trabajo -cinco días sin contar el fin de semana- le hayan concedido una medalla, lo preocupante es si en vez de una semana hubiera permanecido toda la legislatura ¿Cuántas medallas, cruces, collares y encomiendas le hubieran concedido por sus “buenas acciones en beneficio por España y la Corona”?

Y lo que uno nota a faltar ante tales despropósitos es la falta de orgullo propio, de ética personal, de ser coherentes con uno mismo.  Repasas los nombres de los demás condecorados y te encuentras con nombres de declarados antimonárquicos y ferviente republicanismo, y piensas qué mejor ocasión para hacer un gesto de agravio a la monarquía rechazando la concesión de una medalla, qué a más inri, lleva nombre de monarca.

Y la duda vuelve a saltar.  Si dicha condecoración se da por las “buenas acciones en beneficio por España”, cuando finiquiten al ya famoso ministro de Consumo, con tantas políticas, comentarios y disposiciones tomadas y llevadas a cabo “presuntamente” en contra de nuestros productos que se exportan al exterior ¿Qué condecoración le concederán?

PUBLICADO EL 13 DE ENERO DE 2022, EN EL DIARIO MENORCA. 

27, Y COLEANDO


Hay regalos que te dejan huella en la memoria.  La mía hace ya tiempo que está colapsada y sufre un deterioro prematuro que me hace vivir más feliz.  Me he olvidado de muchos capítulos de mi vida y de otros sólo retengo la esencia, aunque no los detalles. Vamos, que me acuerdo si algún tipejo me cae mal, aunque desconozca los motivos de ello.  No necesito más.

Otros recuerdos no se han deteriorado y se mantienen vivitos y coleando.  Es el caso de mi primer escrito en Es Diari. De ello hace ya veintisiete años y fue un día como hoy, festividad de los Reyes Magos.  Hubo sin duda un antes y un después. Un motivo y una supervivencia.  Son pocos quienes conocen los motivos de esta salida a escena. Y -menos aún- del mantenimiento sobre el escenario.

Sin duda fue -en lo personal y profesional- un momento duro.  Muy duro.  Fue una época en la que viví ilegalidades, represalias, traiciones, mentiras…  Y una de dos: o me derrumbaba o renacía de mis cenizas.  Y renací.

Renací gracias a que Es Diari me publicó en forma de articulo y a toda página, el escrito que había mandado titulado “De pie o de rodillas”. Vaya si renací. Más bien, fueron las circunstancias y el espíritu de supervivencia quienes me obligaron a renacer.  Dejé atrás proyectos que ya no servían y me dejé llevar.  Vaya si me dejé llevar.

El cambio de chip hizo lo demás.  El tren pasó y me subí a él.  Y mi vida cambió gracias a una injusticia, sí, pero cambió para mejor.  Otros proyectos y otras ilusiones rellenaron el vacío. También don Leandro, don Federico y Mô, tuvieron su parte en ello. Y su historia. Breve, pero intensa.

A quince días justos de colgar los hábitos -vamos, de jubilarme- algunos me han preguntado si también dejaría de escribir en Es Diari. ¿Cómo voy a dejar de escribir si se lo debo todo? Es Diari ha sido mi terapia, mi psicólogo, mi “pastillita” que me cambió de vida y la vida. ¿Cómo renunciar a una “medicina natural” que te ha dado lo que otros te arrebataron?

Dicen que el tiempo pone a cada uno en su lugar.  Puede ser, pero no siempre.  Soy de los que piensa que, si no se le ayuda, el olvido, esta desmemoria a la que me refería al principio, borra el recuerdo y mantiene la falsedad en la historia.  El boca a boca se deteriora y con el tiempo pierde la esencia que lo provocó.

Tal vez ahora, tras la jubilación, será un buen momento de destapar pequeñas historias que han permanecido en pequeño comité y censuradas por imperativo legal.  O por miedo a las represalias.  Tiempo al tiempo.


PUBLICADO EL 6 DE ENERO DE 2022, EN EL DIARIO MENORCA