MÁS POR MENORCA


¿O debería decir Més per Menorca?  Lo cierto es que conozco a políticos de esta agrupación y tengo que hacer un público reconocimiento a sus personas.  Son personas –las que conozco- que nadie les podrá negar su amor incondicional por Menorca. Pausadas, tranquilas, educadas, al menos en los contactos tanto personal como profesional que he mantenido con ellas.  Otra cosa será su día a día en el entramado político, pero eso ya no me afecta.  O sí, pero como a cualquier otro ciudadano.

Por analogía querrás comparar a sus socios mallorquines en eso de nombre, y te asombra que cada uno vaya por su propio camino y por sus propios intereses.  Eso sí, el catalán parece uno de los pocos nexos comunes entre ambos.  Catalán sí o sí, diría un apuesto Pedro Sánchez si tuviera que defenderlo en la intimidad.  Pero de la intimidad no podemos hablar, so pena de vulnerar algún derecho constitucional.  Lo público y lo publicado será  a lo único que uno pueda referirse.

Y me ha sorprendido que las exigencias que los de Més per Menorca  han puesto sobre la mesa para votar la investidura de Francina Armengol hayan sido precisamente cuestiones tan banales y de sentido común excepto el siempre presente tema del catalán-, como si el PSOE de Armengol no pensara desarrollarlas.   Temas tan consabidos  como son  las conexiones aéreas, la educación en todas sus edades, la atención sanitaria para la isla, el reparto de la ecotasa y pocas cosas más han completado estos casi veinte puntos acordados.

Y me ha sorprendido porque son unos temas en la que todos los menorquines independientemente de nuestras debilidades políticas a la hora de introducir la papeleta en la urna, podríamos suscribir.  Son temas de cajón, vamos.  O bien esta negociación es de puro trámite para la foto de rigor o es que de verdad, Mallorca nos tiene relegados a segunda división.

Quienes también me han sorprendido –lo digo por quedar bien- han sido sus –ya no estoy tan convencido- análogos en nombre y  lista, mallorquines.  Los de Més per Mallorca amagan –por quitar fuego al asunto-  con un golpe interno por el reparto del botín de la investidura.  Los de Menorca, siguen sin duda anclados en la negociación a nivel insular. 

Y ya para terminar con guasa el escrito de hoy, me gustaría conocer  la respuesta que daría algún independentista de nuestra tierra, si necesitáramos la intervención de miembros de la UME para sofocar algún incendio. ¿Dirían también que España nos ayuda para que el fuego no les llegue a sus costas?

PUBLICADO EL 4 DE JULIO DE 2019, EN EL DIARIO MENORCA