EL OMBLIGO DE SÁNCHEZ

Si de verdad existieran estos afortunados seres, diría que el mérito de Pedro Sánchez es “tenir es llombrígol que li mira per amunt”.  Pero como no hay relación entre la inclinación del ombligo y ser afortunado, deberemos aceptar que es un listillo.  O simplemente que los demás somos tontos.  Y puestos a llamar a cada uno por su nombre, me inclino por lo segundo.

Aún me retumban los oídos al recordar la parrafada que soltó nuestro invicto presidente Pérez-Castejón -Pedro Sánchez, para más señas- en la presentación del programa “Misiones País para la Innovación” allá, por diciembre de 2020.  Por un instante pensé estar oyendo a Groucho Marx con su parte contratante de la primera parte… pero no.  A Groucho se le entiende y comprende. Y nos reímos con él y de él.  Con Pérez-Castejón, la cosa cambia: No se le entiende ni comprende, pero se le aplaude.  ¡Vaya si se le aplaude!  ¡Y a ver quien es el chulo que no le ríe la gracia!

¿Alguien entiende la parrafada “El objetivo es que nuestro ecosistema innovador tenga experiencia en la definición de objetivos concretos de mejora y en la colaboración en grandes proyectos multidisciplinares orientados”?  Pues lo dicho, no es que él sea más listo ¡somos nosotros quienes somos más tontos!  Y no es la única parrafada que va soltando, no.  Repasen sus apariciones, aparten las faltas a la verdad, e intenten comprender el resto.

Y las faltas a la verdad, esas a las que nos tiene tan acostumbrado, han dejado la nariz de Pinocho a la más mínima expresión.  Y hay que tener coraje para eso. Y lo tiene.  Descubierto una y otra vez con las mentiras y las incongruencias habidas y por haber, el sujeto no pierde la sonrisa.  Ni la soberbia.

Lo último ha sido la aprobación de la reforma laboral.  ¿Fallo humano, fallo informático, tongo?  Me inclino más por un acuerdo disfrazado in extremis.  Vamos, que alguien del PP pudiera pensar que mejor aprobarlo en este momento que añadir más concesiones a los vascos, a los independentistas catalanes y a las amistades de los terroristas; y por aquello del teletrabajo por la convalecencia, pues tecla va, tecla viene.  Y puestos a equívocos, hasta Batet se erró en contar los votos.  Cuando se rompen los esquemas….

Y hablando de la reforma laboral ¿algún trabajador conoce los cambios introducidos y los beneficios que obtendrá?   Seguramente se creen las palabras de Pérez-Castejón y asociados, de que lo que se ha hecho ha sido derogar la reforma laboral del PP.  Pues ya saben…. “Mentre hi hagi ases …..”


PUBLICADO EL 10 DE FEBRERO DE 2022, EN EL DIARIO MENORCA.