¿Se acuerdan cuando en pleno confinamiento
anticonstitucional decretado por el Gobierno de Pérez-Castejón se controlaron
nuestros movimientos -de forma “anonimizada” según dicen- mediante nuestros
móviles sin orden judicial que lo autorizara? ¿Se acuerdan cuando todos los
partidos que auparon al susodicho a la presidencia del Gobierno
-independentistas, sediciosos, filoetarras, etc- aprobaron este control? Y no
pasó nada. Nadie dimitió. Nadie fue
juzgado por encerrar a cuarenta y tantos millones de españoles y asimilados sin
orden judicial que lo avalara.
Ahora, tras la chapuza de Pegassus, que con orden
judicial y actuando en defensa de España y contra unos potenciales
delincuentes, van los mismos socios -y enemigos de España- de este
Pérez-Castejón y le exigen dimisiones y le -nos- practican el más mísero
chantaje.
Está claro que tiene que haber dimisiones. O ceses.
Porque no es lógico que unos servicios secretos, unos espías o lo que
sean, sean tan chapuceros como para que se les descubra. O eso, o que existe un alguien que
intencionadamente ha dado el chivatazo.
Y es a ese alguien, a quien habrá dado el chivatazo, o quien haya hecho
la chapuza descubierta, a quien hay que cesar.
Y el presidente del Gobierno también debería
dimitir, dado que no se le pueda cesar.
La imagen dada en el Congreso fue denigrante. Más bajo no puede caer un político. Aunque de Pedro Sánchez Pérez-Castejón todo
sea posible. Su discurso y su posición
fue debidamente corregida por la ministra de Defensa Margarita Robles. Con dos ovarios dejó las cosas bien claras a
estos potenciales enemigos de España y, además presuntos aliados de Putin.
Hace ya tiempo que los enemigos de España tienen en
el punto de mira a Margarita Robles. Incluso desde el mismo gobierno piden su
cese. ¿Tan difícil es defender a España frente a las miserias independentistas
y bananeras? ¿Dónde está el sentido de estado dentro del Gobierno? ¿Es normal
tener como presidenta del Congreso de los Diputados a una persona que al
parecer tiene más simpatía con quienes desean destruir España que con quienes
desean defenderla?
Y el tema no va de estrógenos ni de testosterona, ni
de ovarios ni testículos, simplemente de sentido de Estado, de sentido común,
de priorizar intereses generales antes que el interés propio de cada uno. Y aquí es en lo que a Pedro Sánchez lo tienen
bien amarrado. Vamos, que el famoso
“cautivo y desarmado” lo debió escribir Franco pensando en él.
¿Será por eso que él aún piensa con Franco?
PUBLICADO EL 5 DE MAYO DE 2022, EN EL DIARIO MENORCA.