LAS DISCULPAS DE LA PRESIDENTA

 

Le faltó añadir que no lo haría más.  Pero no, la presidenta sólo se disculpó, aunque uno no entienda porqué lo hizo.  Si según ella lo hizo todo  bien, ¿por qué se disculpó?

El subconsciente a veces nos juega malas pasadas.  Y para eso están los asesores políticos y los comunicados en diferido.  Y aun así, hay quienes tropiezan de tal manera que, en vez de arreglar el entuerto, lo único que hacen es avivar las dudas.

Uno no entiende que si alguien se desmaya en la calle, justo saliendo del bar, eso sí un poco antes de la una de la madrugada, sus acompañantes permanezcan en la calle, fuera del bar, y sin llamar a una ambulancia.  Lo normal en estos casos es que se llame a una ambulancia y que mientras se la espera,  se le entre en el bar donde sería atendido con mayor comodidad que no tirado en la vía pública, más aún si va acompañado de la mismísima presidenta de la Comunidad.

Uno no entiende que si de verdad la salida y posterior desmayo se produjo antes de la una de la madrugada, hasta pasadas las dos aún estuvieran en la calle.  Lo más lógico hubiera sido que una vez recuperado, se le acompañara a su domicilio para acabar de recuperarse del presunto susto, siempre que no se creyera necesaria la visita a un centro médico.  A no ser …, que el desmayo no fuera tal.  O bien eso, o que dado que la presidenta también es farmacéutica, con los conocimientos bien aplicados a la causa, bien pudiera propiciar una milagrosa recuperación.  Vamos que entre el alcohol frotado en las muñecas  y el agua del Carmen para el susto,  aquello debió ser una recuperación en toda regla.  ¡Y milagrosa!

Uno tampoco entiende cómo el presunto infractor de tener el bar abierto pasadas las dos de la madrugada, en vez de alegar que el motivo de ello era que una persona se hubiera desmayado en el interior del local o en las inmediaciones, manifestara que no había podido cerrar a la hora legalmente establecida porque estaba una autoridad en el interior del mismo.  Es más, hubiera sido más creíble que alegara que no había cerrado a la hora motivado por una causa médica que la de no querer indicar a los clientes que debía cerrar el bar por “imperativo legal”.  Pero claro, las alegaciones fueron en el momento de la denuncia y las disculpas una vez procesado por los asesores.

Y ya no digamos del extravío del acta de la denuncia.  Algún documento se puede extraviar, pero en este caso, las dudas  juegan en contra de la presunción de inocencia. 

Y todo por una cena fuera del “teletrabajo”. Jajaja.


PUBLICADO EL 29 DE OCTUBRE DE 2020, EN EL DIARIO MENORCA.

POLICÍAS, PROFESORES, JUECES….

Estas  profesiones  del título de hoy son una mera representación de los estratos de responsabilidad y ligereza que se exigen. Terminaría esta lista con el sumun de los sumun, los  personajes políticos que nos han tocado padecer en nuestros días,  dioses omnipresentes,  señores y dadores de prebendas, y como no, llenos de “sanchisidad” y escribidores de la historia y de la fe.

¿Se imaginan que un  policía denunciara a un ciudadano sólo por su ideología política?  No se lo pueden imaginar porque es muy difícil que ocurra.  Y si ocurriera no se libraría de una sanción.  Existe mucho control sobre las acciones de los policías.  Sus actos son fiscalizados por los  mandos, por los  ciudadanos y  por los jueces y fiscales.   Y en cambio, se les exige rapidez en la toma de decisiones.  En segundos, deben decidir si se detiene o no a un ciudadano. Y con la responsabilidades en caso de errar en ellas.

El profesor dará en clase su versión  de la historia.  Los buenos serán buenos y los malos serán malos, según su ideología.  La libertad de cátedra lo ampara.  ¿Quién será capaz de exigir a un profesor que demuestre que aquel suspenso  fue justo  y no por portar una banderita en la muñeca o en la mascarilla? Mientras al policía lo graban continuamente desde dentro y desde fuera, las cámaras no pueden entrar en las aulas.  Más autonomía, menos responsabilidad.

El juez interpreta las leyes.  Y juzga los hechos.  Una equivocación puede ser incluso  una diferente interpretación.  ¿Será por eso que las sentencias terminan en “fallos”?  Los jueces son también uno de los tres poderes del Estado.  Independientes, claro. 

Independientes,  hasta que los organismos europeos alertan de las maniobras de los populistas con hacerse con el control de la Justicia. 

Y  al contrario de lo que ocurre con los policías, sus decisiones no tienen por qué tomarse al momento.  Pueden transcurrir días e incluso semanas y años  en dictar una sentencia, en detener o poner en libertad a un acusado. Y si se equivoca, serán diferentes interpretaciones.

Europa ya ha advertido a España de que  la dependencia de la Fiscalía General del Estado y de los propios fiscales –como lo anunció públicamente Sánchez-  del Gobierno,  no es bueno para la salud democrática.  Ahora, Europa está a punto de cuestionar  otra vez a España por la dependencia de los Jueces con el Gobierno de turno.

¿Por qué insiste tanto el Gobierno Sánchez-Iglesias en colocar a jueces afines  en el CGPJ? ¿Jueces afines? ¿No son independientes?


PUBLICADO EL 22 DE OCTUBRE DE 2020, EN EL DIARIO MENORCA.

EL ESTADO LA ARMA

 

Esta vez sí. Al rey le dieron permiso para viajar -bajo vigilancia- a Barcelona.   Acompañó al Doctor Sánchez –o al revés- a la entrega de los premios de la Barcelona New Economy Week. Vamos, un evento  nada comparable con la entrega de despachos a los nuevos jueces.

Mientras el Jefe del Estado y el Presidente de la República paseaban por Barcelona, en la Moncloa  la Primera Ministra Carmen Calvo decretaba el Estado de Alarma para Madrid.  Y todo,  por la rabieta que cogió el filósofo Illa -quien además de futuro candidato a la Generalitat es ministro del  Covid-,  cuando un  juez le dijo que las cosas o se hacen bien, o no se hacen.

Un Estado de Alarma peculiar,  porque no impide que los madrileños puedan infectarse entre sí,  al no confinarlos  en sus domicilios.   Sólo les prohíbe salir del municipio.  Vamos, con más libertad de la que tenían algunos barrios días antes. Al menos ya no hay barrios de ricos ni barrios de pobres.  La igualdad ante todo.

De todos modos, esta vez no han decretado el arresto domiciliario –como sí lo hicieron en marzo- porque ya se olían que ni los jueces ni los ciudadanos se lo permitirían.  Porque una cosa es el Estado de Alarma y otra muy distinta  el Estado de Excepción.  Pero claro, tampoco se les puede exigir tanto conocimiento a ministr@s y diputad@s.

Si  hoy en día ya no es necesario saber sumar - las máquinas registradoras incluso te indican el cambio que tienes que devolver al cliente-, con el aprobado general de la ministra Celaá, tampoco se les podrá exigir que sepan leer.

Y la táctica funciona.  Casi todos –los afines al régimen- hablan de Madrid, de Ayuso y de Illa.  Casi nadie –somos minoría los que no estamos embriagados por esta corriente bolivariana- comenta ya el tema de las supuestas cloacas del Estado  que se ciñen sobre el Vicepresidente segundo del Gobierno.  Y es que, ya lo decía Pablo Iglesias, que la justicia no era igual para todos.  ¡Qué gran razón tenía cuando abogaba por eliminar los aforamientos!

La mujer del Vicepresidente acusado de al menos tres delitos, sale en su defensa diciendo que las niñas podrán abortar sin consentimiento paterno.  Y uno piensa, qué tendrá  que ver el aborto de unas niñas con las graves acusaciones a su marido.  Pero bueno, cada uno tiene los conocimientos que tiene y no se puede exigir más.  Y  a sus asesores, tampoco, porque la transparencia, al parecer, tampoco es su fuerte.

La que  no armó el Rey Sol  cuando dijo “el Estado soy yo”, la armarán Sánchez-Iglesias, ahora.


PUBLICADO EL 15 DE OCTUBRE DE 2020, EN EL DIARIO MENORCA.

APROBADO GENERAL, UMM CASI

 

Debo confesar mi total convencimiento en que el gobierno Iglesias-Sánchez  se lo está poniendo difícil a la oposición para que los echen de la Moncloa.  Cada norma, cada rueda de prensa, cada comunicado, son puntos que se suman a los votos necesitados de urnas.

La última habrá sido la del aprobado  general –o casi- anunciado por la ministra Celaá.  Aprobado –casi- general porque el Gobierno sigue utilizando la ambigüedad, y como no, los traspasos de las patatas calientes a las CCAA.  El Gobierno lanza la posibilidad y deberán ser  los gobiernos autonómicos quienes se responsabilicen de la acción.  Vamos, que de tontos, ni un pelo.

Los tontos serán los nuevos bachilleres y técnicos que con un aprobado bajo el brazo intentarán abrirse paso en el mercado laboral y algunos no valdrán ni para hacer un circulo con un vaso –y no me refiero al anagrama de Podemos, claro está, porque para eso seguro que sí aciertan-.

Ya tenemos el aprobado general por la gracia de Celaà, y  la  vivienda y el  ingreso mínimo, por la gracia de Iglesias.  Ahora sólo faltará añadir un medio de transporte –sostenible, a ser posible- y un destino turístico –Venezuela, Irán, Cuba-. Lo demás, poco importará.  Y si alguien necesita o discrepa,  mejor que acuda a los Servicios Sociales (SS) antes que a los juzgados.  Será  más rápido y más resolutivo.  E igual de justo.  O injusto.

Y es más. ¿Para qué necesitamos las pensiones si nos darán un ingreso mínimo para subsistir? ¿Para qué necesitamos estudiar si nos aprobarán igualmente? ¿Para qué ahorrar si igualmente se nos facilita la okupación de una vivienda?

Pero aún falta.  Lo cierto es que a Podemos-PSOE aún les falta dar un último paso.  Necesitan tener una masa más abultada de votantes.  El primer paso lo dieron favoreciendo la inmigración ilegal  y la okupación –la bajada de pantalones a terroristas y secesionistas ha sido un añadido sin importancia-.   Ahora faltará animar a este nuevo Frente de Juventudes para que con la promesa del aprobado general depositen entusiasmados sus votos.  Y para ello será necesario encajar la edad de voto con la del estudio.

Una vez hayan captado el voto de  los niños –dejad que se acerquen a Mi- el Nuevo Orden ya estará en disposición de regir nuestros destinos, por los siglos de los siglos.  O al menos hasta que a otro Iluminati se le ocurra hacer un nuevo experimento de laboratorio con los datos del CIS.

Y al final del escrito se me dispara la duda: ¿Para qué trabajar si igualmente nos darán un  mínimo vital?


PUBLICADO EL 8 DE OCTUBRE DE 2020, EN EL DIARIO MENORCA.

PASARSE TRES MONTAÑAS

 

Si lo acostumbrado era pasarse tres pueblos, ahora con este gobierno bolivariano se  ha reinventado el término con el de  “pasarse tres montañas”.  Uno desconoce si la terminología usada presuntamente por el ministro Campo –el uso de la mascarilla favorece la presunción de inocencia y por ende, impide demostrar su autoría- es de mayor calado que si se hubieran pasado tres pueblos.  Dependerá como no, de la distancia que se dé entre los pueblos y montañas que se tomen como referencia.  Pero lo de menos es la magnitud de pasarse, sino el motivo de pasarse.

Entiendo que el ministro no acepte que un subordinado suyo no esté de acuerdo con los vetos y desplantes  que desde hace tiempo el Gobierno  viene haciendo al monarca.  Entiendo que un  ministro del Gobierno Iglesias-Sánchez no admita la libertad de expresión, aunque ésta sólo sea para vitorear al Jefe del Estado. Entiendo, pero no lo comparto.

Entiendo lo anterior,  porque también uno aprende con el tiempo.  Y he aprendido que una cosa no implica la otra.  El que uno sea socialista no implica que, aunque se diga demócrata, respete a los demás.  Que la democracia es una cosa, y el respeto es otra –por eso se escriben diferente-. Algunos dirán que Hitler con su Nacional Socialismo alcanzó el poder por medios democráticos. Y el Frente Popular, también.  Sin comentarios.

Como también entiendo que Sánchez se apoye en los herederos de terroristas y golpistas para mantener su colchón en la Moncloa.  Lo entiendo más que nada, porque me imagino el presunto shock traumático que puede haberle afectado  tras ser defenestrado en su momento de su propio partido.  Entiendo la rabia contenida y los daños y secuelas que ello pueda haberle acarreado.  Entiendo, pero no lo comparto.

Entiendo que los jueces quieran mostrarse como profesionales independientes. Lo entiendo, pero visto como está el patio con miembros de la judicatura  ocupando plazas de políticos en todas las tendencias del arco parlamentario,  vistos los navajazos que se están dando entre algunos sectores de la fiscalía, vistos los públicos comentarios del invicto presidente sobre la dependencia de éstos…, no lo comparto.

Y ya no digamos si a los socialistas se les unen los marginados y resentidos comunistas, que más que políticos parecen okupas de lo público. 

Y aún corriendo el riesgo que ser fusilado al amanecer, diré que sí, que me pasaré  tres montañas si es necesario –o cuatro-, pero para mí, y aun respetando a los republicanos,  ¡Viva el Rey! ¡V.E.R.D.E!

 

PUBLICADO EL 1 DE OCTUBRE DE 2020, EN EL DIARIO MENORCA.