Si lo acostumbrado era pasarse tres pueblos, ahora con este gobierno bolivariano se ha reinventado el término con el de “pasarse tres montañas”. Uno desconoce si la terminología usada presuntamente por el ministro Campo –el uso de la mascarilla favorece la presunción de inocencia y por ende, impide demostrar su autoría- es de mayor calado que si se hubieran pasado tres pueblos. Dependerá como no, de la distancia que se dé entre los pueblos y montañas que se tomen como referencia. Pero lo de menos es la magnitud de pasarse, sino el motivo de pasarse.
Entiendo que el ministro no acepte que un subordinado suyo no esté de acuerdo con los vetos y desplantes que desde hace tiempo el Gobierno viene haciendo al monarca. Entiendo que un ministro del Gobierno Iglesias-Sánchez no admita la libertad de expresión, aunque ésta sólo sea para vitorear al Jefe del Estado. Entiendo, pero no lo comparto.
Entiendo lo anterior, porque también uno aprende con el tiempo. Y he aprendido que una cosa no implica la otra. El que uno sea socialista no implica que, aunque se diga demócrata, respete a los demás. Que la democracia es una cosa, y el respeto es otra –por eso se escriben diferente-. Algunos dirán que Hitler con su Nacional Socialismo alcanzó el poder por medios democráticos. Y el Frente Popular, también. Sin comentarios.
Como también entiendo que Sánchez se apoye en los herederos de terroristas y golpistas para mantener su colchón en la Moncloa. Lo entiendo más que nada, porque me imagino el presunto shock traumático que puede haberle afectado tras ser defenestrado en su momento de su propio partido. Entiendo la rabia contenida y los daños y secuelas que ello pueda haberle acarreado. Entiendo, pero no lo comparto.
Entiendo que los jueces quieran mostrarse como profesionales independientes. Lo entiendo, pero visto como está el patio con miembros de la judicatura ocupando plazas de políticos en todas las tendencias del arco parlamentario, vistos los navajazos que se están dando entre algunos sectores de la fiscalía, vistos los públicos comentarios del invicto presidente sobre la dependencia de éstos…, no lo comparto.
Y ya no digamos si a los socialistas se les unen los marginados y resentidos comunistas, que más que políticos parecen okupas de lo público.
Y aún corriendo el riesgo que ser fusilado al amanecer, diré que sí, que me pasaré tres montañas si es necesario –o cuatro-, pero para mí, y aun respetando a los republicanos, ¡Viva el Rey! ¡V.E.R.D.E!
PUBLICADO EL 1 DE OCTUBRE DE 2020, EN EL DIARIO MENORCA.