ENERO EN ALZA

 

Hubo un tiempo en que cada vez que Zapatero nos subía la luz, su ministro Miguel Sebastián nos regalaba una bombilla.  Ahora, cuando su copia y pega, el copresidente invicto Sánchez  -Pedro para más señas-, nos la ha vuelto a subir, de momento lo único que nos han regalado ha sido a Filomena, una borrasca que nos mantiene congelados y con la calefacción por las nubes.

2021 ha empezado con fuerza.  Se le nota que en la carrera de escaparse del maléfico bisiesto no ha soltado el pie del acelerador y no hay quien lo pare.  Los republicanos entran en el Capitolio en un intento de parar la victoria de los demócratas.   Este ataque a la democracia estadounidense  nos recuerda a los españoles los ataques fascistas a la democracia española, primero por parte de aquella derecha involucionista del 23F  y la otra menos rememorada por parte de los republicanos de izquierda del 15-M, con su “rodea al Congreso”.

Las vacunas, de momento siguen con el mismo protocolo que ya conocíamos.  Propaganda y desconcierto.  En vez de contratar a más personal se apuesta por ampliar jornada del ya existente.   Y luego hablan de colapso en la Sanidad Pública, de la ampliación de turnos, de la fatiga de combate.

La administración electrónica de las Administraciones Públicas parece que aún no se ha puesto las pilas.  Uno ya no sabe si es que son “made in PRC” o sencillamente está hecha  a imagen y semejanza del Gobierno de turno.  ¿O serán los propios  ministros o sus asesores técnicos quienes sólo funcionarán en versión Beta?  Lo raro sería  que el SEPE y demás organismos estatales funcionaran correctamente y que la Directora Insular no tuviera que recomendar hacer uso de entidades privadas para las gestiones con la administración pública.

Parece que las prórrogas de los ERTEs  tampoco entraban en el presupuesto.  Deberán ser  los agentes sociales los encargados de exigir al Gobierno la prórroga de éstos. ¿De verdad, teniendo un gobierno progresista, inteligente y obrero, tienen que ser los agentes sociales quienes exijan que los ERTEs se amplíen más tiempo, máxime cuando desde los gobiernos,  tanto central como autonómicos,  se imponen más restricciones comerciales y de movilidad?

Vamos, que con este Gobierno “quien no llora, no mama”.   Se crea el ingreso mínimo vital con toda la propaganda que le asiste, y como no llega a todos,  habrá que rectificarlo para que llegue a más. ¿Por qué no lo hicieron bien desde un principio y no tener que esperar a que se llorara?

Seguimos en versión Beta.


PUBLICADO EL 14 DE ENERO DE 2021, EN EL DIARIO MENORCA