BOCAS DESTAPADAS

Sábado por la mañana. Un peninsular, asiduo veraneante, me recuerda que “al aire libre” ya no es necesario el uso de la mascarilla. Le comento -amablemente, eso sí- que será “si yo quiero”. Asiente a mi comentario y nos despedimos con una sonrisa medio tapada.

Es un sábado fructífero. El Govern rectifica y se pone las pilas en cuanto a la vacunación de los jóvenes. Ahora, que se conocen los macro-contagios de los botellones de fin de curso y aún a la espera de conocer el desenlace de los de Sant Joan, deciden y dan el paso –la misma tarde- de vacunar a esta población tan activa.

Otras bocas que se destaparán durante estas últimas fechas serán las que harán referencia a los atentados del 11-M. Lo dijo en su momento Villarejo y nadie le dio crédito. Es más, parece ser que incluso la fiscalía lo mandó callar aludiendo a la ley de Secretos Oficiales. ¿Acaso hay algo que no se quiere que se sepa? ¿Quién manda en la fiscalía?

Ahora es el Gobierno marroquí quien nos amenaza con desvelar información “hasta ahora desconocida” sobre los atentados del 11-M. Y en vez de interesarnos por el tema, tiramos tierra sobre el asunto. ¿De verdad no nos interesa saber qué hay detrás del 11-M? ¿Será verdad que los servicios secretos franceses y marroquíes estaban enterados de ello? ¿Será verdad que había intereses sobre empresas y bancos españoles? ¿Tendrá algo que ver la toma de la isla de Perejil? ¿Y el cambio de gobierno con la entrada de Zapatero?

El mismo sábado, Grande-Marlaska, entre otras cosas juez y ministro, dice de Aznar que éste se olvida que por “mentir” salieron del Gobierno. Olvida el señor ministro-juez que quien tiene boca se equivoca. También olvida el señor ministro-juez mencionar cómo se manipuló la información por parte de algunos partidos en la jornada de reflexión. Y lo que no es de recibo es que un ministro-juez no indague sobre lo que realmente ocurrió aquel 11-M, y lo mantenga en la lista de “secretos de Estado”.

¿Acaso tiene miedo el Gobierno de Sánchez que algunos de sus predecesores se vean inculpados –o investigados- en alguna causa del 11-M? Pero por eso tampoco tendría que preocuparles mucho, porque siempre tendrán la opción, de ser así, de indultarlos.

Aunque claro, lo del indulto no creo que fuera lo que más les preocupara. Tal vez, de cambiar la versión de los hechos, algunos ciudadanos de bien cambiarían sus simpatías a ciertas formaciones políticas que en su momento pudieron salir beneficiadas.

Vamos, otro 23-F.


PUBLICADO EL 1 DE JULIO DE 2021, EN EL DIARIO MENORCA. 

DE SANT JOAN A GRÀCIA

 

Meterse de lleno en terrenos movedizos no es nada aconsejable, pero peor es ser hipócrita, y hay que reconocer que de ellos será el reino de la república patria.

Sant Joan tampoco se vivirá este año por culpa de la pandemia.  Otros pueblos ya han hecho público también  la supresión de sus fiestas patronales. O al menos como las conocíamos hasta hace poco. Pero ¿por qué empeñarnos en encasillarlas en unos actos tradicionales y no reciclarnos al momento actual?  ¿Jaleos, verbenas, borracheras y sudor? ¿Añadimos peleas, accidentes, ruidos nocturnos y molestias vecinales? Las fiestas podrán  y deberían vivirse de otra forma.

Las fiestas patronales podrían vivirse –al menos en estos tiempos tan difíciles-  para, por y con el pueblo que lo celebra, sin necesidad de multitudes ni aglomeraciones. No necesitamos más.

Somos capaces de restringir los accesos a las calas, el número de plazas hoteleras, las construcciones en el campo, los aparcamientos y embarcaderos, y en cambio  incapaces de cerrar la llegada de visitantes a nuestras fiestas.

Me imagino las fiestas de la Mare de Déu de Gràcia en otro formato –al menos en este año II de la pandemia-.  Me las imagino con caballos incluidos, aunque no con los jaleos ni la “samba”. Me imagino un pregón en streaming, aunque manteniendo la salida matinal del sábado de Gràcia “per plaçes i carrers”-que uno quiere al menos poder despedirse de sus conciudadanos-. 

Me imagino la “colcada” no una, ni dos, sino  una por  barriada, cada una de ellas con su flabioler,  “sa somereta”, caixer fadrí, resto de caixers y finalizando con el  caixer batle,-representado por cada uno de los concejales  de barrio y por supuesto, por  “sa capellana” o sucedáneo respectivo, que irían pasando por cada una de las calles de sus respectivos dominios a fin de evitar las aglomeraciones como suele ser habitual.

Me imagino verbenas en espacios abiertos y al unísono,  a fin de evitar multitudes.  Me imagino las Completes y una gran Misa de Caixers en  algún estadio de fútbol, y con la presencia de la imagen de la Virgen. Me imagino… La verdad es que me imagino muchas cosas que posiblemente no se llevarán a cabo.  Y por responsabilidad, está claro.

Otra cosa muy distinta sería  que no se realizaran por miedo a la crítica de  ser tachados de insolidarios.  ¡Por qué no aprovecharse por una vez –si es que no nos llueve- de ser los últimos!  ¿Lo aprovecharemos?

Con cariño y solidaridad con y hacia  nuestros compatriotas de Ponent:  Sort i Ventura!

Bon Sant Joan.

 

PUBLICADO EL 24 DE JUNIO DE 2021, EN EL DIARIO MENORCA.

LIBRE ELECCIÓN DE JUEZ

El Tribunal Constitucional está a punto de dictaminar si los arrestos domiciliarios que nos impuso el Gobierno de Sánchez Castejón fueron legales o no. El rumor que se ha hecho público va en el sentido de que fueron anticonstitucionales. Habrá que esperar pero, a que el TC se pronuncie y falle –las sentencias siempre terminan fallando-. Y si fueron anticonstitucionales tampoco será novedad. Fuimos muchos quienes dijimos en su momento que un Estado de Alarma no contempla restringir derechos fundamentales. Pero, quien va a escuchar a un ignorante sin título universitario...

Es como cuando uno opina que las vacunas actuales no nos permiten levantar las prescripciones sanitarias –al menos si son ciertas las informaciones que nos facilitan los “sabios” del tema- y estos mismos “enterados” dicen que en verano todo abierto y que ya podemos hacer vida normal. ¿En qué quedamos, seguimos transmitiendo o no?

Y entre jueces y médicos, hoy toca hablar de los jueces. Dicen los rumores a los que me refería al inicio, de que el magistrado ponente del tema del confinamiento, es del “ala conservadora”. También dicen los rumores que el anterior ponente –y partidario de la legalidad del confinamiento- era del “ala progresista”. ¿Querrá eso decir de que según de que “ala” cojee el juez podemos ser culpables o inocentes?

Vamos, que con el tema judicial alguien puede pensar que ocurre lo mismo que si vas a confesarte a un cura joven o a uno entrado en años. Y eso que ambos habrán estudiado en el mismo seminario. Y ya no digamos cuando alguien acude al médico en busca de una ITT – hay pacientes con una caradura espantosa-.

Y dado que en el caso sanitario existe la libertad de elección de médico ¿Por qué no puede existir la libertad de elección de juez? Dirán los entendidos que la Constitución no lo permite. Y está claro. ¿Pero cuántas cosas no se permiten en la Constitución y los actuales gobernantes se lo pasan por el forro o hacen que sean interpretadas a su gusto y antojo? ¿De qué sirve un TC si tarda más de un año en fallar si la anulación de unos derechos es legal o no?

¿Se acuerdan cuando existían los jueces estrellas y los policías esperaban que estuviera de guardia para presentar unas diligencias o solicitar unos registros o intervenciones telefónicas? ¿Se imaginan poder poner una demanda, una acusación, y que ésta fuera valorada y juzgada por un juez de tu confianza? Vamos, que tal vez así, la credibilidad en los jueces aumentaría…..

O no.

PUBLICADO EL 17 DE JUNIO DE 2021, EN EL DIARIO MENORCA.

¿ESTADO DE DERECHO O DERECHO DE ESTADO?

 

De cada vez estoy más convencido del tópico de que la ley está para incumplirla.  Y no sólo por parte del ciudadano, sino  por parte de la Administración.

La pandemia nos lo ha demostrado a marchas forzadas.  Si antes ya era exagerada la falta de sometimiento a las leyes por parte de los poderes públicos, la pandemia nos ha enseñado que los mecanismos de control son frágiles.

Nos hartamos de oír términos como “Estado de derecho” o “seguridad jurídica”, pero ni lo uno ni lo otro.  España, dice la Constitución –esa misma  que la mayoría de políticos del PSOE y sus socios, quien cambiar-: “se constituye en un Estado social y democrático de Derecho”.  Pero solo eso: “social y democrático”, pero NO en un Estado de Derecho.  No todos somos iguales ante la ley.  Y  cada vez nos lo están demostrando con más claridad.

Por decreto y por la cara, saltándose la legalidad vigente y sus atribuciones, nos encarcelaron   por la noche.   Suerte que la Fiscalía recurrió  la decisión del Govern y el Tribunal Supremo nos devolvió  la libertad.  Digo suerte porque esta vez la Fiscalía obró con criterio propio y no bajo las órdenes del Gobierno.  Digo suerte porque el Tribunal Supremo actuó con criterio favorable a los derechos constitucionales.  Digo suerte porque el Tribunal Supremo tampoco cedió a los intereses del Gobierno  y que los derechos constitucionales se deben ganar día a día en los tribunales.  Y ya se sabe que no todos los jueces  interpretan igual. Y que recurrir no todos podemos.  Y además sale caro. Muy caro.

“Hecha la ley, hecha la trampa” dice el refranero popular.  Ciertamente eso viene de antaño.  Vamos, que está en los genes de los españoles y asimilados. Lo curioso del caso es que todos se aprovechan de ello.  Y nadie lo cambia.

Cuando las administraciones públicas se nutrían de aquellos personajes llamados “secretarios” y demás “funcionarios” que velaban por el cumplimiento de la legalidad, so pena de la pérdida del empleo y penas accesorias, pocas eran las veces que se incurría en interpretaciones ambiguas sobre la ejecución de las leyes.

Ahora, da la sensación que algunos de estos nuevos seudo-empleos de técnicos y asesores –jurídicos o no-  más que velar para que se cumpla la legalidad vigente, están para aconsejar  la ambigüedad de la interpretación y así  bordear la ley, sino no se entendería tantos varapalos jurídicos a las decisiones políticas.  O eso,  o  que la ley está poco  o nada clara.  Vamos, un arte, al fin y al cabo.

Y al ciudadano, que le j….


PUBLICADO EL 10 DE JUNIO DE 2021, EN EL DIARIO MENORCA.

¿INDULTO O VENGANZA?

Escribo esto horas antes de recibir la segunda dosis de la vacuna, no sea que los efectos secundarios me cambien mis principios y en vez de María, diga que la Mare de Déu és Joana. También lo escribo antes de que el Gobierno haya hecho pública su decisión sobre los indultos a los condenados por el ataque a la democracia en Cataluña.

Efectivamente, el indulto es una medida de gracia. Vamos, que al final uno se arrepiente de haber castigado sin ver la televisión a los hijos, y ante aquella súplica llorosa de que no lo volverán a hacerlo más, pues les perdonas. Pero, ¿quién se arrepiente? ¿Tú de haberlos castigado o ellos de haber obrado mal? ¿O ambos?

Ibas equivocado. Nadie se arrepiente. Tú, aceptas relajar la tensión para que no te amarguen la tarde, y ellos, conocedores de tus debilidades, ponen ojitos de cordero degollado. Y claro, ellos ganan. La diferencia con los catalanes condenados por el ataque a las normas democráticas es bien distinta.

Pedro Sánchez es quien pone los ojos de cordero degollado y los penados los de que reincidirán. Y aun así, al parecer los argumentos juegan a favor de los encarcelados. Vamos, una posible bajada de pantalones, calzoncillos, bragas y tangas en toda regla.

Por una vez entiendo la posición y el argumento de Sánchez Pérez-Castejón. Si el encarcelamiento de los presos catalanes no logra que éstos cambien de opinión sobre el acto sedicioso, ni que los independentistas se hagan constitucionalistas, ¿por qué mantenerlos castigados si con ello no van a conseguir que éstos dejen de hacer ilegalidades?

¿Va a indultar también a los narcotraficantes? Vamos, que por la misma regla de tres, si por encerrar a algunos narcotraficantes no se consigue asustar al resto de ellos para que no delinquen, ¿por qué castigarlos si no se consigue erradicar el tráfico de drogas?

¿Habrá valorado Iván Sánchez, que con esta decisión lo único que conseguirá será dar alas al independentismo sabedor de que sus ilícitas acciones no tendrán reprimenda penal? Vamos, que han ganado la batalla. Y camino están de ganar la guerra. ¡Y los que vendrán después!

Pedro Sánchez no es tonto, sino todo lo contrario. ¿Logrará romper la unidad del independentismo con sus maniobras? ¿Facilitará que se independicen mientras él pueda seguir siendo presidente del resto de España?

Lo único cierto, es que ha conseguido lo que pocos hubieran augurado: que alguien pudiera superar a Zapatero.

Al menos, saber copiar y pegar le ha servido de algo. 


PUBLICADO EL DIA 3 DE MAYO DE 2021, EN EL DIARIO MENORCA.