LA ESPAÑA MULTINIVEL

Cuando le preguntaron a Francina qué entendía ella por el término “multinivel” que había inventado su jefe, ésta -como suele ser habitual en los “sanchistas” declarados- se fue por los cerros de Úbeda. De “multinivel” no dijo nada, aunque ante la insistencia del periodista desvió la pregunta hacia el concepto de estado federal. Y al preguntársele qué diferencia había entre el actual “estado autonómico” con un “estado federal” lo único que vino a comentar era que el término “federal” significaba pacto.

¿Y qué significa “pacto” para un gobernante soberbio y prepotente? ¿Acaso el pacto es el chantaje que se hace a las Comunidades que no comulgan con las imposiciones del Gobierno Central – o debería decir del caudillo Sánchez-? Francina tampoco aclaró si el “federalismo” que ellos predican es simétrico o asimétrico. Vamos, que cuando lo esconden, muy igualitario no debe ser.

Y los oyentes nos quedamos como antes. Los “sanchistas” siguen con el arte de los hechos consumados y apelan a la desmemoria de los ciudadanos. Y a la ignorancia, también. Que lo de la igualdad es una quimera, lo sabemos. Que los calzoncillos, bragas y tangas se bajan ante unos y se blindan ante otros, también. Que Cataluña y el País Vasco quieren seguir siendo diferentes, sin duda. Que el Gobierno sanchista-comunista también lo quiere – o al menos, no lo rehúye-, cierto.

Que la solidaridad entre los españoles que tanto ha costado conseguir, no la admite el Gobierno de Sánchez Castejón, también es cierto –y eso que tiene una ministra comunista para la cosa de la Igualdad-. Que Francina además de ser sumisa a Sánchez también lo es a su homónimo catalán, cierto. Que Baleares es más solidario con el resto que Cataluña misma, pues también. ¿Por qué necesitamos lameculos si al final, a quienes dan por detrás es a nosotros?

¿Quién debe moverle los hilos ahora a Sánchez? ¿Cuál será el siguiente paso? ¿Acaso destruirán los pantanos que hizo construir aquel horrendo personaje que no quiero nombrar para que no me condenen por apología del franquismo? ¿O acaso sacarán a la luz pública que el nombre de Iván Redondo encabeza la lista del año 2009, en los papeles de Bárcenas? ¿O nos llegarán a explicar lo que había en las maletas de Delcy Rodríguez?

Tal vez, sin Iván Redondo, sin Franco en el Valle, sin el copia y pega, y sin tantas circunstancias que le fueron propicias, la cuenta atrás de Sánchez haya empezado ya. Ahora sólo faltará que el resto se pongan las pilas. Tic-tac, tic-tac…


PUBLICADO EL 5 DE AGOSTO DE 2021, EN EL DIARIO MENORCA.