Hoy sería un día de estruendo, de despedida a la fiesta mahonesa. En mi caso, la despedida habría sido el martes 7, con la lectura del pregón “per plaçes i carrers”, y la noche anterior desde el balcón de Dalt la Sala y la incondicional lectura en la redacción de Es Diari. Y en mi caso, habría sido un punto y final.
Final de una etapa iniciada el año 2011 cuando Agueda Reynés, por aquel entonces alcaldesa de Mahón, me brindó la oportunidad de ser el “pregonero popular” de las fiestas de la Mare de Déu de Gràcia. Sin duda, una de las mayores satisfacciones que he recibido en mis más de treinta y siete años de vida profesional.
Gratificante también fue cuando Conxa Juanola y Héctor Pons, al tomar el relevo de Dalt la Sala me ratificaron como pregonero de las fiestas.
El año 2022 será diferente. Ojalá sea diferente y las calles puedan llenarse de caballos, de gente, de verbenas, de lo que sea, menos de bichos microscópicos que nos restan libertad. Para mí también será diferente –espero y deseo-. Alcanzaré la tan deseada y ansiada jubilación, y pasaré a “mejor vida”-nunca mejor dicho-.
La Covid me ha impedido despedirme de mis conciudadanos desde el balcón y desde las “places i carrers” como hubiera sido mi deseo. De agradecerles la paciencia, comprensión y consideración que siempre me han brindado. De disculparme por las ronqueras y afonías que casi siempre me han acompañado.
La magia de las fiestas, eso sí, está presente. Prueba de ello es la sorpresa que Josep - nuestro director- me tenía preparada en el acto de presentación de la revista de las fiestas. Me brindó poder leer “mi último” pregón, mi despedida, en un pequeño comité, pero a su vez, representativo de toda la sociedad mahonesa y del que se haría eco las páginas de Es Diari en los días venideros. Gracias Josep, gracias Es Diari.
Gracias a muchos y a todos. A Águeda Reynés por confiar en mí. A Conxa y Héctor, por seguir confiando. A Joan Moll por ser el autor de todos los pregones “oficiales”, a Àngels Andreu por abrirme las puertas del Carlos Mir. Gracias a todos y cada uno de los establecimientos que me permitisteis parar vuestra actividad para expandir la noticia de las fiestas. Gracias al Geriátrico, a la Residencia de Ancianos, y a los centros de mayores por vuestra alegría y cariño que me brindasteis.
Gracias a mis compañeros y superiores que siempre colaborasteis en lo que necesité.
Gracias a Paula, Joan, Josebi, Eli, Cris e Iván, por animarme y estar siempre allí.
Y… ¡Sanseacabó!
PUBLICADO EL 9 DE SEPTIEMBRE DE 2021, EN EL DIARIO MENORCA.