Sánchez suele hacer uso (abuso más bien) de la ley
franquista 9/1968 sobre Secretos Oficiales cuando se le pregunta sobre el uso
(abuso también) del Falcon en sus desplazamientos particulares. Por supuesto
que la no respuesta lleva intrínseca la respuesta.
Si una cosa tienen en común estos gobiernos
social-comunistas es la de marear la perdiz cuando la oposición y los medios de
comunicación no subvencionados les interpelan sobre algún tema incómodo para
ellos.
Actualmente me he aficionado a seguir por streaming los
plenos del ayuntamiento de Mahón y debo confesar que prefiero verlos
tranquilamente sentado en el sofá de mi casa y no de forma presencial, entre
otras, por una cuestión de salud. Salud,
comodidad, moviola, libertad horaria.
Y digo salud porque mi forma de ser es incompatible
con tanto desvarío. El pasado jueves, en
el último pleno me entero de que a una pregunta presentada por el grupo
municipal del Partido Popular y no contestada durante meses, a ésta no se le
había contestado porque el equipo de gobierno aún no tenía la información solicitada.
Puedo entender que se hubiera dicho que aún no
tenían la respuesta confeccionada -a veces, el querer fabricar una verdad
modelada al gusto obliga a una serie de redacciones ambiguas y esto depende del
intelecto del fabricante-, pero lo infumable es que se asegurase no poseer aún
la información.
¿Es creíble que no haya constancia del número de
vehículos que han infringido en su paso por las cámaras del centro o por los
radares? Si de verdad carecen de dicha información simplemente es porque las cámaras
y radares, o su sistema de procesado, no funcionan. Y punto. Así de simple.
Lo otro, el que no quieran denunciar por los motivos que sean, tiene una
respuesta clara: tantos infractores, no
se denuncian de momento, y se remodela el sistema. Así de fácil.
Pero no. La transparencia por lo
visto no es su fuerte.
Y en el día a día, nos encontramos con muchas incongruencias
como éstas. Ejemplos, muchos. Zonas con
parada prohibida señalizadas tanto vertical como horizontalmente a las que deben
instalarse pilonas para que se respete la prohibición. La colocación de más pilonas para que no suban
los vehículos sobre las aceras, otro tanto de lo mismo. Y ya no digamos la
obligación de señalizar la colocación de alarmas antirrobo.
¿Es eso quedar bien con el administrado, pasividad en la actuación o es rozar ya la prevaricación? Vamos que, visto lo visto, si viviéramos en Marruecos, nos ahorraríamos muchas pilonas.
PUBLICADO EL 7 DE JULIO DE 2022, EN EL DIARIO MENORCA.