Desde
hace tiempo la izquierda política de este país le tiene tirria a Mercadona y a
su propietario Juan Roig. Hace poco que
la ministra Belarra ante un público que no debía superar los doscientos
asistentes pronunció aquella frase que encabezó titulares: “Indecente y
capitalista despiadado”. Y aunque
fueron pocos quienes la escucharon en directo, la noticia corrió como la
pólvora, no en vano, ella es ministra y de Podemos. Y eso es oro.
Tiene
razón la ministra podemita cuando arenga que desde el año pasado en Mercadona han
subido los precios de los productos. Y
doy fe de ello como consumidor de este supermercado. Pero también es verdad que, pese a la subida
de los precios, la gente como yo seguimos yendo a comprar al supermercado de
Mercadona. Y no es que seamos
masoquistas, no. Sencillamente seguimos
yendo a comprar porque pese a ello, sus productos siguen siendo más baratos que
otras marcas. Y es entonces que te
preguntas, ¿por qué tanta tirria a este supermercado?
Pero
Juan Roig no está solo, no. Otro
empresario que también estuvo y sigue estando en el punto de mira de toda
arenga de los podemitas es Amancio Ortega. Vamos, que quienes producen riqueza son
atacados de forma “despiadada” por parte del Gobierno de España. Y digo Gobierno porque, queramos o no, la
ministra Belarra fue nombrada por Pedro Sánchez para formar parte de su
Gobierno. Y ya lo dice Sánchez que “él
da la cara, y asume las responsabilidades de lo que hace su Gobierno”. Aunque luego tenga que ser su ministra de
Justicia, Pilar Llop quien asuma la total responsabilidad de la chapuza hecha
en la ley del “sólo sí es si”. Vamos,
que ésta ya puede preparar sus maletas.
Por
el contrario, quienes no parecen estar en el punto de mira de las arengas son
los empresarios vinculados con las entidades bancarias y con las
energéticas. Y eso que de ellas no
podemos escaparnos. Es más, incluso nos
repercuten en nuestros recibos el Bono Social que les impuso el Gobierno a las
Eléctricas. Y de ello, ni Belarra ni
ninguna de sus semejantes ha abierto boca alguna para defender a los
consumidores. También es verdad que
ellas no defienden, sólo atacan…
Lo
que no hacen es mantenerse calladas. El
silencio no es productivo para ellas, y menos en época electoral. Cuando no hay noticia, la provocan. Lo último, el sujetador. Vamos, como si fuera obligatorio ir con
sujetador. Pues ya está: Tetas y pezones
al aire. ¡Y cuidado con mirarlas…!
Y
lo siguiente será….
Por si acaso no voy a dar ideas.
PUBLICADO EL 16 DE FEBRERO DE 2023, EN EL DIARIO MENORCA.