LA GÜRTEL DEL PSOE

Son las personas y no los partidos políticos los corruptos.  Y eso es válido tanto si hablamos de partidos de derecha como de izquierda.  De extremos o de medias aguas.  De ricos o de pobres.  De monárquicos o de republicanos. De religiosos o de ateos.  Y como no, de hombres, de mujeres o demás.

Ahora, de nuevo le ha tocado el turno al PSOE lidiar con el trabajo de quitar las manzanas podridas de su cesto.  Pero el PSOE como partido juega con ventaja.  No están solos.  Ni creo que ningún juez dicte unos comentarios como los introducidos en su momento por el juez De Prada en su sentencia de la Gürtel.  Y, además el delito de malversación -gracias al PSOE y a sus socios- ya casi no existe.  Vamos, que está “casi” despenalizado.  Y ya no digamos del apoyo condicional que tiene de sus “amigos” de investidura.

Y son las personas y no los partidos, cuando los políticos -como personas- ante investigaciones sobre irregularidades detectadas, las califican de “deficiencias o irregularidades de procedimiento administrativo” o que “las urgencias que generó la pandemia motivaron comprar sin contrato previo”.  ¡Bendita pandemia!, debió pensar algún amigo empresario del bando vencedor.

Vamos que -para algunos políticos- incumplir la ley es una causa menor, porque claro, hay leyes y Leyes.  Y eso que las leyes -y sus trabas- se hicieron -cuando se hacían bien- para eso mismo, para evitar lagunas legales, atajos interesados, aprovechamientos presuntamente ilícitos… Y junto con las leyes de ámbito administrativo, en su momento también se “inventaron” los secretarios, los interventores y los depositarios o tesoreros, funcionarios todos éstos llamados de “habilitación nacional” para velar por el buen funcionamiento de la administración.

Y no hay mejor forma para destruir un edificio, que una voladura controlada. Una quinta columna creciente con fondos públicos, minada y abonada con el tiempo.  El puenteo a quienes dan fe y advierten de la ilegalidad, la excusa siempre presente de la pandemia, los pactos electorales que fabrican gobiernos débiles y, sobre todo, la falta de honradez en algunos casos, y de conocimiento en otros, hacen el caldo que nos sirven en los medios de comunicación, día sí, día también.

Puede estar tranquilo el PSOE porque está en fase de instrucción.  Quedan años para la sentencia.  Las elecciones están cerca y “sus” medios están alentados.  Y si aún así, fallaran, siempre tendrá a los independentistas y filo-etarras dispuestos a darle su voto por …, un puñao. 

PUBLICADO EL 9 DE MARZO DE 2023, EN EL DIARIO MENORCA.