EL CATALÁN Y LAS COMAS

 Y nos vendieron la moto, el tren y quien sabe si el AVE de Extremadura.  No sé si llamarlos de botiflers o vigatans -o ambos-, pero lo cierto es que traicionaron la causa balear. O al menos al pueblo balear. O a parte de éste.  Faltaría añadir con nocturnidad y alevosía, pero lo cierto es que ni permitieron que el pueblo, éste al que siempre se refieren, se pronunciara.

Muchos aprendimos en la infancia el sentido de las comas y demás signos de puntuación.  Muchos recordarán que no es lo mismo escribir -ni decir-: “Señor, muerto está, tarde llegamos”, que escribir: “Señor muerto, esta tarde llegamos”.  La diferencia es abismal.  Pues con el catalán en Baleares, igual.

El Estatuto de Autonomía que nos impusieron sin refrendo lo deja claro.  “La lengua catalana, propia de las Illes Balears, …. “. Vamos, que la lengua catalana es, sí o sí, la de las Baleares, eso sí, por imperativo legal como dirían los independentistas vascos, catalanes y gallegos.  ¿Qué hubiera pasado si se hubieran suprimido las comas?  ¿Entenderíamos que la lengua cooficial es la modalidad que se habla en Baleares y no la modalidad barcelonesa?

Lo curioso del caso es que en el punto 2, del mismo artículo 4, al referirse a la lengua catalana, indica que “Todos tienen el derecho de conocerla y utilizarla, y nadie podrá ser discriminado por razón del idioma”.  Derecho, que no deber.  Y lo de la discriminación por razón del idioma ¿se referirá a ambos o sólo al catalán?

Sin duda es una guerra que está perdida desde el principio.  Hace más de cuarenta años en que los botiflers o vigatans están tan enraizados en los puntos clave de la sociedad balear, que difícilmente se puede razonar en sentido contrario.  Y lo peor está aún por llegar.  La independencia de Cataluña, que sí o sí, más pronto o más tarde se producirá de mantenerse Sánchez en el poder, nos arrastrará con ella. Y si no, tiempo al tiempo.

 Y la solución, al idioma, existe.  ¿Por qué llamar catalán a esta lengua que con sus diferencias se habla en varios territorios diferentes de Cataluña?  ¿Se imaginan que la modalidad que hablamos en Menorca se la denominara “mallorquín” o “mercadalenc”?  ¿Verdad que el resto nos opondríamos a ello? ¿Por qué no llamarla pues lengua Balear? ¿O mallorquín, menorquín, ibicenco, en cada respectiva isla?  ¿Acaso la lengua catalana no es el lemosín? ¿Por qué no llamarla entonces lengua lemosina?

Lo dicho, nos engañan como suele hacerlo Pedro Sánchez cada vez que piensa, habla o cambia de opinión.

PUBLICADO EL 9 DE NOVIEMBRE DE 2023, EN EL DIARIO MENORCA.