COMBATIR AL FASCISMO

 No soy partidario de identificarme en los términos de derecha o izquierda.  Siempre me he considerado cómodo en el sector moderado, dígasele socialdemócrata o democratacristiano, tanto me da.  Moverse de un lado hacia otro en este sector es necesario e incluso productivo.  Los extremos son exagerados.  Y la exageración me es incómoda.  Y sí, me considero uno más de aquellos jóvenes que creció con aquel llamado “Régimen del 78 o espíritu de la Transición”.

Combatir al fascismo es necesario.  Como lo es combatir al comunismo.  Fascismo y comunismo son idénticos.  Sólo una cosa los diferencia, su modo de llegada al poder.  El fascismo accede casi siempre de forma democrática.  El comunismo todo lo contrario, con violencia. Y el uno es reacción del otro.  La historia nos lo demuestra.  La revolución rusa, el nacionalsocialismo de Hitler y las “camisas negras” de Mussolini, son claro ejemplo de ello. Y ya no digamos en tierras sudamericanas.

Los profesores Steven Levitsky y Daniel Ziblatt, de la Universidad de Harvard, en su obra “Cómo mueren las democracias” advierten seriamente del peligro de la ruptura de la tolerancia mutua y del respeto por la legitimidad política de la oposición.  En su exposición y análisis se retrotraen a los tiempos del inicio del fascismo en Europa y así explican su modus operandi: “Las instituciones se convierten en armas políticas, esgrimidas enérgicamente por quienes las controlan en contra de quienes no lo hacen. Y así es como los autócratas electos subvierten la democracia, llenando de personas afines e instrumentalizando los tribunales y otros organismos neutrales, sobornando a los medios de comunicación y al sector privado y reescribiendo las reglas de la política para inclinar el terreno de juego en contra del adversario.  La paradoja trágica de la senda electoral hacia el autoritarismo es que los asesinos de la democracia utilizan las propias instituciones de la democracia de manera gradual, sutil e incluso legal para liquidarla”.

Madeleine Albright, en su obra “Fascismo. Una advertencia” menciona que en la Italia de 1920 se presentaban como fascistas individuos de izquierda, de derecha y incluso de centro, obteniendo “energía” de las personas que están amargadas, descontentas, arruinadas…y sigue “Así es como los tentáculos del fascismo se extienden en el seno de una democracia.  Cuanto más dolor haya en la base del resentimiento, más fácil le resultará a un dirigente fascista obtener seguidores, sea incentivándolos con una mejora futura o prometiendo la devolución de lo robado”.

¿Le suena a algo de la actualidad española?

PUBLICADO EL 26 DE DICIEMBRE DE 2024, EN EL DIARIO MENORCA.

EL MARCHAMO ROJO

 No mentiré si digo que el artículo de hoy me ha asustado dos veces.  Primero fue cuando vi las imágenes por televisión de la Conferencia de Presidentes que tuvo lugar la semana pasada en Santander.  Ver a la presidenta de Madrid luciendo un pin de una circunferencia de color rojo, al igual que otros políticos del PSOE, me dio mala espina.  ¿Será que Ayuso se habrá vuelto comunista?

La curiosidad me hizo consultar al doctor Google y éste me lo dejó claro.  Aquel marchamo rojo que lucieron la mayoría de los presidentes autonómicos era ni más ni menos que “la acreditación que había otorgado Moncloa a todos los asistentes a la Conferencia”.  Vamos que, si a alguien de la Moncloa se le ocurre que los asistentes tienen que llevar una peineta con mantilla, allá que vamos.  Pero la duda siempre está presente. ¿Acaso los de protocolo y de seguridad no conocen a todos los presidentes autonómicos, que es necesario llevar un marchamo?

A quién sí conocen y reconocen es al marido de Begoña.  Al menos él no llevó el marchamo rojo, sino que siguió portando el de la Agenda 2030. Y no, Ayuso no se ha declarado comunista.  O al menos no se ha hecho público.

El segundo instante que me ha asustado ha sido al cerciorarme que utilizaba bien el término “marchamo”.  Más claro, el agua.  Dice el diccionario de la RAE que es “la marca que se pone a ciertos productos, especialmente a los embutidos”.  ¡Toma ya! ¿Qué habrán querido expresar los entendidos de la Moncloa? Lo que no contesta el doctor Google es porqué el marido de la Begoña no lo llevaba. ¿Acaso tendrán también subvencionado a Google?

Repuesto del susto, mi imaginación vuelve a hacerme una de las suyas. O de las mías. ¿Lo de la acreditación será algún bulo que los duendecillos de Internet me habrán querido colar? Lo descarto.  Hay que ver las cosas como cambian.  Los intereses políticos, más bien.  ¿Se acuerdan cuando el marido de Begoña tenía las palabras “bulo”, “fango” y “máquina del fango” pegado a la lengua y no había intervención que no salieran por su boca trescientas o más veces? ¿Se han dado cuenta que desde finales de octubre nunca más ha vuelto a mencionar el término “máquina del fango”? ¿Le habrán aconsejado sus asesores que no era conveniente provocar a los valencianos?

Y seguimos con el pin, marchamo o como se le llame. ¿Será un volante que Indicará que están a los mandos de la nave patria para llevarla a buen puerto? ¿O será un tomate que ya ha madurado lo suficiente para ser recolectado tras años de cosecha?

¿Será un tomate de kilómetro cero o importado desde tierras africanas?, se preguntarán los del fango.

PUBLICADO EL 19 DE DICIEMBRE DE 2024, EN EL DIARIO MENORCA

MI ÚLTIMA IRONÍA

… de este año.  O una de las últimas.  La cuestión es que estoy tirando la casa por la ventana -más bien por la puerta-.  Vamos, que tiro todo lo que me sobra y más.  Mejor aún, reciclo, que queda mejor en boca de los nuevos progres.  Y es que ya no quepo en casa -lo de “cabo” ya hace un par de años que lo dejé-.

Acabo de reciclar montones de recortes de Es Diari de los años ochenta, noventa y más.  Los tenía guardados para que, en su día con la jubilación poder ordenarlos y clasificarlos. Nada de nada. No hay tiempo material.  La jubilación no me deja tiempo.  Me dedico más de la mitad de mi tiempo a ella, y no hay forma de escaquearme un rato.  Además, los recortes ya no sirven para el fin propuesto en su momento.  Han caducado.

Han caducado porque de lo recortado se han escrito libros, se han publicado nuevas teorías, están subidos a Internet o se han regenerado en el tiempo. Y muchos temas siguen candentes. Los hermanos siguen.  Del Guerra se ha pasado al Sánchez.

El 23-F estaba en su apogeo.  Aún esperamos saber la verdad.  Muchos la intuimos en su momento. Al menos, parte de ella. ¿Éramos los “conspiranoicos” de los años ochenta?  Ahora, otras verdades oficiales son también puestas en duda.  ¿Más “conspiranoicos” o más mentiras?

El problema del agua en Mahón ya existía. No por los nitratos sino por la escasez.  Y en esos cuarenta años pocos pasos se han dado para solucionarlo.  Ninguno más bien. Seguimos sedientos de agua, de soluciones y de verdades.

El tema del catalán y de la “h” también era una realidad en el siglo pasado.  ¿Seremos capaces de mantenerlo candente durante cuarenta años más? ¿Resistirán nuestros hijos y nietos los ataques al menorquín de nuestros abuelos?

Es Milá ya era noticia.  Y no solo por el vertedero.  También por los menores acogidos en las instalaciones.  Vamos, que los menores tutelados ya estaban en peligro. Y según parece no se ha avanzado mucho, que digamos.

En Mahón la vía de Ronda estaba en proyecto y las viviendas del entorno también.  La pregunta del momento era qué se debía ejecutar primero, si las viviendas o la carretera.  Ahora, ni se arreglan carreteras ni se construyen viviendas.   Al menos, los pelotazos del momento satisficieron a algunos mandamases.  Ahora, ni eso.

Coincidencias aparte, lo importe y lo triste de la actualidad son los cuarenta y pocos euros de Begoña.  Propongo ampliar una casilla más en la próxima declaración de la Renta, para que gente solidaria pueda aportar su granito de arena y ayudar a la pobre -nunca mejor dicho- presidenta.

Seguro que ella- o su pareja- nos lo sabrá agradecer en su momento.

PUBLICADO EL 12 DE DICIEMBRE DE 2024, EN EL DIARIO MENORCA.

JUSTICIA POR SORTEO

 

Nuestro destino muchas veces depende de un sorteo.  Sin ir más lejos, dentro de pocos días y por aquello de la Navidad, un sorteo de lotería repartirá miles de euros por diversas partes de España.  Algunos serán agraciados con un suculento botín, mientras la mayoría se contentará con esperar al Niño -o a la Niña, vaya usted a saber-.

Décadas atrás, otro sorteo se encargaba de repartir destino a los mozos en edad de incorporarse al Servicio Militar.  El que a uno le tocara Canarias o las Vascongadas dependía de eso precisamente, de la suerte -o mala suerte- del sorteo.  Y ya no digamos a quien le tocaba “excedente de cupo”.  Aquello era el gordo con todas las de la ley.

En la actualidad pocas cosas se dejan a la libre disposición, ya no de la suerte, sino del sorteo.  Precisamente hace unos días la suerte del sorteo hizo justicia y declaró no culpable a Pablo Rigo. O lo que es “casi” lo mismo, inocente.

Y Pablo Rigo tuvo suerte, sí.  Suerte del sorteo.  Tuvo suerte de tener en este segundo juicio a unos miembros del Tribunal que le creyeron.  También tuvo algo de suerte que en el primer juicio faltaran algunos votos para declararle culpable. Y como no, tuvo mucha suerte de que en el atraco no lo mataran, faltaría añadir.

Pero Pablo Rigo tuvo también mala suerte con la elección de los miembros del primer Tribunal del Jurado que lo juzgó porque no todos creyeron en su inocencia.  Y también tuvo mala suerte con los fiscales que le asignaron, porque éstos siempre creyeron en su culpabilidad.

¿Hasta qué punto es bueno que el destino de una persona esté en manos de unos ciudadanos ajenos a todo el entramado de la justicia y que puedan moverse más por sentimientos, ideario o prejuicios, antes que actuar por escrutar la verdad?

A Pablo Rigo le ha favorecido la composición del segundo Tribunal del Jurado, sin duda. Y pienso que también le habrá favorecido el hecho de que Fredy, uno de sus presuntos atacantes y hermano del presunto atacante muerto, fuera detenido en las jornadas en que se celebraba el juicio por “presuntamente” agredir, junto con otros individuos, a un hombre en la barriada de La Soledad.  ¿Tras lo ocurrido quién podría negar la agresividad de tales individuos?

“Dios aprieta, pero no ahoga, aunque a mí me está ahogando un poco”, mencionó en su momento Pablo Rigo antes de ser absuelto.  Efectivamente, el inocente pasa un calvario que no se merece, y todo por el mal o el anormal funcionamiento de la justicia.

Visto lo anterior, si alguna vez el sorteo me eligiera para ser miembro de un Jurado, mi veredicto ya lo tengo decidido y sin ningún género de dudas.

PUBLICADO EL 5 DE DICIEMBRE DE 2024, EN EL DIARIO MENORCA.

NEW-NUEVA-NOVA YORK

Aunque el título de hoy de la sensación que he cambiado de continente la verdad es más bien todo lo contrario.  Me he anclado más que nunca a mi territorio, a Menorca, a mi Mahón de toda la vida.

Y digo Mahón y no otra versión de las que corren por la vida sencillamente porque escribo en castellano-español y así es como desde mi infancia me enseñaron. Y así es como aprendieron mis padres y abuelos.  Aunque claro está, en tiempos de mis abuelos aún no había ningún químico iluminado que hubiera decidido quitar las haches y, los lingüistas lo hubieran o bien ignorado o aplaudido.

Incluso podré aceptar sin ninguna objeción llamarla Mahó -porque así se escribía antiguamente y consta documentalmente- cuando lo hiciera en menorquín y así se estableciera oportunamente.  Y está claro que cuando hablo menorquín hago uso del Mô de toda la vida.

No voy a caer en la tentación de comentar el tema del menorquín, balear o catalán.  La crispación política está también anclada en la cultura, y al revés.  ¿Si la lengua es la misma por qué no llamar menorquín a la lengua que hablan en Cataluña y así podrán decir que todos hablamos la misma lengua con sus variantes locales?

Y he escrito Cataluña, como escribiré Gerona y Lérida y no otro término cuando lo haga en castellano-español.  Como llamaré Bilbao, Vizcaya y Coruña, faltaría más. Y sencillamente porque la mejor demostración de cómo hacer las cosas en los tiempos en que nos movemos es la reducción al absurdo. Y eso que los catalanistas empezaron la crispación muchos años ante de que Zapatero, el presunto de los dictadores venezolanos y el por llamarlo de algún modo “comunicador” Gabilondo conocieran el llamado “método de la tensión” para conseguir y mantenerse en el poder.

De la tensión de Zapatero hemos llegado a la crispación de Sánchez, su fiel seguidor. Y así estamos.  Tirándonos fango como diría el marido de Begoña, mientras ellos disfrutan de un envidiable nivel de vida.

Y el absurdo está tan presente que muy pocos reparan -o quieren reparar- las incongruencias de estos aficionados a dictadores.  ¿Se han parado a pensar como escriben los catalanistas el nombre de la ciudad de New York?  Efectivamente, la han transformado en Nova York, al decirlo y escribirlo en catalán.  Entonces ¿por qué cuando escribimos en castellano-español debemos traducir los nombres en sus respectivas lenguas de origen?

Si todos estamos de acuerdo en escribir New York en inglés y americano, Nueva York en castellano-español y Nova York en catalán, ¿por qué no escribir Mahón en castellano-español y Mahó en menorquín?

Hay mucho de absurdo, seguro.

PUBLICADO EL 28 DE NOVIEMBRE DE 2024, EN EL DIARIO MENORCA. 

PUEBLO SALVA A PUEBLO

 

Parece un eslogan, o una estrofa de una canción de la transición, pero ni una ni otra, es simplemente una realidad. Una realidad que no gusta a según quien y se ha visto recientemente en Valencia.  Ante la inoperancia del Estado en los primeros días -Estado somos todos, Sánchez dixit- el pueblo tomó las palas y las calles.  Por un momento, las calles dejaron de ser de Fraga para pasar a ser y llenarse de pueblo.  De un pueblo sin fronteras, sin banderas, sin nada que los separara, sino todo lo contrario, de un pueblo que une.

Y de fango también. Porque las calles estaban -y están todavía- llenas de fango.  No de aquel fango de la propaganda del régimen monclovita sino uno peor.  Un fango asesino, que mató a más de dos centenares de personas inocentes.  Un fango que arrebató el futuro de miles y miles de ciudadanos que perdieron sus casas, sus coches, su historia, su presente, y a las que costará remontar en el futuro. Un fango de los de verdad, no de los creados por la Inteligencia Artificial, ni en los medios de comunicación ni en sede parlamentaria.

Y sí, el “pueblo salva al pueblo” con sus limitaciones, pero se engrandece con su espíritu, con su sacrificio, su espontaneidad y su solidaridad. Y sin remuneración alguna.  Sin trueque ni truco.  Sin necesidad de banderas, de pulseras ni pines en la solapa.  Sólo con unas botas, una escoba, un cubo o una pala.

Los de a pie y la tractorada no necesitaron de permiso alguno para entrar en territorio valenciano. Ni lo pidieron ni lo preguntaron.  No estaban ni se les esperaba, como habría dicho Sabino, pero allí que entraron. Y los encontraron.  Y quienes estaban a las puertas, Marcos dixit, esperaban órdenes.  Que se pidieran más recursos.  Que los pidan, Sánchez dixit.

Y el pueblo salvó lo que quedaba de pueblo.  Luego entraron los uniformados, las ONGs e incluso los políticos.  Y como no, la espantada de Sánchez en Paiporta y sus bulos de la extrema derecha con cañas y barro, y no de Vicente Blasco Ibáñez.  Faltó, como no, la diputada Aina Vidal, pero claro, ellos, ellas y elles no están para achicar agua.  Sólo para cobrar del pueblo, le faltó añadir. Y a otros, los boicotearon.

Y mientras, por un tiempo, este lodo que ha matado a tantos inocentes, salva de los titulares de los medios de comunicación a la doña, a Koldo, a Ábalos y demás entramado habido y por haber.  Es triste que una catástrofe de un respiro mediático a tanto presunto.  A ellos, no creo que los salve el pueblo.  O al menos, una parte de él.

Y ahora, ese mismo pueblo, vuelve a salvar a las eléctricas con otro bono. ¿Qué tendrán las eléctricas?

PUBLICADO EL 21 DE NOVIEMBRE DE 2024, EN EL DIARIO MENORCA.

EL REY NO PUEDE

 

La visita de los reyes, de Sánchez y de Mazón a Paiporta, fue accidentada.  Inoportuna, dirán algunos.  Necesaria, otros. Lo cierto es que una vez que Sánchez huyó y los reyes recondujeron la situación, pudimos darnos cuenta de lo que realmente representa la monarquía en España.

Una inmensa mayoría de españoles desconocen cuál es su papel constitucional.  El antiguo y conocido dicho de que “el rey reina, pero no gobierna” lo define a la perfección.  Un presidente de la República tendría mucho más poder que el que tiene Felipe VI.  Su función es puramente representativa y simbólica.  Incluso la jefatura de los ejércitos de la que todos creemos que recaen sobre él, no es así.  Esta jefatura recae en el presidente del Gobierno y en la ministra del ramo.  Y punto.

Si Felipe VI hubiera sido el jefe del Estado en una hipotética república española, podría haber “mandado” a Pedro Sánchez a actuar en un determinado sentido en la tragedia valenciana.  E incluso haberle destituido.  Pero el rey no puede. No tiene más poder que el que la Constitución le otorga. Representación y firmar lo que otros deciden. Y punto.

Una vez Sánchez huyó del escenario, y los reyes pudieron conversar con los ciudadanos de Paiporta, éstos le reprocharon la mala gestión de la catástrofe por parte de las instituciones.  La reina consorte, sin papel constitucional que la obligue, dio la razón a los que la tenían.  Ni eso pudo hacer el rey.  El rey, como representante último del Estado, tuvo que aguantar la repulsa de los -y con motivo- exaltados ciudadanos, intentando apaciguar los ánimos.  Ni una palabra, ni una mueca, ni una señal en contra de los gobiernos ni de sus presidentes, demostrando que la Institución está por encima de las personas. Y de las diferencias.

La Corona no huyó como vil cobarde, sino que se comió un marrón que no era suyo. Aguantó la indignación, consoló a quien quiso ser consolado, y la reina, esta vez también estuvo a la altura que se le espera.  Ella sí que se sinceró más de lo que debía.  Fue el yin-yang a veces necesario.

Por no poder, ni pudo viajar cuando quiso ni con quien quiso, ni por supuesto poner a disposición su Guardia Real, sin previa autorización política.  Esta es la diferencia entre la monarquía y una hipotética república en España.  Aunque en este caso, la monarquía apaciguó y consoló al pueblo, mientras la hipotética república por algunos soñada estaría con Sánchez al mando, y como está demostrado, los hubiera provocado e incendiado aún más.

Como se ve, la institución sirve más a la causa común que un político con intereses partidistas y personales.


PUBLICADO EL 14 DE NOVIEMBRE DE 2024, EN EL DIARIO MENORCA.

¿ESTADO FALLIDO?

 

Es triste, sí, pero me avergüenzo de tener los políticos que tenemos. Me avergüenzo de tener a un presidente que se llama Pedro Sánchez.  Me avergüenzo de tener como líder de la oposición a Núñez Feijóo. Y como no, del presidente de la Generalitat valenciana.  Demasiados “errores” entrecomillados en tan poco tiempo. Demasiada presunta -de momento- negligencia.  Y sobrados, unos.  A la espera, los otros.

Mientras escribo estas líneas se cuentan ya por cientos las víctimas.  Y son ya millares las estupideces que oímos y leemos en los medios de comunicación. Ataques indisimulados entre el Gobierno y la oposición. Contra la AEMET.  Y entre ellos mismos -delegada del Gobierno y el ministro de política territorial-. Tertulianos, sin conocimientos técnicos, diciendo de las suyas. Los unos contra los otros. Y mientras, Valencia destrozada.

Otros tantos, indiferentes. Lo demostraron a la mañana siguiente al no querer demorar el asalto a la RTVE. Aina Vidal, portavoz de Sumar, lo dejó muy claro: “Los diputados no estamos para ir a Valencia a achicar agua”.  Y se quedó tan pancha. Como tantos otros.

Pillajes sin control.  Las FCS sin planificación alguna para la catástrofe. Miles de desaparecidos. El ejército acuartelado a la espera de la orden que no llega. Mientras, cientos y cientos de cadáveres permanecen en el lodazal de la tragedia.  Los ciudadanos creando por su cuenta y riesgo patrullas ciudadanas para proteger sus viviendas y sus vidas. Kilómetros de voluntarios para achicar agua y lodo.  Horas y días incomunicados.  Sin luz.  Sin teléfono.  Sin ayuda.  Sin medicinas.  Sin comida.  Sin agua.   ¿Tan difícil era trasladar generadores y repetidores? ¿Dónde estaban las ONGs? ¿No había foto que hacer?

¿Es España un Estado fallido o ya ha colapsado? Por suerte, aún existe la solidaridad del pueblo. Un pueblo que sin organización previa se pone en marcha. ¿Seremos capaces de al menos aprender de los fallos que tantos cientos de muertos ha ocasionado? ¿Habrá ceses y dimisiones? ¿Habrá responsabilidades penales o se finiquitará con otra amnistía?

Deberemos tomar conciencia de que unos votos, por muy democráticos que sean, no invisten de sabiduría. Ni de bondad. Los políticos no tienen por qué saber.  Ni saben. Y lo demuestran.  ¿Dónde están los técnicos? ¿Dónde están los profesionales?

El Estado es algo más que magia e impuestos mal gestionados.  La gestión ha sido dantesca.  Tercermundista.  ¿Qué pasará si algún día nos invaden o atacan?  ¿Dirá Aina Vidal que los diputados no están para defendernos?

Quien no los defenderá va a ser uno que yo se. ¡Que se apañen ellos!


PUBLICADO EL 7 DE NOVIEMBRE DE 2024, EN EL DIARIO MENORCA.

EL CASO ERREJÓN

 

A ZP le crecieron los enanos. Ahora es a Pedro Sánchez a quien le crecen. Y la nariz, y las sospechas de corrupción, y el #MeToo…  Y él resiste.  Su manual parece dar sus frutos, aunque no fuera escrito por él.  Tal vez, por eso mismo.

Mientras, la maquinaria gubernamental a su servicio y al de la doña, actúa para contrarrestar el fango propio: Control férreo de la televisión pública; Oficiales generales que supervisarán las investigaciones de la Guardia Civil y combatirán la maquinaria de los bulos anti-Sánchez; eliminación de requisitos para el acceso a las unidades adscritas a la Policía Judicial… Vamos, desmontar las estructuras de lo que aún queda del hipotético Estado de Derecho y de la independencia funcionarial.

Mientras, todo sigue su curso, más rápido, más lento. La nueva normalidad de la que nos prometieron que saldríamos de la pandemia, sigue dando sus frutos. Aun así, la semana pasada saltó la bomba.  Otra bomba. El niño mimado por los medios había hecho de las suyas. Muchas suyas, según parece.

Iñigo Errejón dimitió de la política.  La persona y el personaje no andaban a la par.  Excusa barata y, sobre todo, victimista.  Machista, horas después. A su vez, el escándalo Errejón estalla.  Causa efecto.  Efecto causa.  Su caso estalló cuando la periodista Cristina Fallarás publicó en Instagram el testimonio de una mujer anónima que denunciaba haber padecido violencia sexual por parte de un político al que se refería como “el indignado social”. Poco después, Errejón fue denunciado ante la policía por otra periodista por tres presuntos delitos de violencia sexual. Y aún es posible que aparezcan más denuncias. Al tiempo.

Pero hubo más.  Polític@s quienes tuvieron conocimiento de ellas y no actuaron.  Aquello del patriarcado, del sí y sólo sí, y del todos, todas y todes, era mera fachada.  En pocas horas dimitieron algunas “lobbies feministas” por presuntamente haber encubierto las fechorías del niño mimado.  Y ahora, apestado.

La izquierda progresista ha perdido, si es que la tenía, toda autoridad moral para erigirse como único valedor de la mujer. De machistas, los hay por todas partes. Y a la izquierda incluso con género femenino.  Los machos alfas no son cosas del pasado.

Suerte que hay personas que, como Cristina están ahí para ayudarlas, aunque Instagram le cierre la cuenta.  Y no como otr@s que los encubren.  Y ahora lo reniegan.

Y ya salen más nombres en los anónimos y no tan anónimos.  ¿Quién habrá detrás de todo el affaire?  ¿Habrá intereses políticos en el destape o no destape de alguno de los hechos?

El #MeToo, empieza.   Ánimo, y a por ellos.

PUBLICADO EL 31 DE OCTUBRE DE 2024, EN EL DIARIO MENORCA.

MASCARILLAS v 2.0

 

Suele decirse que “no hay mejor defensa que un buen ataque”.  Lo vemos un día sí y otro también cuando intentamos actualizarnos de lo acontecido desde la última vez que tuvimos noticia.  Noticia o desinformación, según sea el caso.

Cada vez que aparece un nuevo episodio de la presunta trama de Begoña y los suyos, aparece la contraofensiva oficial desmintiendo, tergiversando y desinformando sobre lo acontecido. Y los episodios ya son diarios.  ¿Estará en los sótanos de la Moncloa la verdadera máquina del fango? Al menos, la presunta mentira está en la boca de la ministra portavoz.  Mentira, engaño o desinformación.  De la ministra portavoz y del resto de miembros.

Hubo un tiempo en que intenté ser políticamente correcto.  Vamos que, en vez de llamarles mentirosos, decía que faltaban a la verdad.  Es lo mismo, pero duele menos.  Ahora tanto me da.  Prefiero ser políticamente incorrecto a que me llamen tonto o ignorante.

Y la oposición sigue estando apagada.  Desorientada y desinformada.  El último gol se lo metieron sin nocturnidad, aunque eso sí, con alevosía.  A pleno día. Con luz y taquígrafos.  Es verdad que su voto en contra no hubiera impedido la puesta en libertad de los asesinos de ETA, pero al menos hubieran hecho su trabajo.  ¿Qué hacen ahí sentados si no saben lo que votan? ¿Acaso no conocen cómo actúa su contrincante? Y no es el primer gol que les marcan.  Los arrestos domiciliarios anticonstitucionales también fueron votados por la oposición. En Mahón, al menos han destapado el agua no potable. Aunque en Baleares, siguen convencidos con lo del catalán.

Quienes sí parecen destapar corruptelas son Alvise Pérez, Vito Quiles y sus ardillas. Y ¿será por ello por lo que todos intentan hacerles el vacío, como si un juego de niños se tratara? Los políticos, tanto derechas como izquierdas, los ignoran. Y los medios de comunicación, también.  ¿Por qué tantos en su contra?

¿Estará en funcionamiento otra mal llamada policía patriótica? ¿Se estará preparando un nuevo encierro a las libertades? ¿Se intentará apagar las noticias de presuntas corruptelas en el seno de la familia de Sánchez y de la calle Ferraz con un nuevo confinamiento?

De momento, las mascarillas están más cerca que lejos, de volverse a implantar.  Y esta vez a precios de saldo. La ministra de la cosa ya tiene el borrador preparado. Ahora sólo falta que el resto, firme sin leer, o al menos, sin entender.  Y de eso saben un mogollón.

Y antes de que me llamen negacionista les diré que ya me he vacunado doblemente.  Y contra la política, sólo con la terapia semanal en esta columna ya estoy inmune.

PUBLICADO EL 24 DE OCTUBRE DE 2024, EN EL DIARIO MENORCA.

NÚMERO 1

Esta vez no ha habido incógnita que despejar.  Todos sabemos quién es el número 1, el macho alfa del Gobierno de España.  Tampoco hay duda del mensaje.  El “Luis, se fuerte” a Bárcenas es un juego de niños respecto al “bien” de Pedro Sánchez autorizando a Ábalos para que se reuniera con la vicepresidenta de Venezuela pese a tener prohibida su entrada en Europa. Y menos mal que este “bien” va sin signos de exclamación que, si no, ya se carga el muerto el corrector del móvil.

En su día se habló y mucho de las presuntas maletas que entraron en España sin control alguno. De oro, de aerolíneas, de negocios en paraísos fiscales…. Y se contraatacó, como no, creando el fango y la máquina que lo producía, culpabilizando de ello a quienes no profesan la religión social-comunista, a los pseudomedios, y a los mal llamados agitadores ultras y fabricantes de bulos.  Sólo les faltó implantar la censura previa y el TOP.

Se amenazó incluso con cerrar medios hostiles al Gobierno y a perseguir a los autores de publicaciones en redes que fueran disidentes a la verdad oficial emitida por el Gobierno del marido de Begoña. Fueron tiempos convulsos para Pedro Sánchez, sin duda.  Y sólo fue el principio.  Los casos de su hermano y de su esposa, pronto salieron a la luz.  Los presuntos casos, claro está.  O del “no caso” como viene defendiendo su ministra portavoz.

En tiempos de Franco, la disidencia recomendaba leer los periódicos extranjeros para que uno se enterara de la verdad de lo que ocurría en esta España nuestra.  Ahora, en tiempos de la globalización y de tanta mentira vertida desde la cúspide del poder, las redes sociales son un bien al abasto de todo el mundo para, tras un trabajo previo de filtraje, obtener algunas pistas para llegar a la verdad comprometedora.

¿Qué hubiera pasado si en la Constitución española no se contemplara la figura jurídica de la “acción popular” y sólo pudiera acusar el fiscal?  Sólo falta recurrir a la respuesta de Pedro Sánchez al contestarse a sí mismo sobre de quien dependía la fiscalía.

¿Aparecerá alguna mención a un presunto número 0? ¿Existirán negocios opacos de españoles en Venezuela? ¿Se imaginan este “no caso” en una España republicana con ZP de presidente de la República y Pedro Sánchez del Ejecutivo?  ¿O seríamos una república presidencialista? Sin duda, conociendo a Pedro Sánchez, España sería una república presidencialista, al más puro estilo de Juan Palomo.

De momento, los medios afines van sacando cintas del emérito y la Bárbara.  ¿Será el “kompromat” de su “manual de resistencia” o simplemente un capítulo del “arte del despiste”?

PUBLICADO EL 17 DE OCTUBRE DE 2024, EN EL DIARIO MENORCA. 

POTABILIDAD DOMICILIARIA

Desgraciadamente Mahón y su agua -su potabilidad- han sido noticia en las últimas semanas.  Meses dirán algunos. Se ha hablado de expedientes, dimisiones, comisiones y explicaciones. Siempre habrá algún chivo expiatorio.  Alguna solución interesada. Otras interesantes.  Algún tiempo pasado fue peor. Y el "tú más" que no falte.

Hubo un tiempo en que las culpas recayeron sobre las piscinas.  En otro fueron los purines.  Las fugas y el malgasto, otro que tal.  El cambio climático. El turismo y la oferta ilegal. Vamos, el vecino de mi vecino y el del cuarto segundo y su agenda 2030.

No voy a hacer leña del árbol caído.  Las comas quedaron hace años fuera del sujeto y del predicado. El punto y la coma se vengaron. Rebeldía a la prepotencia demostrada.  Y el San Martín que siempre llega.

La no potabilidad del agua no es de ahora.  La ineficacia en cuanto a solucionar el tema tampoco.  Y nada han avanzado.  Bueno sí, el vocablo fácil.  La derivación de funciones. Parcheando que es gerundio.  Y la factura, la misma o más. Con o sin nitratos el agua se vende a buen precio, al más caro, al de potable, aunque ésta no lo sea. Barrios desnitrificados y barrios nitrificados.  Otra desigualdad de nuestros gestores.  Barrios ricos, barrios pobres, dirán algunos.

Y la potabilidad no es de ahora.  La base 11, 1-c) de la Ley de 17 de julio de 1945 de Bases de Régimen Local estipulaba que una de las competencias municipales era la del agua potable.  El decreto de 24 de junio de 1955 del texto articulado y refundido de las LBRL vuelve a mencionar como competencia municipal el abastecimiento de aguas potables.  También lo recoge el artículo 25 de la ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local.  Y más próximo es también el artículo 25 de la Ley 27/2013 de racionalización y sostenibilidad de la Administración Local, dónde ya de forma inequívoca habla del abastecimiento de agua potable a domicilio.  Ni abrevaderos ni fuentes desnitrificadas.  ¡A domicilio!

Sin duda, la dejadez de funciones en el abastecimiento de agua potable a domicilio es un hecho. Algunos dirán que es un engaño al ciudadano, al pueblo, al vecino de antaño. El coste económico también es un hecho. Una usura de ahora y de hace ya algunos años.  Soluciones pocas o ningunas.  La opacidad mala señal. La botella embotellada y sin retorno.

¿De verdad tenemos recursos para identificar las heces de un perro o la basura del vecino del quinto tercera y no somos capaces de purificar el agua que deberíamos poder beber? ¿Dónde está la sostenibilidad de la ley?  Aquí sí que un tiempo pasado fue mejor. 

PUBLICADO EL 10 DE OCTUBRE DE 2024, EN EL DIARIO MENORCA.

BONO ALCOHÓLICO

 

Hace unos meses hubo un revuelo de los que sólo el Gobierno del marido de Begoña sabe provocar y fue cuando para desviar los titulares de las destapadas presuntas corruptelas del entorno de Ferraz apareció el globo sonda del llamado “bono porno” o popularmente bautizado como “bono paja”.  Según se dijo en su momento se trataba de un carné digital válido para treinta días y de treinta accesos.  Vamos, que al actual gobernador del Banco de España y por entonces ministro del marido de la Begoña se le debieron encender las bombillas al ver alguna luz roja por el camino.

Han pasado ya los meses, Escrivá ha pasado a mejor vida, han salido nuevos titulares de corruptelas y uno desconoce si el llamado “bono paja” ha entrado en vigor o por el momento espera a que llegue la Navidad por aquello de que Papa Noel vestido de rojo venga cargado de ellos.  ¿Se imaginan que en las campañas navideñas se regalaran esos bonos? ¿Acaso no se regalan bebidas alcohólicas y productos tabacaleros?

Y ahora, cuando el llamado cambio climático nos ha dejado sin verano, cuando las fiestas de pueblo han pasado también a mejor vida, el ministro Grande-Marlaska propone -al menos él lo hace público- reducir la tasa de alcoholemia para la conducción de vehículos.  Unos hablan de tolerancia cero y otros de bajar la tasa.  Sin duda, otro frente de despiste y todos a opinar sobre el tema.  Supongo que quienes beben tendrán algo que decir al igual que los restauradores y personal afín.  Y como no, el resto de los usuarios de la vía.   Al final serán, como siempre, los políticos quienes digan la última palabra.

Y uno se pregunta ¿por qué no imponer también el bono alcohólico o un registro parecido al de la ludopatía?  ¿Se imaginan que para consumir alcohol en un establecimiento de restauración o de bebidas tuvieras que acceder mediante un bono con un determinado número de consumiciones al día?

¿Se imaginan que, en las fiestas patronales de Menorca, las pomadas estuvieran limitadas a un numerus clausus? ¿Y la barra libre o el todo incluido?

Sin duda para el caso del consumo del alcohol y de los productos tabacaleros, el Estado tiene otras fórmulas más ventajosas.  La subida de los precios y los impuestos ya es suficiente terapia para que uno intente suavizar el consumo y que Hacienda no se resienta.  Ni el restaurador.  Vamos que, aunque el consumo baje las ganancias no se ven alteradas.

Así no es raro que la economía de nuestro país -con tesis plagiada con un color más bien oscuro- vaya como un cohete, aunque eso sí,  al marido de Begoña le hubiera faltado añadir aquello de “un cohete borracho”.

PUBLICADO EL 3 DE OCTUBRE DE 2024, EN EL DIARIO MENORCA.

REGENERACIÓN DEMOCRÁTICA

 

Cuando, y de ello hace ya algunos meses, nuestro amado líder habló de “regeneración democrática” todos supimos a qué se refería.  Le faltó añadir la concentración de los partidos en un “partido único” para así favorecer la unidad de los españoles, pero no.  ¿Será ese el kínder sorpresa del “manual de resistencia”?

El primer paso de la mal llamada “regeneración” ya se ha dado.  El Consejo de ministros, ministras y ministres ya ha aprobado su plan.  Un plan que abarca de todo y más.  Y de todo y menos. Nada dice de las incompatibilidades de la presidenta consorte o del consorte de la presidenta.  Vamos que no se regenerarán.

Que todos pensemos igual es una tarea ardua difícil, por no decir imposible.  Menos difícil será el que todos, todas y todes actuemos de igual forma.  Está claro que para conseguir lo segundo se necesitarán mecanismos que no se contemplan ni en la Constitución ni mucho menos en el actual concepto que se tiene de la democracia.

La historia nos ha dejado el triste testimonio de algunos demonios que se han aprovechado de la benevolencia de la democracia para beneficio propio. Y no voy a referirme a Maduro y demás idolatrados líderes para no levantar ampollas en este camino de tanta hipocresía.  Tampoco me referiré a los años treinta de la España revolucionaria, tampoco quiero levantarlas en este tema tan propio.  Sólo con mirar de reojo al Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes que desgraciadamente llegó al poder de forma legal y democrática, queda todo dicho.

La democracia es un sistema endeble y por ello necesita de unos mecanismos que la defiendan.  Más que “regenerarla” lo que necesita es de un plan que la “refuerce”.   En la escuela de verano que el PP celebró en 2014 en el Escorial ya trataron la “regeneración democrática”.  Diez años después le toca al PSOE. Sin duda son proyectos distintos.

Por un momento pensé que el gobierno del marido de Begoña se estaba haciendo el harakiri.  ¿De verdad prohibirán los bulos y las noticias falsas?

Algunos dirán que lo que pretende Sánchez es el control de los medios de comunicación.  Y nada le ayuda la información que ha trascendido en los medios sobre las exigencias a gritos que años atrás hizo él, como secretario general del PSOE, a El País para que cambiaran un titular al considerar que “no ayudaba a la causa”.  Y no se le hizo caso.  Lo siguiente ya se sabe.  Ganó la moción de censura, asumió la presidencia del Gobierno y algunos directores y directivos del medio de comunicación fueron cesados.

Tal vez, antes de “regenerar” medios deberíamos por empezar a “regenerar” personas.

PUBLICADO EL 26 DE SEPTIEMBRE DE 2024, ENEL DIARIO MENORCA.

SE VENDE PARLAMENTO

 

Desde hace bastantes años se viene hablando de la necesidad o no de la continuidad del Senado.  Sin duda, lo que se inventó como cámara de segunda lectura sólo sirve para retrasar algunas leyes y como retiro dorado para algunos políticos.  ¿Será precisamente este retiro dorado de algunos lo que lo mantendrá por los siglos de los siglos?

El Congreso de los Diputados lo tiene peor.  O al menos mientras el marido de Begoña siga al timón de este conglomerado de genes y tierras.  Y es que el marido de Begoña ya no se esconde ni cambia de opinión.  Al menos, la mentira ha dado paso a la prepotencia.  El amado líder ya no necesita al parlamento. ¿Acaso lo necesita Corea del Norte, Rusia, China o Venezuela tras la reciente y aplastante victoria de Nicolás Maduro?

Pedro Sánchez Pérez-Castejón lo dejó muy claro ante propios y extraños.  Con luz y taquígrafos como se diría en sede parlamentaria.  Y lo dijo ante el Comité Federal del PSOE, partido éste al que le añaden el título de 140 años de honradez, de progreso…  aunque eso sí, los años se pararon en el tiempo.  Ya no suman. Ahora sólo faltará que resten lo impropio. Y lo dijo ante las cámaras, éstas que de tanto en tanto le recuerdan a uno lo dicho.  Y lo no dicho.

Y advirtió de que la intención del Ejecutivo y del PSOE es "avanzar con determinación" en la agenda socialista y lo hará, según dijo, "con o sin apoyo de la oposición y con o sin un concurso de un poder legislativo que necesariamente tiene que ser más constructivo y menos restrictivo”.

Entiendo lo de la oposición, pero no acabo de entender lo del poder legislativo.  Ni acabo ni empiezo.  En estos momentos debo confesar que entendí mejor a Rajoy cuando decía aquello del alcalde y del vecino, que a nuestro amado líder cuando intenta copiar a Hitler en sus formas de gobernar un país.  O a Kim Jong-Un, Putin, Xi Jinping o Maduro, que tanto monta.

No le entiendo o lo que entiendo no quiero creérmelo.  En pocas palabras vino a decir que él y su gobierno harían lo que quisieran hacer sin que el Congreso opinara.  Ya lo hizo cuando decretó el anticonstitucional encierro con el estado de alarma. ¿Lo repetirá ahora que tiene a Conde-Pumpido en el TC?

Y a mí no me asusta Pedro Sánchez, no.  Me asustan el resto de los asistentes al Comité Federal aplaudiendo las palabras de su líder.  Y el de sus apoyos parlamentarios dispuestos a hacerse el harakiri basta no gobierne la derecha.

 ¿Acaso no hay en toda España ninguna persona íntegra capaz de aglutinar los votos necesarios para una mayoría estable? ¿No hay voluntad o la voluntad es otra?

Y lo peor es que vamos llegando…

PUBLICADO EL 19 DE SEPTIEMBRE DE 2024, EN EL DIARIO MENORCA.

LUDWIG MOST

 

Seguramente nadie en Menorca que lea este escrito habrá conocido a Ludwig Most.  Ludwig era un policía alemán que visitó Menorca como turista, y hará de ello unos veintiséis años. Era un gran profesional, buena persona además de buen esposo y padre.

La casualidad quiso que quien esto suscribe estuviera en dependencias policiales en el momento en que Ludwig visitara las mismas.  Tras la presentación de rigor en la que supongo que ambos debimos chapurrear en inglés -al menos en mi caso, lo de chapurrar, me refiero-, nos intercambiamos los escudos correspondientes y nuestras direcciones. Y allí empezó todo.

Al poco tiempo recibí por correo -eran tiempos en que Correos no tardaba en llegar- correspondencia de Ludwig en la que me hacía llegar revistas, parches policiales, recortes de periódico en que se explicaba su labor profesional, fotografías…  Tampoco faltó durante todos estos años la consabida y “obligada” felicitación navideña entre ambos.

El idioma no fue problema para la comunicación.  Nos expresábamos Ludwig en alemán y yo en castellano.   Si en un principio cada cual buscó ayuda en su entorno para traducir nuestras respectivas misivas, con el tiempo los adelantos informáticos favorecieron que las traducciones se hicieran mucho más cómodas, rápidas y no por ello, perdieran autenticidad.

Cinco minutos debió ser el tiempo máximo en que contactamos personalmente.  No más. Veintiséis años hemos mantenido este contacto.  Ludwig se jubiló un par de años antes que lo hiciera yo y se le observaba feliz junto con Marion, su esposa y Melanie, su hija.  Y con sus hobbies.  Por desgracia, la felicidad duró poco.  El año pasado enfermó de una trágica enfermedad y a principios de este mes recibí el aviso de Melanie, su hija, de que Ludwig había fallecido.

La reflexión es sencilla.  Cinco minutos con la persona apropiada pueden dar mucho más que toda una vida con coincidentes rellenando el entorno.  Aquellos cinco minutos con Ludwig hicieron posible que un “alérgico social” -como me suelo definir a mi mismo- tomara afecto por alguien con quien sólo tendría contacto por Navidad, manteniendo eso sí, la tradicional y cada vez más arcaica correspondencia navideña.

Hay una frase que, aunque no estoy completamente de acuerdo con ella, hay una parte de la que sí estoy convencido.  La frase es de Luigi Pirandello, y dice así “Cuando un ser amado muere somos nosotros que no estamos vivos para él, pues él no puede pensarnos. Pero nosotros le podemos pensar y él está vivo para nosotros”.

La muerte sin duda no es el final.  Cuidaos, Marion y Melanie.

Descansa en paz Ludwig. 

 PUBLICADO EL 12 DE SEPTIEMBRE DE 2024, EN EL DIARIO MENORCA.

MIGRACIÓN CIRCULAR

 

Gracias a nuestro amado líder me atrevo a escribir el escrito de hoy.  Hacía tiempo que quería opinar sobre la migración vía patera y me autocensuraba por miedo a que me llamaran racista, xenófobo o fascista, o sendos a la vez.  Vamos, que en nuestra democracia quienes decimos distinto a lo que dicen los social-comunistas vamos servidos. Lo que piensan, no se sabe.  Pero bueno, eso tiene ser unos blandengues.

Nunca he entendido que los migrantes africanos expusieran su vida al venir supuestamente con las pateras, pudiendo venir -más barato y seguro- con un billete de barco o avión con la excusa de pasar unas vacaciones entre nosotros. ¿Acaso no se le ha ocurrido a la pareja de algún político crear una agencia de viajes, una naviera o una aerolínea que ofertara viajar a España? ¡Y más en estos tiempos que con las ayudas de los fondos europeos a más de uno le entra el gusanillo de hacerse emprendedor!

Y por lo visto ocurre todo lo contrario.  Quien entra a nado tiene premio.  Quien intenta entrar volando lo devuelven.  Da la sensación de que sólo se admite al más fuerte y quien no supera la prueba, pues se queda afuera.  Y eso, aunque lo diga irónicamente, es duro.  Y trágico.  Demasiado trágico.  Y desde el poder, en cierta forma, se permite.

Ahora, nuestro amado líder ha descubierto el término “migración circular” que hace ya décadas que circula por Europa y América. Entienden sus asesores que “la migración circular será el mecanismo para contratar trabajadores en sus países de origen con el objetivo de trasladarlos a España para trabajar -y formarlos- durante una temporada en sectores con más dificultades de cobertura de vacantes, como la agricultura y la construcción”.  Otra cosa será cuando se le pregunte al marido de Begoña dentro de un tiempo, y seguramente podrá dar una “nueva” opinión.

De momento, quienes se han quedado sin opinión han sido los lacayos del marido de Begoña.  Los voceros Patxi López y Oscar Puente tras tildar de xenófobos al Partido Popular y a Vox, vieron como nuestro amado líder utilizaba sus mismos términos de seguridad, amenaza y retorno al referirse a la expulsión de migrantes ilegales.  Y eso que deben tener alergia a recordar las imágenes que años atrás circularon del amado líder -en plena campaña electoral- limpiándose las manos tras habérsela dado a una migrante de color…, porque de esa hacen voto de silencio.

Ahora veremos cómo se traducen sus palabras en hechos.  Mientras, españoles salen de España para trabajar de médicos y científicos en el extranjero, por no ser uno más de los más de dos millones que hay en el paro.

PUBLICADO EL 5 DE SEPTIEMBRE DE 2024, EN EL DIARIO MENORCA

LA IRENE Y SU CRUZ

 

“Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga” con esta frase, según nos cuenta san Mateo, Jesús se dirigió a sus discípulos y les invitó a seguirle.  Ahora, casi dos mil años después, Irene Montero ya tiene su cruz.  Su Gran Cruz.  Pero no creo que Irene le siga, al menos al Jesús al que se refería san Mateo, por mucho que se le apode el “primer comunista de la historia”.  Y si así fuera, seguro que no hablaríamos del mismo comunismo.

La Gran Cruz de la Irene es otra.  Es nada más y nada menos que la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III.  Vamos, lo que en su día se estableció para recompensar a aquellas personas que se hubiesen destacado especialmente por sus buenas acciones en beneficio de España y la Corona, ha llegado a manos de una republicana.  Bueno, con unos retoques.  Ahora, tras la cirugía efectuada por Aznar, ya no se premia el servicio a la Corona. Ahora con ser ministro ya es suficiente. Y por lo visto, algunos tienen fácil ser ministros.  Sólo con ser amigo del presidente y reírle las gracias, basta.  O de la Yoli.

Y cuando una gratificación se generaliza, deja de tener el carácter extraordinario que le precedió. El reglamento habla de recompensar a los ciudadanos que con sus esfuerzos, iniciativas y trabajos hayan prestado servicios eminentes y extraordinarios a la Nación.  Y los de a pie -vamos los que verdaderamente han prestado servicios eminentes-, entran con la Cruz.  Los ministros y demás autoridades con la Gran Cruz.  Vamos, una recompensa al más puro estilo franquista con la que se “agradecían los servicios prestados”.

Y la Irene no ha sido la única, no.  El resto de exministr@s que cayeron en desgracia con ella también tuvieron su premio de consolación.  Este hecho me recuerda a las “cruces al mérito” que se dan por alcanzar los treinta años de antigüedad en algunos trabajos.  ¿Por qué no llamarlo con su nombre? ¿Por qué no llamar a la primera “cruz de exministro” y al segundo “cruz de antigüedad”?

Y uno se pregunta por los servicios eminentes y extraordinarios que ha prestado la Irene a la nación.  Sin duda, la Irene será recordada como quien confeccionó la ley por la que se beneficiaron más de 1.156 agresores sexuales.  Una norma por la que el propio Sánchez tuvo que pedir perdón a la ciudadanía.  ¡Y reformarla en el Congreso con la oposición de la Irene!  ¿Es un servicio eminente propiciar la desigualdad entre español@s?

Y su sustituta no se ha quedado atrás al aprobar el despido para quienes pidan cambios en su jornada para conciliar.  Otra cruz.  Otra Gran Cruz.

PUBLICADO EL 29 DE AGOSTO DE 2024, EN EL DIARIO MENORCA.

Y AHORA, EL MONO

Dicen que la del mono ya está entre nosotros.  Pero añaden que estemos tranquilos.  Y no, no es que el mono con la viruela se haya escapado de Gibraltar tras la Eurocopa, no.  Éste viene de más abajo, endémico del África dicen los que entienden de estas cosas.  La verdad es que no me preocupa en absoluto. Creo que el que más cerca he tenido estaba embotellado y venía de Badalona.

Eso sí, me empezaré a preocupar cuando vea a Fernando Simón aparecer en las pantallas diciendo que sólo serán unos cuantos casos aislados.  Y no por la enfermedad en sí, sino por los daños colaterales que tiene ver a Fernando Simón por la televisión.  Primero fue Excalibur con el ébola.  Luego, la prisión anticonstitucional con la Covid-19. ¿Qué será lo próximo?

Y habrá próxima.  De eso sí que estoy seguro.  Y no lo digo yo.  Lo dijeron justo “salimos más fuertes” de la COVID.  Y no tan solo lo dijo Sánchez -del que podríamos dudar- sino que lo dijeron todos los del entramado internacional.  Podría añadir “del Grupo de la Agenda 2030”, pero no, no lo diré.  No quiero parecer ni aparecer como negacionista.  No lo soy.  El virus existió.  Otra cosa es que dude de cómo existió, de cómo se gestionó y de por qué existió.

Y los expertos de ahora -no los del Comité de Sánchez- también señalan un perfil concreto del colectivo de riesgo.  Pero bueno, más vale no fiarse uno.  Que con el SIDA ya pasó lo mismo y nadie pensó con las transfusiones de sangre y demás. Y eso sí, aunque la emergencia sanitaria internacional esté ya decretada por la OMS, España -el Gobierno de Sánchez- no piensa, de momento, decretar control alguno en los aeropuertos ni fronteras terrestres ni marítimas. ¿Habría “escapado” Puigdemont si hubiera habido un control sanitario de fronteras?

El riesgo es bajo, siguen diciendo algunos expertos.  Al menos en Europa.  ¿Pero qué tipo de riesgo, deberíamos preguntarles? ¿Morir en el intento o contagiarnos del mismo?  Esta vez las vacunas ya existen.  O al menos así nos lo dicen. Quién las fabricará y a qué coste, sería interesante saber.

De momento, uno va a empezar a tomar precauciones.  Por si los virus.  Agua, papel higiénico y harina ya están anotadas en la próxima lista de la compra.  Prevenir es curar.  Y hombre prevenido vale por dos.  Al menos, los refranes perduran en el tiempo y nos recuerdan que por mucho que cambien los tiempos, los modos son los mismos.

El Gobierno ya tiene experiencia y ha tenido tiempo de realizar los ajustes necesarios donde encontró más reticencias.  Por de pronto, el encierro ahora sería constitucional. Seguro que el TC así lo declarará.

PUBLICADO EL 22 DE AGOSTO DE 2024, EN EL DIARIO MENORCA. 

EL HOUDINI CATALÁN

 

Puchi camina rápido. Lleva zapatillas de deporte. Llega al Arco del Triunfo y algunas pancartas portan escritas el término Houdini.  ¿Quién es Houdini?

Houdini no es Puchi. O tal vez sí.  Houdini fue un famoso ilusionista y sobre todo “escapista”.  Vamos, que manejaba bien los tiempos y los trucos.  Porque el ilusionismo sin truco no existe.  Y eso es bueno que lo tengamos en cuenta.  Puchi sólo no es nadie.  Solo es un cobarde. Si hubiera habido intención de detenerlo, se le hubiera detenido. ¿Será el personaje de Puigdemont más bien un payaso? ¿O será una marioneta?

Contactas con una IA para que sugiera algún nombre con el que podernos referir al personaje que interpreta Puigdemont, ya sea como payaso o como marioneta.

Luzia, la IA de WhatsApp, mucho más rápida que Puigdemont en su huida, propone los nombres de Carles Risitas y Carles de Hilo.  Luzia debió quedar bien descansada después del esfuerzo realizado.  Vamos, más que una IA sería alguna marca blanca de la PRC.

Pero no me desagradan.  Lo cierto es que a estos nombres deberían acompañarlos todos los del elenco de secundarios, tramoyistas y demás, sin los cuales el espectáculo no hubiera podido darse.  Ni ahora, ni antes. Porque lo del maletero también tiene guasa. Y que no falten los ya famosos sombreros de paja.

Carles Puigdemont es y ha sido un cobarde.  Lo demostró cuando no fue capaz ni de declarar la independencia de verdad, ni responsabilizarse de sus actos ante la justicia.  Y en su regreso light cuando tampoco ha querido ser detenido.  Ni los demás, supuestamente detenerlo.  Vamos, cobarde uno, supuestos traidores los otros. ¿Y quiénes son los otros?

El Gobierno de Madrid dice que la responsabilidad es de los Mossos.  Los Mossos dicen que la culpa es del semáforo.  Y uno se pregunta ¿acaso el control de fronteras y el CNI no son competencias del Estado?

Puigdemont es un producto en vías de extinción.  Una marioneta en manos de otros.  Pedro Sánchez y ERC le han pagado con su momento de gloria los siete hilos con los que sostiene a Sánchez en Madrid.  Gana Sánchez y gana ERC. ¿Y qué gana Puchi? ¿Pasará a partir de ahora a un segundo plano? ¿Entre bastidores según la jerga teatral?

De momento, a Carles de Hilo o a Carles Risitas -o a ambos- aún le queda la potestad de desbancar a Pedro Sánchez o jubilarse a un retiro dorado.  O de ambas cosas, vaya uno a saber.

Y de momento como culpable, el semáforo.  El rojo del semáforo faltaría añadir, porque si hubiera estado verde, seguro que lo detienen.  Vaya por Dios, no lo detuvieron por estar “Maduro”.  Tiene guasa el asunto.  ¿Qué dirá la fiscalía?

PUBLICADO EL 15 DE AGOSTO DE 2024, EN EL DIARIO MENORCA.

VENEZUELA Y ZAPATERO

Y Juan Carlos Monedero. E Irene Montero. Y por qué no, también la Yoli.  Y es que toda la extrema izquierda española - ¿o será la izquierda extrema? -, son los únicos que junto a Cuba, Rusia y China apoyan a Maduro.  Apoyan el pucherazo de Maduro. Vamos, el fraude electoral.  El presunto, claro. Vamos, que el único quien no abre la boca por el momento es Pedro Sánchez. También es verdad que el presi tiene cuestiones más importantes con qué lidiar. De hogar y de cargo.  De intereses personales, claro. Como todo….

Y me preocupa. No por ellos, sino por los de aquí. ¿Se imaginan que, en España, tierra que exporta asesores a países de esta calaña, puedan utilizarse algún día los mismos métodos?  ¿Se acuerdan los comentarios que hubo cuando en España el gobierno de Sánchez encargó a la empresa Indra la difusión de los resultados electorales? ¿Se imaginan que llegue el día en que los votos sean electrónicos? ¿Llegan todos los votos emitidos por correo a las mesas electorales? ¿Quién controla Indra? ¿Quién controla Correos? ¿Y si ocurriera un “apagón” informático?  Todo se andará.  De momento, la Agenda 2030 sigue adelante.

Lo curioso de las presuntas elecciones de Venezuela es que hayan sido muchos los mandatarios de la izquierda sudamericana que están convencidos del fraude de Maduro.  Del descarado fraude de Maduro.  Y frente a ello, también resulta curioso que la estrella de la pulcritud, nada menos que el representante de España, José Luis Rodríguez, Zapatero para más señas y ZP para los amigos, haya desaparecido de la escena mediática.

Resulta curioso que ZP no haya sido capaz de salir en los medios de comunicación y decir que el proceso electoral ha sido inmaculado.  O, todo lo contrario.  ¿Para qué sirve enviar a un observador internacional y defensor de los derechos humanos de tal valía, si cuando debe hablar desaparece? ¿Estará haciendo algunas gestiones particulares en el país?

Venezuela tiene mucho que esconder.  Mejor dicho, España tiene mucho que esconder sobre Venezuela. ¿Se acuerdan de cuando Ábalos recibió a Delcy Rodríguez en el aeropuerto de Barajas?  Nada más se supo de ello.

Repasando las redes tampoco uno encuentra mucha información ni en los medios de comunicación sustentados por el presupuesto público ni por las ayudas del Gobierno.  Lo paradójico del caso es que la Televisión Española retransmitiera en directo el funeral del terrorista líder de Hamas.  Vamos, que para enemistarnos de Israel no nos gana nadie, pero para defender la democracia en un país hermano como es Venezuela, mejor mirar hacia otro lado.

Como diría Cicerón, pro domo sua.

PUBLICADO EL 8 DE AGOSTO DE 2024, EN EL DIARIO MENORCA. 

PUERTA A PUERTA

 

¿Medias verdades son medias mentiras? ¿Nos fiaríamos de alguien que intenta engañarnos al no contarnos toda la verdad? Posiblemente sí, si fuera éste lo suficientemente astuto para hacernos creer que la información ocultada no ha sido a propósito. Un descuido, vamos.  Y la administración española, lo es.  Astuta me refiero.

El tema tan de moda últimamente del “puerta a puerta” conlleva mucha mentira. Muchas medias verdades.  Muchos descuidos.  La bandera enarbolada del ecologismo, el cambio climático, de la agenda 2030, de la p…. en vinagre, ya empieza a oler.  Y nunca mejor dicho.  Ya no se acuerdan de las vacas de Milá, pero sí de los incendios y de la saturación de la zona.

Que el reciclar es también un negocio, nadie lo puede negar.  Y que hay muchas formas de reciclar, pues también.  Que todo lo que se selecciona adecuadamente es un negocio para la empresa adjudicataria, pues sí.  Que si el trabajo de separar en origen lo realizamos los propios ciudadanos les sale más rentable a las empresas, pues también.  Que se separa más con el “puerta a puerta” que con los contenedores de colores, pues evidentemente.  Y la conclusión, pues la dicha, más negocio para la empresa.

¿Sabemos quiénes están tras las empresas del reciclaje?  Pues seguramente alguien que debe estar tras la Agenda 2030.  Europea.  Vamos, creamos el problema y le damos la solución escogida. Lo que se suele decir, blanco y en botella.  Aunque siempre haya detractores de ello.  La leche de coco, me refiero.  Blanca, pero no es leche.

En Mallorca convive el “puerta a puerta” con la incineradora.  Vamos, que lo que no se recicla -negocio para la empresa- se quema -produce energía-. Vamos, que no hay saturación ni contaminación.  Ni plástico que viva mil años.

Menorca tiene que ser diferente en todo.  Tenemos una planta desalinizadora a medio gas y unos pozos investigados judicialmente.  Tenemos unas placas solares que o bien molestan a la vista de algunos o no podemos conectarlas a la red por falta de cable.  Unos molinos que espantan a las gaviotas y esto tampoco es bueno.  Playas sin arena, pero con más coches que habitantes.  Y ahora, nos obligan a que hagamos el trabajo de los demás. Y encima, pagando más impuestos.  Y sin incineradora.

¿Por qué no han elegido otro sistema, por ejemplo, el propuesto por el ayuntamiento de Sant Lluis, de contenedores inteligentes recompensando al usuario que lo hace bien?  Porque no nos engañemos, el famoso “chip” lleva añadido el gravamen del impuesto, sin concretarse aún en la ordenanza.  Primero la información.   Luego, la cocina.  Y después, la sorpresa.

PUBLICADO EL 1 DE AGOSTO DE 2024, EN EL DIARIO MENORCA.