EL TREN Y SU PEOR MOMENTO

Agosto de 2024. Óscar Puente, ministro de los trenes, es interpelado en el Senado por los populares y dice que el tren vive el mejor momento de su historia. Tal vez el ministro mintió. O no.  Quien no miente es la hemeroteca.

Enero de 2026. Ha pasado año y medio de aquella interpelación.  Año y medio de aquel mejor momento de su historia. Y las hemerotecas nos contarán en el futuro que el momento cambió, aunque la “memoria histórica” explique lo contrario.

Durante este intervalo de tiempo el ministro no ha permanecido callado.  Ha hablado y ha escrito -su otra gran afición-. Y ha propuesto avances significativos en la gestión del ferrocarril.  Llegó a decir que estaba trabajando en la posibilidad de «vender trenes sin asientos». Con esta propuesta de posibilitar que los usuarios viajaran de pie, el ministro aseguraba que se ahorraría en espacio y que líneas que habitualmente van llenas tendrían una mayor capacidad.

Otra de las propuestas fue la de aumentar la velocidad de los trenes hasta los 350 kilómetros por hora. El ministro argumentó entonces que tan solo China tiene trenes que puedan viajar a esa velocidad y que sería un gran avance para nuestra red de alta velocidad.  Obvió decir que en sus trenes no se producen vibraciones.

Mientras, los maquinistas alertaban de fuertes temblores, de las deficiencias que detectaban y la necesidad de bajar drásticamente la velocidad en algunos tramos de las vías. Al parecer ni el mantenimiento ni el control de la inspección de las vías llevarían el marchamo de excelencia.

Más de cuarenta fallecidos certifican que la excelencia ni estaba ni se la esperaba. Marlaska aparece como en los tiempos de la pandemia cuando anunciaban que habían denunciado al vecino del segundo por ir varias veces en un día a comprar yogures en el colmado más alejado del pueblo.  Y la consigna es clara: Sobre la tragedia de Adamuz sólo vale la “versión oficial”. Le faltó añadir “y punto”.

Al menos, los llamados “expertos” no son los mismos que los de la COVID. Las informaciones ya revelan que se han detectado daños compatibles con que la vía estuviese fracturada.  Mal momento para el Gobierno de Sánchez.  Y para Óscar Puente y sus tuits.  Pero lo superarán. Dominan el relato. Ya lo hicieron con anterioridad.  El cambio climático seguro que algo tendrá que ver. Y Franco, también.

Mientras, la televisión del Gobierno nos informa que las ruedas de los trenes no son cilíndricas.  Casi cuadradas, nos explican. ¿Será ésta la versión oficial de Marlaska? Por suerte, y contra todo pronóstico, “el dato mata al relato”. ¡Las ruedas no son cuadradas!

PUBLICADO EN EL DIARIO MENORCA EL 29 DE ENERO DE 2026. 

047

 

Nos lo vendieron como el teléfono de la esperanza.  Al estilo apache, sin duda.  Una cortina de humo más.  Fum de formatjada como diríamos los isleños. Y ni a eso llega.  Atrás quedó el “no está ni se le espera”.  Llamas y la alocución no miente: “Información Movistar: El número que usted ha marcado no corresponde a ningún cliente”. Quienes mienten son los de siempre.

Retrocedamos al mes de octubre pasado. La ministra de la cosa anunció la puesta en marcha del número telefónico que ofrecerá información veraz sobre las ayudas vinculadas al acceso a las viviendas.  El 5 de diciembre lo publica el BOE.  De momento el número no corresponde a ningún cliente.  Tal vez esperan a construir los miles de viviendas prometidas para activar el teléfono de marras. Pudiera ser. De momento quien no miente es la operadora telefónica.

La foto de los chalecos amarillos ha sido portada. Sánchez puede prometer y promete que construirá 10.700 viviendas en Campamento -con vistas a las elecciones de 2027-.  Y si ya es difícil creer en la palabra de Sánchez, más difícil es creerlo con los antecedentes que tiene este proyecto iniciado en 1986 con Joaquin Leguina presidiendo la Comunidad de Madrid.  Incluso ZP, su jefe, lo prometió en su época risueña. Ahora, finiquitado el año Franco, y retiradas todas las plaquitas del otrora Ministerio de la Vivienda franquista, no hay obstáculo para reanudar la propaganda del nuevo régimen. Ni competencia en la memoria reciente.

Y seguro que se hablará y mucho.  Menos del diez por ciento se dedicará al alquiler. El resto, a la venta por unos doscientos mil eurazos. Habrá que sacar la lupa e investigar a qué constructora se adjudicará el proyecto. Y a qué entidad bancaria los avales para las futuras hipotecas.  Y poner el acento en según qué Acento en mayúscula, o en algo parecido. Las sombras deben ser transparentes.  Con luz y taquígrafos. Demasiadas sombras han pasado desapercibidas por falta de luz. Y de esto ZP sabe mucho. Y otros también.

Es Diari recoge la manifestación de una persona desahuciada: “¿en qué cabeza cabe pagar 1.200 euros por un piso que no es nuestro?”, y tiene razón. Y la pregunta que te sugiere es otra: ¿Si pagan estos desorbitados precios de alquiler por qué no se hipotecan para pagar su propia vivienda en propiedad? ¿Por qué los poderes públicos no avalan, con un banco público, las entradas para la compra de una vivienda? ¿Acaso interesa a los poderes públicos mantener la precariedad habitacional por aquello que mientras haya pobres habrá votantes de izquierda?

¿Antepondrán el prefijo 902 al número, para que así funcione?

PUBLICADO EL 22 DE ENERO DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.

BLANQUEANDO DICTADORES

 

Han tenido que pasar catorce meses para descubrir que Feijóo nos mintió al defender la gestión de Mazón en la crisis de la Dana.  Y no fue motu proprio sino por miedo a la juez de Catarrroja.  Su “confusión” debió ser similar a los “cambios de opinión” a los que ya estamos acostumbrados en la cosa pública desde que Sánchez está al timón. Pero en eso será difícil ponernos de acuerdo. La polarización y el fanatismo no ayudan en nada, más bien todo lo contrario.

Leo el artículo de Joan Pons Moll “comportaments contradictoris” en respuesta a la carta firmada por el coordinador de EUIB José Mª García “Homenaje a Aurora Picornell...”. Me congratulo que a estas alturas aún haya personas coherentes que aporten sentido común a hechos tan trágicos como los que tuvieron que vivir nuestros padres y abuelos.

La historia sigue siendo un campo de batalla. Hay muchas definiciones de ella. Y más aún interpretaciones.  Se decía que la historia la escribían los ganadores. Con el tiempo hemos visto que no es del todo cierto. Algunas las reescriben los perdedores. Otras, los inventores.

Si se miente el presente ¿cómo se escribirá la historia? El relato cuenta más que los hechos. Es más, a veces se niegan los hechos. En España lo estamos viendo continuamente. Parte de la izquierda apoya la dictadura. La derecha, la combate. ¿Se intenta proteger al dictador o es la tapadera para que no afloren los presuntos negocios con la dictadura de algunos turbios personajes afines al Gobierno de España? ¿Se ataca a la dictadura para poder desacreditar a los partidos y políticos que presuntamente se han lucrado con ella?

Lo más triste es que para blanquear a Maduro se ataque incluso a los refugiados venezolanos que viven en España. ¿Cómo se puede tildar de fascistas a quienes tuvieron que huir de Venezuela para salvar sus vidas? ¿Dónde están los defensores de los DDHH? ¿Alguien es capaz a estas alturas de defender que hay dictaduras buenas y dictaduras malas?

Lorent Saleh, premio Sájarov en 2017, vive ahora en España. Antes fue encarcelado y torturado en La Tumba y en El Helicoide.  Ahora ha hecho público que Zapatero presionó a su madre para que no denunciara al Gobierno de Maduro por su secuestro y detención ilegal y de las torturas a las que era sometido.  Saleh no es sospechoso de ser un fascista.   Su familia es de origen palestino.

ZP y otros políticos de esta izquierda populista -principalmente de Podemos- tendrán que dar muchas explicaciones. Tendrían que darlas.  Estaría bien que las dieran. Mejor aún, que se las pidieran. Y de paso que expliquen lo de las maletas de Delcy Rodríguez.

PUBLICADO EL 15 DE ENERO DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.

DON LEANDRO Y DON FEDERICO

 

Cada principio de año aprovecho esta ventana que me ofrece “Es Diari” para darme mi peculiar homenaje. Este año ya son treinta y uno los años que me asomo a estas páginas. Resiliencia, vendrían a llamarlo ahora.  Por aquellos años fue más bien una rabia contenida, una impotencia antijurídica o la terapia más barata y eficaz que uno pudo encontrar.

Han pasado ya más de tres décadas de aquella Epifanía del Señor de 1995 y visto desde la lejanía, me doy cuenta de que he aprendido mucho. ¡Y lo que me queda por aprender! Valoras el momento y te das cuenta de que el tren pasó por la estación y que te subiste a él. El tiempo te ha demostrado que el tren siempre pasa por la estación y aunque muchas veces estemos ensimismados, éste siempre se detiene. Otra cosa es que subamos o no.

En este viaje no he estado solo. Por el camino he encontrado mentores -y detractores-.  Traiciones y apoyos. Palmaditas y algún cuchillo que otro clavado en la espalda. Pero eso es la vida, es el peaje que pagamos, el tributo a la hacienda cotidiana.  Pero hoy no toca hablar de penurias ni conflictos, por mucho que Trump haya aterrizado en los campos petrolíferos de Venezuela y algunos estén más intranquilos que contentos. Allá ellos con sus problemas y sus preocupaciones. Hoy me toca hablar de otros personajes. De don Leandro y de don Federico, por ejemplo.

Don Leandro me acompañó en los primeros meses de mis escritos. Tertuliano con la siempre presente Mô, tuvo una presencia efímera.  Podríamos decir que murió de éxito. Su invitación al destierro vino acompañada de la entrada de otro personaje que podríamos llamarlo “de consenso": don Federico.  Don Federico continuó con las mismas tertulias semanales con Mô. Nada cambió salvo el nombre del tertuliano. ¡Lo que son las cosas! ¡De defenestrado a estrella del relato!

Hoy día sería imposible revivir aquellos momentos, aquella tertulia desenfadada, constructiva. Los números -los caracteres- no dan para más. La polarización tampoco ayuda. Pasaron los años y nunca más supe de don Leandro y de don Federico. Mô -por otras agradables circunstancias- descansa en una vitrina de casa. Don Leandro y don Federico aún no tienen rostro. Tal vez, algún día, la vida me sorprenda y me los encuentre creados por la Inteligencia Artificial. Sería otro agradable regalo de Reyes. Magos, por supuesto.

Don Leandro, don Federico y Mô vendrían a representar a aquellos personajes moderados que hicieron posible que muchos españoles nos entendiéramos y quisiéramos entendernos; que viviéramos aquella “libertad sin ira” de Jarcha, que tantos renuncios tiene actualmente.

PUBLICADO EL 8 DE ENERO DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.

BALIZA V – 16

 

Iniciamos año y con él la actualización de los propósitos de enmienda.  Este año toca practicar el respeto a los demás, y más viviendo en una sociedad tan polarizada como es la nuestra. No voy a intentar analizar el porqué de esta polarización porque caería en la trampa de molestar a una parte de esta sociedad polarizada y no es el propósito de este año.  Aunque uno siempre puede cambiar de opinión, amado líder dixit.

Iniciamos año con más luces que el anterior, y no es que la electricidad se haya abaratado ni que Abel Caballero haya montado la iluminación de nuestras calles, sino que nuestros hogares, más bien nuestros vehículos, se han tenido que proveer, y como dirían algunos, “por imperativo legal” de las nuevas y famosas balizas V-16 conectadas a la DGT.

La intención es buena, todo hay que decirlo.  Primar en la seguridad es algo que no debería cuestionarse, aunque no todos piensen igual.  Lo vemos con el puente de Rafal Rubí en que la presunta estética pretende prevalecer sobre la seguridad, pero mantengamos el respeto y no provoquemos reacciones adversas. Y si con ello puede salvarse una vida, ya habrá valido la pena. En ambos casos: baliza y puente, me refiero.

El tiempo dará o quitará razón como suele ser habitual, dependiendo claro está de que las estadísticas reflejen fielmente los datos obtenidos. Aun así, las dudas planteadas por los usuarios detallan algunas carencias como serían la efectividad real en jornada diurna, en un tramo de curvas y en zonas con baja o nula cobertura, y ya no digamos si los vehículos usuarios de la vía no poseen dispositivos y aplicaciones conectadas a la plataforma de la DGT 3.0.  Seguramente eso será el regalo para reyes del año venidero. Vayan preparando pues la billetera porque la agenda 2030 no se ha paralizado.

Otra cosa será que, en el momento de la necesidad de uso, éste funcione adecuadamente.  Las pilas o baterías se descargarán y/o bien no estarán cargadas en el momento de necesitarla, o no durarán el tiempo suficiente, y aun siendo responsabilidad clara del conductor, el problema seguirá existiendo.

De momento no creo en la conspiración, vamos que el chip de marras nos está siguiendo y rastreando nuestra posición. La experiencia de las pulseras del Ministerio de Igualdad ya demuestra que la fiabilidad no es su fuerte. Aun así, tampoco les hace falta el dispositivo luminoso para ello, teniendo otros métodos más efectivos. Nos lo demostraron cuando nos encerraron por el Covid-19 y nos conectaron el GPS de los móviles.

Ya saben, cárguense de luces, no se queden cortos, que a alguno buena falta le hace.

Bon any.

PUBLICADO EL 2 DE ENERO DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.