PLANES DE PENSIONES

Hacer planes para el futuro a estas alturas de la crisis, es una cuestión que se presenta bastante difícil. Así y todo, siempre hay quienes saben sacar provecho en estas condiciones. Hace ya años, que el gobierno de turno nos empezó a bombardear con los parabienes de hacernos con un plan de pensiones para “adornar” nuestras futuras pensiones. Casi nadie leyó la letra pequeña ni nadie, por supuesto, se molestó en explicarnos en qué consistía un plan de pensiones.

Quienes pecamos de prevenidos iniciamos nuestras aportaciones periódicas para el día de mañana. Un día aún lejano, y que posibilitaría que nuestras pensiones –que poco después quedarían aseguradas por el Pacto de Toledo- ¡ i un be negre!, se verían aumentadas según la aportación de cada uno. Pasa el tiempo y te enteras que el dinero que uno va aportando no está garantizado, sino que depende del valor del punto en el momento y de otros tantos etcéteras que manejan los mercados. O sea, que de asegurado, nada de nada.

Te enteras también que hasta la edad de jubilación que se encuentre en vigor en el momento, uno no puede sacar ni un céntimo de aquella caja a tu nombre. Y si te aumentan la edad de jubilación….., pues eso, mayor tiempo en caja. ¡Ah!, y todas estas deducciones y aportaciones extraordinarias para pagar menos a Hacienda, pues tranquilo, que al finiquitarlo, te pasan factura. ¡Y todo lo que Hacienda te ha perdonado, pues después se lo devuelves!. ¡Vaya chollo de planes de pensiones!.

Y ahora te enteras de las confabulaciones habidas y por haber del gobierno con los bancos, de las aportaciones de miles de euros mensuales que hacen los parlamentarios a sus planes de pensiones y de la ridiculez de los poco más de sesenta euros de tu aportación mensual, de la inseguridad del cobro de las pensiones y de la defensa a ultranza que hacen los parlamentarios de su sistema de pensiones garantizados con menos de una década sentados en la poltrona, de tantas injusticias habidas y tantas por haber excusadas en una crisis y ejecutadas por imperativo de una ley.

Y cuando la crisis aumenta, aumenta el ingenio de uno. Cuando en el bolsillo empieza a escasear el dinero, pues hay que sacarlo de otro sitio. ¿Y qué mejor sitio que del propio dinero de uno?

¿Quién nos garantiza que el día de mañana la entidad financiera donde tengamos el dinero de los planes de pensiones aún exista? ¿Quién nos garantiza que el gobierno de turno decrete al estilo de Chávez y aumente a ochenta los años para jubilarse uno? ¿Quién nos garantiza que el valor del punto no sea cero o negativo, y nos quedemos sin planes?.

Ante todas estas cuestiones cabe tomar decisiones:

a) Primeramente paralizar las aportaciones a los planes de pensiones. Ello nos permitirá el poder ahorrar una cierta cantidad de dinero mensual, lo que repercutirá en nuestra economía doméstica. Además, al poseer una cantidad extra de dinero en mano, revitalizaremos el comercio con nuestras compras y contribuiremos a reducir el número de desempleados.

b) Aseguraremos nuestros planes de pensiones trasladándolos a un plan a ser posible con una rentabilidad asegurada.

c) Y ahora viene lo mejor de la casuística. Hoy en día puedes trasladar los planes de pensiones de una entidad a otra, casi sin penalización alguna. Y las entidades de destino te estarán por ello muy agradecidas. Tan agradecidas que actualmente son varias las entidades que te lo agradecen con un cheque regalo por el valor del tres por ciento del valor que portes hacia sus entidades. ¿Y quien es capaz de negarse a un regalo de tales características?

d) Y una vez cumplida la permanencia, vuelta a negociar.

Al menos así, parte de los beneficio que los bancos hacen con nuestras aportaciones, irán a nuestros bolsillos. Porque de no tener beneficios con nuestros planes de pensiones, estén seguros que no nos agradecerían nuestros traslados, ni intentarían recuperar los huidos.

Y el siguiente punto es hacer un ahorro en casa, sin comisión de apertura ni penalización por anticipación, bajo la baldosa que se mueve desde hace siglos, y el día de mañana, sin contribuir de nuevo con Hacienda, tengamos un añadido a nuestro iluso retiro.

Y aquí está nuestra fuerza, colectiva, claro: paralizar los planes de pensiones, y movilizarlos. Aunque siempre habrá la posibilidad que el gobierno decrete el estado de alarma, militarice nuestros planes y les imponga un toque de queda bancario.

¡Que todo es posible con amigos de Chávez !.
PUBLICADO EL 27 DICIEMBRE 2010, EN EL DIARIO MENORCA.

CARTA AL PAPÁ NOEL

Para empezar, confesarle que su presencia me produce una serie de conflictos en el intelecto de los que no se si seré capaz de expresárselo. Verá, mis recuerdos lo sitúan a usted colgado como una figurita más en el árbol, que de forma secundaria daba cobijo y sombra al Nacimiento. Y de eso ya hace años…

Cuarenta y más años, sí. Y durante estos cuarenta y tantos años, muchas cosas han cambiado. Y mientras los niños de entonces se volvían adultos, su presencia se hacía cada vez más cercana. Empezó a entrar en nuestros domicilios mediante la televisión, y acabó sentado a nuestra mesa.

También es verdad que no entró de pronto por la televisión y al año siguiente ya se quedara a compartir plato, pero todo ha tenido un proceso. Todo empezó con las películas emitidas en televisión, su cada vez mayor presencia en los grandes comercios, y de allí, a la calle. Y no precisamente a un ERE, sino que a la mismísima calle, al más puro estilo del apatrullando la ciudad de Torrente.

Y en la calle, y sobre todo de los centros comerciales de las ciudades, es donde se le encuentra en estas fechas. Cargado con sus bolsas repletas de caramelos y golosinas, y con su siempre presente campana, usted parece el Hamelin de nuestros días, guiándonos al consumo tan superfluo de estas fechas.

Hace más de una década que usted entró en mi hogar. Fue casi por necesidad o por imperativo legal como diríamos hoy en día. Lo cierto es que desde aquellas fechas no ha habido año en el que usted hubiera faltado a su cita anual. También es cierto que en todas sus visitas –excepto en una- siempre ha aprovechado el momento en que me había ausentado de mi domicilio para venir a visitarnos. Y siempre -hay que decirlo-, se ha mostrado generoso para con los míos.

No sé si habrá sido casualidad o premeditadas sus venidas en mis ausencias, pero este año le quería proponer que se ahorrara su venida. La crisis nos ha igualado a todos quienes vivimos de un sueldo y no vivimos de la política. Y aunque los pobres somos los más desfavorecidos de la sociedad, al ser ya muchos, pocos ricos se fijan ya en nosotros.

Y a eso iba. Mis recuerdos me devuelven a la realidad. O al revés. La actualidad me devuelve a los recuerdos de cuando era niño. Una sociedad pobre, de la que diríamos ahora que era en blanco y negro. Una sociedad en el que el consumismo no existía y sólo existía la alegría de aquella ilusión por el mero hecho de ser Navidad, del reencuentro del ausente, de comidas de familias, de…. tener un Papá Noel colgado en el árbol de Navidad….

Pero eso tampoco sería solidario, lo reconozco. Uno, que es solidario por decreto, entiende que los comercios necesitan de su presencia. Los comercios y sobre todo los trabajadores que trabajan en ellos. Y aquí empiezan mis conflictos con el intelecto. ¿Por qué para ser solidarios con los trabajadores, antes debemos serlo con sus patronos?
Otra cosa que me produce conflicto es el color de su traje. Unos dicen que el original era verde, otros mantienen que su color es de Navidad. Y de su color, su origen. Muchos lo trasladan a las frías tierras de Laponia, aunque yo sigo pensando que viene de Estados Unidos y todo lo que ello significa. También es verdad que en los papeles filtrados por Wikileaks aún no ha salido publicado nada de ello, pero ….

Y ya que estamos, ¿por qué no hace una UTE con los Reyes Magos?. ¡Ah!, claro, lo de la solidaridad con los comerciantes…, perdón, con los trabajadores….

Bueno, y si a pesar de lo que le he dicho, aún insiste, pues bienvenido será, y ¡si viene cargado, pues mejor!.
PUBLICADO EL 22 DICIEMBRE 2010, EN EL DIARIO MENORCA.

COGER EL TORO POR LOS CUERNOS

Mientras en España llueve a cántaros, en Inglaterra llueven gatos y perros, y muy por seguro, en algún otro país lloverán armarios o quien sabe qué raro espécimen, y es que cada país tiene sus frases hechas y la traducción literal a otro idioma, choca y mucho. Esta vez no ha sido traducción, sino que se ha dicho en el propio castellano de Cervantes. Van Rompuy, a las horas presidente del Consejo Europeo –quien por cierto, gana más que los controladores aéreos- alabó las últimas medidas tomadas por nuestro presidente Rodríguez a fin de erradicar la crisis que durante años no existía, y para ello utilizó una frase tan nuestra, como la de coger el toro por los cuernos.

Lo que no sabe Van Rompuy es que nuestro Rodríguez, más que al toro, parece que a quien ha cogido por los cuernos ha sido a la vaca, o a algún toro castrado, porque en el tema de la crisis, quienes se llevan la ornamenta han sido precisamente las entidades financieras, y a éstas ni cuernos, ni orejas, ni rabo.

Quienes si han recibido el tirón de orejas, y fuerte, han sido los controladores aéreos tras su repentina crisis en plena víspera de puente. Tras el respectivo tirón de orejas se esperaba que el rabo se posicionara entre las piernas, y así dar una estocada de muerte, pero el Gobierno ha vuelto a errar en cuanto a sus pronósticos.

Tras la primera fase con la militarización del control del espacio aéreo, siguió una segunda fase que era la de depurar responsabilidades. Y aquí el Gobierno pecó de prepotente. Perdió el talante y viejos ramalazos de algún régimen anterior parecían volver a la actualidad. Sólo les faltaba redactar el comunicado por el que se daban por enterados y fusilar a los implicados al amanecer.

Pero la democracia española ya no es orgánica ni tampoco es una dictadura del estilo de Cuba, Venezuela ni Marruecos, por mucho que admiremos a tales regímenes. En España, de momento –y a pesar del estado de alarma-, siguen imperando los derechos constitucionales. Y uno de ellos, es el del sometimiento a un juez independiente, por mucho que a veces, de la sensación que le pese al Gobierno.

Y el fiscal no es un juez, simplemente es el acusador público. El fiscal es sencillamente la antípoda del abogado defensor. Y el fiscal debe actuar bajo el criterio de la ley, aunque también es cierto que actúa jerarquizado y su superior es nombrado por el Gobierno de turno. Pero, por suerte, quien decide si alguien es culpable o no, quien decide si es delito o falta, y quien decide si son ocho o un año, no es el fiscal, sino el juez, por mucho que parezca pesarle a veces al Gobierno.

Y por eso mismo, por no ser ni el Gobierno ni el fiscal quien enchironen a los controladores, éstos no tienen porqué encoger el rabo entre las piernas. Más aún cuando miembros del Gobierno manifiestan que sólo unos cuantos serán culpabilizados de ello. ¿Acaso cuentan con información que no han hecho pública? ¿Acaso estaba orquestada o provocada la reacción? De haber juicio, puede que algún día conozcamos más detalles oscuros de aquella víspera de acueducto. O no –claro ejemplo del 23 F-.

Y no me preocupa el colapso aéreo, no. ¿Acaso no estamos incomunicados-encarecidos medio año y nadie es capaz de protestar contra el responsable de ello?. Lo que me preocupa es que el Gobierno no le tome gustillo a lo de militarizar espacios.

Y no precisamente por los militares. Ya lo dicen los controladores, que trabajan mejor con ellos que con AENA… Lo que me preocupa son las reformas no acabadas. Un claro ejemplo es el tema de la pena de muerte. Pena de muerte que en España, por mucho que digan, es fácil reactivarla. Si bien es cierto que en el Código Penal Militar o como se llame actualmente, la pena de muerte no está contemplada, en la Constitución no se encuentra totalmente abolida.

La Constitución, esta ley tan cacareada últimamente, nos dice que la pena de muerte está abolida, salvo lo que puedan disponer las leyes penales militares para tiempos de guerra. Y esto asusta. ¿Se imaginan que una mañanita, algún político se despierta con que quiere declarar el estado de guerra y algunos socios le ofrecen la mayoría necesaria? ¿Por qué no se atrevieron a erradicarla por completo de la Constitución? ¿Acaso tienen miedo de coger a este otro toro por los cuernos?

Habrá que decirle a este tal Van Rompuy, que en España hay muchos toros sueltos, mucha ornamenta y mucho chivo expiatorio. Que no confunda términos ni ornamentas. Que una cosa es quedar bien, y otra muy distinta es hacer la pelota.

Y si no, que se lo pregunten a Rajoy, en la intervención en el Congreso, cuando de pronto soltó aquello de que “el ministro de Fomento es un inútil total con dosis importantes de caradura porque siempre encuentra una excusa para no asumir sus responsabilidades”. Y no lo fusilaron, pero casi, aunque luego irónicamente añadió que “no seré yo quien emplee estos calificativos con el señor Blanco ni con nadie. Tan cariñosos epítetos fueron los que dedicó don Alfredo Pérez Rubalcaba a un ministro de Fomento por unos retrasos en el aeropuerto de Barajas en el año 1999”
Habrá pues que analizar el ADN de nuestros políticos, para así conocer mejor el verdadero talante de cada uno de ellos.
PUBLICADO EL 15 DICIEMBRE 2010, EN EL DIARIO MENORCA.

CAPEANDO EL TEMPORAL

Capeando el temporal, o la crisis. Que ésta, ya está aquí, y parece que se encuentra a gusto, porque de irse, nada de nada. Pero el saber popular es sabio, y ya lo dice el refrán “al mal tiempo, buena cara”.

¿Y cómo capear el temporal, o la crisis, teniendo todas las cartas en nuestra contra?. Pues muy fácil, utilizando las únicas herramientas que como usuarios finales tenemos. ¿Y cuáles son estas herramientas? Sencillamente el saber decantarnos hacia la opción más ventajosa para nosotros, la más económica, la más rentable.

A veces la opción más barata no es la más económica, pero en la buena elección está la solución. No lograremos ganar dinero, esto está claro, pero tal vez, si lo hacemos bien, lograremos mantener el mismo nivel de vida que hemos llevado hasta ahora, a pesar de las congelaciones y recargos.

Primeramente hay que saber negociar. Y negociar con las entidades bancarias, el primer objetivo. Son muchas las entidades bancarias que nos ofrecen regalos si llevamos las nóminas y pensiones. Pues ahí que vamos. Y no tengan miedo de cambiar de entidad bancaria, porque ellos no pagan nuestra fidelidad. Regalan a quien ha abandonado a otra entidad, pero en cambio no regalan para mantener al cliente ya abducido. Entonces, el compromiso no es mutuo.

Si de este compromiso por dieciocho o veinticuatro meses nos regalan una televisión, pues hemos ahorrado unos doscientos euros en la compra de la televisión. Y al cabo de este compromiso, a otra entidad. Otro regalo. Otro compromiso.

Y los seguros. ¡Qué decir de los seguros!. Quien tenga asegurado un automóvil, una vivienda, un…., que se de una vuelta por diferentes aseguradoras. Verán que de una aseguradora a otra, el precio puede variar cien o más euros. Vale la pena cambiar de aseguradora cuando las condiciones son las mismas. Además, ya lo dice otro refrán –más moderno, eso sí- de que no hay negocio más seguro, que el de los seguros.

Y ya que estamos a las puertas de Navidad, otro gran error es comprar con antelación. No se preocupen, porque el turrón no se acabará. Pero si compramos el turrón a principios de mes, llegarán las fechas de Navidad y tendremos que volver a comprar ¡ porque ya nos lo habremos acabado ! Y ello, sin tener en cuenta el desgaste en la salud, que si el azúcar, que si los kilos de más, que si….

Y el jamón. ¡ Qué decir del jamón ! Un consejo, si ustedes son de los que compran un jamón entero, de los de pata, aquellos que te regalan el jamonero y cuchillo, pues no cambien por una categoría superior. Si lo hacen, nunca más querrán comer de inferior categoría. Y el coste aumentará año tras año. Y si ya lo han hecho, aunque no hay vuelta atrás, hay que buscar remedio. ¿Y cuál?. Comprar una paletilla. Sale más barata y la calidad la misma. Dura menos, eso sí. Por tanto, hay que hacer como con el turrón. No hay que comprarlo con antelación.

Y si es usted de los que espera para navidades o reyes para comprase alguna prenda de abrigo, o algún electrodoméstico, o algún capricho, pues espere unos días, y cómprelo en las rebajas. Que lo que son rebajas no es que lo sean mucho, pero lo que es ahora, nada de nada.

Y si además de todo, se ve obligado a hacer frente a algunos gastos, intente fraccionar el pago. Hay tarjetas de crédito y similares, que le permiten aplazar ciertos pagos en cómodos tres o seis plazos. ¡ Y sin intereses !.

Y puestos a negociar, negociemos también con las compañías de telefonía. Si usted es de los que utiliza Internet, intente darse de baja y verá como le ofrecen alguna ventaja económica. Además, no se deje engatusar, puede ahorrarse en según que casos varias decenas de euros mensuales por quitar servicios que no utiliza o infrautiliza. Velocidad en la red, llamadas en espera, conversación a tres, alquiler de equipos o identificación de llamadas, pueden ser fácilmente eliminadas de la factura sin casi apreciación por parte nuestra.

Y como estos ejemplos, muchos más.

¿Por qué seguir manteniendo gastos superfluos que sólo benefician a quienes se enriquecen con la crisis?

Es hora de apostar por un consumo responsable. Responsable sí, pero responsable para nuestros propios bolsillos. ¡ No para los bolsillos de los demás !.
PUBLICADO en el número del mes de DICIEMBRE de 2010, en EL BULLETÍ DEL CENTRE DE PERSONES MAJORS. Area de Acció Social. Consell Insular de Menorca

CHORRADAS ANTICRISIS

Cuando oyes hablar de medidas anticrisis, actualmente te preguntas por el sujeto pasivo a quienes van dirigidas tales medidas. Hablar de medidas anticrisis y erradicar la ayuda de cuatrocientos y tantos euros que se les daba –se les da, todavía- a los parados de larga duración, no parece que intenten paliar la parte que les afecta a ellos, sino todo lo contrario, aumentarla.

Cuando oyes hablar de medidas anticrisis y descubres que el Gobierno de Rodríguez vende AENA y las Loterías, tus pensamientos te remontan a los tiempos del negocio de na peix frit. ¿Cómo es posible vender las Loterías si no tienen ni pizca de déficit? Y al revés, si AENA tiene déficit ¿quién osará comprar algo que pierde dinero?. La razón es otra, el Gobierno quiere y necesita dinero rápido y fácil. ¿Qué mejor manera que vender empresas públicas al mejor postor, por no decir otra cosa?

La privatización de empresas de la administración es una práctica demasiado usual actualmente. No se entiende que los gestores de la administración pública decidan privatizar servicios aduciendo el elevado coste de los mismos, cuando en manos privadas, dichas gestiones se llevan a cabo sin ningún menoscabo en el servicio y con probado superávit. ¿Habría que buscar responsabilidades en la mala gestión de estos mal llamados gestores? ¿O habría que mirar otros datos de empresa?

Es significativo además, que tras la reunión mantenida por el Gobierno con los treinta y tantos grandes de España, se reúna el Consejo de Ministros y se decida una batería de medidas que favorecen a los grandes empresarios y a su vez, perjudican al obrero.

Es significativa también la poca o nula reacción que ha tenido la noticia en medios sindicalistas y mucho menos, entre los obreros y parados. También es cierto que la “coincidencia” de la reunión del Consejo de Ministros con el acueducto de la Constitución ha ayudado a atenuar la reacción, así como el plante de los controladores aéreos que también entraban en las medidas. Y a vueltas del acueducto, ya nadie se acordará. Pasarán Navidades y Reyes, y la visa nos pasará factura en la cuesta de enero. Luego, en febrero….., ya se verá.

La última maniobra del Gobierno de Rodríguez a uno le recuerda aquel Sábado de Gloria del año 1977, cuando otro gobierno integrado por gentes formadas en el franquismo, hábilmente legalizaron el Partido Comunista de España. Pero esta vez no ha sido una decisión en beneficio de la democracia, sino todo lo contrario. Esta vez ha sido una decisión con connotación al estilo cubano, marroquí o venezolano, pongamos por caso. Y eso que aún no se hablaba de militarizar a los controladores aéreos.

Y los sindicatos callan. Y callarán, so pena que también se les militarice. ¿Se imaginan que el Gobierno, pretenda militarizar a los sindicatos? Ya me imagino que la próxima convocatoria de alguna medida orquestada como huelga general, se nos imponga un estado de excepción o de sitio, y que no podamos ni manifestarnos, ni movernos de nuestros domicilios. Que se nos obligue a trabajar vestidos de caqui, y que se nos jerarquice según la antigüedad del carnet del partido. Me imagino el panadero con los galones de sargento y el conductor del autobús con los de brigada. Y nosotros, los de a pié, y sin carnet de partido alguno, de reclutas y con el paso cambiado.

Y si Rodríguez no fuera tan como es, le daría algún consejo. Se a ciencia cierta que no me los va a aceptar. ¿Por qué tiene tantos asesores en nómina si no les escucha? Y le diría sencillamente que retire las tropas de Afganistán, Líbano y demás, y vería cuanto dinero ahorraría. También le diría que a los diputados, senadores y demás, al perder el escaño, que se quedaran sin sueldo y vería cuánto se ahorraría. Y si lo que pretende es jugar a soldados, pues que vuelva a imponer la mili obligatoria, y vería cuánta gente quitaría del paro.

Así, sin ser tan impopular, ganaría más dinero y podría repartirlo entre los grandes de España. Y si aún pretende ahorrar más, diga a sus ayuntamientos que quiten alumbrado navideño y verá como también se ahorra energía…., vamos, lo que se llama política sostenible.

Dirán que todo lo dicho no son más que chorradas. Y es verdad. Aunque tampoco se diferencian mucho de las decretadas por quienes mantenemos para que lo arreglen. Y así nos va.
PUBLICADO EL 9 DICIEMBRE 2010 EN EL DIARIO MENORCA.

UNA CONSTITUCION EN ESTADO DE ALARMA

El título de este escrito no se atañe a la verdad, es cierto. Como la mayoría de disposiciones, informaciones, manipulaciones…., que nos llegan, añadiría. La Constitución no está en estado de alarma, es cierto. Otra cosa es que de tanto en tanto, se la amenace de adaptarla a los nuevos tiempos. O que nos chantajeen de querer cambiarla. O simplemente se nos intente convencer de que sería mejorable, o incluso que nosotros mismos la veamos desfasada.

Hoy no es la Constitución la que está en estado de alarma, es España la que sí lo está, por culpa del conflicto aeroportuario. Y digo conflicto aeroportuario y no de los controladores aéreos, sencillamente porque nunca me posicionaré en contra de un colectivo de trabajadores, por muy buenos sueldos que cobren. Y no lo haré porque tras cada conflicto de un colectivo de trabajadores, tanto si son públicos como privados, suele haber un incumplimiento de acuerdos por parte de la empresa o de la administración. O una amenaza latente. O una pérdida de derechos. O una reducción de garantías sociales. O quizás un odio desenfrenado hacia los mismos….

Incumplimiento, dilación, rectificación o simplemente dejación de la palabra dada. Y contra todas estas argucias del poder, llámesele público o privado, que sí suele someterse a los designios del poder económico y/o a los simples intereses partidistas, particulares y electoralistas, el trabajador sólo le queda ejercer el derecho a una huelga controlada y todavía no reglada.

Una huelga controlada y todavía no reglada, no garantiza que el trabajador pueda conseguir sus objetivos, máxime si el empresario o la administración no tienen intención de negociar. ¿Qué acciones le quedan para ejercer al trabajador, cuando el patrono no atiende a sus razones? ¿Una huelga salvaje? ¿Un despido del empresario?

Y en tiempo de crisis, peor. Y más cuando el empresario a quien se dirigen las protestas, en este caso la administración, es en cierta medida culpable actual de la crisis. Responsable por su irresponsabilidad, por omisión de las políticas que debería haber tomado, por negación de una realidad, por acción de medidas equivocadas, por …en definitiva, incapacidad manifiesta para efectuar el trabajo por el que cobran tanto o más que muchos de estos trabajadores quienes airean sus protestas.

Alguien también podría acusar a los miembros del Gobierno, y cada una de las Asambleas parlamentarias, de estar haciendo dejación de funciones al no solucionar todos los problemas ciudadanos y estar cobrando suculentos emolumentos por ello. Y nadie ha pensado en militarizar a los mismos.

Y el problema es más serio de lo que parece. El decretazo de la declaración del estado de alarma en las torres de control, es una seria amenaza a todos los trabajadores. ¿Quién nos garantiza que ante una huelga de un sector determinado, no se encierre a los trabajadores en la cárcel por ejercer el derecho a la huelga? ¿Es así como pretende acallar el Gobierno las críticas a su mala gestión de la crisis?. ¿Es así como pretende el Gobierno crear empleo?.

¿Qué escondió el Gobierno en la reunión del Consejo de Ministros en la víspera de un puente tan ansiado por muchos españoles? ¿Hubo provocación? ¿Hubo mala gestión?

¿Es legítimo que un Gobierno, sin necesidad de solicitar autorización a las Cortes, pueda eliminar un derecho tan legítimo como el de ponerse enfermo? ¿Por qué no esperaron los informes médicos? ¿Qué esperan para legislar, tanto el Gobierno como las Cortes, una ley de huelga?

El sector aéreo está en estado de alarma. A este pulso entre controladores y Gobierno, todavía le quedan muchas jornadas para vislumbrar un posible vencedor. Los perdedores, quienes sí han pagado los errores e inaptitudes ajenas, han sido estos centenares de miles de españoles que han vivido su peor puente de la Constitución.

Y la imagen exterior. Y la economía doméstica. Y los derechos de los trabajadores. Y …..

Y por cierto, ¿alguien ha visto u oído a nuestro presidente Rodríguez durante esta crisis? ¿O se había ido de puenting?
PUBLICADO EL 6 DICIEMBRE 2010, EN EL DIARIO MENORCA.

¿SÚBDITOS DEL TIO SAM O DE L‘ONCLE JORDI?

La sentencia del cinco a cero sobre el Real Madrid, debió ser para muchos el colofón de aquella fiesta que en la noche anterior había esperanzado a media España. Digo media, porque la otra mitad debió desilusionarse, o cuando menos, despertarse de aquel sueño embriagador que vivía desde que Rodríguez alcanzó poder. Media España y media Catalunya, claro.

Al menos, por unos instantes, catalanes y resto de españoles coincidían en trabajar juntos para conseguir un propósito, un objetivo. Es más, la misma noche electoral, la cabeza bicéfala asumía el reto del Gobierno. Mas y Durán Lleida dejaban el pretérito y se presentaban como lo que vendrá a ser el destino de muchos catalanes y de muchos españoles durante los próximos años. Uno, encabezando la primera línea fotográfica, intentando reflotar la economía y el destino catalán. El otro, intentando no perder el encuadre del objetivo, buscando plaza de cooperador necesario en los designios y destinos de Madrid.

Mientras esto ocurría, Rodríguez –para despistar el eco de los papeles del caso Wikileaks- sacaba de la chistera su enésima segunda reforma contra la crisis. Planteaba siempre la misma maniobra tediosa. Aplicar la mayor, negando la menor. O al revés. Vaya uno a saber en qué sentido le debió aconsejar el asesor de turno. Vendería AENA al mejor postor y eliminaría el subsidio de desempleo. Y todo ello para engordar las cuentas del Estado y eliminar el paro – o a los parados, quien sabe-.
Luego, en el futuro inmediato o próximo, vendrá la venta de islotes, Doñana, paradores nacionales, automóviles oficiales y quien sabe si con conductor incluido. Y cuidado que en un despiste, no vendan incluso el Palacio Real de Oriente, por aquello de las millonarias concentraciones ante el palco. Y el Valle de los Caidos. Y el monumento de la Explanada, pongamos por caso. Y la Mola. Y San Isidro. Y el Lazareto. Y….

El segundo enésimo tercer paso lo darán los sindicatos: será la movilización del proletariado parado y de quien está a las puertas. Tras negociación con los sindicatos –siempre es deseable hacerse una fotografía con los sindicatos-, se mantendrá el subsidio …., pero ya nadie se acordará de la privatización de la empresa pública AENA, a la que ni siquiera tuvieron c… en su día de reducir salarios ni congelar haberes. Ni del chófer funcionario con su vehículo oficial.

Mientras todo este entramado ocurría en la mente virtual de Rodríguez, mientras Mas y Durán lanzaban un mensaje de unidad, Montilla preparaba sus maletas y firmaba su finiquito. Ahora, aquel subsidio al que muchos españoles se agarran para emerger de la presunta economía sumergida, aquellos cuatrocientos veinte y tantos euros esperarán el décimo día de cada mes para ser ingresada en la cuenta del nuevo cargo destronado. Pero no. No serán ni cuatrocientos ni quinientos, los euros que se destinen a la cuenta del cargo destronado. No todos están a las puertas de la hambruna.

Pero los súbditos de Rodríguez, de los catalanes y demás poderes, sí. Es como el dicho de Hacienda, que lo somos todos, aunque unos más que otros. O como el de la Justicia, que sólo hace falta dar un vistazo a los papeles de Wikileaks para presuntamente imaginarse los entresijos del poder. Y es que mientras la fiscalía dependa orgánicamente del Gobierno y nuestro sistema jurídico sea el acusatorio, siempre podrá dar pie a la presunta sospecha de intereses no claros en algunas no actuaciones. O si actuaciones.

Sea como sea, siempre somos súbditos de algo, de alguien. Mentalmente, físicamente, virtualmente….. Para unos, somos más súbditos del Tío Sam que del propio Zapatero. Para otros, somos súbditos del poder de los mercados, de los bancos y del dinero. Algún otro volverá a dirigir sus miradas hacia la herencia de Montilla. Y la solución no está en ser súbditos de otros, sino de nosotros mismos.

Pero claro, ello no crea ni intereses ni beneficios ajenos.
Y al final, hemos de reconocer que no podemos dejar de resistirnos al encanto de ZP.
PUBLICADO EL 3 DE DICIEMBRE 2010, EN EL DIARIO MENORCA.