LA GUERRA Y EL FÚTBOL

Si una cosa ha hecho bien nuestro amadísimo líder ha sido evitar que hiciéramos el ridículo de nuevo.  Esta vez en Viena.  Al no acudir España a Eurovisión además del ridículo ha evitado que nuestros hogares fueran invadidos con la cancionera twelve points, douze points … que durante días sigue resonando en nuestros oídos como si se tratara del Gordo navideño.  Aunque la culpa no sea nuestra, los beneficiados sí seremos los españoles.

Pero no todo lo hace bien el hombre.  O al menos, no tan bien como uno esperaría.  Y es que claro, con tanta crisis que le rodea, uno no puede llegar a todo.  Y con la poca ayuda que tiene a su alrededor… Y se lo perdonamos. Faltaría más. ¡Si eran las cinco y aún no había comido!

Con el fútbol pensaba que ocurriría lo mismo. ¡Que nos plantaríamos! Que diríamos: ¡por ahí no paso!, pero no. Y eso que teníamos dos frentes como escusa.  

El enfado de Sheinbaum ya no es tal. Y ya nos ha invitado a la inauguración del Mundial. Y eso que nos tenía mucha manía a los españoles. Sheinbaum de ascendencia judía y nacida en México, pero de padres comunistas europeos, casi nos ha perdonado.  Y no es porque muchos de los mejicanos que la votaron sean descendientes de aquellos terribles conquistadores españoles, no.  Es gracias a Albares.

En octubre pasado el ministro de Asuntos Exteriores, Albares, reconoció y lamentó las injusticias y el dolor causados a los pueblos originarios durante la Conquista de México. Y nadie se enteró. Vamos, que el ministro en su modestia no quiso chupar cámara ni robar protagonismo a nadie.  Nos enteramos cuando se usó un comentario disfrazado de informal en una visita privada de Felipe VI con el embajador mejicano.  Vamos, que unos tienen la fama y otros cardan la lana.

Lo curioso del Mundial 2026 es que, aparte de Canada, una gran parte y la final se juegan en EE. UU.  Y aquí es donde uno pensaba que nuestro amadísimo líder sería congruente con sus palabras, cogería el toro por los cuernos y tal como hizo con Eurovisión, repetiría aquello de “por aquí no paso”.  ¿Por qué no se rebela nuestro amadísimo líder y planta a Trump por tantos desmanes de los que le acusa? ¿Por qué el “no a la guerra” no cruza el océano y le dice que no cuente con el equipo español?

¿Acaso los españoles no estaríamos de acuerdo en no participar en el Mundial? ¿Acaso es porque tenemos posibilidades de ganar en EE. UU en fútbol y no cantando en Viena? ¿Acaso las televisiones tienen más negocio con el fútbol que con una velada de canciones?

¿Ninguna fuerza política ha interpelado al Gobierno sobre ello? ¿Dónde están los defensores de los DDHH?

 PUBLICADO EL 26 DE MARZO DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.