El pasado
mes de mayo publiqué en estas mismas páginas de Es Diari un artículo titulado
“ADIÓS, CEUTA. ADIÓS, MELILLA”, y lo terminaba con las siguientes frases: “Esta vez Marruecos puede quedarse con
Ceuta y Melilla con sólo cruzar la valla. ¿Quién osará detener tal avalancha?”. Dos meses después, a finales de
julio, Marruecos cruzó la valla y nadie osó impedírselo. Nadie, nadie, nadie.
Fue un simulacro. Y, aun así, miles
se quedaron. La excusa de que “si quieren ayuda, que la pidan” no le funcionó a
Sánchez. Esta vez, antes de que
ocurriera la invasión marroquí, Ceuta le pidió ayuda y el amado líder no se la
prestó. El “vuelva usted mañana” de
Larra sigue muy vivo en nuestro Gobierno.
Además, las maletas estaban ya embarcadas. No eran ni las cinco y él ya
había comido. Pero el Falcon y La Mareta le esperaban.
Digo invasión y no crisis humanitaria
porque no soy ni hipócrita ni embustero.
Ni me juego ningún cargo ni sueldo público. Todos saben que ha sido una
invasión y que no será la última. ¿Qué harán la próxima vez cuando en vez de
ochenta mil vengan trescientos mil? Y que, en vez de irse, se queden. ¿Nos
iremos nosotros como ya hicimos en el Sahara? Pues seguramente, sí. Y con la
colita entre las piernas. Y así estamos.
No me ha sorprendido que algunas ONGs
días antes de la invasión dieran consejos de cómo actuar cuando ya hubieran
entrado en suelo patrio. Tampoco me
sorprende el reparto por parte de ONGs de los llamados espray pimienta y de
productos para fabricar cócteles molotov a los asaltantes. ¿Acaso nos tiene que
sorprender? Y me indigna.
Y me indigna que con mis impuestos y
el de muchos españoles se estén subvencionando a estas ONGs. Y me indigna que
tengamos un Gobierno que -seré prudente- no mira por los intereses ni de España
ni de los españoles. Y me indigna que manden a los militares desarmados. Y me indigna que hubiera más policías en La
Mareta que en la frontera con Marruecos. Y me indigna que nuestro amado líder
nos mienta y todos sus ... lacayos -para ser suaves-. Y lo que más me indigna
es que aún haya quienes le aplaudan.
Todo lo paga el Pegasus, ¡vaya por
Dios! ¿Habrá vida después del Pegasus? Quien parece que tiene los días contados
es otro. Y no precisamente nuestro
amador líder. Los rumores ya se
extienden de que Marruecos está descabezado.
Que quien manda allí ahora es una junta militar. Y el sucesor, pues más fanático
que el original, según dicen.
Que no espere Ceuta -ni Melilla- que España
ni los españoles las defiendan mientras Sánchez sea el líder. Resistir,
resistir y resistir. Y si saben, recen y esperen un milagro.
PUBLICADO EL 10 DE SEPTIEMBRE DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA