VISITA PAPAL

 

La visita a España de León XIV no ha dejado indiferente a nadie.  Ha logrado lo que hasta ahora nadie fue capaz, al menos, en las últimas décadas. Podríamos mencionar desde que al himno nacional no se le silbara a que Pedro Sánchez acudiera a una misa.

Lo más anecdótico sin duda fueron los ojos chispeantes en el besamanos de la diputada defensora de los proetarras o la acaparación de manos por parte de la representante independentista catalana, y ya no digamos la postura en formación del republicano catalán de raíces andaluzas.  Todos querían lo mismo: la foto y la mano. Y todos quedaron contentos.  Por cierto, el Papa se marchó tal como vino.  Vamos, con el anillo en el dedo.

Madrid, Barcelona y Canarias.  Como la Santísima Trinidad.  Cada uno a su estilo.  Lo institucional, lo diplomático y como no, lo social.  Brilló sin duda Barcelona.  Se lo merecían. Aunque para brillar, más de quinientos cantores tuvieran que salir escoltados antes de finalizar su actuación.  Y nadie protestó airadamente. Esta vez, sí se encontraron las urnas. O las esteladas, mejor. Y el lemosín que no falte.

Cada uno oyó lo que quería oír.  Casi todos aplaudieron. Y los pocos que no lo hicieron, al menos se pusieron en pie.  La ovación más larga en años, dicen los comentaristas. Y uno se pregunta, por qué no seguir un tiempo así.  Los republicanos aplaudiendo a un Papa, a un jefe de Estado elegido por unos pocos.  Unos ateos buscando cobijo tras la sotana blanca. Unos progresistas buscando apoyo a sus políticas y unos conservadores hablando de espiritualidad del pueblo español y de la defensa de la vida.

Una semana ha dado para mucho.  Incluso para que algunos casos pasaran desapercibidos, acallados, en silencio espiritual.  Los collares de Zapatero se revalorizaron en el peritaje.  Esta vez no necesitó salir en bolsa ni llegar a la subasta.  La fontanera de Ferraz - ¿o deberíamos decir de la Moncloa? - sigue aportando ríos de tinta en los papeles y mares de datos en la red. Y quien no pasó desapercibido fue Iberia.  Fiel a su línea, el aparato no despegó.  ¿Fue un retraso horario o simplemente fueron problemas técnicos?  Al menos, el Falcon no falla.  Y fue el rey Felipe VI quien cedió el suyo.  El del presidente, ni estaba ni se le esperaba.

Y esta semana post visita papal, viene cargada.  Begoña Gómez y Rodríguez Zapatero tienen paseíllo judicial. O al menos, eso se espera. Vayan o no, ya es otra cosa. Depende. Y ¿de quién depende? Pues eso, que se le pregunten a P.S.  Al menos, esta vez ya está identificado con nombre y apellido.  Y eso que esta vez no había tantas pistas.

Amén.

PUBLICADO EL 18 DE JUNIO DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.

POLICÍA PATRIÓTICA

Escribo estas líneas cuando el jefe de los católicos está sobrevolando suelo patrio a punto de aterrizar en Madrid.  Me lo imagino repasando los últimos detalles que le habrán pasado sus secretarios y haciendo alguna consulta con la IA para afinar sus percepciones de tanto colapso político.  Me imagino al duendecillo bueno soplándole a la oreja aquello de que la eficiencia tecnológica nunca debe sustituir la dignidad inherente de las personas ni la necesidad de relaciones humanas reales.  Magnifica Humanitas, pensará León XIV.

Me lo imagino tecleando en su teléfono móvil el término “policía patriótica”.  Y la respuesta será simple y llana: “Expresión de carácter político y mediático utilizada en España para referirse a una presunta red de altos mandos del CNP, que habría operado de forma encubierta durante el gobierno del PP al margen de los cauces legales y del control judicial, como la Operación Cataluña, Kitchen, Pisa…”.

Hasta aquí llego. Desconozco si León XIV habrá insistido en que afinara más, o lo dio por bueno. O simplemente lo descartó. Creo que la IA, cuando le interesa, se queda corta.  Vamos, que el argumentario también se lo mandan a ella, por lo visto.  A veces, parece un comunicador de TVE.  De la 1, concretamente. Del número ONE.

Yo le añadiría al listado de policía patriótica, supuestamente claro, a quienes reprimieron -o dieron orden de reprimir- a los concentrados frente a la sede de Ferraz; a los mandos que dieron la orden a la Guardia Civil de permanecer de perfil con la investigación al hermanísimo; a quien entregó terminales móviles seguros a la trama Koldo; a quien supuestamente reveló secretos contra su antigua unidad y colaboró para impulsar sospechas ante la directora general. Y podríamos seguir.  Y en un futuro, seguro que podremos añadir muchos más altos cargos a la lista.  Dirán que es un caso aislado. Y lo será cuando éste sea un policía o un guardia civil corrupto, pero cuando lo son los jefes y además siguen ascendiendo en el escalafón, o se les favorece con destinos apetecibles, tiene otro nombre. Y de aislado, nada.

Y cuando alguno se descuelgue poniendo el foco hacia los jueces, pues lo mismo. También podremos hablar de algún magistrado famoso quien ordenó interceptar conversaciones entre abogados y clientes, y como no, a otro que también se hizo famoso al deslizar en una sentencia la famosa frase que daba por acreditada la existencia de una estructura financiera y contable paralela a la oficial en el PP, y que posteriormente fue anulada por el TS.

Vamos, que hay patriotas, con banderita y sin ella. O de diferentes colores. 

PUBLICADO EL 11 DE JUNIO DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.

PRIORIDAD NACIONAL

 

¿Se imaginan comprando en un supermercado y que el encargado de sección le hiciera sacar de su carro los últimos packs de botellines de agua que ha cogido en oferta porque otra familia con menos recursos “oficiales” que usted los quiere, con la única excusa de que usted puede costearse los otros packs que no están en oferta?

¿Se imaginan haciendo cola en la caja de un supermercado y que de pronto apareciera una familia con un carro abarrotado de productos y se le “colara” con la excusa de que usted tiene más facilidades para hacer la compra en un supermercado más selecto y con menor concurrencia de clientes?

Supongo que, si de estas dos preguntas anteriores se hiciera una encuesta a la población, habría respuestas para todos los gustos. Y es lógico que así fuera. Por suerte, no todos pensamos igual, y en eso se basa la democracia: Respetar las opiniones ajenas y de no haber acuerdo, pues la opción mayoritaria decide sobre las demás.  Pero una cosa es una votación y otra muy distinta, una encuesta. También supongo que los resultados de ellas -de las encuestas- incluso serían diferentes dependiendo de cuales fueran las empresas que las realizaran.  Entiendo que los resultados variarían y mucho dependiendo si una de ellas fuera el CIS y las otras cualquiera habida y por haber en el mercado libre.  Al final, lo importante ya no son los ingredientes, sino quien los cocine.

Lo vemos continuamente. Y lo aprendí personalmente cuando cursaba COU, y de ello ya han pasado cuarenta y cinco años.  Nos hicieron hacer una encuesta con formato reglado y los resultados que recogimos de centenares de ciudadanos, una vez “cocinada” no se parecía en nada a la que habíamos recabado de los mismos.  También hay que decir que en “la cocina” ya no participaban los alumnos, sino solamente los profesores.  Desde aquel momento, a no ser que las respuestas sean “si” o “no”, desconfió de cualquier otro resultado, interpretación o como quiera llamársele.

Con el tema tan de moda de la “prioridad nacional” o del famoso “arraigo”, pasa un tanto de lo mismo.  Los comentarios en la cola del supermercado, en la consulta del médico o incluso en la ITV, son más unánimes y, difieren y mucho del ambiente que intentan vendernos algunos medios de comunicación.  ¿De comunicación, de información o desinformación? ¿Serán preguntas del tipo “si” o “no” o lo contrario?

Porque no es lo mismo preguntar: ¿Quiere que gobierne la política de prioridad nacional de VOX excluyendo a los migrantes?, que preguntar ¿Cree que el arraigo tiene que prevalecer antes que otras cuestiones en según qué demandas?

Pues eso.

PUBLICADO EL 4 DE JUNIO DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.

PINTA FEO

 

Hay frases que adquieren protagonismo por si solas.  Otras, necesitarán de un acelerador.  Esta vez el acelerador lleva nombre de presidente.  No es que sea una marca comercial, aunque por lo que parece, de comercio sabe mucho.  Más que de comercio, de negocios. Vamos que la mantequilla unta bien.

Aunque muchos lo nieguen públicamente, a nadie nos ha sorprendido la imputación de José Luis Rodríguez, Zapatero para más señas, por parte de la Audiencia Nacional.  Hacía años que todas las presunciones habidas y por haber volaban sobre su cabeza.  Hacía años que las mismas presunciones dejaban un reguero de sospechas sobre sus viajes, sus encuentros con la dictadura venezolana, las presiones a los familiares de los presos políticos en el Helicoide, el rescate de Plus Ultra e incluso con el caso Delcygate.  Lo que sí nos sorprendía era que ni la policía ni la fiscalía hicieran nada. ¿De quien depende la fiscalía? Pues eso.

Al final, incluso se dice que habrá sido fuego amigo.  Presuntamente, claro.  Incluso hay quienes meten en la ecuación a otro José Luis, Ábalos para más señas.  ¿Fue una guerra entre lobistas y comisionistas?  Y ya sabemos el dicho, no hay dos sin tres.  Tiempo al tiempo. ¿Acaso un lobista actúa solo? Por definición un lobista se dedica a influir sobre las decisiones de los gobiernos. Y por lógica, los gobiernos tendrán que dejarse influir.  Cierro comillas. Al final, le cogeremos cariño a Ábalos.

Dos frases han ganado protagonismo estos días pasados.  El pinta feo de los comunistas y la presunción de inocencia por parte de los socialistas. Lo bueno del caso es que ya ni se han atrevido a lanzar el famoso lawfare tan de moda últimamente. Y eso, dice mucho del caso. ¿Acaso tienen más información de la que ha salido publicada? Pues claro que sí. Blanco y en botella. Y no me refiero a Pepiño.  Al menos de momento. Y tampoco pongo Acento -en mayúsculas- para no despistar al populacho.

Seguiremos implorando a la presunción de inocencia, que es lo único que le queda a uno. La presunción. Lo otro lo tendrá que arreglar antes de llegar a juicio. Después le pintará feo, sí. Por eso mismo ha contratado a un abogado experto en Derecho Procesal y no en Penal. Si no es capaz de parar el procedimiento por algún defecto de forma, pues ya se sabe. Al final terminará negociando para salvar a sus hijas.

¿Qué padre es capaz de meter a sus hijas en sus presuntos dudosos negocios? ¿Y también a su mujer? ¿Acaso se creía un ser de luz capaz de salir airoso de todo? ¿De verdad se creía el faro moral de la izquierda española? Y lo peor es que algunos se lo crean todavía.

PUBLICADO EL 28 DE MAYO DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.

PROFESIÓN DE RIESGO

 

Hablar de profesión de riesgo se ha puesto últimamente de moda.  No hay día que no esté en los medios de comunicación o en las redes sociales. Lo motiva el PSOE de nuestro amado líder -y de sus socios de Gobierno- al no querer reconocer el carácter de profesión de riesgo a los integrantes del Ejército, Policía Nacional y Guardia Civil.  A la que podríamos añadir también al Servicio de Vigilancia Aduanera.

No voy a sumarme al carro de quienes atacan al Gobierno de Sánchez y a sus amiguitos de comparsa en este tema.  Desde enero me propuse no atacar a nuestro amado líder, quien bastante preocupación debe tener con capear todos los frentes de la siempre presunta corrupción que se le abren tanto en el entorno familiar como en su partido.

Y eso que me sería muy fácil atacarlo con argumentos sólidos.  Además, ellos mismos se delatan.  Sin ir más lejos, una de las últimas manifestaciones del ministro del Interior y juez del Caso Faisán es que en la Guardia Civil la peligrosidad ya está considerada en otros conceptos como la productividad.  Y ya no digamos cuando la frase la pronuncia la mujer más poderosa de España -y no me refiero precisamente a Isabel Diaz Ayuso-.

María Jesús Montero, aquella mujer que cuando se fue del Gobierno para liderar el campo andaluz repartió su poder entre Cuerpo y España, también se llenó de gloria al calificar, en plena campaña andaluza, la muerte de dos guardias civiles en su lucha contra el narcotráfico, simplemente como un accidente laboral.  Y es que así son, así piensan.

Mejor lo gestiona Margarita Robles al, sin hacer nada, decir que “hay un proyecto redactado” para que militares y guardias civiles sean considerados como profesión de riesgo.  Vamos, lo mismo que los demás, pero más inteligente.

Hoy no toca defender estas reclamaciones porque se defienden ellas solas, por pura lógica. De defenderlas, la columna de hoy llevaría otro título. Uno más a mi primario estilo, sin autocensura, políticamente incorrecto: ¿Odio o prevaricación? Porque ¿Tanto odio les tiene el Gobierno que no les facilita armas largas para la lucha contra el narcotráfico? ¿Tiene sentido que el ministro del caso Faisán se las prohíba con la excusa de que dicha acción no sería comprendida por la sociedad? ¿Cuántas cosas hay que no son entendidas por la sociedad y sigue el Gobierno haciéndolas? ¿Por qué el resto de las policías españolas sí tienen la consideración de profesión de riesgo?

Pero en el escrito de hoy sólo trataré un tema. ¿Saben que quienes sí están considerados como profesión de riesgo son los cantantes, los bailarines y los actores?

¡Apaga y vámonos!

PUBLICADO EL 21 DE MAYO DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.

HANTAVIRUS

 

La puesta en escena presenta varios capítulos. El primero, tranquilizador. La ministra de los médicos en huelga y el ministro del caso Faisán nos dan la primera dosis.  Todo está controlado. Todo bajo control.

Aparece el experto. Te acuerdas de aquellos pocos casos aislados. Ahora, no hay peligro, nos dice. Pues si lo dice él, tal vez sí. Adelantas la ida al supermercado: papel higiénico, guantes, agua y harina. La cosa se está poniendo fea, piensas.  Te falta la imagen del triunvirato del ejército, de la guardia civil y policía nacional para que te lo confirmen.  De momento, no están.  Podremos comprar los yogures de uno en uno.  De momento.

Rebuscas en el fondo del armario y recuperas las mascarillas sobrantes.  Te dirán que ya han caducado, pero te da igual. Mejor esas, que ninguna. Acaba de terminar el juicio sobre el negocio de las mascarillas de la Covid y te da la sensación de que han hablado de todo menos de las mascarillas. De odontólogas, de bolsas llenas de chistorras en Ferraz…

Aparece la primera crisis. El MV Hondius no atracará en ningún puerto de Canarias. Bueno sí, en el de Santa Cruz de Tenerife.  Bueno, no, en el de Granadilla.  Bueno, no atracará, sólo fondeará.  Los aviones que evacúan los enfermos desde Cabo Verde tampoco aterrizarán en suelo patrio. Bueno, tal vez. Bueno, sí. Ante la negativa de Marruecos, se accede a ello. Se confirma cuando la prensa lo publica. No antes. Por humanidad y por imperativo legal.  Los jueces desmienten al Gobierno. No hay imperativo legal.  Se dice que la ministra de Más Madrid se postula para ser miembro del Consejo Ejecutivo de la OMS.  Cierro comillas.

El Gobierno de Canarias se entera por WhatsApp y por la prensa.  La comunicación entre Gobierno central y autonómico es casi nula. Saltan las primeras chispas.  El amado líder no aparece. Ni está ni se le espera.  Se aplica el 155 portuario. ¿Los ratones saben o no nadar?

Segunda crisis.  La ministra de los médicos en huelga declara que los catorce pasajeros españoles del MV Hondius una vez en tierra cumplirán cuarentena obligatoria en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla.  Su colega, la ministra de Defensa nos dice que la cuarentena es voluntaria. Al final, es un juzgado quien decreta sus internamientos en el hospital.

La que no está y sí se la espera desde hace seis años es la Agencia Estatal de Salud Pública. Otra promesa sin cumplir por parte del amado líder. Y luego piden que confiemos.

Eso sí, a la llegada del barco, los actores principales estaban en formación para la foto. 

Ahora sólo faltan los aplausos de las ocho. ¿Aplauso o cacerolada?

PUBLICADO EL 14 DE MAYO DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.

ADIÓS, CEUTA. ADIÓS, MELILLA

En la lista de destinos que me gustaría visitar aparecen, entre otros, las ciudades de Ceuta y Melilla, aunque por ahora lo veo lejano.  Más que lejano, imposible.  La edad y el carácter me imponen la necesidad de no abandonar la zona de confort y, por si fuera poco, el contexto político tampoco invita precisamente a hacer la maleta.

Los lugares que visitar es algo personal, sin importancia, y fácilmente reemplazable.  La realidad es mucho más complicada.  El vivir en una isla de “segunda división” como es el caso de Menorca ayuda a desarrollar una sensibilidad especial para entender lo que significa depender de los caprichos de la geopolítica y de la brillante visión estratégica de nuestros gobernantes y que nos convierte, con una elegancia admirable, en moneda de cambio.

No envidio a los ciudadanos “de origen español” de Ceuta y Melilla. Deben vivir con la sensación de que su ciudad está en la prórroga de la historia, con el marcador en contra y con el árbitro comprado. La posibilidad de que dejen de ser españolas ya no es una hipótesis extravagante, sino algo que va cogiendo forma. Todo por esa costumbre tan nuestra de no hacer los deberes y de posicionarnos en el lado “equivocado” de la historia.

A finales de los años setenta, cuando Internet estaba, pero no se le esperaba, circulaba una estrofa que decía: “Guinea fue triste historia / desgracia Fernando Poo / equivocación dar Ifni / Sahara claudicación / el ceder Ceuta y Melilla / puede ser alta traición”. Pues el momento no parece alejarse.  Y Canarias apunta maneras.

Esta vez, ganará el relato, sin duda.  Son expertos en ello. A Carrero Blanco lo mataron por el proyecto Islero y por negarse a que los EE. UU. usaran las bases de Torrejón y Morón.  En la masacre del 11-M, tras recuperar España el islote de Perejil, los servicios secretos franceses tuvieron un protagonismo mayor del que se pueda suponer. ¿Qué nos tocaría ahora? Podemos estar tranquilos porque esta vez será más light. Ya no hacemos sombra. Ni imponemos ni importamos. Sólo somos la comparsa del cero a la izquierda. 

¿Creen que alguien va a ayudarnos a defender las ciudades de Ceuta y Melilla? ¿Tenemos alguna potencia amiga en política de defensa? ¿Somos autosuficientes?

Quien sí tiene potencias amigas en política de defensa es sin duda Marruecos. Y también tiene un potencial humano que hace años dejó atrás aquella Marcha Verde.  Esta vez Marruecos puede quedarse con Ceuta y Melilla con sólo cruzar la valla. ¿Quién osará detener tal avalancha? Los Acuerdos de Abraham ya contemplan el escenario.

Adiós, Ceuta. Adiós, Melilla. Os queremos.

PUBLICADO EL 7 DE  MAYO DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.

NI CUATRO NI PEUGEOT

 

Durante diez años nos vendieron la entrañable imagen de nuestro amadísimo líder recorriendo España en su humilde Peugeot 407 SW confort del año 2005. Casi faltaba que nos dijeran que paraba en áreas de servicio a comer bocadillos envueltos en periódico.

Durante diez años también nos insinuaron que aquello del intento de pucherazo en el Comité Federal del PSOE era otro bulo de la fachosfera.  De la fábrica del fango.

Y mira tú por dónde, una década después, resulta que no era un Peugeot. Que era un Mercedes. Y no uno cualquiera, no: primero uno blanco, y luego un Mercedes GLC Coupé negro, que siempre da más señorío. Y lo del pucherazo… pues que sí, que el intento existió.

Pero lo mejor no es eso. Lo mejor es que no eran cuatro los que iban y venían. Eran bastantes más, aunque no todos a la vez, ni juntos ni revueltos —menos mal— porque imagínense una excursión con Koldo y Ábalos compartiendo espacio durante cientos de kilómetros y tanta sobrina en la agenda.  Ni Torrente lo aguantaba.

Y entre todos los acompañantes, hay que reconocer que uno ha sabido sacarle partido a la experiencia: Juanma Serrano. ¿Que quién es? Pues el generoso que prestó sus Mercedes para la causa. Un detalle sin importancia que, casualmente, vino seguido de una modesta cadena de cargos: jefe de Gabinete del presidente, presidente de Correos, director general del SEITT… y en lo último ha dado el salto al sector privado del hidrógeno verde. Lo típico. Una trayectoria completamente aleatoria, fruto sin duda del talento puro y duro.  Y luego pretenden que nos fiemos del voto por correo.  Apaga y vámonos.

Viéndolo así, uno no puede evitar pensar: si lo llego a saber, le dejo mi Dacia Sandero. Tampoco hacía falta tanto, con algo más discreto me habría conformado. Quien sabe, de asesor nutricionista de los leones del Congreso, pongamos por caso.

Y luego está lo del 1 de octubre. Ya no era el del Caudillo, pero la tradición del pucherazo parece que se mantiene viva. En 2016, en Ferraz. En 2017, en Cataluña.

Ahora han salido las imágenes de Ferraz. Y las urnas. Y lo más entrañable no es lo que muestra, sino de dónde ha salido el vídeo, porque las urnas, salieron del lado oscuro. El vídeo con los lloros de Soraya Rodríguez y la emoción contenida de Susana Díaz no lo ha filtrado nadie de Génova 13, no. Presuntamente ha salido de fuego amigo. Un amigo que además graba, archiva… y cuando conviene, comparte.

Quien sí ha compartido y bien, es Ketty Garat con su libro “Todos los hombres de Sánchez”. Valdrá la pena leerlo. Al menos, Ketty ya nos ha despejado algunas de las incógnitas de diez años atrás.

PUBLICADO EL 30 DE ABRIL DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.

ZP, M. RAJOY Y P. SÁNCHEZ

 

Suele decirse que no hay dos sin tres y, mira por dónde, nos ha tocado de lleno. Entre aquello de que España va bien y que la economía despega como un cohete, resulta que el foco apunta, casualmente, a los últimos gobiernos y como no, a sus presidentes.  ZP con su mejor talante en los negocios con chinos y venezolanos, el Eme punto Rajoy a quien se les terminaron los juegos de palabras, y a Pedro punto Sánchez, que es el puto amo.  De momento, las manos derechas de los dos últimos desfilando por los banquillos de los juzgados, y el cerco estrechándose aquí y allá para el primero, pero tranquilos, que todo va fenomenal.

Esta es la España real: la de la corruptela cotidiana y la de la cesta de la compra que sube más rápido que el optimismo oficial. No esa versión edulcorada que nos venden con lacito algunos medios casualmente bien financiados. Pero nada, será cosa de bulos. O de la fábrica del fango. La fachosfera de nuestros días.

Que España -ese país, estado, patria o nación o como quiera llamársele- está salpicada de corruptos, es tradición. Negarlo es mentir. Que ni unos ni otros han acabado con ello, cierto. Que han convivido con corruptos, pues sí. Y que incluso pudieran haber tenido algo que ver… bueno, eso ya lo dirán los jueces. Aunque si se decidiera en las urnas, más de uno tendría la respuesta clara, clarísima. Positivo, señoría.

Empiezan los juicios: unos, por un lado, otros por el otro. Alea jacta est, sí… pero sin emocionarse demasiado. Porque el recorrido promete: recursos, tribunales, interpretaciones creativas de la ley y, cómo no, el clásico indulto de última hora. Al final, los políticos se parecen bastante a la banca: pase lo que pase, rara vez pierden. Y si pierden, perdemos todos.

Y no se quedan en corruptos, no. También son, digamos, flexibles con la verdad. Por no decir directamente especialistas en el arte de disfrazarla. Mentirosos, más bien. Engañabobos mejor. Y eso sin necesidad de presunción alguna: basta con ver campañas, mítines y esos encuentros con las bases, tan sospechosamente a imagen y semejanza de aquellas adhesiones inquebrantables al amado líder en la plaza de Oriente.

Entre unos y otros han hecho un trabajo impecable… si el objetivo era deteriorar la imagen del país, tensionar la convivencia y dejar la economía doméstica bajo mínimos. También han logrado desgastar sus propios partidos empujando a muchos votantes hacia posiciones cada vez más extremas. Más intransigentes, menos sensatas.

Gracias ZP. Gracias M. Rajoy. Gracias P. Sánchez. Os habéis lucido. Pero ¿qué más os da a vosotros? ¡Si al final seréis seres de luz!

PUBLICADO EL 23 DE ABRIL DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.

CAER EN LA TENTACIÓN

Si la semana pasada hablaba del perdón de nuestras deudas, esta toca, como quien no quiere la cosa, lo de no caer en la tentación. No pequé. Bueno… técnicamente no. Pero quien firma esto cayó con todo el equipo. Era inevitable. Tenía fecha de caducidad, como los yogures olvidados al fondo de la nevera. Y cuanto antes pase, antes dejas de sufrir. Esa excusa nunca falla.

Fue algo compulsivo. Irrefrenable. Como cuando ves un enlace sospechoso y piensas “¿qué podría salir mal?” Pero no, esta vez no hubo correo con troyano ni mensaje del príncipe nigeriano ni una viuda lejana. Tampoco propaganda institucional colándose por la tele, ni sermón vía TikTok del amado líder. Aunque todo se andará. ¿Esperamos a que pasen las elecciones andaluzas para el bombardeo? No hay prisa… total, ya sabemos cómo acaba la película.

El caso es que la tentación apareció, sugerente, traicionera. Y el diablillo me susurró: “¿Y si este año te devuelven?”. Iluso de mí. ¿Devolver? ¿En esta economía populista? ¿Con este Gobierno que gasta como si no hubiera un mañana ni un presupuesto? Porque gastar, se gasta. A espuertas. A espuertas llenas. Se reparte, se regala y siempre hay margen para algún pisito discreto, algún viajecito exótico, un plus ultra o algún “etcétera” que mejor no detallar. Todo llegará. Y todo ello, recordemos, sin presupuestos. Que, si los hubiera, directamente apaga y vámonos.

Total, que este pobre jubilado ha sido condenado otra vez. Reincidente, además. Aquí no hay indulto, ni amnistía, ni rebajita por buen comportamiento ni por acuerdo. Entras al borrador del IRPF y zas: sentencia firme. Positiva, dicen. Positiva para ellos, claro. Ni Constitucional ni Tribunal de Derechos Humanos: esos juegan en otra liga, no en la de los mortales contribuyentes. La única clemencia es que puedes pagar en dos plazos. Qué detalle. En el primero te vuelan la paga extra, y en el segundo te hacen un recorte navideño que ni el Grinch. Pero bueno, algo bueno debía de tener vivir en un país de tradición católica: al menos el calendario ayuda a repartir el sablazo.

Ya lo dice la canción: “Con dinero y sin dinero, hago siempre lo que quiero, y mi palabra es la ley”. Pues eso. Su palabra es la ley. Ya nos avisó: gobernaría “con o sin concurso del poder legislativo”. Y cumplir, cumple. ¡Olé tus huevos! Coherencia, ante todo. Si algo hay que reconocer, se reconoce.

Y llegas al final del escrito como quien llega al final de la oración, con esa sensación de resignación bien aprendida. Y sin poder evitarlo, se te escapa la última frase:

Y líbranos del mal… aunque sea tras unas elecciones anticipadas.

PUBLICADO EL 16 DE ABRIL DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.

DE LA EQUIS A LA CRUZ

 

Ya hemos vuelto a la normalidad pagana. Y nunca mejor dicho. Hacienda ya está entre nosotros. Ni La Chiqui, la mujer con más poder de la democracia, procesionando por tierras andaluzas nos librará de pasar por caja.  Es más, es por ella que pasamos por caja.  Hacienda ni olvida ni perdona.  Y la Chiqui, menos aún.

Alguien dirá que incluso el Padrenuestro se adaptó a la cosa mundana.  A la consabida frase “perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores” que aprendimos en nuestra adolescencia y cuando no existía IRPF alguno, se la ha transformado en plena democracia, ya con el IRPF de marras, con el consabido “perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden”. Está claro que las ofensas y las deudas son cosa de la traducción.  O no.  La interpretación será cuestión de rango. Y el litigio, perdido.

Otro alguien añadiría la pregunta que muchos nos hacemos: ¿Dónde van nuestros impuestos si no hay presupuestos en vigor? Y si están prorrogados ¿no deberíamos pagar lo mismo que en años anteriores? Lo que está claro es que el dinero está. Está y se le espera. Y por lo visto, sobran. Si de cada vez se recauda más y se invierte menos, las cuentas son a favor.  A los favores, claro.

Y juegan con nosotros.  Como a la Oca.  De casilla en casilla, hasta que caemos en las 105 y 106. Por un momento nos hacen creer que nosotros decidimos. O con la Iglesia hemos topado o con Otros fines sociales.  O en ambos. O en ninguno que es uno, como la santísima dualidad.  O marcamos una equis, o marcamos una cruz, tanto da. Y nos lo advierten, ni pagamos más ni cobramos menos.  ¿Por qué no nos dicen que ni cobramos más ni pagamos menos? ¿Por qué no nos dan a elegir si queremos subvencionar también con una equis o con una cruz a los sindicatos, a los partidos políticos o a las eléctricas?

¿Se imaginan unos Presupuestos Generales del Estado en que el monto de las partidas, de las inversiones, de los gastos, pudieran ser libremente elegidos y decididos por el pueblo pagano que lo sufraga? ¿Se les podría en este caso denominar de verdaderos presupuestos democráticos? ¿O sonaría mejor la denominación de presupuestos populares? Tanto da. Ni están ni se les esperan.  Ni se les necesitan. Ni se les quieren, faltaría añadir.

La ausencia da libertad al Gobierno.  No están encorsetados a la trasparencia ni al control sobre los gastos previos, si acaso, a los gastos consumados.  Y eso que el Gobierno de nuestro amado líder de con-sumar, sabe mucho. 

Eso sí, somos libres de marcar una equis, o dos.  O ninguna cruz.  Ya la llevamos igualmente.

PUBLICADO EL 9 DE ABRIL DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.

FLOTILLA DE 1ª DIVISIÓN

 

Quien reniegue de la casta, miente.  Y quien se los crea, peor aún.  ¿Se acuerdan de aquella “flotilla” de barcas, yates y barquitos navegando varias semanas por las tranquilas aguas del Mediterráneo rumbo a Israel (Palestina, dirán otros)? ¿Se acuerdan de todo el paripé y de tanta propaganda mediática e institucional? Pues aquellos fueron los hermanos pobres de la casta. Vamos, los de segunda división.

Los de primera no van en barquitos ni se alimentan de latas en conserva.  Van en avión, duermen en hoteles de cinco estrellas y se duchan con agua caliente.  Y lo mejor es que la excursión de éstos no nos ha costado dinero alguno al contribuyente.  Que ya es mucho.

Por una vez voy a ser benevolente y no voy a hacer crítica alguna. Son días de hermandad, de tradición y de fe compartida.  De encuentro y comunidad. De silencio interior. Y eso que me sería fácil denunciar la hipocresía de la que hicieron gala las pocas imágenes que han trascendido a los medios de comunicación. Vergonzantes imágenes.

Si quisiera ser beligerante bastaría con comentar el hecho de que mientras los “invitados” del régimen cubano se hospedaban en uno de los mejores hoteles de La Habana, con luz y agua caliente, el Gran Hotel Bristol Habana Vieja de cinco estrellas, sus vecinos de las calles colindantes permanecían a oscuras y sin agua caliente.  Esa es la realidad de Cuba y no otra.

Podría ser más incisivo si quisiera y mencionar el “safari” que hizo la expedición por las calles de La Habana, donde la delegación vip de la “internacional comunista” se dedicó a plasmar en sus dispositivos las imágenes tristes y vergonzantes de aquellos ciudadanos desprotegidos que habitan en sus calles. Instantáneas de la perpetuidad, podrían añadir en sus relatos. Pero no lo haré.  Son días de silencio y encuentro.

El relato, es otro.  Para Pablo Iglesias “la situación que se vive en Cuba es ciertamente difícil, pero tampoco como se está presentando desde fuera”. Frase fiel a la tendencia a relativizar el sufrimiento cuando el poder que lo administra conserva un pedigrí ideológico parecido al de uno. Vamos, que los exiliados son unos exagerados.  Y los que viven allí, pues ya no digamos.

Al final va a resultar que el problema de Cuba no es Cuba, sino cómo se cuenta Cuba.  Y, sin embargo, persiste una pequeña duda, una insignificancia. ¿Por qué será que quien logra salir de un país comunista rara vez siente la tentación de regresar a vivir a él?

Quizá la próxima flotilla zarpe rumbo a Irán, Corea del Norte o cualquier otro paraíso antiimperialista con servicio de habitaciones.

Son días de fe y de esperanza.

PUBLICADO EL 2 DE ABRIL DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.

LA GUERRA Y EL FÚTBOL

Si una cosa ha hecho bien nuestro amadísimo líder ha sido evitar que hiciéramos el ridículo de nuevo.  Esta vez en Viena.  Al no acudir España a Eurovisión además del ridículo ha evitado que nuestros hogares fueran invadidos con la cancionera twelve points, douze points … que durante días sigue resonando en nuestros oídos como si se tratara del Gordo navideño.  Aunque la culpa no sea nuestra, los beneficiados sí seremos los españoles.

Pero no todo lo hace bien el hombre.  O al menos, no tan bien como uno esperaría.  Y es que claro, con tanta crisis que le rodea, uno no puede llegar a todo.  Y con la poca ayuda que tiene a su alrededor… Y se lo perdonamos. Faltaría más. ¡Si eran las cinco y aún no había comido!

Con el fútbol pensaba que ocurriría lo mismo. ¡Que nos plantaríamos! Que diríamos: ¡por ahí no paso!, pero no. Y eso que teníamos dos frentes como escusa.  

El enfado de Sheinbaum ya no es tal. Y ya nos ha invitado a la inauguración del Mundial. Y eso que nos tenía mucha manía a los españoles. Sheinbaum de ascendencia judía y nacida en México, pero de padres comunistas europeos, casi nos ha perdonado.  Y no es porque muchos de los mejicanos que la votaron sean descendientes de aquellos terribles conquistadores españoles, no.  Es gracias a Albares.

En octubre pasado el ministro de Asuntos Exteriores, Albares, reconoció y lamentó las injusticias y el dolor causados a los pueblos originarios durante la Conquista de México. Y nadie se enteró. Vamos, que el ministro en su modestia no quiso chupar cámara ni robar protagonismo a nadie.  Nos enteramos cuando se usó un comentario disfrazado de informal en una visita privada de Felipe VI con el embajador mejicano.  Vamos, que unos tienen la fama y otros cardan la lana.

Lo curioso del Mundial 2026 es que, aparte de Canada, una gran parte y la final se juegan en EE. UU.  Y aquí es donde uno pensaba que nuestro amadísimo líder sería congruente con sus palabras, cogería el toro por los cuernos y tal como hizo con Eurovisión, repetiría aquello de “por aquí no paso”.  ¿Por qué no se rebela nuestro amadísimo líder y planta a Trump por tantos desmanes de los que le acusa? ¿Por qué el “no a la guerra” no cruza el océano y le dice que no cuente con el equipo español?

¿Acaso los españoles no estaríamos de acuerdo en no participar en el Mundial? ¿Acaso es porque tenemos posibilidades de ganar en EE. UU en fútbol y no cantando en Viena? ¿Acaso las televisiones tienen más negocio con el fútbol que con una velada de canciones?

¿Ninguna fuerza política ha interpelado al Gobierno sobre ello? ¿Dónde están los defensores de los DDHH?

 PUBLICADO EL 26 DE MARZO DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.

HODIO O ZENSURA

 

Se atribuyen a Manuel Azaña las frases de que “en España la guerra no la hacen los ejércitos, la hacen los odios”, “quizá el enemigo de un español es siempre otro español” y la pregunta retórica de “¿qué se han hecho los españoles unos a otros para odiarse tanto?”.  Aunque llegó tarde al diagnóstico lo dejó escrito para la posterioridad.  Poco nos ha servido.

Otro que presumió de talante también nos dejó su huella. Me refiero a José Luis Rodríguez -Zapatero para más señas-. Su aportación no fue tanto literaria como confidencial, off the record, como corresponde a los grandes momentos de sinceridad política. A uno de aquellos periodistas-comunicadores tan característicos del ecosistema mediático y afín a sus postulados le dejó caer aquella joya: “Nos conviene que haya tensión. Voy a empezar a partir de este fin de semana a dramatizar un poco. Nos conviene mucho.” Dramatizar, tensionar…

Y así, entre dramatización y tensión creativa, llegaron tiempos nuevos y los escraches vinieron de Sudamérica y aparecieron en el diccionario. Y en la calle.  Jarabe democrático. Expresión del pueblo, le llamaron.  Saludable expresión, eso sí, siempre que el pueblo gritara en la dirección correcta.

Dramatizar, tensionar, odiar… Tres verbos y una sola persona. Ya no es necesario el mérito para ser analista político y acudir a tertulias televisivas. Sólo con tener buen pito de voz ya tienes mucha carrera ganada. Y ya no digamos si el atuendo lo complementas con un cabestrillo a juego.

El monstruo ha ido creciendo.  Los usuarios ya no son sólo del espectro de la izquierda.  Ni los sujetos pasivos son de derechas.  Los sujetos activos ahora son universales, dirían en términos societales. Y eso no acaba de gustar.

Tampoco parece muy popular recordar el escrache que sufrió Begoña Villacís cuando estaba embarazada de nueve meses, episodio en el que algunos de sus promotores se jactaron de habérselo hecho a una “barriguita facha”. En cambio, ahora una asistente a aquel escrache pide en redes sociales respeto y el fin de estas violencias contra mujeres de izquierda por el simple hecho de ser “poderosas”.

Dramatizar y tensionar sigue vigente. El odio del que nos habló Azaña, también. Y en aumento.  Pero ¿es todo odio? ¿Es legítimo odiar? ¿Es lo mismo el odio que incitar al odio?

Durante tiempo se llamó fascista a cualquiera que defendiera ideas distintas a las de la izquierda. Hoy ni siquiera hace falta defender una posición concreta, basta con no compartir la oficial para recibir esa etiqueta.

Ahora nuestro amado líder se atribuye el mérito y el remedio ¿Llegaremos del Hodio a la Zensura?

PUBLICADO EL 19 DE MARZO DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.

12 - M

 

Tal día como hoy de hace veintidós años España se encontraba en estado de shock.  Hoy, el destino y nuestros políticos nos lo recuerdan con el consabido eslogan del “No a la guerra”, como si por posicionarte a un lado u otro pudieras cambiar el futuro.  La verdad de los hechos no siempre corresponde con la justificación de las excusas.

Aquel episodio se cerró en falso. Como tantos otros. Ni los que se beneficiaron pasivamente del acto terrorista ni los políticamente perjudicados, hicieron nada para desempolvar aquel polvo que cubrió desde el primer momento la verdad de toda la investigación. ¿Por qué los dos partidos mayoritarios no les interesa que sepamos cuáles fueron los verdaderos motivos y quienes fueron los autores intelectuales del terrible atentado?

Supuesto 1. Los servicios secretos españoles habrían preparado una trampa a ETA para que estos viajaran en tren a Madrid para supuestamente hacer un falso atentado que sería evitado en el último momento por la seguridad del Estado, con la detención de la cúpula etarra y el PP sacaría con ello tajada en las urnas del 14 M.

Supuesto 2. Francia, molesta por el auge del protagonismo de España en la esfera internacional, propició con Marruecos la toma de Perejil, como avanzadilla de lo que hubiera venido después. Tras el fracaso de Marruecos en dicha acción, pues vaya usted a saber lo que pasó. ¿Se vengó Francia de los GAL y la OAS?

U otros. Lo probado es la cadena de anomalías en la investigación que conllevó, como no pudiera ser de otra forma, la correspondiente recompensa meritoria a los implicados.  Y dudas, muchas dudas que permanecen en el trastero de lo incómodo, bajo amenaza de secta conspiranoica.

¿Se conoce algún otro caso en el terrorismo islámico, en que sus autores no se inmolaran en el lugar del atentado? ¿Es normal que algunos de los supuestos terroristas, fueran confidentes de las fuerzas de seguridad? ¿Es lógico que se inmolaran en una vivienda facilitada por los servicios del Estado?

La destrucción de los vagones de los trenes sin la pertinente autorización judicial y antes de que pudieran ser analizados. La aparición de la famosa mochila número 13, sin la correspondiente cadena de custodia. Las octavillas que se repartieron en las calles de San Sebastián instando a los simpatizantes del nacionalismo vasco a hacer un boicot a Renfe, entre los días 1 y 14 de marzo. Y ya no digamos de las contaminaciones en los análisis de los restos de explosivos con apagón incluido. Y podría seguir de tener más espacio.

Lo de correr un tupido velo, nunca mejor dicho, les ha salido redondo a nuestros políticos.

PUBLICADO EL 12 DE MARZO DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.

LOS PAPELES DE BONO

O el tiro les salió por la culata o simplemente es otra chapuza más. Me refiero a la desclasificación de los papeles del 23F.  No hay munición en ellos para atacar a la monarquía.  Es más, el efecto ha sido el contrario, la monarquía -y don Juan Carlos I- han salido reforzados.  Y eso no encaja.

No encaja porque la sensación que nos dio a los mortales de esta España nuestra es que el Gobierno social-comunista, fiel a su estrategia de siempre, buscaba más munición con la que atacar, al menos, al emérito. Y no ha sido así, sino que se le han dado más alas y lo han subido a los altares. Y esto no encaja.

No encaja porque los susodichos papeles tenían que ser de sobra conocidos por parte de las más altas esferas.  No es normal que, estando depositados en el CNI, en el Ministerio del Interior, en el de Defensa y en el de Exteriores, nadie, ni el titular de la cartera ni ninguna vicepresidenta ni el propio amadísimo líder, hubieran tenido la tentación de darles una ojeada.

Tampoco sería normal que, si hubiera habido en algún momento algún documento comprometedor hacia la figura del emérito, el documento de marras no hubiera sido destruido en su momento. ¿Acaso es normal que los poderes del Estado guarden documentación sensible perjudicial para sí mismo? ¿Quién en su sano juicio guardaría pruebas en su contra? Lo normal hubiera sido de que de haberse producido una intervención activa en el golpe del 23F por parte de la figura del emérito, una vez finalizado el mismo, se hubiera escrito el relato adecuado y se hubiera archivado para la posterioridad. ¿Ha sido eso lo que ha ocurrido?

La verdad jurídica la encontraremos cuando en 2031 se desclasifiquen los documentos del juicio. La verdad más creíble permanecerá para siempre en el silencio de sus protagonistas directos.  Y otra más próxima en los trabajos realizados y publicados por Roberto Muñoz Bolaños.  Todo lo demás, pura cortina de humo, como dijo Feijóo.

Por cierto, habrán preguntado a Bono si cuando irrumpió en el Estado Mayor de la Defensa un 13 de octubre para requisar papeles se llevó alguno que no debiera, como bien confiesa en su libro “Diario de un ministro”, tras forzar un armario y llevarse casi toda la documentación que encontró. ¿Quién nos asegura que desde aquel 23F no hubo alguna otra tentación de altos jerarcas de la nación de hacerse “un Bono”?

Y la pregunta del millón ¿por qué no se desclasifica la documentación del 11M, y de lo sustraído del móvil de nuestro amado líder y de su camarilla? ¿O hay que hacerlo desaparecer, aún, presuntamente, claro?  Vamos, cambiar el relato. O escribirlo, al menos.

PUBLICADO EL 5 DE MARZO DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA. 

DIÁLOGOS CON “ENDESA”

 

Sobremesa de un día cualquiera.  Todo es mentira en la Cuatro.  Llamada al móvil desde un número de Málaga.  Oidus interruptus con Risto Mejide. Contestas. Al otro lado te interrogan si eres Juan.  Depende, es la contestación. Depende de quien seas, se interpreta.

Le llamo de Endesa en relación con el contrato de su vivienda.  Un momento, por favor.  Espera de unos segundos y la respuesta que le das es que el número del que te llama no está autorizado por Endesa para contactar en nombre de ellos. La amabilidad se transforma.  Aparece la intercomunicadora agresiva.  No es posible que con tan poco margen haya logrado hacer la comprobación. Fin de la llamada. Número bloqueado.

Siguiente jornada, horario vespertino. Nueva llamada desde Málaga. Nuevo número. Sabes que es de la supuesta “Endesa”, pero te gusta el morbo. Esta vez te interrumpen la lectura del libro “Palabra de director” de Pedro J. Ramírez. Descuelgas.

-Hola Juan, llamo desde Endesa. La interrumpes.  No es posible, este número no está autorizado. Bueno, rectifica.  Somos una empresa que llamamos en nombre de la comercializadora.  Le cortas el rollo. Cuelgas.  Número bloqueado.

La agresividad no es tu fuerte. Cambio de tercio. Te propones disfrutar de la llamada. Reírte de tu interlocutor.  Pasas al plan B. Viejo, sordo y con el menorquín por bandera, que para algo sabemos idiomas.

Mediodía del día siguiente. Esperas la nueva llamada desde Málaga y con número nuevo. Al final llega. Descuelgas.

-Digui…                                                         

-Hola Juan, le llamamos de Endesa….

- Oigaaaa.  Qui és…  No l’escolt.

-Hable más fuerte o acérquese el aparato.

-Digui…. No l’escolt.  Digui….   Que hi ha algú…..?

Pi... pi... pi…

Asunto arreglado. Número bloqueado. Has ganado la partida. Hay que mejorarlo, piensas.

Tarde del día siguiente. Mejide interrumpido de nuevo. Llamada desde Málaga. Número nuevo. Descuelgas.

- Digui…                                                         

-Hola Juan, le llamamos de Endesa….              

-Que dius que  ets na Vanessa?  ¡¡¡Quina alegría em dónes… quant de temps!!!       

-No Juan, no soy Vanesa, que le llamo de Endesaaaa…                                                        

-Idóoo, tot bé per allà? I ets teus pares, fa estona que no se res d’ells.  Que estàn be? Quina alegría em dónes.  Ets al·lots bé?   Pi... pi... pi...

Fin de la conversación. Número bloqueado. Has vuelto a ganar. Estamos empatados. La próxima jornada desempate.

Y la victoria está asegurada con el plan C. Eso piensas.

-Seguridad ¿con quién hablo?

PUBLICADO EL 26 DE FEBRERO DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.

EL REEMPLAZO DEL ODIO

 

Cada vez que oigo la palabra reemplazo no puedo evitar que se me active el modo nostalgia castrense y me venga a la cabeza el 5º del 80. Para quienes no hicieron —ni harán— la mili: era el quinto llamamiento de 1980, aunque, cosas de la burocracia patria, uno se incorporaba en julio de 1981. Cosas de otro tiempo, cuando el color era caqui o verde “nato” y todos éramos más iguales.

Pero claro, Irene, la amadísima lideresa, por aquellos años ni estaba ni se la esperaba. Difícil que tenga recuerdos entrañables sobre reemplazos militares, sobre todo si el color caqui le provoca urticaria ideológica. Para ella, reemplazo significa otra cosa: “sustitución”. Y demos gracias de no estar en tiempos de Paquito Largo, caballero para más señas, porque alguno ya habría afinado el verbo hasta convertirlo en algo bastante menos metafórico.

Lo curioso es que nadie se haya querellado. O al menos los medios no lo han considerado digno de portada. Tampoco el Ministerio Fiscal ha debido de ver materia inflamable. Y eso que el verano pasado, por bastante menos, VOX fue denunciado por Podemos y por la Delegación del Gobierno por presunto delito de odio. El pecado: unas vallas con dos mujeres —una con el rostro cubierto y otra descubierta— y el eslogan “¿Qué España quieres? Nosotros lo tenemos claro”. Terrible, al parecer. Ahora bien, ¿hablar alegremente de “reemplazar” a una parte significativa de la población no merece ni una ceja arqueada?  Será que José Luis, Zapatero para más señas, tiene otras preocupaciones más inherentes a su cargo de favorecedor de dictaduras que arquear las cejas por ello.

Según Pablo Echenique, “la teoría del gran reemplazo, además de nazi, es una gilipollez”. Una gilipollez que, ironías del destino, salió de la boca de su amadísima lideresa, aunque esta vez, eso sí, era un recurso retórico. Como cuando se habló de “confiscar y hundir” el barco de “negreros”. Aquello no era retórico. Era entusiasmo.

Y al final, lo verdaderamente retórico ha sido el discurso. Porque el reemplazo sí se ha producido y ha sido en Aragón, donde Podemos ha sido reemplazado… de las instituciones. Y, del fervor popular. Se acabó la fiesta, dirán algunos. Y es que hasta las ardillas —metafóricas, por supuesto— les triplicaron en votos. Técnicamente no ha sido un reemplazo directo, tal vez un marrón o “marrona” que dejó a más de uno ligeramente anestesiado. O quizá el electorado decidió aplicar el término en su acepción más simple: sustituir.

Eso sí, todo sin odio. Y, para más tranquilidad, sin necesidad de que vinieran personas migrantes a ejecutar el relevo. Al menos de momento.

PUBLICADO EL 19 DE FEBRERO DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.

ENTRE LA RISA Y LA VIDA

 

Mientras tecleo estas líneas me asalta el recuerdo de aquel momento histórico en el que Lola Flores pidió una peseta a cada español para pagar su multa con Hacienda. España entera sonrió, aunque no creo que ninguno aflojara la moneda.

Hoy bastarían unos céntimos -de euro- por cabeza. Y no sería para pagar multa alguna, sino para algo tan noble como salvar vidas. El problema es que, mientras uno hace cuentas, las noticias se solapan y, en el caso del cáncer de páncreas, ese solapamiento no se mide en titulares sino en tiempo de vida que se pierde.

Porque el cáncer de páncreas es uno de los más letales y uno de los más olvidados. Sin inversión no hay avances; sin avances no hay esperanza. Esto lo saben los pacientes, los médicos y cualquiera que no confunda la gestión pública con una parrilla televisiva.

Por eso resulta tan indigesto comprobar que el Gobierno de nuestro amadísimo líder no encuentra recursos para la investigación científica, justo ahora que el doctor Mariano Barbacid ha dado un paso de gigante y solicita apenas tres millones y medio de euros para iniciar ensayos en humanos. Tres millones y medio es calderilla institucional. Pero ese dinero se multiplica por diez cuando el destino es financiar un programa televisivo encabezado por David Broncano. Al parecer, la risa cotiza mejor que la vida.

No se trata de demonizar a Broncano. El humor tiene su función social, pero no frena metástasis. Una cosa es apoyar la creación cultural y otra muy distinta es situarla por delante de un avance científico real. Cuando el Estado decide en qué gasta, también decide en qué no gasta. Qué vidas pesan más.

El mantra de que “no hay dinero” se desmorona en cuanto el dinero aparece, puntual y generoso, para otros fines más políticos.  ¿Qué mensaje se envía a quienes luchan contra el cáncer de páncreas cuando se les dice que no hay presupuesto para su enfermedad, pero sí para reforzar la programación nocturna? ¿Qué credibilidad tiene un Gobierno cuyas prioridades parecen dictadas por la audiencia y no por la urgencia médica?

Gobernar es elegir. Y elegir implica renunciar. En este caso, la renuncia tiene nombre y apellidos. Treinta millones pueden traducirse en audiencia, risas y trending topics. Bastantes menos podrían significar ensayos clínicos, avances científicos y vidas salvadas. Que se haya optado por lo primero dice mucho también. Porque cuando se apagan las cámaras y se acaban los aplausos, queda una pregunta incómoda: ¿de verdad no había dinero o simplemente no era una prioridad?

En  criscancer.org/barbacid/index.html, puedes y pueden hacerlo posible.

PUBLICADO EL 12 DE FEBRERO DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.

DE ROSARIOS Y RELOJES

 

¡Y lo ha vuelto a hacer! Ha repetido la jugada, aunque esta vez ya sin suspense: los espectadores ni se inmutaron. Porque la jugada tenía trampa —como casi siempre— y, para colmo, era una trampa vieja, usada, con telarañas. Ya la sacó del cajón en enero de 2025 y, por aquello de la economía circular, la ha reciclado en enero de 2026. Y no, tampoco coló esta vez.

Los jubilados serán mayores, sí, pero tontos no. Eso ya lo aprendió en su día la lengua viperina de Alfonso Guerra, cuando advertía —elección tras elección— que si ganaba la derecha los pensionistas se quedarían sin pensión. Ganó la derecha y, cosas de la vida, los jubilados siguieron cobrando. Ahora Pedro y Yolanda insisten con la misma cantinela, pero con menos gracia y bastante más ruido.

Han vuelto a sacar el todopoderoso Ómnibus, esa arma de destrucción masiva parlamentaria, y tampoco funcionó. El chantaje no surtió efecto, por mucho que Rosario gritara e insultara desde el hemiciclo como si no hubiera un mañana. Salió en todas las portadas de los medios afines, abrió telediarios en la televisión del Gobierno y se convirtió en icono instantáneo… hasta que su fama empezó a jugar en su contra.

Rosario es nombre ficticio, por supuesto. Según el Ministerio de Igualdad, “Charo” es un término machista, cargado de odio y seguramente fascista. No seré yo quien lo use, Dios me libre. De Rosario, en cambio, no se dice nada. De su hipocorístico, mejor ni hablar.

Porque Rosario, en realidad, no se llama Rosario. Se llama Felicitas, “Feli” para los amigos. Y, según los medios, es una activista okupa además de muchos excargos en el Partido Comunista.  Y fue invitada por los suyos al Congreso, aunque uno no sabe si como púbico o como actriz. Jubilada, sí, pero su numerito y su violencia verbal no iban precisamente por las pensiones, sino por las okupaciones. Detalles sin importancia, ya saben.

Otro año más, los jubilados siguieron tomando su café con ensaimada matutina sin el menor temor a quedarse sin pensión. Es más, saben perfectamente que si pierden poder adquisitivo no es por culpa de la oposición, sino del ministerio de María Jesús Montero, por muy de izquierdas que se declaren quienes lo gestionan. Y quienes los votan.

Y a quien también se le vio el plumero fue a nuestro muy amado líder, que antes de la votación ya tenía grabado el vídeo acusando a la derecha de atacar a los jubilados. Esta vez no fue el argumentario lo que le delató, sino el reloj: aquel que una vez le recordó que eran las cinco y aún no había comido. De casta le viene al galgo. ¡Y de Paiporta!, añadirán.

En 2027, mejor quítese el reloj.

PUBLICADO EL 5 DE FEBRERO DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.

EL TREN Y SU PEOR MOMENTO

Agosto de 2024. Óscar Puente, ministro de los trenes, es interpelado en el Senado por los populares y dice que el tren vive el mejor momento de su historia. Tal vez el ministro mintió. O no.  Quien no miente es la hemeroteca.

Enero de 2026. Ha pasado año y medio de aquella interpelación.  Año y medio de aquel mejor momento de su historia. Y las hemerotecas nos contarán en el futuro que el momento cambió, aunque la “memoria histórica” explique lo contrario.

Durante este intervalo de tiempo el ministro no ha permanecido callado.  Ha hablado y ha escrito -su otra gran afición-. Y ha propuesto avances significativos en la gestión del ferrocarril.  Llegó a decir que estaba trabajando en la posibilidad de «vender trenes sin asientos». Con esta propuesta de posibilitar que los usuarios viajaran de pie, el ministro aseguraba que se ahorraría en espacio y que líneas que habitualmente van llenas tendrían una mayor capacidad.

Otra de las propuestas fue la de aumentar la velocidad de los trenes hasta los 350 kilómetros por hora. El ministro argumentó entonces que tan solo China tiene trenes que puedan viajar a esa velocidad y que sería un gran avance para nuestra red de alta velocidad.  Obvió decir que en sus trenes no se producen vibraciones.

Mientras, los maquinistas alertaban de fuertes temblores, de las deficiencias que detectaban y la necesidad de bajar drásticamente la velocidad en algunos tramos de las vías. Al parecer ni el mantenimiento ni el control de la inspección de las vías llevarían el marchamo de excelencia.

Más de cuarenta fallecidos certifican que la excelencia ni estaba ni se la esperaba. Marlaska aparece como en los tiempos de la pandemia cuando anunciaban que habían denunciado al vecino del segundo por ir varias veces en un día a comprar yogures en el colmado más alejado del pueblo.  Y la consigna es clara: Sobre la tragedia de Adamuz sólo vale la “versión oficial”. Le faltó añadir “y punto”.

Al menos, los llamados “expertos” no son los mismos que los de la COVID. Las informaciones ya revelan que se han detectado daños compatibles con que la vía estuviese fracturada.  Mal momento para el Gobierno de Sánchez.  Y para Óscar Puente y sus tuits.  Pero lo superarán. Dominan el relato. Ya lo hicieron con anterioridad.  El cambio climático seguro que algo tendrá que ver. Y Franco, también.

Mientras, la televisión del Gobierno nos informa que las ruedas de los trenes no son cilíndricas.  Casi cuadradas, nos explican. ¿Será ésta la versión oficial de Marlaska? Por suerte, y contra todo pronóstico, “el dato mata al relato”. ¡Las ruedas no son cuadradas!

PUBLICADO EN EL DIARIO MENORCA EL 29 DE ENERO DE 2026. 

047

 

Nos lo vendieron como el teléfono de la esperanza.  Al estilo apache, sin duda.  Una cortina de humo más.  Fum de formatjada como diríamos los isleños. Y ni a eso llega.  Atrás quedó el “no está ni se le espera”.  Llamas y la alocución no miente: “Información Movistar: El número que usted ha marcado no corresponde a ningún cliente”. Quienes mienten son los de siempre.

Retrocedamos al mes de octubre pasado. La ministra de la cosa anunció la puesta en marcha del número telefónico que ofrecerá información veraz sobre las ayudas vinculadas al acceso a las viviendas.  El 5 de diciembre lo publica el BOE.  De momento el número no corresponde a ningún cliente.  Tal vez esperan a construir los miles de viviendas prometidas para activar el teléfono de marras. Pudiera ser. De momento quien no miente es la operadora telefónica.

La foto de los chalecos amarillos ha sido portada. Sánchez puede prometer y promete que construirá 10.700 viviendas en Campamento -con vistas a las elecciones de 2027-.  Y si ya es difícil creer en la palabra de Sánchez, más difícil es creerlo con los antecedentes que tiene este proyecto iniciado en 1986 con Joaquin Leguina presidiendo la Comunidad de Madrid.  Incluso ZP, su jefe, lo prometió en su época risueña. Ahora, finiquitado el año Franco, y retiradas todas las plaquitas del otrora Ministerio de la Vivienda franquista, no hay obstáculo para reanudar la propaganda del nuevo régimen. Ni competencia en la memoria reciente.

Y seguro que se hablará y mucho.  Menos del diez por ciento se dedicará al alquiler. El resto, a la venta por unos doscientos mil eurazos. Habrá que sacar la lupa e investigar a qué constructora se adjudicará el proyecto. Y a qué entidad bancaria los avales para las futuras hipotecas.  Y poner el acento en según qué Acento en mayúscula, o en algo parecido. Las sombras deben ser transparentes.  Con luz y taquígrafos. Demasiadas sombras han pasado desapercibidas por falta de luz. Y de esto ZP sabe mucho. Y otros también.

Es Diari recoge la manifestación de una persona desahuciada: “¿en qué cabeza cabe pagar 1.200 euros por un piso que no es nuestro?”, y tiene razón. Y la pregunta que te sugiere es otra: ¿Si pagan estos desorbitados precios de alquiler por qué no se hipotecan para pagar su propia vivienda en propiedad? ¿Por qué los poderes públicos no avalan, con un banco público, las entradas para la compra de una vivienda? ¿Acaso interesa a los poderes públicos mantener la precariedad habitacional por aquello que mientras haya pobres habrá votantes de izquierda?

¿Antepondrán el prefijo 902 al número, para que así funcione?

PUBLICADO EL 22 DE ENERO DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.