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BARBIE LLORONA


 

Que se cree sexy y guaperas, no lo puede negar. Tampoco haría falta que lo confesara.  Lo lleva tatuado en la mirada. De hecho, lo dijo en una entrevista, por aquellos tiempos remotos en los que la televisión no era una extensión del comité central del PSOE. Eran tiempos en los que al encender el televisor no sentías estar asistiendo a una rueda de prensa gubernamental.

Ahora, con medio país mediático abonado al presupuesto público, ya no hay piropos que alcancen. El diccionario ha colapsado. Si quieren seguir adulándolo, tendrán que inventar un nuevo idioma que conjugue bien el peloteo con la bajada de bragas. Y de calzoncillos.

Pero dejemos el pasado glamuroso del "guaperas". Lo verdaderamente interesante no es él, sino su séquito. Esos que lo rodean, lo sostienen, lo aplauden, lo elevan... y, en algunos casos, lo chantajean. Y claro, mientras pague el precio del chantaje político, el suministro de palmaditas en la espalda está garantizado. Lo verdaderamente inexplicable es que haya quienes aún lo apoyan gratis, por convicción, por fe ciega o por pura alergia a la derecha.

Si uno tiene un mínimo de decencia democrática y no está enchufado a la nómina del PSOE -ni vive de una subvención—, cuesta entender cómo puede seguir dándole su voto. Pero claro, la decencia también parece haber pedido asilo en otro país. Para muchos, lo importante es que la derecha no gobierne jamás. Da igual el precio. Ya solo falta que añadan el lema de "¡No pasarán!" en las papeletas, como en la Guerra Civil.

Y aunque uno pudiera llegar a entender este delirio como estrategia electoral, lo que ya roza el surrealismo es que sigan teniendo como líder supremo a un tipo como él. ¿No decían que su partido era el ejemplo de honradez? ¿No hay en todo el PSOE una sola persona honesta, íntegra? ¿De verdad han llegado a ese nivel de dependencia emocional de su Barbie llorona?

¿Qué se puede esperar de alguien que se hizo con el poder interno del partido escondiendo una urna? ¿De alguien que miente más que habla, y cuando habla… también miente?

Y he llegado al final sin mencionar su nombre. Tuvimos al misterioso “Señor X”, a aquel discreto “M. Rajoy”, y ahora al flamante “Número 1”. La diferencia es que este último sí tiene cara y peinado identificable. Pero su aura de Barbie llorona todavía le da cierto aire de víctima.

Aunque claro… todo esto dependerá, como siempre, de la UCO, de la independencia judicial, y —cómo no— de la decencia democrática de los españoles y asimilados. Y de las ayudas públicas, claro. Porque como bien dice nuestra ministra favorita: “No es magia, son tus impuestos.”

BANDA CRIMINAL

 

Decir que Pedro Sánchez es el cabecilla de una banda criminal es una provocación digna de todo reproche.  El PSOE actualmente es tan honrado como pueda serlo cualquier otra formación política del abanico parlamentario mientras no se demuestre lo contrario.  Otra cosa sería si nos remontáramos a su memoria.

Negar el hecho de que el PSOE en su momento sí fue una banda criminal, sería mentir.  Igual ocurre con el Partido Comunista, por muchas cosas chulísimas que hagan ahora.  Los demás partidos parlamentarios nacieron en plena democracia, por lo que nada histórico se les puede reprochar -a excepción claro está del pasado criminal que puedan tener algunos de sus dirigentes y parlamentarios en los diversos parlamentos existentes-.

El PSOE de principios del siglo XX tiene demasiadas manos manchadas de sangre.  Pasó de colaborar con la Dictadura de Primo de Rivera a protagonizar el golpe de Estado contra la II República en 1934.  “El Socialista” -órgano de expresión del PSOE, fundado por Pablo Iglesias- pregonaba: «Renuncie todo el mundo a la revolución pacífica, que es una utopía; bendita la guerra».  Y allí estaban presentes Indalecio Prieto y Juan Negrín cuando se capturó el alijo de armas que portaba el Turquesa en la ría asturiana de Pravia.

Salvador de Madariaga llegó a reconocer que “con la rebelión de 1934, la izquierda española perdió hasta la sombra de autoridad moral para condenar la rebelión de 1936”.  Incluso Indalecio Prieto llegó a confesar: “Me declaro culpable ante mi conciencia, ante el Partido Socialista y ante España entera, de mi participación en aquel movimiento revolucionario. Lo declaro, como culpa, como pecado, no como gloria.”

Pero de todos, quien se lleva la gloria es Largo Caballero, creador en 1933 del grupo paramilitar de las Juventudes Socialistas, llamado “batallones de chíbiris”.  Largo Caballero en las elecciones de 1936 había prometido la guerra civil como remedio a todos los males y defendió la bolchevización del PSOE, no en vano se le llamaba el “Lenin español”.  Y pues sí, lo consiguió.  Provocó la guerra, pero la perdió.  Y por su culpa, España vivió cuatro décadas de dictadura.

Y podemos hablar también de la comunista Dolores Ibárruri, la “Pasionaria”, quien fiel a este espíritu democrático de los años treinta, dijo en Valencia que: ‘Más vale condenar a 100 inocentes a que se absuelva a un solo culpable’.

Vamos, que más que una Memoria Histórica o Democrática, parece que lo que han inventado es una “Desmemoria” en toda regla.


2 noviembre 2022

LO QUE SILENCIAN LOS MEDIOS.



“Cuando quiero que un asunto no se resuelva, lo encomiendo a un comité”
                                                                                     (Napoleón)


Tras el reciente viaje de nuestro presidente a Rusia para abrir nuevas rutas turísticas y  preparar una futura  misión comercial con aquel país, de lo que se hicieron eco tanto medios  locales como nacionales, es sorprendente como los mismos medios  silenciaron la “escala” nada técnica  realizada por dicha comisión a una pequeña localidad  vallisoletana limítrofe con Salamanca y Zamora.

Torrecilla de San Juan de Jerusalén  tiene alrededor de trescientos habitantes y descendiendo (289 según los datos aportados por el Instituto Nacional de Estadística para el año 2012).  La Iglesia de Santa María del Castillo y la Ermita de Nuestra Señora del Carmen son lugares de visita para el turista que se acerca a aquellas tierras vallisoletanas.  Por la noche pero, la visión cambia.  El pueblo permanece oculto bajo una tranquila oscuridad. Y no es que celebren la hora del planeta, no.

 En su plaza mayor aún perdura el nombre del Generalísimo y nada parece alterar la tranquilidad de aquellos hombres y mujeres que, día  tras día, se aferran a lo antiguo para adentrarse en lo moderno. ¿Para qué retirar el nombre de la plaza si en Palma, quitaron al Capitán Salóm para colocar al sanguinario Alfonso el Magnánimo?

La página web  de su ayuntamiento promovida por la diputación de Valladolid es prueba de esta lucha diaria entre conservar lo antiguo y adentrarse al mundo actual.   La oscuridad de su alumbrado público es reciente.   En el mes de Octubre del año pasado el pleno del ayuntamiento acordó por unanimidad la colocación de unos detectores de presencia en cada una de los casi centenar puntos de luz que hay distribuidos a lo largo de su casco urbano.  Así, con una inversión mínima, las farolas sólo se encienden si algún residente necesita transitar por sus vías.  Mientras, el ahorro es total.  ¿Qué mejor eficacia en el ahorro energético que la de quien no gasta?  ¿Por qué no copiaron otros proyectos más costosos de cambio de luminarias, bombillas inteligentes y demás innovadoras ideas que han tenido otros municipios?

Y ahora dan un paso al frente.  Otro paso al frente.  La de los residuos urbanos.  Sólo tres personas empadronadas en el pueblo están censadas como buscadores de empleo. Son jóvenes con edades de 18, 20 y 22 años.  Iker, Javier y Antonio son sus nombres.  Y su propuesta es sencilla.  E innovadora. Han propuesto a su ayuntamiento que el pueblo se desvincule del consorcio de la diputación para el reciclaje del cartón, vidrio y plástico.  Y ellos se ofrecen para llevar a cabo dicha tarea.  Y es que Torrecilla de San Juan de Jerusalén  ya no recicla.  O todo lo contrario.

Los casi mil euros que debía  abonar  mensualmente el consistorio a la diputación para tal menester, añadidos al negocio que les pueda aportar el producto del reciclaje, les bastará para subsistir sin necesidad de recurrir a otras ayudas públicas ni familiares.  Y dicho y hecho.  Hace dos semanas  que los contenedores han sido retirados de las calles.  Cada mañana, a las primeras luces, recogen cada una de las bolsas que sus vecinos han ido sacando durante la noche anterior.  En un solar que les ha prestado el ayuntamiento a las afueras del poblado, empiezan al despiece de aquellos restos.  Plásticos, cartones, orgánica, vidrio…, una tras otra  se van apilando por  grupos.  Lo orgánico pasa a compost, los tapones plásticos son separados de las botellas, el hierro es decantado  y cada grupo va a su destino.

Hasta aquí nada de extrañar.  La crisis abre horizontes y nos devuelve a métodos que siempre habían funcionado.  La incógnita aparece cuando la visita es acallada.  ¿Por qué no se hizo pública la visita de nuestros representantes? ¿Cuál fue el objetivo de aquella “escala” no programada?.

¿Buscará Baleares un lugar tranquilo y alejado de protestas ecologistas  que nos produzca energía eólica? ¿O la buscará solar?  ¿O serán los no llegados residuos que debían ir a la incineradora de Son Reus quienes irán a este nuevo destino?  Nadie sabe, nadie contesta.

Ni la oposición presenta cuestión alguna.  ¿Será que con tanto ERE andaluz, uno ya está descolocado mirando el ombligo?

Otros rumores apuntaban que  la próxima construcción de una nave de limpieza de envases, en la Part Forana, podría haber  motivado  dicha visita para tomar buena nota del proceso manual de reciclaje de material en desuso.  ¿Otra tasa a la vuelta de las vacaciones?  ¿O será la supresión de las ya engendradas?

Copiar a veces es bueno.  Copiar y pegar, de vagos. 

 COMO CONTRIBUCIÓN A LA TRADICIÓN DEL 1º DE ABRIL EN MENORCA.


¿ME LO DICES O ME LO CUENTAS?


Hace ya años que me choqué con la misma pregunta.  Y desde aquella primera vez fueron más las ocasiones en que la misma volvió a presentárseme.  Siempre me quedé con la incógnita que escondía aquel mensaje, aunque en conjunto encajé la indirecta.  ¿Me lo dices o me lo cuentas?, era la fórmula para dejar de ir con chismorreos y coger al toro por los cuernos, sin duda.  O se denuncia el hecho o se queda uno callado, sencillamente.  Era también esconder la cabeza bajo el ala, para el otro, claro.  Pero así funcionan las cosas.  Un pacto de caballeros o simplemente, un pacto de silencio.

Pero el silencio ya no se encuentra por ningún sitio.  Aquel toque militar después de retreta, lo dejaba claro.  Toque de silencio y a observarlo.  Ahora, ni lo uno ni lo otro.  Ni se calla uno, ni lo observa. 

Cuando las portadas nacionales se han hecho eco de los supuestos sobres en dinero no fiscalizado que se repartían entre algunos pocos, me he acordado de esta frase que hoy titula el escrito.  Me imaginaba a Mariano Rajoy diciéndoles a los periodistas ¿me lo decís  o me lo contáis?.  Sin duda, el presidente, como buen gallego que es, sabrá salirse airoso de los interrogatorios periodísticos.  Pero don Mariano también deberá poner orden entre sus filas.  Y lo tendrá difícil.  Muy difícil.

Es de suponer que las ganas de hacer rodar cabezas no le faltarán.  Pero la inteligencia política y las necesidades del momento, tal vez le obliguen a ser cauto.  Cauto porque uno no debe llegar a saber hasta qué nivel pueden alcanzar los presuntos implicados pasivos de estos sobornos.  Y cuando se tira de la manta, caen todos los que estén sobre ella.  Y los de debajo  se constipan.  Y los de alrededor se airean. 

Otro caso del  que parece que tiran de la manta es el del entramado del duque de Palma o similar.  Digo similar por lo de aquello que según parece el mismo firmó con el do final y no de pecho.  Y por esa primera nota musical al final de ducado, ha perdido una calle en Ciutat.  Una rambla, ni más ni menos.  Y por si acaso, con fianza.  Y ahora le toca el turno de comparecencia al  secretario de las hijas del monarca.  Y el cerco sigue.   O se cierra mejor.

Una fecha  premonitoria.  Al menos para los que ya no se fían de las instituciones ni de los constituyentes, la fecha del veintitrés de febrero nos suena a retintín.  ¿Será el punto y final de toda la presunta trama? ¿Tendrán similitudes los fallos de los casos Armada y el del secretario?

Y uno ya se pregunta cómo, a estas alturas, aún hay quien cree que la monarquía es beneficiosa para el país.  La respuesta nos la dan los mismos políticos con su hacer diario.  ¿Qué garantías hay de que el presidente de una hipotética república no se viera envuelto en casos de corrupción?  Sin duda, la misma que a nuestra monarquía.  Y la solución, fácil.  Con declararlos inviolables y carentes de toda responsabilidad, el tema está solucionado.  Y aunque el hecho hubiera ocurrido antes del nombramiento.  Y sino que se lo pregunten a Sartiau y Solá, que así se le notificó en auto dictado por los juzgados números diecinueve y noventa  de los de Madrid.

Y hay más.  Y ya no importa centrarnos en la monarquía ni en sus acompañantes.  Hay otros acompañantes que también salen beneficiados de sus titulares.  Es el caso de las llamadas primeras damas.  De las ex – primeras damas.  Las consortes, vamos.  Estas señoras que por decisión y gracia de aquel invicto presidente Rodríguez, Zapatero para más señas, y con la firma del monarca a pie de decreto, se aseguran coche oficial de por vida.  Eso sí, viudas.  

Y hay más. Los recortes han pasado factura y los números bajan que es una barbaridad.   Del astronómico número de  los seiscientos y tantos asesores que se decía que tenía Rodríguez,  se ha pasado a una cincuentena menos.  Y es de suponer que más baratos, porque al menos, sesenta y tantos de ellos no tienen ni el graduado escolar.  ¡Para que luego digan que hay que estudiar para ser un hombre de provecho!.

Y todo esto lo digo y lo cuento, tal como a mí me lo han contado.  Y dicho.  Aunque menos he dicho, de todo lo que me han contado.

Y queda mucha cosa aún por contar.  Y mucho más por decir.

Febrero 2013

INCOMPRENSIBLE, PERO CIERTO.


Cuando los empresarios del sector turístico empiecen a hacer las consabidas valoraciones sobre cómo les ha ido la pasada temporada, todo serán pérdidas, por supuesto.

Balances negativos.  Negativos  respecto a pérdidas o ganancias dejadas de tener en comparación siempre a periodos o campañas anteriores.  Nadie, o muy pocos, hablarán de la entradas en caja.  Nadie, o muy pocos, comparará el saldo en cuenta de antes y después del estío.  Y esto ya es típico.  Como con los bancos, vamos.

A pesar de ello, el sector turístico funciona.  Y funciona porque de lo contrario, no actuarían algunas empresas del sector del modo que lo están haciendo.

Siempre nos ha sorprendido a los isleños los precios de algunos paquetes vacacionales.  Y de ejemplos vamos sobrados. Matrimonio inglés con hijos, viaje, estancia y todo incluido, les sale más económico que un isleño con descuento viaje a Madrid. Y a pesar de ser incomprensible, es cierto.

Otra verdad es la política de empresa que llevan algunas cadenas hoteleras.  Parece incomprensible que, si de verdad la crisis les afecta, puedan darse el lujo de no aceptar a clientes que vengan acompañados con hijos menores de cierta edad.

En su descargo dirán que apuestan por un turismo de calidad.  Bien, ¿habrán pedido los antecedentes penales y alcohólicos de sus otros clientes? ¿Acaso hay suficiente demanda como para poder elegir a sus clientes?.  Y de haberla, supongo que no presentará un balance negativo. ¡Al menos, tendremos a alguien que hay hecho negocio!.

¿Y qué me dicen de las personas mayores?.  ¿Habrá alguno que se plantee no admitir a clientes de tercera edad por no saber usar la nueva grifería de los cuartos de baños, recientemente renovados? ¡Con lo fácil que resultaría indicarles como funcionan!.

¿Y qué me dicen de los colchones?.  En los catálogos, páginas Web  y demás, un placer.  En según que plaza hotelera, una tortura.  Demasiado nuevos, dirán. ¿Deberán envejecer algunos años para que se amolden al cuerpo?

¡Y no digamos de los precios!. Intenten contratar una estancia de una semana en alguna página de Internet.  Desistirán al momento. Porque de precios, los hay para todos los bolsillos. ¡Que a veces sale más barato ir al Caribe con todo incluido!. ¡Y en este párrafo el coste del billete del avión no influye para nada!.

¿Qué pasa luego con la oferta complementaria?  Igual o peor.  Y no hay excusas de si el puerto está cerrado o abierto, no.  Pura demagogia. La restauración se dedica a hacer el agosto y  nada más. El agosto, el octubre y el diciembre. ¿Acaso hay precios de verano y precios de invierno?.  Pues no.  Y sencillamente porque el invierno, para muchos, se ha hecho para descansar.
Y con estas miras, no innovamos.  Ni creamos empleo.  Sólo salvamos la empresa.

Septiembre 2012

EL CUARTO REICH


Dice el refrán que cuando el río suena, agua lleva.  No en vano son muchas las opiniones que convergen en que la Alemania de Merkel acaba de parir el “Cuarto  Reich”.  Si bien el término se acuñó a en la década de los sesenta, ante la  presencia de políticos alemanes con vinculaciones nazis, es ahora cuando cobra más credibilidad con la Alemania de Merkel al controlar a Europa, ya no con las armas, sino con la economía.

Y si Hitler tuvo colaboradores en los países que iba ocupando,  la Europa de hoy también es sumisa a las decisiones de Merkel y todo su entramado.  Y no de ahora, sino de hace décadas.  La mal llamada unidad de Europa, la mal llamada unidad de la moneda euro, y tantos errores que se han ido cometiendo durante todo el  proceso, han contribuido a que la crisis ataque con más virulencia a unos países que a otros. 

Siempre el factor norte y el sur.  ¿Por qué los alemanes tienen el poder sobre el Banco Central Europeo? ¿Erraron los estadistas en permitir que las dos Alemanias se reunificaran? ¿Se equivocan los Gobiernos de la Europa del Sur en continuar en la zona euro?  ¿Por qué seguir las directrices de la Merkel si sólo favorecen  a sus intereses?

Son preguntas que todos nos hacemos, pero que nadie se para a contestarlas.  Muy por seguro que algunas de ellas tienen respuestas nacionales, y no importará desplazarnos hasta Alemania para conocer sus respuestas.  Todas las que hablen de mayor  jornada laboral y menor salario, nada tienen que ver los designios de Merkel.
 Porque a la Merkel esto no le interesa.  Merkel prefiere un mercado predominantemente alemán y no al revés.  Un mercado en el que Alemania pueda vender y crecer.  Pero todo tiene un límite.

El ahogado ya no consume.  Y si no ahogados, en vías estamos.  ¿Y si salimos del euro?.  Alemania tampoco le interesa que salgamos del euro, pero no hace nada para evitarlo. Al menos, mientras las agallas no se noten.  Y es que nos faltan agallas.

¿Cómo vamos a tener agallas con los alemanes si no somos capaces de plantar cara a los chantajes de los terroristas  o a los que saltan la valla en Melilla?  Hubo un tiempo en que esperábamos a verlas venir.  Hubo un tiempo en que esperábamos que nacieran brotes verdes.  Hubo un tiempo en que gastamos los ahorros para poder llevar el mismo ritmo de vida.  Hubo un tiempo ya pasado.  Porque el presente  es muy distinto.

El presente ha hecho que no podamos verlas venir, porque ya están aquí.  Brotes, ni verdes, ni marrones, ni morados.  Ahorros, en rojo, encarnado y demás gama negativa.  Y los parados seis o más millones in crescendo.  Y esperando.  Pensar en el futuro ya no es posible. 

No es posible con las vistas en el pasado y en el presente.  El futuro será muy diferente a lo conocido si nos dejamos guiar por una Merkel que poco o nada le importa el españolito de a pié. 

Agallas.  Sacar las agallas, plantar cara, y decir las cosas por su nombre. Que una cosa es la crisis financiera, otra muy distinta es la crisis de valores.  Y los valores son los que ahora están en peligro.

España necesita que un banquero o varios, entren en la cárcel. España necesita que un político o varios, entren en la cárcel. Y alguno más.  España necesita que la misma estructura del Estado cambie, Constitución incluida, y las prebendas de su jefatura.  Y España necesita dejar de sentirse inferior, menospreciada, vapuleada. 

Necesita pues tomar algún antidepresivo, hacer ejercicio, renovar armario y lanzarnos a la calle de Europa a exigir nuestros derechos, nuestras igualdades o simplemente, hacerles un corte de mangas y darles un portazo en sus propias narices.

Así nace una nueva España.  Una España no sumisa con Europa, pero tampoco insumisa con sus socios.  Con sus verdaderos socios, y no precisamente de una Europa germana.  Pero para ello, necesitaremos una España fuerte en su interior, sin separatismos ni chantajes autonómicos.  Y para ello hay que empezar sin dilaciones, sin titubeos.  Para ser fuertes en el exterior, primero hay que serlo en el interior. 

Alemania así lo hizo.  Primero se reunificó.  Luego, actuó.

Septiembre - 2012

REFORMA LABORAL: MÁS DE LO MISMO

A uno le da la sensación que al igual que ocurre con los presupuestos, es ya tradición en todos los gobiernos al estrenar mandato que se programe una reforma laboral. Una reforma que no se diferenciará significativamente de las otras, sino que sólo cumplen con el mandato de que algo se pone a caminar. También es verdad que desconozco la letra de la misma. Las noticias hablan de una rebaja en las indemnizaciones por despido y la forma en que éstos son ahora procedentes. Y poco más.

Y no me he leído la letra, porque las veces que las he leído me han dado la sensación de que nunca coincido con las interpretaciones de los demás. Y eso me pone de mala uva, cosa que por prescripción facultativa no me conviene. La última vez fue cuando el decretazo de Zapatero y el inicio de la campaña contra los funcionarios. En el decretazo del ahora ya miembro permanente del Consejo de Estado –lo que va a costarnos sus presuntos consejos que quiera darnos-, por activa y por pasiva se vendió que a todos los funcionarios se les rebajaba el sueldo en una media del cinco por ciento, mientras la realidad de lo escrito, publicado y aprobado, sólo se refiriese a los funcionarios del Estado. Nadie dijo lo contrario. Ni oposición, ni sindicatos. Sólo los trenes de la comunidad de Madrid dijeron la suya –y ganaron- . O al menos, perdieron menos.

Y si no fuera así, ¿por qué tuvieron todas las corporaciones que celebrar plenos para aprobar las reducciones? ¿ y si se hubiera votado en contra?. Pero claro, a todos les fue bien echar la culpa al Gobierno y de paso, rebajar sueldos. Y nadie, ni sindicatos ni oposición, dijeron nada. Y eso que la fama de los funcionarios ya estaba echada a los leones.

¿Por qué voy ahora a molestarme a leer el decreto, si muy por seguro tampoco voy a coincidir con la lectura que otros hagan del mismo?. Lo cierto es que poco o nada debe cambiar de la anterior, de la otra, o de la próxima. Porque las reformas parecen que se hacen con el barómetro del CIS en la mano. No con proyección de futuro o con estudios de mercado.

El paro juvenil alcanza un cincuenta por ciento. Pues a subvencionar la contratación de jóvenes, aplicando exenciones en las contrataciones de jóvenes. Que las arcas de la Seguridad Social están vacías, pues a alargar la edad de jubilación. Que hay más mujeres morenas sin trabajo que las rubias, pues a subvencionar la contratación de las mujeres morenas. Que los andaluces y gallegos tienen menos trabajo, pues a subvencionar a quien contraten a personas que hayan nacido en Andalucía y Galicia. Y así sucesivamente.

Pero la realidad es otra. El trabajo es el que hay, y no más. Lo único que ocurre es que el empresario se acoge a las subvenciones y a los menores costes. Si el contratar a un joven de veinte años le sale más rentable que contratar a uno de veintidós, a este último al alcanzar la edad puente, lo despide y contrata a otro con descuento. Si al llevar una antigüedad de un año le sale más caro que uno recién contratado, a los once meses lo despide y contrata a otro de nuevo. Y eso es la realidad del mercado laboral y no otra.

Si el Gobierno de turno dejara de subvencionar a toque de barómetro, al menos los trabajadores estarían contratados por su valía y profesionalidad y no por las subvenciones que sobre ellos recaen. Si el Estado se hiciera cargo de explotar las empresas que quiebran, tal vez muchas de ellas se lo pensarían dos veces antes de cerrar las puertas. Si el Estado controlara precios, tal vez no habría tantos abusos y tantas necesidades.

Y la solución no pasa por sustituir unos empleados por otros. La solución pasa por producir más y vender más. Pero ¿cómo vender si nuestros vecinos están tan pobres como nosotros? Sencillamente por la competitividad. Trabajar más y mejor, y vender más y más barato. Así de sencillo. Y producir y vender lo que otros no tienen.

Y en Menorca tenemos el ejemplo más claro. Trazamos en su día nuestro objetivo en la construcción y en el turismo. La construcción era un producto con fecha de caducidad, eso se tenía que saber. ¿Acaso alguno pensaba construir sin límites? ¿Acaso nadie pensó en que quienes las habitaran colapsarían el mercado laboral? ¿O esperaban que se llenara de jubilados de otras naciones y las demás, alquilarlas a los turistas?. Y el turismo….. con lo que cuesta llegar hasta aquí, uno se queda en Mallorca.

¿Por qué nadie se atreve a explotar el campo menorquín cultivándolo, explotándolo con árboles frutales, hortalizas, y demás? ¡Al menos no tendríamos precios encarecidos por la doble insularidad¡ ¡ E incluso podríamos exportar a España o al extranjero!. Pero seguro que nadie ha pensado en ello. Tampoco es necesario que se haga ningún estudio que cueste varios miles de euros…. Sólo somos capaces de pensar en el precio de la leche y poco más. ¡Si incluso el ganado se llevaba a matar a Barcelona para luego comercializarlo en nuestra isla!

Pero vivimos en un mercado de libre competencia. Un estado en que los altos directivos son políticos o están o han estado vinculados con la política. Un estado en que incluso un presidente de la banca, ex – ministro y demás, protesta porque le han rebajado su nómina, alegando que los políticos en España cobran poco. Y es que vivimos en un estado que no todos somos iguales ni ante la ley, ni ante Hacienda, ni ante el político de turno ni el de la oposición. Y eso se paga.

O al menos, algunos. Los pasivos, vamos. Los que no tenemos ya ni voz, y sólo un voto cada cierto tiempo. Y alguna reforma, de vez en cuando. Las mismas de siempre. Es como el arreglo de las goteras del tejado. Cada vez que llueve, cambiamos una teja. Tampoco tenemos ni dinero ni condiciones para el arreglo del tejado entero.

Y el albañil, siempre el mismo. El cubo, el mismo. Sólo el agua es distinta, aunque sus moléculas, también son las mismas. Y el perjudicado, el mismo. Nada cambia.

Y es que la casa, es una ruina. Solo hace falta tirarla abajo, y volverla a levantar. O hacer un parque infantil. O una zona verde. O un campo de futbol. O…


Febrero 2012

21 / 11 / 2011

El título de hoy es la fecha del día después. Podría ser cualquier fecha de aniversario, una cita con la ITV, con el seguro del hogar, o vaya usted a saber, pero no. Lo cierto es que a día de hoy, seguirá siendo la del día después de estos comicios que todos esperamos. No obstante, dentro de unas semanas, esta fecha ya no representará nada. Ni tan siquiera el del júbilo o el de la ansiedad en busca de empleo.

El motivo de la elección –del título, no de los comicios- ha sido por el factor de la numerología. Numerología que nada tiene que ver con los extraordinarios de la ONCE. El hecho es que si sumamos las cifras de la fecha de marras nos da el número nueve. Y el nueve, en la numerología es mágico. El nueve representa el inicio y fin de las cosas, el cambio, la vuelta a empezar. ¿Se acuerdan de la prueba del nueve? ¿Será esta una premonición?.

Habrá argumentos a favor, y en contra. Aunque también es verdad que en estos comicios lo que he echado de menos han sido aquellos anuncios de centenares de electores que daban su firma y apoyo a una determinada formación política. Electores con nombres y apellidos y sin ningún rubor de manifestar públicamente su simpatía política. Este año el apoyo no es el mismo. O al menos, muchos son los que prefieren escudarse bajo el manto constitucional que ampara el secreto del voto. Y como menos, esto puede ser interpretado como una predisposición al cambio. O al menos, a una no confrontación. ¡Y eso ya es mucho!.

Hace unos días, Alfredo Pérez me mandaba una misiva – me doy cuenta que también sabe escribir en catalán e incluso conoce donde vivo- y en ella me comenta su preocupación por el desempleo y lo mucho que va a trabajar para arreglarlo. No me dice pero, como pretende hacerlo. Nos asegura eso sí, la educación, la sanidad y una prestación para quienes no la tienen. Y yo me pregunto, ¿acaso no fueron ellos los que quitaron las ayudas de los subsidios? ¿Acaso la educación y la sanidad no es pública y gratuita?.

Pelea por lo que quieres, me insinúa en el título de la misiva. Es como si me incitara a rebelarme por tantas injusticias y abusos que desde el poder legalmente instituido recibimos los trabajadores, pensionistas y desempleados, a diario. Pelea por lo que quieres ¿ y ?. ¿Por qué no nos incitó a luchar contra los abusos de poder al inicio de la legislatura? No me convence, la verdad. Y eso que esta vez no ha salido Guerra con lo de las pensiones que nos quitarán si la derecha gana…. ¡Que ya no hay pensiones….!. Y es que la hucha –no la lucha- con tanta pelea y guerra, se ha quedado vacía.

Al mismo tiempo otra misiva llega a mi domicilio. Es la de Mariano. Esta en castellano de siempre. Me doy cuenta que también sabe mi dirección. Ya no hay intimidad. Y muy por seguro que sabe si voté en las pasadas y de hacerlo, a quien voté. Y es que con los sobres, pocos son los que se quedan en el anonimato.

Y Mariano me dice que hay que trabajar. No me comenta pero, ni precio ni condiciones. Al mismo tiempo, se publica que IBSALUT hace recorte de personal, y eso que hay que trabajar… Otros claman por el recorte salarial, o sea, abaratamiento del precio de la hora, mientras todos los productos y servicios aumentan. Y tu que estás en peores condiciones que otros trabajadores, te ves impotente en recortar en tabaco, café ni alcohol. Ni en pasatiempos, ni en ropa, ni en calzado. Ni tan siquiera en los turrones navideños. Ni en loterías ni primitivas, ni quinielas, ni…. Estás en clara desventaja con el resto de los humanos afectados por la crisis. Y me propone que trabaje. ¿dónde, cómo, por cuánto?

Pero Mariano me da una consigna: que me sume al cambio. ¿A qué cambio se refiere? ¿Económico, social, educativo, constitucional, ….?

Uno queda dubitativo. No podemos quedarnos tal como estamos. Hay que cambiar, sí. Pero hacia donde. Uno ya empieza a dudar. ¿A la derecha o a la izquierda? ¿Quién es derecha? ¿Quién es izquierda?.

Mariano me ha convencido. Voy a cambiar. A partir del próximo lunes voy a empezar a tomar café, a comprarme caprichos, ropa, zapatos.... Así, cuando tenga que apretarme más el cinturón, podré prescindir de ellos.

¡Socorro!

noviembre 2011

UN GRANITO DE ARENA

Cuando estos días pasados los medios de comunicación se hacían eco de las medidas que muchos ayuntamientos están ultimando para, mediante el ahorro energético, logar un ahorro económico, entendí que iba por buen camino. O al menos, que sintonizaba con esta corriente. No en vano, desde hace un par o tres de años, han sido varias las ocasiones en que en mis escritos he apostado por la vuelta a las llamadas “guías y horarias” en lo que concierne al alumbrado público.

Recordaba en algunos de aquellos escritos que la bonanza económica o el despilfarro de los impuestos –según sea el interpretador del término- y con la siempre presente excusa del medio ambiente, contaminación lumínica y demás, cuando aparecieron las bombillas de bajo consumo muchos ayuntamientos cambiaron las antiguas bombillas por las de nueva generación. No contentos con ello, cambiaron luminaria, farola y más hubiera por cambiar, y lo que tenía que escribirse como un ahorro empezó a facturarse como un déficit. Pero eran tiempos de bonanza –o lo otro- y la estética primaba sobre lo demás.

En aquellos tiempos no había crisis, no, pero estábamos poniendo las bases para crearla.

Dado que se ahorraba en el consumo, algún iluminado –nunca mejor dicho- debió pensar ¿para qué intercalar guías y horarias, si con todas encendidas incluso ahorraremos?. Y allí finiquitaron las guías y las horarias. Todas pasaron a formar parte de la plantilla de las guías. Y vaya si nos han guiado.

Ahora, con buen criterio, una de cada tres se apagará cuando la mayoría de nosotros también apaguemos las nuestras. O de cada dos. O dos de cada tres. Y las calefacciones. Y los aires acondicionados. Y…, pero la deuda es superior y los dineros no llegan ni vienen. Y aquí es donde viene el granito de arena. Que no todo tiene que ser criticar.

Que los recortes aparezcan en las subvenciones a los sindicatos es buena señal, aunque al mismo tiempo, el ministerio de Trabajo regale a un sindicato un edificio del ministerio lleno de empleados públicos. Y es que partidos, sindicatos, equipos deportivos y similares deberían sobrevivir con las aportaciones de los afiliados, socios, simpatizantes y espectadores. Y poco más. ¡Que las empresas viven de sus recursos! ¿Por qué subvencionar los pasajes a los deportistas y no a los enfermos en sus desplazamientos?

Pero hay más. Muchas administraciones funcionan con oficinas privadas que gestionan algunos recursos. Los más conocidos suelen ser la del suministro de agua corriente y las oficinas de recaudación. Si el agua tiene un coste cero ¿por qué no rentabilizar todo el beneficio a favor de las arcas municipales y no perder una parte de la ganancia para satisfacer a una empresa privada?. Y el servicio de recaudación otro tanto. Y no digamos con las subvenciones a pobres de aquí y pobres de allá. ¡Como si nosotros no fuéramos pobres!.

Y eso que no me he metido con los banqueros y sus jubilaciones vergonzosas con los dineros de nuestros impuestos. Y es que con los banqueros no se atreven. Otra cosa será el recortar sueldos y ayudas sociales a los trabajadores. Los socialistas ya allanaron el terreno, y los trabajadores están en el punto de mira. Cualquier decisión que se tomen contra ellos, tienen el aplauso ganado.

Ahora bien, todo es negociable. En vez de recortar ¿por qué no efectuar un ERE temporal?. Me explico. El Estado subvenciona a la administración local por realizar unas competencias que por ley no está obligado. Un 30 % aproximadamente. Un tercio del presupuesto. Ahora, el Estado no paga y la administración local sigue manteniendo los servicios no propios, entonces es cuando se produce un déficit. Y hay que recortar de donde sea. Nadie piensa en recortar prestaciones. Todos piensan en castigar al trabajador.

Y si se hace bien, todos ganan. Sólo Madrid, pierde. Si mandamos al paro por un máximo de tiempo al reconocido para el cobro del subsidio de desempleo, a un tanto por ciento de los trabajadores municipales, éstos seguirán cobrando sus emolumentos –ahora pagados por el Estado- y así el municipio se libra de pagar las nóminas. Y las cargas municipales adelgazarán durante este tiempo. El trabajador disfruta de uno o dos años sabáticos, pagados claro, y el municipio se ahorra cientos de sueldos. ¿Quién da más?

Y si al cabo del año o de dos, la crisis no se ha solventado –¡ni con veinte años arreglan este desaguisado!- se relevan en sitio y vuelta a empezar. Y todos contentos. También podríamos hablar de quitar las Comunidades Autónomas y recuperar las antiguas diputaciones, delegados provinciales de esto y aquello, y seguro que también ahorraríamos, aunque esto claro, va en contra de la Constitución. Y la Constitución mejor que no la toquemos. Y las poltronas tampoco. Que esto ya no sería un granito de arena sino un pedrusco en el zapato.



PUBLICADO EL 31 OCTUBRE 2011, EN EL DIARIO MENORCA.

YO BELLACO, ¿Y TÚ?

A fe de ser sinceros, tengo que reconocer que esta vez, nuestro ex invicto presidente se ha pasado dos pueblos y medio. O tres. O cinco millones si los hubiere, tantos como parados que ha provocado su nefasta política de negación de la realidad. Y ahora, va y me llama bellaco, o lo que es peor, me acusa de mentir como tal.

Dado que mi inteligencia no llega ni a las suelas de la suya –por algo será presidente ¿no?- debo recurrir al diccionario para conocer realmente de qué me ha calificado este susodicho ex invicto presidente. Y la real academia de la lengua –la pongo en minúscula, por analogía al monarca- corrobora lo que en un principio pensaba: me ha llamado malo, pícaro, ruin, astuto, sagaz….

Mis ansias de conocimiento –o lo que es lo mismo, de suplir mi ignorancia- me obligan a ir descubriendo sinónimos, no sea que una precipitada interpretación provoque en mi, una falsa percepción de tan ilustre mandatario. Así las cosas, al llamarme malo, me acusa de carecer de bondad y a su vez, me acusa de oponerme a la ley. ¿Cómo no me voy a oponerme a la ley si ésta va en contra de los trabajadores, de los pensionistas, de las viudas, de ….?

Y continúo… Me llama pícaro. En pocas palabras, me dice bajo, doloso, falta de honra y vergüenza. Y continúa diciéndome astuto, dañoso y maliciosos en su línea.

La curiosidad ya me corroe. ¿Hasta donde llegarán las palabras del presidente de todos los españoles, para quienes piensan como yo, que los trabajadores, los pensionistas, los parados, viven cada día peor?. Ruin. También me ha llamado ruin, o lo que es lo mismo –siempre según el diccionario de la real- vil, bajo y despreciable, mezquino. Y otra vez se mete con mi estatura, y eso que con mis metro ochenta de hace años, de bajo, nada de nada….

Y los sinónimos siguen…. Astuto. Y es aquí donde al subconsciente del ex invicto presidente Rodríguez, Zapatero para más señas, se le ha metido un gol. O se lo ha metido él mismo en propia meta. El diccionario de marras define al término astuto como aquel que es agudo, hábil para engañar, o evitar el engaño. Y si continuamos con el término sagaz, éste lo deja ya sentenciado, astuto y prudente, que prevé y previene las cosas.

Pues si señor ex invicto presidente, soy un bellaco y miento como un bellaco. Y le añadiré, ¡y a mucha honra!. Al menos de acuerdo con el término definido de agudo o hábil para evitar el engaño. Y ya somos muchos los españoles -cinco millones al menos- que somos bellacos.

Cinco millones de bellacos que no entendemos como un nieto de un militar fusilado por los fascistas, es capaz de destruir empleo, de poner en serio peligro el cobro de las pensiones, de seguir las directrices dictadas desde los bancos y de muchas otras decisiones que de socialistas sólo tienen el nombre.

Al menos, esta vez no habrá necesitado de Alfonso Guerra para que le mueva un poco el populacho ante los próximos comicios. Y es que no tendría ninguna razón que Alfonso Guerra apareciera en el tendido anunciando que si gana la derecha, los jubilados pueden despedirse de las pensiones. En esto, hay que reconocer que ni los populares lo habrían sabido hacer mejor.

Y mi pregunta, señor ex invicto presidente Rodríguez, Zapatero para más señas, yo soy un bellaco, ¿y tú?.


mayo 2011

DÍA DEL LIBRO Y DE LA ……..



Una vez pasada ya la fecha, comprado el libro, rehusada la rosa, y leído el graffiti, no me queda otro remedio que alzar la voz escrita y decir un ¡basta ya!, bien fuerte aunque lo escriba en minúsculas. Y no es para menos. Es para mucho más.
Ahora resulta que ni coincidieron en fecha los fallecimientos de Miguel de Cervantes y Shakespeare –por aquello de los años julianos y gregorianos- ni tampoco fue el veintitrés sino el veintidós el día del óbito de nuestro insigne escritor. Pero eso es lo de menos. La fiesta del libro, que mira por donde, lo hacen coincidir con la festividad de Sant Jordi, es una buena noticia. Una buena noticia, una excusa y un buen presagio. Al menos, es una forma de acercar el libro a la gente, a los niños, y a la familia en sí.

Y si esta fiesta va acompañada con un descuento de un diez por ciento, mejor que mejor. También es verdad que en las paradas, la gente compra más compulsivamente que otra cosa. El estrés que se vive en aquellas calles colapsadas de paseantes-compradores-miradores hace difícil elegir un libro si no se va con la idea ya preconcebida. Además, el abanico de títulos es limitado y sólo los últimos libros publicados y las ofertas de los que no se venden ni a la de tres, suelen ser los títulos que el librero traslada a las paradas. Y bien está.

Desde hace ya algunos –bastantes- años, la rosa se ha unido al libro. Y de forma descarada. Descarada y machista, diría pese a quien pese. La propaganda nos vende que al hombre se le regala un libro y a la mujer, una rosa. ¿Qué se pretende con tal mensaje? ¿Acaso a la mujer no se le puede regalar un libro? ¿Acaso el libro, la cultura, es coto privado para la mujer? ¿O simplemente me acallarán diciendo que como quien no lee es el hombre, por eso se le regala el libro?

Y al menos, la festividad del libro, de las letras, de la cultura, como quiera llamársele, fomenta la lectura con una rebaja en el precio. Pero la rosa, no. La rosa no celebra su festividad. La festividad la celebran las floristerías que venden, por aquello de la fecha, la demanda y la ocasión, el mismo producto un doscientos o más por ciento más caro que en las fechas anteriores o posteriores. ¿Será por la banderita añadida o simplemente por la necesidad de ser galantes con la persona que comparte tu vida?.

La crisis es buena excusa y ocasión para volvernos un poco más insumisos. Podemos declararnos contrarios a la guerra, ya no por ideas, sino por el alto precio de los presupuestos dedicados a estos menesteres; podemos declararnos contrarios al gasto superfluo de un sobre coste añadido, por una rosa que al cabo de unos días, volveremos a encontrarla a mejor precio, y tanta o más calidad. Incluso podemos declararnos insumisos televisivos cuando aparecen en pantalla personas que, por estudios o incluso por modales, poco o ningún negocio haría en la vida cotidiana.

Y ya no se si fue por aquello del graffiti que propugna por la Esteban antes que por la cultura, si fue por lo del apodo de la princesa del pueblo –que por cierto, nadie me ha pedido mi opinión- o simplemente por los libros que ahora, treinta años después, sin tantos tapujos ya hablan de aquellas verdades a voces sobre quienes estaban al tanto del 23 F, me he vuelto insumiso para con la monarquía. Y por el mismo motivo, para con los socialistas –y no por la espina de la rosa-. Y para con los…..

Al final, con tanta insumisión, uno se queda sólo, con el libro en la mano, sin saber si en el mismo se vierte verdad, un plagio, una fantasía o una media mentira. Y eso, al fin y al cabo, es libertad.
Libertad porque la libertad es eso: elección, trabajo, necesidad de búsqueda y cuando se alcanza, cuando se duda, cuando se cree, se debe compartir. De lo contrario ya no es libertad. Es egoísmo y….no es cultura.

abril 2011

NI LO UNO NI LO OTRO, SINO TODO LO CONTRARIO

Su utopía era estudiar Derecho y poder ejercer de abogado, de fiscal y de juez en un mismo juicio. Lo sabía imposible, pero su mente siempre dejaba un resquicio para la duda. Y era esa misma duda la que le provocaba volver sobre el estudio, contraponer actitudes y traspasar la línea hasta entonces esgrimida. Y vuelta a empezar.

La realidad lo ha llevado bastante lejos de lo utópico, de su utopía, de su sueño. La realidad lo ha llevado hasta el punto de incluso cuestionar su auto de fe en aquella definición misma de libro de texto. La justicia práctica no era la misma que la teórica. Aquellos libros no acertaban ni por aproximación. Lo que se vivía en los bufetes y en los pasadizos de los juzgados era la auténtica justicia, lo otro seguía siendo utopía.

Desmitificar la misma ha sido su terapia para acercarse de nuevo a ella. Atrás quedan aquellos sueños en busca de los pros y los contras de toda casuística humana, de investirse como incuestionable acusador a la vez que condicionaba toda acusación basándose en las lagunas jurídicas y en los derechos atropellados; y que él mismo, con la toga y el mazo en mano, discernir el futuro de aquel acusado, para bien o para mal de la sociedad a quien representaba y a la que defendía.

Atrás quedaron muchos sueños, como atrás quedaron relegadas al olvido no escrito, muchas verdades de las que se dicen no probadas, y muchas mentiras nunca descubiertas. Y en ellas también se encuentran las verdades. Es más, son las auténticas verdades. Porque la verdad jurídica, la verdad emanada por un órgano judicial, aunque se le confiera mayor valor, no tiene porqué ser la auténtica verdad, ni la única.

Ahora, su utopía es otra. Su ilusión hubiera sido ser filósofo. Filósofo, por decir algo. Filósofo, por estar ausente de tanta sociedad esclava, condicionada, dirigida. Anarquista, le dirán otros. Rebelde, inconformista…. Antisistema como dirán los más modernos. Pero no. Ni anarquista ni antisistema. No le gusta el sí porque sí, ni el no, porque no. Busca respuestas, y antes de una censura, busca un buen acuerdo.

La duda, sus dudas, le llevan a cuestionar a unos y otros. Y a los dos juntos.

Su utopía jurídica le posiciona por negar segundas opciones, segundas lecturas. ¿Para qué recurrir una sentencia si los jueces son todos buenos profesionales? ¿Depende de la capacidad profesional de un abogado, el que un delincuente sea condenado o absuelto? ¿Depende de la capacidad profesional de la acusación, que dos delincuentes sean condenados por hechos similares a diferentes penas?. Eran muchas las dudas, y muchas las posibles respuestas.

Su posición y su experiencia le han obligado a contestar afirmativamente a las dos últimas preguntas anteriores. Ello le preocupa. No ya la pregunta, sino la respuesta.

Y el sistema. ¿Qué dice el sistema?. Sin duda, el sistema se escuda en la independencia judicial, en la interpretación del órgano, en el proceso mismo, en la acusación, en las pruebas, en el voto particular, en el tribunal europeo, en este y aquel.

¿Por qué no dirigir las discrepancias, directamente al más alto estamento y zanjamos las cuestiones de recursos y dineros? La utopía vuelve a remontar. La felicidad jurídica no existe, sólo trazos de ella, momentos, respiraciones. Y así, aliento tras aliento, vamos cosechando experiencias, buenas y malas, utopías, sueños y pesadillas.

La felicidad jurídica sólo se alcanza al final de un largo trayecto, cuando el proceso termina sin más opción alguna y alguien, allá a lo lejos, en la Europa iluminada por decreto, decide por lo uno o por lo otro. O simplemente, por lo contrario.

Su utopía sigue apostando por la filosofía. Sigue siendo teoría, y por ello mismo, felicidad, inocencia, beneplácito. No necesita irse tan lejos para encontrar respuestas de libro, y su verdad, sigue siendo su verdad.

Y si duda, busca una nueva verdad. No necesitará excusas ni mediadores. Y la encontrará, encontrará una nueva verdad. Su nueva verdad. Su nueva felicidad.

Y es que ya lo dice aquella maldición gitana “pleitos tengas, y los ganes”…


Abril 2011

DESDE OTRA PERSPECTIVA

Debo reconocer que esta vez el instinto me ha fallado. Por un momento pensé que la ministra Salgado daría la noticia que muchos esperábamos, pero no. Me imaginaba una interrupción en la programación televisiva, un kit-kat en el que aparecería la ministra franqueada por el ministro Gómez, y a su vez por Joana Barceló y todos sus homónimos. Y esperaba que la señora ministra diera la noticia de que el paro había terminado. Pero no. La noticia no fue esta, ni llegó con tanto bombo.

La noticia fue, pero no fue la que se esperaba. La noticia fue que en España había cuatro millones de economías sumergidas. El informe no dice pero, si estas economías sumergidas provienen de los cuatro millones –y aumentando- de parados o si en cambio provienen de asalariados con doble ocupación. Aunque lo más probable sea aquello de fifty-fifty. Mitad y mitad porque a nadie se le escapa que a un parado que hasta febrero cobraba un subsidio de cuatrocientos euros, pueda pagar el alquiler, comer y además vestirse. Y no digamos si además tiene que mantener a más bocas.

Y de la otra mitad, tampoco debe escandalizarse uno, dado que la administración, en su día ya permitió contratos de a dos horas y poco más. Y ya se sabe, hecha la ley, hecha la trampa. Y más si esta ley –que se hizo en tiempos de bonanza económica- se hizo con el ánimo de legalizar parte de la economía sumergida de entonces.

Y dado que la economía va de mal en peor –por muchas elecciones que se avecinen son incapaces de desmentirlo- nos inventan soluciones energéticas y ecológicas para combatirla. Que el uso de la bicicleta es más económico que el turismo y el autobús es un algo que ya conocíamos. No era necesario que apareciera algún ilustrado del gobierno para decírnoslo. Y que si apagamos las bombillas gastaríamos menos, también lo sabemos quienes administramos nuestras economías domésticas. Pero parece que el gobierno ha hecho un ou amb dos vermells. Y eso no es nuevo.

Antiguamente, el alumbrado de las ciudades se componía de uno llamado guías, cuyas farolas se mantenían encendidas durante toda la noche, y otras llamadas horarias, que a una hora determinada se apagaban. Pues bien, a finales de los ochenta o principios de los noventa, por aquello de las políticas verdes, ecológicas y demás contaminaciones lumínicas, este alumbrado fue desapareciendo y aparecieron otras de las llamadas de bajo consumo, de menos contaminación lumínica, de tal y cual condición. Pero nadie se quiso enterar que si además del cambio de bombilla -y por supuesto de farola, con su coste añadido- se hubiera continuado con el sistema de las guías y las horarias ahora los municipios ahorrarían más de la mitad de la deuda que tienen con las compañías eléctricas.

Y no tan sólo esto, sino que si la deuda de los municipios con las compañías eléctricas fuera menor, seguramente el recibo doméstico también sería más barato, ya que no se tendría que compensar el déficit de tales empresas.

Y si no hubiera tanto déficit energético, Zapatero ya no tendría que ir viajando por el norte de África vendiendo cosas que no tenemos. ¿Cómo puede Zapatero exportar transición a países del norte de África si cuando empezó la transición española él tenía quince años? ¿Qué sabía de política en los años setenta, un crío de quince años? Pues nada o casi nada. Y si para ello tiene que acudir a los libros de texto, mal andamos. Porque la historia está retocada, inacabada y como suele decirse, escrita por los vencedores. Y no digamos cuando estos vencedores aún están vivos.

Estas últimas semanas se ha hablado mucho del tema del 23-F. Del 23-F de Milán, Armada y Tejero. Pocos son los que cuestionen la historia oficial, como pocos son los que hablen de los supuestos otros dos golpes que coincidieron en tiempo y hora y que esta misma historia oficial conjugó en uno sólo. Tal vez, algún día, nuestros hijos o nuestros nietos, tengan otra versión de esta nuestra historia reciente. La perspectiva, será otra, más libre, menos impuesta.

Y sin apartar la vista en la monarquía, y ya para terminar, por aquello de seguir en la misma línea de crítica irónica como sello personal de uno, la pregunta del millón, ¿no hubiera salido más rentable –ahora que se habla tanto de reducir costes presupuestarios- que el dinero de la herencia de Balada que se destina a Menorca, se hubiera hecho por transferencia bancaria en vez de tanto acto protocolario?.
Marzo 2011

ALGO SE ESTÁ COCINANDO….

Cuando el Gobierno reunió a los sindicatos y les propuso una moratoria en el cierre de las centrales nucleares a cambio de la paz social, uno ya duda de tanta lección de Barrio Sésamo o del libro gordo de Petete. ¿Es dentro lo contrario de afuera, o todo lo contrario ?. ¿Hemos perdido el norte, o alguien ha perdido los cuatro puntos cardinales al unísono ?. Y lo curioso es que, después de ello, los sindicatos y Gobierno manifiestan que las negociaciones van por buen camino…..

Quien sí tiene un buen camino trazado es el representante de los artistas, quien con tanto canon y tasa, cobra más que un ex presidente y que muchos ex ministros y diputados jubilados. Y ahora que Rajoy levanta el estandarte contra las pensiones doradas de diputados y senadores, todos juntos en unión se adhieren a la propuesta. ¿Porqué no lo dijo fuera de precampaña y en una proposición de ley en el Congreso de los Diputados?. De momento, los ex presidentes quedan blindados. ¡Y los demás también! ¡Que carajo!.

Y Rajoy ya se ve como futuro inquilino de la Moncloa. Y son muchos quienes ya lo dan por hecho. Y eso que queda año y pico… En Menorca, dos hechos lo ponen en evidencia. La reactivación de la Mesa por el Transporte que tácitamente había desaparecido con el ascenso al poder de los socialistas, y el auge electoral del sindicato UGT en las últimas elecciones sindicales que han tenido lugar en la administración.

Pero hay más ingredientes para esta cocina elaborada. Ingredientes y manos que elaboran. El cocinero es catalán y el pinche, un conocido nieto de militar franquista. Pero en la cocina maniobran más manos. No debemos olvidarnos del friegaplatos vasco y el aprendiz de pinche canario. Si hubo un tiempo en que todo lo que oliera a tradición y costumbre era sinónimo de facha, ahora, es todo lo contrario. Sobran autonomías y faltan dineros. Sobran diputados y faltan dineros. Sobran administraciones y faltan dineros. Sobran parados y faltan dineros. O al menos así nos lo cocinan.

Y en estas que las autonomías están bajo sospecha. Como las pensiones y sus planes. Como las inversiones y los contratos. Como los políticos y sus sueldos. Como los sindicatos y sus centrales….. nucleares.

El Govern Balear ofrece duros a cuatro pesetas, o al menos así nos lo intenta vender con la emisión de esta deuda pública. Y uno, ignorante donde los haya, se cuestiona, ¿si los bancos no dan crédito al Govern, cómo podrán devolver a su vencimiento el capital más los intereses? ¿Quién se atreve a colocar en manos del Govern un dinero, sabiendo las cantidades que debe a día de hoy a tantos proveedores?

Lo que si ofrecen las entidades bancarias al Govern es su stock de pisos a los que hasta ahora no le encontraban salida. Así, por arte del birlibirloque, el cielo se les abierto y se les ha iluminado con una bombillas de bajo consumo, de las que regala el ministro del ramo antes de cada subida del coste eléctrico. Primero niegan el crédito para la construcción de más viviendas de protección oficial, para luego negociar, ofrecer ….., la venta del stock de sus grupos inmobiliarios.

¡Y el Govern acepta gustoso tal ofrecimiento!. Para que luego vengan a hablar de crear puestos de trabajo, de formación y todo lo demás…. ¿Cómo van a crear puestos de trabajo si ya compran las viviendas construidas? ¿Acaso sólo pretenden dar trabajo a quienes se encargan del mantenimiento y de los remiendos de los tan conocidos “vicios ocultos”?

Y de las pensiones, mejor no hablar. Mientras no se cambie el sistema, el chip, lo políticamente correcto, no habrá seguridad en el tema de las pensiones. Ni seguridad ni justicia. El café para todos peligra en las autonomías. Y peligra gracias a los nacionalistas que se dicen históricos. En cambio, pretendemos asegurar el mismo café que negamos a los autogobiernos, para los ciudadanos, trabajadores y asimilados. E igualando a lo mínimo.

Y bajo mínimos, hace tiempo que ya estamos. De moral, de confianza…
febrero 2011

CARTA A LOS REYES MAGOS

Uno, por sus años, ya es escéptico a estas cartas a sus majestades. Y más, cuando el poder de la letra castellana los ha dejado en minúscula. Lo que no podrán –de momento- ni políticos ni académicos, es erradicar aquella ilusión que, aún a día de hoy, invade la fantasía de los más pequeños.

Otra cosa será que la tan cacareada educación por la ciudadanía, obligue a desmontar tanta fantasía fabricada en creencias religiosas. También es cierto, que en este tema, la asignatura de marras se verá contrarrestaba y combatida, ya no por temas ni creencias religiosas, sino por el más puro y elemental sentido del mercantilismo y consumismo, y en este campo, ni gobiernos ni educaciones para la ciudadanía, tienen poco margen que recorrer.

Y amparado en esta tierra de nadie, en la que la tradición sigue manteniendo costumbre, me dirijo a estas majestades ya en minúsculas. Mi carta, pública y sin estampa, es muy sencilla. Tan sencilla como los tiempos que corren. Sin grandes esperanzas, sin frustraciones si no llegan, sin rencores y sobre todo, con pocas pretensiones materiales.

Y el problema actual es el material. También es verdad que sin “material” el consumismo sería otro. O ninguno. Y sin consumismo no existirían muchas cosas. Incluso ustedes mismos, majestades, habrían sucumbido a la modernidad. Y sin intereses no habría movimiento humano, y por supuesto, entidades bancarias. Tal vez, incluso habría menos corrupción, menos crisis, menos frustración. O tal vez, todo sería crisis, desconocida sí, pero crisis al fin y al cabo. Y habrá que buscar el equilibrio, el ralentí, la desaceleración si cabe, para encuadrar la fotografía del momento al marco prediseñado.

Al menos, preparados ya estamos, o este parece ser el sentir de los últimos días. Se nota en el ambiente que el ciudadano de a pié, e incluso el de monopatín, sus deseos para el 2011 son mucho más contenidos, muy al contrario que el del político de turno y del aspirante a serlo.

En dos palabras, el ciudadano de a pié e incluso el de monopatín, resume todas las necesidades habidas y por haber: trabajo y salud. Incluso la salud pasa a un segundo plano. Atrás quedaron las ilusiones de comprar un piso, un coche nuevo, un televisor o una play station, Borradas quedaron aquellas compras aplazadas y en los hogares se han instituido los comités económicos en crisis que en nada se asemejan a los llamados gabinetes de crisis ni otras parecidas chorradas lingüístico-políticas.

Trabajo y salud, salud y trabajo, son fáciles de escribir y pedir. Tan fácil pedir como difícil otorgar. Y en vuestras manos, majestades, en minúscula por decreto de las autoridades lingüísticas, está el que la llama de la ilusión, al menos por una noche, también alumbre a estos siempre niños, aunque ya mayores, que forman los comités económicos en crisis de cada uno de los hogares.

Y este es mi deseo, y el de muchos otros. Que esta llama encendida durante la noche mágica, perdure en el tiempo, que se mantenga encendida durante el año 2011, y que las frustraciones no alcancen invadir nuestras mentes.

Y ya puestos a pedir, un reto personal: inspiración. A quien esto escribe -quien también de tanto en tanto se mueve por intereses personales- no le vendría nada mal, un regalo de inspiración. Por acopio, nada más. Por aquello de si suena la flauta y el tal Rodríguez que rige y decreta sobre nuestros designios, decide marcharse de nuestras vidas, de nuestras pesadillas, de nuestra crisis.

Y si no, con un simple trozo de carbón, me conformo. Con venderlo a las eléctricas, seguro que me ahorro la subida de la luz. Y si es dulce, mucho mejor. Al menos la tradición se mantiene. Y eso, ya empieza a ser difícil en una sociedad como la nuestra.
enero 2011

EL MORBO Y LOS DEBATES

¡Vaya por Dios! ¡Nos hemos quedado sin debate!. Y digo “hemos” porque seguro que nos hubiéramos tenido que mamar todo el debate, porque las catalanas –las elecciones, se entiende- son lo que son. De momento, un referente para las próximas elecciones, más que municipales, las generales. También un ejemplo de lo que son los nacionalistas, los exagerados nacionalistas bisagras y los nacionales sin rumbo. ¿Y ahora qué?

Pues lo mismo…., que a la gente tanto le da debate como insulto. En las pasadas generales por mucho debate económico que hubiera, el resultado –no de las elecciones- de ello fue la crisis galopante que nos tiene al borde del rescate financiero. O lo que es lo mismo, el enriquecimiento de los ricos y el empobrecimiento de los pobres. Y en eso estamos. Por mucho que Montoro dijera, y que Solbes negara. Y eso que a las siete negaciones, el canto cantó. Y vaya si cantó. Cantó las horas, las medias y los cuartos. Y así estamos ahora, aparcados y sin cuartos.

Y Montilla seguro que no quería debate alguno. Y Mas, más o menos, lo mismo. Y a los otros, tanto daba. Aunque el espectáculo ya no venda, a los únicos que les interesaba el debate era al pueblo llano aburrido y en paro, y a las televisiones y demás medios de comunicación para llenar horas y páginas de su medio. Y no es para menos. Se ha perdido oratoria, credibilidad y prestigio. Y el votante fiel, seguirá por mucha negación o afirmación de se le interponga. Y al infiel, pues a eso.

Y el indeciso, pues eso mismo. Dependerá del día, ocio y entretenimiento. Los debates antes daban morbo, ahora aburren. La gente, el pueblo, el voto, quiere violencia dialéctica, que de las buenas palabras ya queda uno harto con tanta hipocresía con la que debe torear cada vez que se alista a la cola del paro, a la entrega de currículo y al cobro de prestaciones.

El votante quiere una presa fácil a la que, por unos instantes mandar al coso, y durante algunos días, mantear. Y nada más, pero esta vez, no será así. Un videojuego y un video orgásmico han sido de momento, algunos de estos pocos instantes que el pueblo llano ha recobrado su libertad. Lo otro ya se lo conoce de sobra. Que si promesas, que si impuestos y si más de la cosa. Y de esto, no se libra uno por mucho que esgrima carné del Barça o benefactor de las obras del Plan C –de Catalunya, se entiende-.

Y si no hay debate, no hay morbo. Queda eso sí, aquella hora y tanto dominguera delante del televisor, del monitor o quien sabe dónde, con las subidas y bajadas de recuento, caídas de sillas y subidas de emolumentos. Y poco más. Otros en cambio, empleados públicos de a dedo, sin oposición –más bien de Gobierno- se juegan su estatus, que no Estatut.

Y otros menos, pero más, políticos con cartera llena, jubilación dorada y conyugue aposentad@, haciendo cábalas d’Hondt, y no digamos las bisagras prestándose –o vendiéndose- al mejor postor…..

Y aquí termina la espera. De momento el rescate europeo espera a que la Bolsa manifieste satisfacción o acongojo sobre el resultado. De ello depende también las iras del Gobierno y la amenaza a miles y miles de empleados públicos. La jubilación, las pensiones y los derechos sociales, ya han pasado a mejor vida. Los empleados públicos siguen en alguna UCI tercermundista esperando la prometida ley a una muerte digna.

El morbo sigue servido. Los sindicatos no reducen presupuesto - para cursos, se entiende- . Y el turismo, en aumento.

O al menos, eso dirá algún informe costeado por el Consell.
El debate acallado, amordazado, acusado de políticamente…… incorrecto.
NOVIEMBRE 2010

ALEJADA Y DISMINUIDA


Agosto ha llegado y la normalidad estival se apodera de las calles, y más si el tiempo –mal tiempo- nos da una ayudita extra. La normalidad de este recién estrenado agosto difiere mucho de su antecesor julio, y pese a que algunas cifras intenten salvarlo, lo cierto es que los marcadores de a pie de calle marcarán diferencias.

Intentaremos como no, buscar excusas, culpables y poca cosa más. La crisis, y como no, las erradas y nefastas políticas de nuestros dirigentes locales –los nacionales ya están superados-, han provocado que el poco potencial disponible busque otros destinos cercanos. Estos días empiezan a publicarse datos que auguran pérdidas en cuanto al número de turistas que nos visitan y comparados los datos con demás destinos del archipiélago, es clara la diferencia entre una u otra isla. ¡Y eso que tenemos enchufe en cuanto a Turismo!... ¡Y en Trabajo!.

Pero no, de enchufe nada de nada. Y es que Menorca está en otra dimensión. Alejada y disminuida. Alejada desde décadas de la realidad turística y disminuida en cuanto a sus facultades para optar a tomar decisiones por si misma. El proteccionismo se nos ha vendido como eximente de la realidad de Mallorca y de Ibiza, y nos ha condicionado nuestro propio desarrollo. Y mientras que saldábamos los fallos hermanos, les seguíamos el juego a su antojo.

Y es que Menorca ha sido tratada por el resto de las Baleares como un ente menor al que poder dirigir y con ello contrarestar cualquier intento de vender un producto diferente e interesante cara al turismo. Lo ha sido siempre, desde tiempos preautonómicos a los actuales con la cota de poder. Al mismo tiempo, un sector minoritario de nuestra misma geografía, ha utilizado este proteccionismo dirigido, para mantenernos en una segunda posición ante el poder jerárquico de sus formaciones y por ende, favorecer los intereses propios de cada uno.

Y esta quinta columna presente en la sociedad menorquina no tiene ni un posicionamiento político único ni una misma concepción del ideal que pretenden. Esta quinta columna presente en la sociedad menorquina trabajará en diversos sectores de la población, en la política, en la economía…. Y son muchos, pequeños, revueltos y ….

Lo ocurrido, lo habido y por haber en el dique del puerto de Ciutadella, la pérdida de los cruceros del puerto de Mahón, la cultura cerrada en cuanto a las grandes superficies, la imposibilidad de abrir mercado hacia otro tipo de turismo, llámesele éste de golf, rural, náutico o demás; y las desviaciones hacia otro tipo que ni satisface ni deja ni crea recursos al comercio insular, son prueba evidente que el destino de nuestra isla, en cuanto al turismo, está en manos erróneas. Y la ratonera, la doble o la triple. La dependencia a un transporte que no es capaz de alcanzar chantaje alguno en Madrid, las voces acalladas tras el cambio de color político; las excusas con las subidas de tasas

Seguimos funcionando a toque de golpe y retroceso. Apostamos por el sol y playa y somos incapaces de dar unos servicios adecuados. Nos inventamos normas y prohibiciones, nos inventamos tramas y tributos, masificamos y no somos capaces de dar servicios de los llamados colaterales.

En la fotografía, una playa que décadas atrás, cuando el turismo le era aún ajena, triplicaba la superficie real en cuanto a arenal disponible. Ahora, con la excusa de este mismo proteccionismo, el arenal ha sido “protegido” de la invasión humana. Y con ello, la vegetación se ha comido la arena. Y por ende, disminuido el espacio de disfrute humano. Dentro de una década, el espacio seguirá disminuyendo y culparemos de ello al cambio climático. Es lo que vende. Y la presión humana. Y el turismo. Y el negocio.

Y no será el cambio climático, ni el turismo, ni la presión humana quien habrá degradado una playa, un entorno para el esparcimiento, un proyecto de futuro, sino más bien los culpables habrán podido ser unas siglas, un informe dirigido, una oficina creada, o quien sabe cuantas posibilidades existirán en el diccionario político menorquín, para erradicar una playa de la geografía insular.

Al mismo tiempo, mientras esta misma playa se degrada, se impide que el humano acceda con vehículo al no facilitar el aparcamiento. Las embarcaciones son penalizadas con tributos para su atraque, con la excusa del siempre deterioro marítimo. La pesca deportiva también es penalizada salvo compra de bula o autorización administrativa. Y no es el cambio climático, no.

Y es que la precariedad de fondeos, el déficit de aparcamiento, la mínima presencia de oferta complementaria, favorece el negocio de unos, y espanta a la larga al turismo de masas. Pero ¿acaso tenemos o queremos un turismo de calidad? ¿Qué pasos hemos dado o nos han dejado dar, para tener calidad?

Seguimos alejados de una realidad. Y de la realidad.
Alejados y minimizados.


Agosto 2010

LA NECESIDAD DE VOLVER AL PASADO, PARA OLVIDAR EL PRESENTE.

Los agentes sociales por fin hicieron su aparición. Uno ya les echaba de menos. Pero no fue para defender a los obreros, no. De repente aparecen y defienden a Garzón. O critican al Supremo, vaya usted a saber. Y no estaban solos. Había representantes del mundo jurídico que también criticaban y defendían. Y se reunían en la universidad, como en tiempos del franquismo. Era un caldo de cultivo propicio para estar arropados. No en vano, la universidad puede representar tanto la inconformidad como la tolerancia. Y en esta ocasión, la inconformidad fue la protagonista.

Como lo es en todo lo que se desvirtúa de la realidad. Los agentes sociales parecen sordos ante las encuestas del CIS. El paro, la crisis, la jubilación, poco o nada quedan representados en estas inconformidades. O tal vez, somos nosotros quienes no estamos atentos a las verdaderas preocupaciones del pueblo llano. ¿Qué me importa a mí que procesen o investiguen a un juez? ¿Qué puede temer un juez de las decisiones que tome un tribunal? ¿Acaso no creemos en la competencia, la sabiduría, el buen hacer de todos y cada uno de los jueces?

¿Acaso creen, piensan, intentan, estos agentes sociales, estos representantes del mundo jurídico, que pueden, que están en condiciones, de influenciar en las decisiones de un órgano independiente? Igual ocurre con la tan esperada sentencia del Constitucional con respecto al Estatut catalán. Y es que el patio está crispado.

Y la crispación es alentada, propiciada por unos y no evitada por otros. Y la solución no es otra que tomar el toro por los cuernos, por mucho que se opongan estos activistas antitaurinos. Y es que hemos llegado al punto en que todo es cuestionable y opinable. Mi verdad es la verdad y todo lo demás es mentira.

Pero estas verdades están fabricando muchos dioses en minúsculas y esto es más perjudicial que beneficioso. Cuestionar una resolución judicial es saludable, como lo es cuestionar una decisión política. Pero la sensatez también hay que trabajarla. Si cuestionamos una resolución judicial, debemos ejercitar nuestro derecho a opinar sobre todas ellas, no sólo sobre la que más nos interese. Si cuestionamos una decisión política, debemos razonar todas las opiniones políticas. Si condenamos la corrupción, debemos condenar todas las corrupciones, vengan éstas de donde vengan. Si hablamos de la Constitución debemos validarla o cambiarla, no negarla.

Y aquí está la solución. Aquí está el problema. La Constitución fue elaborada ambigua a propósito. Eran momentos difíciles y la inteligencia y la tolerancia hicieron posible un entendimiento. Ahora, treinta y tantos años más tarde, las nuevas mentes no entienden o no quieren entender de tolerancia. Ahora, treinta y tantos años más tarde, con una crisis galopante, con una serie de políticos corruptos, con millones y millones de españoles y asimilados en el paro, en la más pura miseria, necesitan una excusa para desviar toda mira. Ahora, treinta y tantos años más tarde, necesitamos aún del franquismo para echar las culpas o al menos, para que no se las echen a ellos mismos.

Y allí estamos nosotros, defendiendo a mediocres protagonistas de la prensa rosa, roja o azul, mientras los verdaderos fantasmas sobrevuelan los hogares de millones de españoles.

Y esta Constitución, esta ambigua ley de leyes, si hay que cambiarla, renovarla o hacerla de nuevo, se hace, y punto. No valen excusas de miedo en cuanto a monarquía o república. No valen excusas de miedo en cuanto a estado federal u otro. No valen excusas en cuanto al derecho a la vida o a la condena perpetua. Lo que faltan son ideales.

Ideales, valores y sentido de Estado. ¿Qué piensan, qué opinan los políticos de la república? ¿Qué piensan, qué opinan los políticos de la idea del Estado? ¿Qué piensan, qué opinan de la ley electoral, de la elección e independencia de los jueces?. No saben , no contestan.

No saben, no contestan porque no tienen ideas, ni creencias. Van a toque de designación de la cúpula. Van a toque de negociación. Tanto les daría apoyar una u otra opción. Y esto no es serio. Como tampoco lo es que en España no haya una oposición seria, con opción a gobernar.

La renovación de la especie –política- no se da en España. Ni se dará mientras elefantes del pasado reciente se aferren a un cargo. España necesita caras nuevas, muchas caras nuevas, aunque para ello se tengan que sacrificar los apegados a cargos y demás prebendas. Y si es necesario sacrificar partidos, se sacrifican. Y se crean de nuevos. ¿Quién será capaz de votar a un Rajoy que no ha sabido poner orden en su partido? ¿Con qué ilusión se pueden presentar nuevas caras en un Partido Popular intoxicado de tanta corrupción? ¿Por qué no extinguir el partido y crear uno nuevo con nuevos líderes que trajeran nuevos aires de renovación y seriedad? ¿Por qué no renovar tanto político socialista y elevar nuevas caras que traigan ilusión a los gobernados? ¿Por qué no poner a tanto partido bisagra en su sitio y dejar gobernar a quienes han obtenido la confianza del pueblo?

Necesitamos una renovación en la especie política. Una renovación en los ideales. Pero para ello, necesitamos tener ideales, necesitamos trabajar nuestra cultura política, nuestra inteligencia social. Y mientras sigamos intoxicados en mediocridades mediáticas, adictos al juego político que se nos impone, seguiremos siendo robots, máquinas de hacer votos, y capaces de justificar cualquier evento enjuiciable.

P.D. El montante institucional, por no llamarlo de chantaje, de Sant Lluis, es prueba palpable de que lo justo y lo político juegan en diferentes estadios. Y eso que son partidos afines. O al menos, no enemigos declarados.
abril 2010

VERGÜENZA AJENA

O propia…., que uno sigue siendo contribuyente. Atrás quedan los años en que el orgullo pagaba su impuesto. Al menos, aunque a uno le tiranizaran, aunque a uno le birlaran derechos, le despreciaran en público o el escarnio fuera moneda corriente, siempre quedaba aquel vestigio de que el orgullo de ser español, menorquín, ideología o creencia, bien valía el pago de aquella tasa inherente al cargo.

Ahora, el impuesto -y elevado al cubo- sigue presente. Tampoco es que haya desaparecido ni la tiranía, ni el escarnio. Éstas también se han elevado hasta llegar a cotas inesperadas. Lo que sí nos han rebajado, cuando no aniquilado, es el orgullo. ¿Orgullo de qué? ¿De decir que se es español? ¿De decir que se es balear?. Si decirse uno español o balear es compararlo a uno con Zapatero o Matas, ¿qué orgullo puede haber?

La siempre presunta incapacidad de Zapatero para sacarnos de la crisis, y las presuntas irregularidades económicas –por no llamarlas de otra manera- de Matas, deben ser el hazmerreír de todos los comentarios extranjeros. Y ya no digamos si el tema de la piscina de Sant Lluis siguiera el proceso judicial. Cuatro y pocos más.

Cuatro y pocos más son quienes dirigen nuestras vidas sociales. Ell@s deciden cuando trabajamos, qué cobramos, cuando nos jubilamos y qué debemos gastar en comida, en educación, en sanidad e incluso en nuestro ocio. Son nuestro gran hermano en mayúsculas. Bien camuflados, eso sí, en unas urnas transparentes donde cada cierto tiempo volvemos a introducir sus nombres para, por mandato nuestro, seguir fabricando nuestro futuro.

Nuestro futuro y nuestro pasado. Y el futuro de nuestros hijos. Y de nuestros mayores. Son, se creen, dioses. Dioses terrenales y con pies de barro. De lodo. De estiércol, incluso alguno. Pero allí están, idolatrados por unos, odiados por otros. Fifty-fifty y ya les sobra. Y se bastan.

No necesitan estudios ni conocimientos. Improvisan, aceleran y ralentizan. Ellos hacen y deshacen. Mienten y desmienten. Pactan, negocian , deciden e intentan escurrir el bulto bajo la firma de un subordinado, un informe bien pagado o un cargo de confianza. Muchos de ellos estudiaron derecho, otros se quedaron a medio camino. Poco a poco son noticia. Empiezan a pisar juzgados, sin toga y con manillas. También pagan fianza por haber perdido en las urnas, la confianza en el partido.

Y la que ellos no tienen, de vergüenza propia y ajena, se nos traslada a nosotros, por negada solvencia. Propios electores y ajenos, con y sin empatía, se rasgan las vestiduras. Del hilo salió la arena, que no el ovillo. Del hilo también los millones, los televisores y demás gastos sin contemplar.

Es tiempo de vergüenza, de duelo en comicios. Es tiempo de ganar cordura, de negar tanta locura, de limpiar retretes y sacar la basura. Es tiempo de cerrar candado, asegurar la puerta, y tirar la llave. De tirar la cadena, de limpiar el inodoro, y de olvidarnos de tanto moño……
abril 2010