Durante diez años nos vendieron la
entrañable imagen de nuestro amadísimo líder recorriendo España en su humilde
Peugeot 407 SW confort del año 2005. Casi faltaba que nos dijeran que paraba en
áreas de servicio a comer bocadillos envueltos en periódico.
Durante diez años también nos
insinuaron que aquello del intento de pucherazo en el Comité Federal del PSOE
era otro bulo de la fachosfera. De la
fábrica del fango.
Y mira tú por dónde, una década
después, resulta que no era un Peugeot. Que era un Mercedes. Y no uno
cualquiera, no: primero uno blanco, y luego un Mercedes GLC Coupé negro, que
siempre da más señorío. Y lo del pucherazo… pues que sí, que el intento
existió.
Pero lo mejor no es eso. Lo mejor es
que no eran cuatro los que iban y venían. Eran bastantes más, aunque no todos a
la vez, ni juntos ni revueltos —menos mal— porque imagínense una excursión con
Koldo y Ábalos compartiendo espacio durante cientos de kilómetros y tanta
sobrina en la agenda. Ni Torrente lo
aguantaba.
Y entre todos los acompañantes, hay
que reconocer que uno ha sabido sacarle partido a la experiencia: Juanma
Serrano. ¿Que quién es? Pues el generoso que prestó sus Mercedes para la causa.
Un detalle sin importancia que, casualmente, vino seguido de una modesta cadena
de cargos: jefe de Gabinete del presidente, presidente de Correos, director
general del SEITT… y en lo último ha dado el salto al sector privado del
hidrógeno verde. Lo típico. Una trayectoria completamente aleatoria, fruto sin
duda del talento puro y duro. Y luego
pretenden que nos fiemos del voto por correo.
Apaga y vámonos.
Viéndolo así, uno no puede evitar
pensar: si lo llego a saber, le dejo mi Dacia Sandero. Tampoco hacía falta
tanto, con algo más discreto me habría conformado. Quien sabe, de asesor
nutricionista de los leones del Congreso, pongamos por caso.
Y luego está lo del 1 de octubre. Ya
no era el del Caudillo, pero la tradición del pucherazo parece que se mantiene
viva. En 2016, en Ferraz. En 2017, en Cataluña.
Ahora han salido las imágenes de
Ferraz. Y las urnas. Y lo más entrañable no es lo que muestra, sino de dónde ha
salido el vídeo, porque las urnas, salieron del lado oscuro. El vídeo con los
lloros de Soraya Rodríguez y la emoción contenida de Susana Díaz no lo ha
filtrado nadie de Génova 13, no. Presuntamente ha salido de fuego amigo. Un
amigo que además graba, archiva… y cuando conviene, comparte.
Quien sí ha compartido y bien, es
Ketty Garat con su libro “Todos los hombres de Sánchez”. Valdrá la pena leerlo.
Al menos, Ketty ya nos ha despejado algunas de las incógnitas de diez años
atrás.
PUBLICADO EL 30 DE ABRIL DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.