LO QUE SILENCIAN LOS MEDIOS.



“Cuando quiero que un asunto no se resuelva, lo encomiendo a un comité”
                                                                                     (Napoleón)


Tras el reciente viaje de nuestro presidente a Rusia para abrir nuevas rutas turísticas y  preparar una futura  misión comercial con aquel país, de lo que se hicieron eco tanto medios  locales como nacionales, es sorprendente como los mismos medios  silenciaron la “escala” nada técnica  realizada por dicha comisión a una pequeña localidad  vallisoletana limítrofe con Salamanca y Zamora.

Torrecilla de San Juan de Jerusalén  tiene alrededor de trescientos habitantes y descendiendo (289 según los datos aportados por el Instituto Nacional de Estadística para el año 2012).  La Iglesia de Santa María del Castillo y la Ermita de Nuestra Señora del Carmen son lugares de visita para el turista que se acerca a aquellas tierras vallisoletanas.  Por la noche pero, la visión cambia.  El pueblo permanece oculto bajo una tranquila oscuridad. Y no es que celebren la hora del planeta, no.

 En su plaza mayor aún perdura el nombre del Generalísimo y nada parece alterar la tranquilidad de aquellos hombres y mujeres que, día  tras día, se aferran a lo antiguo para adentrarse en lo moderno. ¿Para qué retirar el nombre de la plaza si en Palma, quitaron al Capitán Salóm para colocar al sanguinario Alfonso el Magnánimo?

La página web  de su ayuntamiento promovida por la diputación de Valladolid es prueba de esta lucha diaria entre conservar lo antiguo y adentrarse al mundo actual.   La oscuridad de su alumbrado público es reciente.   En el mes de Octubre del año pasado el pleno del ayuntamiento acordó por unanimidad la colocación de unos detectores de presencia en cada una de los casi centenar puntos de luz que hay distribuidos a lo largo de su casco urbano.  Así, con una inversión mínima, las farolas sólo se encienden si algún residente necesita transitar por sus vías.  Mientras, el ahorro es total.  ¿Qué mejor eficacia en el ahorro energético que la de quien no gasta?  ¿Por qué no copiaron otros proyectos más costosos de cambio de luminarias, bombillas inteligentes y demás innovadoras ideas que han tenido otros municipios?

Y ahora dan un paso al frente.  Otro paso al frente.  La de los residuos urbanos.  Sólo tres personas empadronadas en el pueblo están censadas como buscadores de empleo. Son jóvenes con edades de 18, 20 y 22 años.  Iker, Javier y Antonio son sus nombres.  Y su propuesta es sencilla.  E innovadora. Han propuesto a su ayuntamiento que el pueblo se desvincule del consorcio de la diputación para el reciclaje del cartón, vidrio y plástico.  Y ellos se ofrecen para llevar a cabo dicha tarea.  Y es que Torrecilla de San Juan de Jerusalén  ya no recicla.  O todo lo contrario.

Los casi mil euros que debía  abonar  mensualmente el consistorio a la diputación para tal menester, añadidos al negocio que les pueda aportar el producto del reciclaje, les bastará para subsistir sin necesidad de recurrir a otras ayudas públicas ni familiares.  Y dicho y hecho.  Hace dos semanas  que los contenedores han sido retirados de las calles.  Cada mañana, a las primeras luces, recogen cada una de las bolsas que sus vecinos han ido sacando durante la noche anterior.  En un solar que les ha prestado el ayuntamiento a las afueras del poblado, empiezan al despiece de aquellos restos.  Plásticos, cartones, orgánica, vidrio…, una tras otra  se van apilando por  grupos.  Lo orgánico pasa a compost, los tapones plásticos son separados de las botellas, el hierro es decantado  y cada grupo va a su destino.

Hasta aquí nada de extrañar.  La crisis abre horizontes y nos devuelve a métodos que siempre habían funcionado.  La incógnita aparece cuando la visita es acallada.  ¿Por qué no se hizo pública la visita de nuestros representantes? ¿Cuál fue el objetivo de aquella “escala” no programada?.

¿Buscará Baleares un lugar tranquilo y alejado de protestas ecologistas  que nos produzca energía eólica? ¿O la buscará solar?  ¿O serán los no llegados residuos que debían ir a la incineradora de Son Reus quienes irán a este nuevo destino?  Nadie sabe, nadie contesta.

Ni la oposición presenta cuestión alguna.  ¿Será que con tanto ERE andaluz, uno ya está descolocado mirando el ombligo?

Otros rumores apuntaban que  la próxima construcción de una nave de limpieza de envases, en la Part Forana, podría haber  motivado  dicha visita para tomar buena nota del proceso manual de reciclaje de material en desuso.  ¿Otra tasa a la vuelta de las vacaciones?  ¿O será la supresión de las ya engendradas?

Copiar a veces es bueno.  Copiar y pegar, de vagos. 

 COMO CONTRIBUCIÓN A LA TRADICIÓN DEL 1º DE ABRIL EN MENORCA.