OÍDO EN LEÓN

Escribo estas líneas desde León, cuna del parlamentarismo, como dicen en estas tierras.  Como dicen, es y la Unesco reconoce.  Otro mérito que se le debe reconocer a León es que allí reinó la primera reina titular de la historia de Europa Occidental, doña Urraca. Un León majestuoso, lleno de historia y vitalidad.

Y hay famosos más recientes.  Podríamos enumerar a muchos -Jesús Calleja, Imanol Arias, Antonio García Ferreras, Luis del Olmo, etc.- pero hay quien brilla con luz propia, la joya de la corona, nunca mejor dicho gracias a la UDEF y a la aún existencia de jueces independientes.  Aunque nacido accidentalmente en Valladolid, toda la familia de Zapatero es de origen leonés y es en León dónde creció, se educó y formó. Y para no defraudar a los seguidores, hay que decir que sus primeros años escolares lo realizó en el colegio privado de las Discípulas de Jesús.  Allí debió ser donde le enseñaron aquello de que “ser socialista es tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho”. O no.  O, todo lo contrario. Vaya, vaya con la educación privada.

Y te cuentan que el alquiler de la vivienda está por las nubes.  Lo que no saben es que con lo que cuesta una habitación en Menorca, allí te puedes alquilar una vivienda entera. Y ya no digamos la diferencia de precio en la compraventa de viviendas. 

Tampoco quieres hablar de los precios de la hostelería, restauración y resto del sector turístico. No hay punto de comparación. Y siempre a favor de León, claro.  Lees en la edición dominical de Es Diari que “los elevados costes se comen los beneficios en la restauración”.  Y piensas que al menos en León sí puedes salir a comer.

Tecleo estas líneas justo llegado de Riaño. Vienes maravillado tras la navegación por los llamados fiordos leoneses y disgustado a la vez. Has aprendido que lo que no se atrevió Franco, sí se atrevió un socialista manu militari. Casi una decena de pueblos fueron destruidos, sus habitantes desalojados a la fuerza y las promesas, como siempre, incumplidas.  Y por un día, Europa no ayudó al viejo Riaño. Eso si, siempre que Europa fuera oída. ¿Cuántas veces nos escudamos en Europa y cuántas veces pasamos de ella?

Estampado en el escudo de la España de todos, León sigue vivo. El leonés, su lengua propia, goza de protección específica en su estatuto de autonomía. Igual le ocurre al gallego en los lugares en que habitualmente se utiliza. ¡Qué envidia me dan! ¡Qué suerte han tenido con sus políticos! ¡Ellos sí son un reino histórico!

Y, además cuna del parlamentarismo, a diferencia de otros que le ponen, eso sí, mucho cuento, a su propia historia.

PUBLICADO EL 25 DE JUNIO DE 2026, EN EL DIARIO MENORCA.