BROTES VERDES II


¿Se acuerdan de ZP y sus brotes verdes que nunca llegaron?  En aquel periodo se gastaron lo inimaginable para contener una mal llamada desaceleración sin que el gobierno del socialista ZP quisiera o supiera tomar  decisión alguna para amortiguar la crisis que se nos venía encima. 

Ahora, otro presidente socialista, ante otra situación de crisis tanto sanitaria como económica, ha tardado en tomar las decisiones que, como responsable máximo de la nación,  tiene encomendadas.  Y eso que según se ha publicado, el Gobierno las tenía preparadas desde hacía ya  tiempo, pero por su impopularidad no las aplicaron.

Vamos, que alguno puede llegar a pensar que puestos  en la balanza  los potenciales infectados y los votos, ganaron los votos.  Y eso que incluso presidentes autonómicos de su partido pedían públicamente  decisiones drásticas en cuanto a la movilidad humana, a fin de que el contagio no se extendiera.  Pero no, PS se hizo rogar.

Y no tan solo se hizo rogar, sino esperar.  Anunció que decretaría el Estado de Alarma con tanta antelación que lo único que consiguió fue crear una auténtica alarma y desesperación entre la población. Desesperación que llevó a la huida de madrileños hacia la costa mediterránea.  Miedo a quedar confinados al más puro estilo de Wuhan y acudiendo a mansalva a abastecernos de alcohol, papel higiénico y algo de alimento.

Y llegó por fin el decreto de la declaración del Estado de Alarma.  Y te saltan algunas preguntas. ¿Es normal que un vicepresidente se salte su cuarentena domiciliaria,  aunque ésta fuera voluntaria? ¿Es normal que el Gobierno de PS  tuviera  antes de la cita del 8M,  información detallada que desaconsejaba la asistencia a actos multitudinarios y no lo comunicara? ¿Es normal que no podamos salir a pasear, pero sí a reunirnos en un sitio de culto religioso donde la mayoría son personas mayores?

Y muchas preguntas más quedarán en la papelera de reciclaje.  Algunas pero, se resisten a ello.  ¿Qué hubiera pasado si en Menorca se hubiera activado desde el principio la prohibición de entrada?  ¿Por qué continuaron llegando turistas del Imserso  después de su prohibición?

Escribo esto en mi primer domingo de confinamiento.  Cuando se publique el mismo este jueves supongo que se habrán tomado más medidas.   Espero –y deseo- que la calma y la responsabilidad se impongan y que la pandemia evolucione hacia mejor y sin causar demasiados estragos.

Y espero sobre todo que se respete la libertad de prensa,  de crítica  y de expresión.

Amen

PUBLICADO EL 19 DE MARZO DE 2020, EN EL DIARIO MENORCA.

UN MAL EQUIPO


Tranquilos que no voy a hablar de fútbol.  Ni de ningún otro deporte.  La verdad es que el deporte no es lo mío.  Ni otras muchas cosas, por supuesto.  Y por eso no hablo, o al menos, lo advierto. Otros, no hacen lo mismo.

Un equipo no tiene porqué ser sólo de deportes, aunque eso sí de trabajo.  Trabajo, esfuerzo, dedicación y sobre todo, objetivos.  No hablaré de fútbol, pero sí de dinero, de consejos de administración, de entrenadores, de jugadores, de públicos, de socios….

Cuando un equipo pierde se debe a causas propias o ajenas.  Cuando la causa es propia, el delito es achacable al entrenador o a los jugadores.  O a ambos.  Y el síntoma aparece antes en el vestuario que en el terreno de juego.  La solución suele pasar por unos nuevos fichajes o por el cambio de entrenador.  Y casi siempre el entrenador suele pagar el pato, al tener menor coste.

Y no me referiré al fútbol, sino a otra cosa peor: a los políticos. No hablaré de equipos sino de gobiernos.  No hablaré de entrenadores sino del mismísimo camarada presidente. No hablaré de jugadores, sino de los camaradas ministros.  Y no hablaré del vestuario, sino de las reuniones del Consejo de Ministras y Ministros.

Y lo que parece que le falta a este equipo de gobierno estatal es equipo –valga la redundancia-. No está cohesionado, sino todo lo contrario. El vestuario echa humo.  Toallas y colchones recién estrenados, eso sí. Pero el agua de las duchas sale frio en invierno y caliente en verano.  El cambio climático, dirán.  

El entrenador no está ni se le espera. Incluso parecerá más atento en fichar con el contrincante que mantenerse en el suyo.  El delantero intentará colar goles en propia meta y el defensa le ayudará en el menester.  El segundo entrenador cambia al portero por el central izquierdo y al extremo por el defensa. Todo está a punto.  El público espera ilusionado el asalto al terreno de juego. Asalto, sí.  Y en mayúsculas.

Y el socio no sabe no contesta.  No sabe de la misa ni la mitad.  No contesta porque no se le pregunta.  Eso sí, su cuota domiciliada no sufre demoras. Pitos y más pitos al trio arbitral y al añadido de turno.   Eslóganes, cánticos y pancartas al unísono.  Su voluntad, la de los otros.

Trabajar en equipo lleva a la recompensa, sí, pero no todos saben ni quieren trabajar en equipo. No es mandar, es liderar.  No es ordenar, es convencer.  No es imponer, es ilusionar.  Y ambos entrenadores, aquí fallan.  Quieren mandar, ordenar e imponer.  Y eso, ni forma equipo, ni es democracia.


PUBLICADO EL 12 DE MARZO DE 2020, EN EL DIARIO MENORCA.

GUERRA PSICOLÓGICA

Desde que era pequeño siempre había oído aquello de “cuando China despierte…” y ahora cuando ya atisbo la puerta de la jubilación, tendré que oír aquello de “si China se duerme…”

Unos podrán sospechar que tras este ya famoso coronavirus están los intereses económicos de cierta parte del mundo que pretenden castigar a los chinos y por ende, a la economía del resto de países. Más que una guerra biológica de algunos, me decanto por una guerra psicológica. O ambas a la vez.

Posiblemente al carecer de vacuna para dicho animalejo, la OMS no declara la pandemia. Vamos que como de momento no hay vacuna, el negocio de las multinacionales farmacéuticas quedará en stand-by. De todos modos, que no se preocupen porque seguro que el virus repite y podrán sacar todo el stock. Y cuando falte un año para la caducidad del medicamento, otra vez que vamos. Igualito a lo de la Gripe A.

Y si no hay guerra por en medio (ni biológica ni comercial), habrá sido una completa chapuza de unos y de otros. Una verdadera metedura de pata mundial. ¿Por qué temer a un bicho que causa muchos menos daños y muertes que una gripe común? ¿Por qué nos gusta exagerarlo todo?

Se ha creado una alarma innecesaria. Más que innecesaria, contraproducente. O eso, o es que nos mienten los que nos dicen que no hay motivo para alarmarnos. Y si hay motivo pues tampoco es que se tomen medidas drásticas de control de tránsitos.

De todos modos, el coronavirus y la retransmisión informativa al detalle de todo lo relacionado con él, ha dado un balón de oxígeno a otras informaciones que en otro momento serían titulares. Las tractoradas han quedado en un segundo término y en páginas interiores. Las desafortunadas declaraciones de la camarada Montero sobre las minifaldas y los atestados policiales, en la de los anuncios clasificados. Y el aval por parte del TEDH (CEDH) de las devoluciones en caliente en la sección de deportes. Y ya no digamos del tema catalán y su mesa de diálogo, allí perdidos con las isobaras del tiempo.

Si algo nos ha enseñado este virus es que somos racistas al cien por cien. Mientras se infectaban los chinos, no nos preocupábamos. Cuando fue Italia la afectada, aquello ya cambió.

Y que hay mucho mentiroso por ahí. Nos llenan los oídos con el consumo del producto local y que no compremos en Internet, que tal y cual, y al final, todo viene de China. ¡Y lo empaquetan aquí! ¡Y nos llaman insolidarios!

Y atención que otro virus está al acecho. Y silencioso de momento: el IRPF.

PUBLICADO EL 5 DE MARZO DE 2020, EN EL DIARIO MENORCA.

APRETAD – "APRETEU"


Cuando Sánchez dijo que “el Gobierno tendría varias voces, pero siempre la misma palabra” no mintió, sólo se equivocó.  Poco a poco nos iremos dando cuenta de que nuestro camarada presidente no es un mentiroso.  Ocurrió también cuando dijo aquello de que “no dormiría por las noches si aceptaba las imposiciones de Iglesias” y poco tiempo después abrazaba un gobierno de coalición con la extrema izquierda.

Podríamos seguir enumerando una a una las cientos de equivocaciones –que no mentiras- de nuestro camarada presidente.  Pero uno no es rencoroso y para ello ya habrá tiempo para que alguien escriba un libro –una trilogía, más bien- si esta legislatura se alarga en el tiempo.

“Seguid apretando. Lleváis razón”, eso dicen que les dijo el camarada Iglesias a las organizaciones agrarias cuando se dignó hablar con ellas.  Apreteu i feu bé d’apretar” les dijo Torra a los  CDR.  Vamos, que la extrema izquierda y la extrema derecha por una vez, aunque sólo sea de palabra, están de acuerdo.

Lo curioso del caso es que ambos, Iglesias y Torra, son miembros de Gobierno.  Uno, timoneando a escondidas, y el otro siendo timoneado a plena luz.  Y ambos pidiendo al pueblo que presione, que salga a la calle para conseguir sus intereses. ¿Por qué mandan presionar si la solución depende de ellos? ¿Acaso necesitan algún muerto  para conseguir sus objetivos?

¿Habrá hablado Iglesias con Grande-Marlaska para que las fuerzas del orden no repriman a los agricultores si provocan disturbios? ¿O será Sánchez quien habrá ordenado a la Fiscalía que no actúe contra quienes incitan a los agricultores a que sigan apretando? Por si acaso, adviertan al camarada Ábalos que no se acerque por allí, que seguro le cuelgan el marrón.

Y las cuentas no le salen al Gobierno progresista.  Las suyas, sí, claro, las que no les salen son las del resto de españolitos.  Ahora ya lanzan el globo sonda para que las CCAA igualen los tributos propios por arriba.  Vamos, que morirnos nos va a salir más caro.  Y ya no digamos el viajar, que eso de volar es un lujo.  Llegará el momento en que el imperativo estará al orden del día.

Apretad el cinturón” que vienen curvas, y uno no sabrá si es que nos quieren delgados por aquello del colesterol, que las maletas que llegaron de Venezuela son de tallas pequeñas, o que de verdad, la economía está hundida.  Vamos, que no hay brotes verdes.

Al camarada Sánchez sólo le faltará que ZP  nos diga que la culpa de que no haya brotes verdes es del cambio climático.  Apaga y vámonos.


PUBLICADO EL 27 DE FEBRERO DE 2020, EN EL DIARIO MENORCA.

SEAMOS FRANCOS


Esta vez he empezado la casa por el tejado.  Normalmente escribo el artículo y el trabajo consiste luego en ir en búsqueda del título.  Esta semana ha sido diferente.  Me inspiré en el título y me faltaba el relleno.

Me gusta ser franco, la verdad.  En minúsculas, claro.  La hipocresía me revienta.  La falsedad, más aún.  En cambio, la fina provocación  y la ironía, me apasionan.  Vamos, que son como una vía de escape en la convivencia diaria con tanto malparido existente.

Cuando el título de hoy llamó a mi puerta, enseguida pensé que al salir de casa me encontraría a un par de milicianas de la Barceloneta dispuestas a darme el paseíllo, como solía ser costumbre en aquellas fuerzas libertarias.  Pero no.  Luego, las noticias me devolvieron la tranquilidad.  Los comunistas de hoy afeaban –al menos, públicamente-  al camarada presidente de que quisiera penalizar al franquismo.

¿Qué tenía que ver el franquismo con “ser francos”? Pues, aparentemente nada.  Pero la ignorancia puede y mucho.  Sino, que se lo pregunten a la eurodiputada y fugada Ponsatí que va diciendo por ahí que Hitler se inspiró en los Reyes Católicos en su afán de exterminio a los judíos. 

Habría que recordarle a la fugada Ponsatí que cuando su “bona gent catalana” llegó a Menorca –mucho antes de los Reyes Católicos-  ellos sí  exterminaron a los moros aquí existentes.  ¿No sería que  Joseph Goebbels,  ministro de propaganda de Hitler, se inspirara en Muntaner y sus crónicas envenenadas, para llevar el holocausto al pueblo judío?  Y eso, por no preguntarle a la Ponsatí en quién se han inspirado los independentistas en sus campañas anti-españolistas. 

Lo cierto es que ya me estoy liando –más bien intento liar al lector-.  Vamos, que poco a poco me estoy dando cuenta que lo mío hubiera sido ser asesor gubernamental y no un simple machaca público.  Seguro que con mi asesoramiento –aquí mi modestia falla-, el camarada ministro Ábalos no hubiera tenido ningún  problema en desvincular su visita aeroportuaria nocturna con el presunto tráfico de oro del gobierno venezolano.  ¿Acaso, durante la tan cacareada Guerra Civil española,  no se llevaron los comunistas el oro del Banco de España y no pasó nada?

Si nos fijamos bien, el problema no reside en que  si los buenos son los franquistas o los comunistas. El problema siempre reside en los personalismos de quien quiere dirigir la acción. Vamos, de quien quiere subirse a los altares  sin haber comulgado antes.
 
Y los camaradas, de esto, saben demasiado.

Amén.


PUBLICADO EL 20 DE FEBRERO DE 2020, EN EL DIARIO MENORCA.

CAMARADA ESCRIVÁ


Dice el refrán que no hay dos sin tres.  Si la semana pasada escribía sobre la camarada ministra Celaá y el camarada ministro Ábalos –y de refilón de los puntos y comas de la camarada portavoz-,  esta semana le ha tocado el turno por mérito propio al camarada ministro de la SS y demás, señor Escrivá.

La propaganda del sistema ya se ha puesto manos a la obra y  empieza a fabricar las premisas para llegar a la conclusión.  Ahora sólo faltará que el silogismo cumpla con todas y cada una de sus reglas y no se decante por hacer uso de los sofismas a los que habitualmente estamos acostumbrados.

Centenares de miles al año y millones al cabo de poco tiempo.  Y no hablo de euros sino de personas.  Esta es la solución  para el sostenimiento de las pensiones que se empieza a lanzar con globos sonda por doquier.  A diestro y siniestro.  Y de momento todos callan.  No saben no contestan.

No saben, más que no contestan.  Y más siniestro, que diestro, diría yo.  Los números o bien no salen o bien no salen.  Que alguien me lo explique.  Si en España es verdad que hay más de tres millones de desempleados, ¿por qué no se les da trabajo y habrá tres millones más de trabajadores que cotizarán para las pensiones?

¿Podrá prometer y prometerá el camarada ministro de la SS y demás, que los millones de migrantes que lleguen a España tendrán trabajo y así podrán cotizar para el fondillo de las pensiones?  Podrá prometerlo, claro.  Puede  incluso que lo prometa.  Otra cosa es que lo cumpla y que el populacho se lo crea.  Y no por él, sino por la experiencia tenida con su presidente.  Ya lo dice el refrán “prometer hasta bien meter y una vez metido, nada de lo prometido”.

Y soluciones, de haberlas haylas.  Con solo crear un impuesto indirecto que grave todos los productos habidos y por haber, las pensiones se irían pagando con felicidad pasmosa.  Aunque repercutirían eso sí, los  daños colaterales.  Por ejemplo, algunos productos bancarios - de asegurarse las pensiones su continuidad- perderán su atractivo entre la población obrera.

Por el momento, al camarada ministro Escrivá deberíamos concederle el beneficio de la duda, y un consejo –o dos- : ¿Qué le parece si a estos millones de migrantes que llegarán a España en los próximos años los ubicáramos en la España vacía o en la vaciada?  ¿Y si antes de que lleguen, a los más de tres millones de parados los empleáramos en restaurar y construir viviendas para ellos y habilitar carreteras de acceso a estos pueblos?

Y es que prevenir es curar.


PUBLICADO EL 13 DE FEBRERO DE 2020 EN EL DIARIO MENORCA.

CELAA Y EL CC

Hay ministros que ya hacen méritos para ver quién ocupa los titulares. De momento, la camarada ministra Celaa empata con el camarada ministro Ábalos. Una por decir aquello de que “los hijos no pertenecen a los padres” y el otro por imitar a San Pedro antes de que cantara el gallo.

Al final de mandato de este gobierno de Zapatero bis, a España no la reconocerá ni la madre que la parió.

Y de eso va el tema de hoy: De los padres y de los hijos. La camarada ministra Celaa lo dejó bien claro, vamos como cuando Rajoy dijo aquello de que "Somos sentimientos y tenemos seres humanos", más claro imposible.

No creo que estas meteduras de pata de los camaradas ministros sea algo fortuito, un desliz, vamos. Creo más bien que, o bien actúan libres de tapujos por aquello de saberse que tienen manga ancha para afirmar y negar lo que les plazca, o bien es un plan sistemáticamente desarrollado para marear la perdiz y esconder otras informaciones que posiblemente, de conocerse, dañarían más al Gobierno.

Tampoco tenemos por qué preocuparnos, dado que siempre contaremos con la inestimable ayuda de la camarada ministra portavoz, quien con comas y puntos entre sujeto y predicado, nos ayudará a interpretar la última versión que salga de Moncloa.

Y volviendo a los padres y a los hijos, decirle a la camarada ministra Celaa que se acuerde, tal como hizo Zapatero en su momento, de modificar el Código Civil. Que se acuerde de añadir que dado que los hijos no pertenecen a los padres, que estos últimos no son responsables de los desaguisados de sus hijos. Vamos, que ni multas, ni responsabilidades civiles, ni pago de manutención, ni guarderías, ni nada de nada. Ni levantarse por la noche a darles el biberón, pecho o cantarles una nana.

Vamos, que si les cogen fumando un porro o conduciendo sin permiso, la sanción que la pague el Estado o quien diga la camarada ministra Celaa. Y por la misma regla de tres, añada también en el Código Civil que los hijos tampoco tienen que mantener ni cuidar a los padres cuando estos sean mayores. Que si tienen que ir a un geriátrico o necesitan de cuidados, que se encargue la camarada ministra de dejar bien claro quien se hace cargo de todo.

Para terminar y para que no se crea la camarada ministra que todo son críticas, decirle que voy a darle un consejo: Ya que han copiado lo del tripartito balear, no les conviene que ahora vuelvan a copiar el sistema de los menores tutelados del Govern, porque eso ya sería de CP.

Y ahora a esperar la próxima.

PUBLICADO EL 6 DE FEBRERO DE 2020 EN EL DIARIO MENORCA.