DICTADURA ORGÁNICA
AMOR A ESPAÑA
Hoy
hubiera sido día para, tras la resaca de las fiestas de nuestra Mare de Déu de
Gràcia, escribir entonando aquello de la vuelta a la normalidad, el adiós al
ajetreo veraniego, la entrada a un nuevo curso escolar y como no, adentrarnos
en un nuevo otoño caliente –políticamente hablando-.
Pero
no, este año ni fiestas –aunque a algunos les cueste entender el significado
del “no es no” y siempre preparen algún sucedáneo para satisfacer los
compromisos-, ni vuelta a la normalidad. Ni nueva ni vieja normalidad. Y la
vuelta a las aulas, peor aún.
Y
no es que hoy sea diferente a otros, no.
Sigue la tónica de ser incluso divertido comentar las noticias que
nuestro invicto gobierno nos facilita día sí, día también. La última –al menos al redactar el escrito-
era la ocurrencia de nuestra también invicta portavoz del Gobierno
Iglesias-Sánchez, la ministra Montero.
Y
no es que se comiera algunas terminaciones, palabras o frases, no. Se entendió perfectamente. Y en eso radica el
problema, que se entendió perfectamente.
Vino a decir que tanto Bildu, como ERC aman a España tanto como el PSOE
y Podemos. Y eso es fuerte, muy fuerte. Pero claro, dicho por la portavoz Montero,
parece incluso que hace gracia.
Y
de gracia, ninguna. Gracia, la que hacía
Rajoy cuando se liaba con aquello de que "es el vecino el que elige al alcalde y es el alcalde el que quiere que
sean los vecinos el alcalde”, o aquella otra de “somos sentimientos y tenemos seres humanos”. Pero lo dicho por Montero parece más un
subconsciente aflorado en voz alta que un comentario en plena borrachera. Es la afirmación de la negación. La constatación o bien, de que nos mienten o
bien, de que el Gobierno está, ya no aliado –que lo está- sino que está con las
tesis de los sucesores de terroristas y golpistas.
En
psicología se dirá que “la relación
amor-odio se da porque la relación de pareja ha derivado a una relación de
dependencia de uno de los miembros de la pareja hacia otro, situación que no
agrada a ninguno de los dos pero que al mismo tiempo supone beneficio para
ambos miembros”. Y sin duda, nuestro
gobierno está en esta fase con quienes pueda beneficiarse, y faltaría añadir
“cueste lo que cueste” a los españoles.
Pero
una cosa es el amor-odio que las distintas formaciones puedan sentir entre
ellas, y otra la desfachatez de reírse de España ante las cámaras y los
micrófonos.
Vamos, que si fueran otras las circunstancia, diríamos que son las secuelas de una ingesta de pomada. En exceso, claro.
PUBLICADO EL 10 DE SEPTIEMBRE DE 2020, EN EL DIARIO MENORCA.
LA GENTE NO ENTIENDE
No
es una regañina sino un altavoz. La gente de a pié no entiende las maniobras,
las payasadas, las incongruencias que el poder político hace, y peor aún, nos hacen padecer.
La
gente no entiende por qué al inicio de la temporada turística los
paseos marítimos eran uno de los pocos sitios en que estaba permitido pasear sin mascarilla, y
ahora, que los turistas ya se han ido, obligan a llevarla.
La
gente no entiende por qué cuando se cerraron los colegios había un número
inferior de contagios, y ahora, con una
mayor incidencia de contagios, los abren.
Tampoco entienden que se abran los colegios mientras que los centros de
la administración pública sigan cerrados a cal y canto. O tal vez tendría que hacer la pregunta a la
inversa: ¿Por qué la administración pública no vuelve a la normalidad?
La
gente no entiende por qué habiendo la
promesa de guardar silencio de las deliberaciones de los consejos de ministras
y ministros, van los de Podemos y hacen pública
la disputa habida entre Iglesias y Celaá.
La
gente no entiende por qué al principio del arresto domiciliario sin Habeas
Corpus posible ni orden judicial que lo avalara, los de Podemos promovieron una cacerolada contra la monarquía y no contra
la mala gestión del gobierno al que ellos pertenecen. Tampoco se entiende que ahora, tras las irregularidades detectadas en su caja B de
“solidaridad” pidan la comparecencia del monarca y no comparezcan ellos.
La
gente no entiende por qué cierran las
playas por la noche cuando casi no hay gente, y en cambio las abren de
día cuando hay mayor ocupación.
La
gente no entiende por qué no puedes reunirte
en casa con más de diez personas
y en cambio las ratios impuestas por
Educación sean de unos veinte alumnos en cada aula.
La
gente no entiende por qué no hay dinero para las pensiones –que sí han cotizado-
y en cambio los haya para ERTES, MENAS,
y demás ayudas habidas y por haber, y sin previa cotización.
La
gente no entiende que ahora el Gobierno central se lave las manos con el tema
de la pandemia y traspase la patata
caliente a las comunidades autónomas.
¿Será que Sánchez ya ensaya como
presidente de una hipotética república federal? ¿Preside, pero no
gobierna? ¿O es que su cuota de fracaso ya ha llegado al límite?
La
gente no entiende, algunos ni comprenden. Para algunos el poder no convence. Para
otros, nos miente. Aunque siempre
tendremos a la monarquía para echarle las culpas. Si nos quitan a la monarquía
¿a quién le echaremos las culpas después?
PUBLICADO EL 3 DE SEPTIEMBRE DE 2020, EN EL DIARIO MENORCA.
SEXO Y COLAPSO VERANIEGO
CLOSED
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LA CONFESIÓN DE LA MENTIRA
PUBLICADO EL 6 DE AGOSTO DE 2020, EN EL DIARIO MENORCA.