DE MÁS-CARILLAS A MÁS-BARATILLAS

 

Me he dado cuenta que con el devenir de los años me estoy ablandando.  Lo noto no tan sólo en la fase familiar y doméstica de mi vida, sino también  en mis contactos profesionales y como no, en los escritos que me publica Es Diari.

Seguramente si este Gobierno que estamos padeciendo en la actualidad hubiera aparecido en la época de mi treintena,  muy por seguro hubiera escrito de él en unos términos más acordes a los tiempos del marxismo bolchevismo soviético.  Ahora, más cercano a mi etapa de los sesenta que a la de los cincuenta, la moderación apuesta por un lavado de términos y expresiones, como por ejemplo el de social-comunista.

Pero hoy no toca tratar  estos términos más acordes a tiempos dictatoriales que demócratas, sino sobre las faltas a la verdad –antes diría mentiras- a las que nos tiene ya harto acostumbrados estos doctores en desgobiernos.

Nos insultan la inteligencia –antes diría que se “burlan de la ciudadanía”- en cada aparición pública, en cada contradicción, en cada NO-DO, en cada rueda de prensa unilateral, en cada presentación de los currículums  de los altos cargos….  Y no es mentir, sino faltar a la verdad.

Uno de los últimos fallos de memoria del Gobierno Sánchez-Iglesias ha sido el tema del IVA de las obligadas mascarillas.  Mientras que en Europa hacía tiempo que lo había rebajado o eliminado, nuestro Gobierno seguía empecinado en hacer doble caja con ellas.  Doble caja, porque o bien se recaudaba mediante IVA o mediante sanciones en caso de no portarla.

Otra de las novedades es que una vez ya se han ido los pocos turistas que nos han visitado, será obligatorio que  quienes nos visiten porten  una PCR negativa.  Eso sí, siempre que vengan de una zona de alto riesgo y por vía aérea o marítima.  Vamos, que si  cruzan  los Pirineos con coche y lo embarcan en Barcelona, no necesitarán  portar PCR alguno. 

¿Y  qué decir del sabio y doctor Simón?  Dado que al parecer le ha cogido el gusanillo a eso de salir en las redes sociales y en programas de entretenimiento –por no hablar de los chistes de enfermeras-, le regalo el título del escrito de este jueves por si quiere usarlo en la explicación que dé en la rueda de prensa cuando le pregunten por el abaratamiento del precio de las mascarillas. 

¿Se imaginan al susodicho Simón diciendo que el Gobierno social-comunista,  tras consultar con el equipo de expertos, ha decidido cambiar  de nombre  a las más-carillas por más-baratillas para facilitar el abaratamiento de éstas?

Yo sí que me lo imagino.

 PUBLICADO EL 19 DE NOVIEMBRE DE 2020, EN EL DIARIO MENORCA.

LISTA DE LA COMPRA

 

Si es usted, querido lector, de los que van a la compra con una lista ya cerrada  de los productos que debe añadir al carrito,  le aconsejo que en los próximos días añada: harina, papel higiénico y algún  bote de pintura.  Y no se lo digo yo, sino el propio Gobierno.

Ya se sabe que cuando el actual Gobierno social-comunista se pronuncia, suele ocurrir   todo lo contrario.  Empezaron negando el confinamiento domiciliario, para pasar a darse unas semanas de plazo.  Y lo peor fue cuando el mismísimo Sánchez compareció para decirnos que la cosa iba de mal en peor.  Vamos, que ni con cañonazos matan al virus ese.  Así que ya saben, compren  harina por si quieren hacer sus pinitos en bollería, papel higiénico antes que se acabe y la pintura por si se quiere entretener en repasar las paredes de su casa.

De vacunas no importa que compren porque el Gobierno ya tiene encargadas más vacunas que españolitos.  Vamos, que o despilfarran el dinero o es que estaban de oferta.  Tampoco esperen a conocer la respuesta que pueda darles  el ministro filósofo, porque seguro dirá que es cosa de los expertos.  Y bueno, mejor callar.

Lo que sí pueden añadir al carrito de la compra es algún diccionario de la lengua castellana porque dentro de poco será difícil hacerse con uno de ellos.  Y suerte que los progresistas velan por la cultura y la diversidad, que si no, los queman en la fogata de sant Joan.

De mascarillas higiénicas pueden seguir comprando porque seguirán necesitándolas, pero les aconsejo que no pierdan el tiempo en preguntarse por qué compran las mascarillas antibacterianas si el enemigo es un virus, no una bacteria.  Les dirán que también es cosa de los expertos.

Ah!, y mucho cuidado con liarse con los términos republicano y demócrata.  No se confunda porque aunque Trump e Iglesias sean republicanos, les dirán que no son lo mismo.  Y es que mientras en España los republicanos cotizan al alza,  en EEUU son los demócratas  quienes luchan por los derechos sociales.

Creo y deseo no haberme equivocado  en todo lo dicho, porque de lo contario tal vez este escrito no salga completo.  Y es que la vicepresidenta ya ha amenazado con luchar contra las fake news, aunque uno no sabe qué entiende ella por desinformación.  Si toma como referencia de la verdad a  Fernando Simón, o al propio presidente cuando decía no poder dormir si pactaba con el camarada Iglesias, seguro que este escrito sale mutilado. 

De lo contrario, estamos salvados.

P.D. Añadan también un rodillo para la bicicleta.


PUBLICADO EL 12 DE NOVIEMBRE DE 2020, EN EL DIARIO MENORCA.

PELEA DE MUJERES

Si Irene Montero,  esposa del Vicepresidente segundo, madre de sus tres hijos y además ministra de Igualdad leyera este escrito, estoy casi seguro que solo con la lectura del título ya me acusaría de machista.  Y lo entendería.  Lo entendería porque creo que en base a esta igualdad de la que muchos hacen su  bandera,  además de reprobar las peleas, también deberíamos reprobar el hecho de diferenciarlas por sexos o por géneros, o como se le tenga que llamar de una forma políticamente correcta.

Debo confesar que a mí me ocurrió algo parecido cuando leí el enfrentamiento  epistolar  y radiofónico entre la señora del Vicepresidente segundo, madre de sus tres hijos y además ministra de Igualdad, con Teresa Rodríguez, diputada andaluza y profesora por oposición.

Al principio pensé que se trataría de alguna antigua miembro  o “miembra” de la Sección Femenina de la FET y de las JONS, pero no.  Por la edad –nacida en plena democracia- no conoció ni a Franco ni la transición española del 78, y por tanto no podía haberse alistado a este movimiento feminista de entonces.  Pero en cambio sus palabras, sí que  parecían haberse sacado del lugar más recóndito del machismo.  Y del fascismo, dirían  como no, si las críticas salieran de boca del  neo-frente-populismo.

Aunque las presuntas rencillas entre ambas vienen de antaño, el detonante del último rifirrafe tiene   relación con el  permiso maternal que había disfrutado Teresa Rodríguez y de la factura que este derecho  le había ocasionado en su vida política.  La ahora ya ministra de Igualdad –y señora de Iglesias- lo  justificó alegando  que " la política no para mientras estás de permiso”.  Más claro, agua.  

Vamos, que el más tonto del lugar debió interpretar que las palabras de la ministra de Igualdad vienen a decir que cualquier empresario puede despedir a una mujer  trabajadora que se acoja a su  derecho  de maternidad porque “la empresa no para mientras se está de permiso maternal”.

Y lo curioso del caso no es que la ministra se quedara tan pancha, no.  Lo curioso del caso es que nadie ha reprobado dicha afirmación de la señora ministra de Igualdad y de Iglesias. Nadie.  Y no me refiero a  su señor esposo ni su señor presidente del Consejo de Ministras y Ministros, no.  Me refiero a todo el movimiento feminista y demás, incluso la misma fiscalía que denuncia el machismo en las señales de tráfico. 

Suerte  tiene Teresa  que vive  en su  mismo barrio y no necesita de la política para vivir.   Con  Irene ya  es diferente.


PUBLICADO EL DIA 5 DE NOVIEMBRE DE 2020, EN EL DIARIO MENORCA.

LAS DISCULPAS DE LA PRESIDENTA

 

Le faltó añadir que no lo haría más.  Pero no, la presidenta sólo se disculpó, aunque uno no entienda porqué lo hizo.  Si según ella lo hizo todo  bien, ¿por qué se disculpó?

El subconsciente a veces nos juega malas pasadas.  Y para eso están los asesores políticos y los comunicados en diferido.  Y aun así, hay quienes tropiezan de tal manera que, en vez de arreglar el entuerto, lo único que hacen es avivar las dudas.

Uno no entiende que si alguien se desmaya en la calle, justo saliendo del bar, eso sí un poco antes de la una de la madrugada, sus acompañantes permanezcan en la calle, fuera del bar, y sin llamar a una ambulancia.  Lo normal en estos casos es que se llame a una ambulancia y que mientras se la espera,  se le entre en el bar donde sería atendido con mayor comodidad que no tirado en la vía pública, más aún si va acompañado de la mismísima presidenta de la Comunidad.

Uno no entiende que si de verdad la salida y posterior desmayo se produjo antes de la una de la madrugada, hasta pasadas las dos aún estuvieran en la calle.  Lo más lógico hubiera sido que una vez recuperado, se le acompañara a su domicilio para acabar de recuperarse del presunto susto, siempre que no se creyera necesaria la visita a un centro médico.  A no ser …, que el desmayo no fuera tal.  O bien eso, o que dado que la presidenta también es farmacéutica, con los conocimientos bien aplicados a la causa, bien pudiera propiciar una milagrosa recuperación.  Vamos que entre el alcohol frotado en las muñecas  y el agua del Carmen para el susto,  aquello debió ser una recuperación en toda regla.  ¡Y milagrosa!

Uno tampoco entiende cómo el presunto infractor de tener el bar abierto pasadas las dos de la madrugada, en vez de alegar que el motivo de ello era que una persona se hubiera desmayado en el interior del local o en las inmediaciones, manifestara que no había podido cerrar a la hora legalmente establecida porque estaba una autoridad en el interior del mismo.  Es más, hubiera sido más creíble que alegara que no había cerrado a la hora motivado por una causa médica que la de no querer indicar a los clientes que debía cerrar el bar por “imperativo legal”.  Pero claro, las alegaciones fueron en el momento de la denuncia y las disculpas una vez procesado por los asesores.

Y ya no digamos del extravío del acta de la denuncia.  Algún documento se puede extraviar, pero en este caso, las dudas  juegan en contra de la presunción de inocencia. 

Y todo por una cena fuera del “teletrabajo”. Jajaja.


PUBLICADO EL 29 DE OCTUBRE DE 2020, EN EL DIARIO MENORCA.

POLICÍAS, PROFESORES, JUECES….

Estas  profesiones  del título de hoy son una mera representación de los estratos de responsabilidad y ligereza que se exigen. Terminaría esta lista con el sumun de los sumun, los  personajes políticos que nos han tocado padecer en nuestros días,  dioses omnipresentes,  señores y dadores de prebendas, y como no, llenos de “sanchisidad” y escribidores de la historia y de la fe.

¿Se imaginan que un  policía denunciara a un ciudadano sólo por su ideología política?  No se lo pueden imaginar porque es muy difícil que ocurra.  Y si ocurriera no se libraría de una sanción.  Existe mucho control sobre las acciones de los policías.  Sus actos son fiscalizados por los  mandos, por los  ciudadanos y  por los jueces y fiscales.   Y en cambio, se les exige rapidez en la toma de decisiones.  En segundos, deben decidir si se detiene o no a un ciudadano. Y con la responsabilidades en caso de errar en ellas.

El profesor dará en clase su versión  de la historia.  Los buenos serán buenos y los malos serán malos, según su ideología.  La libertad de cátedra lo ampara.  ¿Quién será capaz de exigir a un profesor que demuestre que aquel suspenso  fue justo  y no por portar una banderita en la muñeca o en la mascarilla? Mientras al policía lo graban continuamente desde dentro y desde fuera, las cámaras no pueden entrar en las aulas.  Más autonomía, menos responsabilidad.

El juez interpreta las leyes.  Y juzga los hechos.  Una equivocación puede ser incluso  una diferente interpretación.  ¿Será por eso que las sentencias terminan en “fallos”?  Los jueces son también uno de los tres poderes del Estado.  Independientes, claro. 

Independientes,  hasta que los organismos europeos alertan de las maniobras de los populistas con hacerse con el control de la Justicia. 

Y  al contrario de lo que ocurre con los policías, sus decisiones no tienen por qué tomarse al momento.  Pueden transcurrir días e incluso semanas y años  en dictar una sentencia, en detener o poner en libertad a un acusado. Y si se equivoca, serán diferentes interpretaciones.

Europa ya ha advertido a España de que  la dependencia de la Fiscalía General del Estado y de los propios fiscales –como lo anunció públicamente Sánchez-  del Gobierno,  no es bueno para la salud democrática.  Ahora, Europa está a punto de cuestionar  otra vez a España por la dependencia de los Jueces con el Gobierno de turno.

¿Por qué insiste tanto el Gobierno Sánchez-Iglesias en colocar a jueces afines  en el CGPJ? ¿Jueces afines? ¿No son independientes?


PUBLICADO EL 22 DE OCTUBRE DE 2020, EN EL DIARIO MENORCA.

EL ESTADO LA ARMA

 

Esta vez sí. Al rey le dieron permiso para viajar -bajo vigilancia- a Barcelona.   Acompañó al Doctor Sánchez –o al revés- a la entrega de los premios de la Barcelona New Economy Week. Vamos, un evento  nada comparable con la entrega de despachos a los nuevos jueces.

Mientras el Jefe del Estado y el Presidente de la República paseaban por Barcelona, en la Moncloa  la Primera Ministra Carmen Calvo decretaba el Estado de Alarma para Madrid.  Y todo,  por la rabieta que cogió el filósofo Illa -quien además de futuro candidato a la Generalitat es ministro del  Covid-,  cuando un  juez le dijo que las cosas o se hacen bien, o no se hacen.

Un Estado de Alarma peculiar,  porque no impide que los madrileños puedan infectarse entre sí,  al no confinarlos  en sus domicilios.   Sólo les prohíbe salir del municipio.  Vamos, con más libertad de la que tenían algunos barrios días antes. Al menos ya no hay barrios de ricos ni barrios de pobres.  La igualdad ante todo.

De todos modos, esta vez no han decretado el arresto domiciliario –como sí lo hicieron en marzo- porque ya se olían que ni los jueces ni los ciudadanos se lo permitirían.  Porque una cosa es el Estado de Alarma y otra muy distinta  el Estado de Excepción.  Pero claro, tampoco se les puede exigir tanto conocimiento a ministr@s y diputad@s.

Si  hoy en día ya no es necesario saber sumar - las máquinas registradoras incluso te indican el cambio que tienes que devolver al cliente-, con el aprobado general de la ministra Celaá, tampoco se les podrá exigir que sepan leer.

Y la táctica funciona.  Casi todos –los afines al régimen- hablan de Madrid, de Ayuso y de Illa.  Casi nadie –somos minoría los que no estamos embriagados por esta corriente bolivariana- comenta ya el tema de las supuestas cloacas del Estado  que se ciñen sobre el Vicepresidente segundo del Gobierno.  Y es que, ya lo decía Pablo Iglesias, que la justicia no era igual para todos.  ¡Qué gran razón tenía cuando abogaba por eliminar los aforamientos!

La mujer del Vicepresidente acusado de al menos tres delitos, sale en su defensa diciendo que las niñas podrán abortar sin consentimiento paterno.  Y uno piensa, qué tendrá  que ver el aborto de unas niñas con las graves acusaciones a su marido.  Pero bueno, cada uno tiene los conocimientos que tiene y no se puede exigir más.  Y  a sus asesores, tampoco, porque la transparencia, al parecer, tampoco es su fuerte.

La que  no armó el Rey Sol  cuando dijo “el Estado soy yo”, la armarán Sánchez-Iglesias, ahora.


PUBLICADO EL 15 DE OCTUBRE DE 2020, EN EL DIARIO MENORCA.

APROBADO GENERAL, UMM CASI

 

Debo confesar mi total convencimiento en que el gobierno Iglesias-Sánchez  se lo está poniendo difícil a la oposición para que los echen de la Moncloa.  Cada norma, cada rueda de prensa, cada comunicado, son puntos que se suman a los votos necesitados de urnas.

La última habrá sido la del aprobado  general –o casi- anunciado por la ministra Celaá.  Aprobado –casi- general porque el Gobierno sigue utilizando la ambigüedad, y como no, los traspasos de las patatas calientes a las CCAA.  El Gobierno lanza la posibilidad y deberán ser  los gobiernos autonómicos quienes se responsabilicen de la acción.  Vamos, que de tontos, ni un pelo.

Los tontos serán los nuevos bachilleres y técnicos que con un aprobado bajo el brazo intentarán abrirse paso en el mercado laboral y algunos no valdrán ni para hacer un circulo con un vaso –y no me refiero al anagrama de Podemos, claro está, porque para eso seguro que sí aciertan-.

Ya tenemos el aprobado general por la gracia de Celaà, y  la  vivienda y el  ingreso mínimo, por la gracia de Iglesias.  Ahora sólo faltará añadir un medio de transporte –sostenible, a ser posible- y un destino turístico –Venezuela, Irán, Cuba-. Lo demás, poco importará.  Y si alguien necesita o discrepa,  mejor que acuda a los Servicios Sociales (SS) antes que a los juzgados.  Será  más rápido y más resolutivo.  E igual de justo.  O injusto.

Y es más. ¿Para qué necesitamos las pensiones si nos darán un ingreso mínimo para subsistir? ¿Para qué necesitamos estudiar si nos aprobarán igualmente? ¿Para qué ahorrar si igualmente se nos facilita la okupación de una vivienda?

Pero aún falta.  Lo cierto es que a Podemos-PSOE aún les falta dar un último paso.  Necesitan tener una masa más abultada de votantes.  El primer paso lo dieron favoreciendo la inmigración ilegal  y la okupación –la bajada de pantalones a terroristas y secesionistas ha sido un añadido sin importancia-.   Ahora faltará animar a este nuevo Frente de Juventudes para que con la promesa del aprobado general depositen entusiasmados sus votos.  Y para ello será necesario encajar la edad de voto con la del estudio.

Una vez hayan captado el voto de  los niños –dejad que se acerquen a Mi- el Nuevo Orden ya estará en disposición de regir nuestros destinos, por los siglos de los siglos.  O al menos hasta que a otro Iluminati se le ocurra hacer un nuevo experimento de laboratorio con los datos del CIS.

Y al final del escrito se me dispara la duda: ¿Para qué trabajar si igualmente nos darán un  mínimo vital?


PUBLICADO EL 8 DE OCTUBRE DE 2020, EN EL DIARIO MENORCA.