NI SIRVAS A QUIEN SIRVIÓ….

Ni mandes a quien mandó, dice el refrán popular. Y como siempre, tiene mucha razón. Y ejemplos, muchos. El marqués de Galapagar ha dejado su trabajo en la Moncloa y como ocurre con el resto de trabajadores que cesan a voluntad propia, ha solicitado se le abone mensualmente la indemnización -un subsidio de paro para los políticos- de seis mil euros.

El susodicho marqués de Galapagar, en 2012, cuando sólo era “señor” de Vallecas, se preguntaba con el tono afable e inocente que bien domina cuando va a la caza del voto perdido, “si alguien entregaría la política económica del país a quien se gasta 600.000€ en un ático de lujo”, refiriéndose al entonces ministro de Economía, Luis de Guindos. Ahora, casi diez años después, con una España arruinada y con casi seis millones de españoles sin empleo, quienes viven en un chalet de este precio, con vigilancia 24/7 y sin posibilidad del jarabe democrático, son él y su familia numerosa. Y no tan solo se le ha entregado la política económica del país, sino nuestro futuro.

Pero la culpa no es de Iglesias, no. La culpa es de quien se lo permite. En este caso, del otro tipo que por dormir en la Moncloa, vendió su propia dignidad y la ajena. Vamos, como dijera Franco en el mensaje de Navidad, días después del asesinato de Carrero Blanco, “no hay mal que por bien no venga”. Así las cosas, el gallinero se ha quedado con un solo gallo. O macho-alfa, como dicen las nuevas generaciones.

Otra que parece muy servil al gallo del gallinero –o macho-alfa moderno-, es nuestra muy honorable jefa balear. Da la impresión de que si por ella fuera pasaríamos el resto de nuestras vidas confinados en casa. Uno ya piensa que el permiso pernocta de la mili sería un lujo si lo comparásemos con los permisos que nos concedería la también susodicha política de izquierdas. Vamos, que eso de tener mano izquierda, no es lo que habíamos leído en el diccionario.

Quien parece que últimamente tampoco tiene mucha mano izquierda es el ministro de la cosa Interior. Algunas de sus últimas decisiones han tenido sendos varapalos judiciales y ha saltado la polémica sobre la arbitrariedad en la toma de decisiones. Y aunque ya sabemos que la justicia y sus actos son recurribles, interpretables y demás, algunos dan la sensación de que no piensan igual sentados en un palacio que en otro. Vamos, que según quien les paga el sueldo…

Al final será el dinero el que moverá el mundo. ¡Inocente de mí, que pensaba que era la voluntad de servir al prójimo!


PUBLICADO EL 15 DE ABRIL DE 2021, EN EL DIARIO MENORCA.

PARA “ROJOS Y MARICONES”

 

Antes que nada, manifestar que la frase del  título del artículo de hoy no es mío.  Vamos, que lo he copiado.  Lo oí  en un programa  de los llamados “telebasura”, en el que su presentador decía que aquel programa era para “rojos y maricones”.  Lo que no me quedó claro era si la condición debía darse a la vez, o eran independientes una de otra. 

Está claro que no comparto las formas –ni el fondo-  que suelen utilizar algun@s presentadores/as para incrementar la audiencia de sus programas.  Y ya no digamos la consideración que me  merecen algunos de sus tertulianos, charlantes y charlatanes, concursantes e invitados a los mismos.  Pero mientras haya público que se enganche ante la pantalla.., habrá quien se dé buena vida dando  el espectáculo, nunca mejor dicho.

Lo último ha sido la presunta maniobra entre el ministerio de la mujer de Iglesias y el programa que emitió el testimonio de Rocío Carrasco.  En los primeros momentos se nos dio a entender que la ministra había tenido tiempo de ver la televisión e incluso escribir algún comentario en las redes, pero no.  El tiempo siempre acaba por desvelar la verdad, o parte de ella.

Vamos, que todo estaba orquestado –presuntamente, claro-  para dar popularidad a una y a la otra.  El ministerio aportaba presupuesto para la publicidad  en revistas  y así justificaba la necesidad de unos “cargos” a cargo del erario público y la “protagonista”, pues eso, a sacar los trapos sucios de un matrimonio, a saber con qué reales intenciones. Ah!, y el programa intentando aumentar su audiencia de teleadictos.

Y creo decir bien “teleadictos” porque algo de adicción tiene que haber cuando alguien se  engancha diariamente  a un programa de lo más vulgar,  habiendo de mejores en su parrilla horaria.  Y no termina aquí la noticia, no, que va.  Resulta que ahora, las estadísticas –éstas que nunca mienten- dicen que después de la emisión del  programa, las llamadas al 016 se habían incrementado un 42 %.

La duda estará en saber si tras la emisión del programa se aumentó la violencia machista en más de un cuarenta por ciento, o es que gracias al programa, las víctimas se habían decidido por denunciar sus calvarios.

Otra cosa que quedará en el lado oscuro de la verdad, será  qué fue primero, si el huevo o la gallina.  En este caso, saber quién orquestó la movida: si fue una estrategia de la productora dando entrada a las susodichas, o si fue el ministerio que aupó el espectáculo mediático, tras la marcha de Iglesias.

El morbo, continúa.

 

PUBLICADO EL 8 DE ABRIL DE 2021, EN EL DIARIO MENORCA.

¿PROHIBIRÁN EL 1º DE ABRIL?

 

Desconozco si existe el término  “ignorancia pasiva” pero,  si bien la ignorancia “activa” puede llegar a ser un don, no cabe duda que la “pasiva”, para algunos podría llegar a ser un privilegio. 

Definiría a esta última como el uso de la mentira y la manipulación de ésta para ganarse el dominio de la voluntad ajena.  Vamos, que el ignorante “activo” sería el ciudadano de a pié, y el “pasivo”,  el político maquiavélico que dirige nuestras vidas.

Lo padecemos diariamente.  Últimamente sus claros exponentes son las medidas que nos imponen con la excusa del Covid-19:  Que si no podemos movernos entre islas, pero si desde el extranjero..  Que ahora sí, pero que luego no.  Que sí, que no…. Les faltaría añadir “que caiga un chaparrón”.  Y caerá seguro, pero no traerá “ni azúcar ni limón”.  Más bien traerá hambruna y desolación.

Y ya no hablemos cuando esta ignorancia se tercia desde el legado de la historia. Vamos, que si de verdades hay una versión para cada hijo de vecino, de la historia hay hasta para los bastardos de éstos.

En Palma de Mallorca –o Palma a secas- su ayuntamiento ha decidido democráticamente y por imperio de la Ley de Memoria Histórica decretar que personalidades como son los almirantes Churruca, Cervera y Gravina, eran franquistas.  Y ya no hablemos de la ciudad de Toledo.  Y se quedan tan panchos. Y tan anchos.  Y para excusarse, dicen que lo leyeron en un libro.  Vamos, que si llegan a leer el libro de chistes de Jaimito...

Visto lo visto, tampoco me asombraría que este mismo alguien escribiera en su libro que el almirante Churruca  fue además el empresario que fabricó las pipas de su propia marca. Y que éstas nacieron por generación espontánea.  Vergüenza ajena.

Ya me imagino que los susodichos autores del libro de marras se presentan en Menorca y empiezan a leer Es Diari un día como hoy, primero de abril “Dia d’enganyar”.  Muy por seguro que les da suficiente material para escribir una trilogía e incluso lo institucionaliza como festivo en aquel ya famoso almanaque intercultural.  Pero lo peligroso sería que otro de su misma graduación  se presentara para político. Y leyera el libro.

Y peor aún, que a su pobre o sabio entender lo calificara como una festividad franquista, por aquello del “cautivo y desarmado el Ejército rojo…”.  Esperemos que nuestros alcaldes no se parezcan –al menos en eso- al de Palma.

Y si leen algún libro, que lo leído y “entendido”  lo comparen con otras fuentes –y no sólo en el www.maldita.es  del Gobierno de turno-.

 

PUBLICADO EL 1 DE ABRIL DE 2021, EN EL DIARIO MENORCA.

YO SÍ QUIERO VACUNARME

Por un momento me acordé de Fraga bañándose en la playa de Palomares para evitar rumores sobre la peligrosidad de la zona donde cayeron unas bombas termonucleares tras la colisión de dos aviones y que podrían haber afectado negativamente al turismo.

Otra bomba ha caído en España con el tema de la vacuna de la AstraZeneca y aún no he visto que a Pedro Sánchez se le inocule la vacuna. Y aunque supongo que será para no saltarse el protocolo establecido, dudo también que de vacunársele, se le hiciera realmente con la de AstraZeneca.

Y mientras, las dudas invaden a parte de la población española. ¿Es realmente tan segura como dicen los interesados en que así sea? ¿Vale la pena correr el riesgo de morir por un trombo –aunque no esté demostrado científicamente por los responsables de la materia- existiendo otras vacunas con menos efectos secundarios?

¿Por qué quisieron esconder los términos de los contratos que Europa ha firmado con los laboratorios, y en los que se estipula que tienen que ser los Estados miembros quienes se hagan cargo de las indemnizaciones por los efectos adversos que provoquen dichas vacunas?

Según el artículo quinto de la Carta Europea de los Derechos de los Pacientes “Todo individuo tiene derecho a elegir libremente entre los diferentes procedimientos de tratamiento y proveedores basándose en una información adecuada.” ¿A qué esperamos para exigir que nuestro Gobierno-Govern cumpla con nuestro derecho a elegir qué vacuna queremos que se nos inocule?

Ahora, incluso ya me da risa oír al Gobierno-Govern decir que prefieren salvar vidas y no semanas. Lo que parece que sí quieren salvar son los porcentajes prometidos y alcanzar el setenta por ciento de vacunados en verano.

¿No será mucha casualidad que la AstraZeneca sea la vacuna más barata del mercado?

Otra duda que revolotea sobre la azotea es ¿qué intereses tiene el Gobierno en que no se liberen las patentes de las vacunas? ¿No es sospechoso que un Gobierno pueda expropiar viviendas y no quiera liberar vacunas?

Visto lo visto, lo tengo muy claro. Clarísimo. Yo sí quiero vacunarme. Y quiero vacunarme con cualquier vacuna existente en España, menos con la AstraZeneca. Y si tengo que pagar los diez euros de diferencia, pues los pago. Cap pega!.

Cuando me llamen del IB-SALUT, si me ofrecen la AstraZeneca, mi respuesta será acorde a mis derechos de la Carta Europea, “Con ésta no, gracias. Con otras, pagando incluso, si es necesario”.

Y no soy anti-vacuna ni negacionista. ¡Que conste!


PUBLICADO EL 25 DE MARZO DE 2021, EN EL DIARIO MENORCA.

DERECHO A DECIDIR

Dicen que es la izquierda de la sociedad la que se llena la boca –y nuestros oídos- del término derecho a decidir. Por su parte, se acusa a la derecha de esta misma sociedad de inmovilista cuando dice que todo está reglado y que no hay nada que decidir. Que al pan, pan y al vino, vino. Y aunque cierto, es mentira.

La demostración más palpable es Cataluña. Allí, tanto la derecha de Puigdemont como la izquierda de la CUP claman por decidir. Es más, dudo que la CUP sea de izquierdas. ¿Cómo puede ser un anti-sistema parte del sistema? Igual pasó con los anti-sistema del 15-M. ¿Cómo pueden jugar a demócratas quienes propugnan imponer sus directrices sólo por la Gracia de su macho alfa? Vamos, que Franco, ese odiado y repudiado personaje, no les llega ni a la suela de los zapatos a algunos de los nuevos estadistas. Pero, de buenos también haylos.

He tenido la suerte de conocer y tratar a políticos pertenecientes a todo el abanico político -incluso de ambos extremos, y es más, con ambos me he encontrado a gusto-, y siempre los he valorado por su vertiente personal y humana. Y en la cercanía no hay diferencias irreconciliables entre ellos. Y créanme, los hay de buenos en cada formación. Y los hay de indeseables también en ellas. ¿Se imaginan poder reunir las personas buenas de cada partido para poder formar un gobierno? Sin duda, las partes malas de las formaciones no lo permitirían….

Pero dejemos la paja y vayamos al contenido del escrito de hoy. El derecho a decidir que tantos claman, nace falseado. ¿Qué podemos decidir? ¿El género y la nación a la que pertenecer? ¿Nuestros representantes, nuestra forma de gobierno, los impuestos..? Y poco más.

¿Si puedo decidir en contra de la naturaleza, por qué no puedo decidir sobre mi pertenencia a esta sociedad? ¿Por qué individualmente no puedo decidir si prefiero pertenecer a España, a Cataluña o a ninguna de ellas? ¿Por qué obligatoriamente el resto tiene que decidir por mí si yo quiero o no pagar mis impuestos u obedecer las normas impuestas?

¿Por qué tengo que pertenecer a Menorca si yo quiero ser incluso independiente de Menorca? ¿A caso mi territorio no puede independizarme del resto?

Al final, la respuesta, provenga de la izquierda o de la derecha, siempre será la misma. La norma aprobada por la mayoría, así lo indica. Vamos, que todo está reglamentado a no ser que la mayoría lo cambie. ¿Qué mayoría, la de España o la de otro territorio?

Vamos, que siempre otros decidirán por ti. 


PUBLICADO EL 18 DE MARZO DE 2021, EN EL DIARIO MENORCA.

JUANA, JUAN, JUANO, JUANE

 

Y podríamos continuar el título con las variantes Juanu y Juani.  Al fin y al cabo no hay que trabajar mucho la mente para ser titular de una cartera ministerial y dar la nota.  Por lo visto, con sólo saber las cinco vocales uno ya puede dictar normas y ya no digamos si además domina lo del “copiar y pegar”.  Y no voy a hacer comentario alguno sobre  camas y  machos alfas, porque por mucha libertad de expresión que exista, pienso que la educación debe primar sobre todo lo demás. 

Hoy voy a intentar ser irónico y  además  políticamente incorrecto.  Vamos, que voy  a intentar ser sincero y no morir en el intento.  Y es que a mí tanto me da que existan personas que quieran identificarse como cisgénero, transgénero, transexual, de tercer género, bisexual, asexual y demás términos que  se han puesto de moda.  A algunos nos dará la sensación que es más por crear ministerios que por resolver el problema, si es que llega a tal.

Soy de la opinión de que lo más lógico, lo más sencillo, lo más ecuánime, sería que desaparecieran del ordenamiento mental y legal todo lo relacionado con las discriminaciones. Si tendemos a eliminar fronteras, a eliminar desigualdades, ¿por qué no empezamos a eliminar identidades?  ¿Por qué debemos registrar si es hombre, mujer o lo otro? ¿Acaso no nos referimos a una persona? ¿Acaso no tendrá los mismos derechos sea o se le llame una cosa u otra? ¿Qué más da si  alguien prefiere que se le llame ello, en vez de él o ella?  O elle.  O elo.

Lo mismo ocurría con  el estereotipo del pelo.  Si ya no nos asombramos al ver a una mujer con el pelo rapado ni a un hombre con coleta, ¿por qué hacerlo pues con su identidad? ¿Acaso tienen alguna desventaja fiscal o legal el que una persona se llame Manolo,  Manola o Manolu? ¿Y si dos Manolos pueden casarse juntos por qué no pueden casarse Manolu con Manole, por ejemplo?

Vamos, que da la sensación que en vez de solucionar problemas, hay quienes solamente existen para crearlos.  O lo que es lo mismo, crear la necesidad para vender la solución, como suele decirse en términos empresariales.  Así no es raro que en algunos ministerios falte trabajo, y a algún@ incluso les dé tiempo para hacer de niñeras de otros.  Y mira por donde, estos otros puede que sean los mismos.

Y lo más triste de toda esta propaganda orquestada es que algunos pocos -doctorados en manipulación- pasarán a la historia por legislar tonterías como éstas, y otros muchos que habrán servido al Estado en la sombra, permanecerán  en el olvido.

 

PUBLICADO EL 11 DE MARZO DE 2021 EN EL DIARIO MENORCA.

 

MENORCA, LA ISLA NINGUNEADA

Culpábamos a Franco de que siempre fuéramos por detrás de Mallorca e Ibiza. ¡Y todo por haber sido la única isla que permaneció leal a la república! Pero ahora, cuando muchos sueñan con una nueva república, resultará un poco difícil creérselo. ¿O acaso Francina, nuestra jefa y amiga sumisa de Pedro Sánchez, sigue aún aquellos dictados y por eso nos mantiene en segundo plano?

Serán los genes de los mallorquines, pienso yo. Y más que de los mallorquines, de los palmesanos, añadiría. La doble insularidad la pagamos y la padecemos en cada Informatiu Balear, en cada BOIB, en cada cosa que ocurre.

Llega uno a pensar que lo bueno solo pasa en Mallorca y que lo malo pasa en Baleares. O al menos así nos lo está haciendo entender el gobierno de Francina con el tema Covid. Y se ríen de los menorquines a la cara. Nos pasan al nivel 2 cuando no les queda más remedio, pero mantienen casi las mismas restricciones que en el nivel 4. ¿Acaso no nos merecemos algún caramelo si hemos hecho bien los deberes? ¿O es que la clase continúa castigada?

Y si Francina es amiga sumisa de Pedro, Susana lo debe ser de Francina. Vamos, la propiedad transitiva al completo sólo para mantener el puesto seguro. ¿Y dónde está la autonomía en el partido socialista?

Con el tema Covid hemos aprendido a marchas forzadas en algunas cuestiones, como el teletrabajo, las clases online, las prevenciones en la salud, pero hemos seguido desaprovechando los beneficios de esta doble insularidad. Hemos desaprovechado el control estricto de las puertas de entrada y así, poder vivir una nueva vieja normalidad. Vamos, podríamos ser la isla balear más segura de todas, pero claro, ¿qué diría Mallorca de ello? ¿Qué dirían los hoteleros mallorquines si se abren las puertas de Menorca a un turismo seguro y a ellos se les siguen manteniendo con los ERTES?

¿Necesitamos independizarnos de España para lograrlo? ¿Necesitamos independizarnos de Mallorca? ¿O solamente necesitamos dar un golpe sobre la mesa y sacarles los colores a los gobernantes?

El problema no es la pertenencia a España, sino la dependencia de Mallorca y a los políticos sumisos. Son dos los cordones que hay que cortar: Mallorca y partidos nacionales. Necesitamos pues a un partido independiente –no independentista- que pueda ser útil tanto al gobierno de Madrid, como al gobierno balear –y de paso a Menorca-. Y luego, que nuestros representantes no se vendan por cuatro sobrasadas –ni por cien mil-.

Sólo así se hace país. Y de verdad.


PUBLICADO EL 4 DE MARZO DE 2021, EN EL DIARIO MENORCA.