UN GOBIERNO ANTICONSTITUCIONAL

 Anticonstitucional, sí. Inconstitucional, no. Que quede claro. Que una cosa es que el gobierno social-comunista de Sánchez sea totalmente legítimo, y otra muy distinta es que todos sus actos sean constitucionales. La legitimidad del parlamento no le da patente de corso. Ni mucho menos. Y así se viene demostrando en las últimas fechas.

Está probado que el actual gobierno de España ha actuado en ocasiones vulnerando los derechos constitucionales de sus administrados. Y aún así, en sus declaraciones posteriores a cada varapalo judicial, les faltaría añadir que “se les trae floja”, porque siguen justificando cada acción de la que reciben la rectificación.

No obstante, la reprimenda podría -debería- también ser repartida entre varios actores. A la oposición que -salvo VOX, que fue quien recurrió al TC- en su día apoyaron las decisiones que últimamente vienen demostrándose contrarias a la Constitución. A los asesores -estos cientos, por no llamarles miles de chupatintas y algunos lameculos- que no fueron capaces de vislumbrar un atisbo de ilegalidad. A los juristas -con la Fiscalía y la Abogacía del Estado a la cabeza- que no mueven pieza a no ser que alguien denuncie, vamos que aquello de denunciar de oficio cuando es el Gobierno que actúa, nada de nada. Y como no, al mismísimo TC que tardó lo indecible para valorar la constitucionalidad o no de unas decisiones gubernamentales -de las que éramos muchos quienes lo teníamos claro-.

Y ya que nombramos al TC, da la sensación que cada sentencia la sirven en bandeja de algodón. Como ejemplo, el caso de las plusvalías. Aunque la forma de aplicarla sea ilegal, pues bien, los tontos -la mayoría- que pagamos en su momento, pues a llorar y a secarnos el llanto. No hay vuelta atrás. Lo pasado, pasado está. Bueno, no siempre.

Y no hay día en que las mentiras del Gobierno no tengan un hueco en el anecdotario de algunos medios de comunicación. La última que se ha destapado ha sido que el Ministerio de Justicia mintió deliberadamente a la Audiencia Nacional por el caso de Hugo Carvajal y su extradición. Vamos que, si así se forja el respeto entre las Instituciones del Estado, ¿qué derecho tienen a exigir que no se pite al presidente de los mentirosos?

Llegado a este punto, a uno le cuesta ser respetuosos con el poder instituido. ¿Qué respeto merecen unos señores que golpean a policías; que mienten a los jueces; que retardan -o aceleran- la toma de decisiones para agravar o atenuar las consecuencias?

Ustedes mismos.


PUBLICADO EL 4 DE NOVIEMBRE 2021, EN EL DIARIO MENORCA.

DE LA PATADA A LA PATALETA

Fue en tiempos de ZP cuando los ataques a los funcionarios se institucionalizaron. Qué mejor defensa que un buen ataque, debió pensar el ahora presunto negociador de la dictadura minada de Venezuela.  Más que ataque, desvió la crítica ciudadana por su mala gestión hacia los supuestos beneficios que tenían los funcionarios. ¿Negociador viene de negocio?

Han pasado los años y en el PSOE –al menos en el de Pedro Sánchez- no han cambiado el chip.  Lo vienen demostrando cuando hablan de  sacrificio y demás.  Y ya no digamos cuando estos funcionarios ejercen autoridad.  Jueces y policías son diana fácil para las públicas críticas que se retroalimentan en los medios de comunicación afines  al PSOE de UP.

El caso del diputado de UP condenado por patalear a un policía, es prueba de ello.  Defender a un delincuente por la simple razón de ser un diputado de la extrema izquierda, es algo vergonzoso.  ¿Qué hubieran hecho si el diputado hubiera sido de VOX? ¿Lo habrían “fusilado” al amanecer?  Lo que sí no hubieran hecho sería aplaudirlo. ¿Desde cuándo se aplaude  a quién patea a un policía?

Y de pataletas, muchas.  Y mentiras.  Tantas que el “maldito bulo” se ha muerto de éxito.  El PSOE ha intentado dar patada al viraje que en su momento hizo hacia la izquierda extrema y pretende situarse más encorado hacia la socialdemocracia, pero no se puede cambiar de chaqueta como de bragas y calzoncillos en un telediario, aunque ésta sea de la Sexta.  Llevará tiempo.

Igual le ocurre a Pablo Casado que tampoco puede aglutinar el centro derecha cuando antes tiene que posicionarse en las aguas revueltas de su partido.  Está claro que Ayuso no tiene capacidad para gobernar un país, y menos a España, pero su mérito en Madrid -además de a los madrileños-  se le tiene que reconocer de alguna forma.  Y con pataletas, nada de nada.

Otros que deben estar con las pataletas deben ser  los socialistas de Armengol, que se niegan a apoyar una REB en condiciones. Vamos, que primero anteponen sus intereses partidistas personales antes que las de sus lacayos.  Y eso puede llamarse servilismo a Madrid cuando no traición a sus votantes.

De momento ya tenemos propuestas para renovación de cargos, eso sí, priman más las tendencias de los juristas que sus competencias profesionales. Otra dependencia de la independencia. Otra patada a la Constitución.

Y a nosotros sólo nos queda la pataleta.  La luz, el agua mitad nitrada,  la gasolina, son ejemplos de los pisotones que nos dan. Y que recibimos con sumisión.


PUBLICADO EL 28 DE OCTUBRE DE 2021, EN EL DIARIO MENORCA.

EL NEGOCIO DE LAS PATERAS

 

Y de la inmigración ilegal, faltaría añadir.  Nadie puede negar que haya negocio tras la tragedia que viven anualmente cientos de miles de personas que tratan de llegar a Europa.  Y no tan sólo hay que poner la vista en África, sino que también la tragedia viene desde el Este.  Por un lado tenemos a quienes se arriesgan la vida viniendo en patera, y por el otro a quienes se ven obligadas a vender su cuerpo viniendo desde el Este.

Y el negocio existe.  Estos traficantes de seres humanos en pleno siglo XXI, sean del Sur o del Este, parece que tienen bula gubernamental porque campan a sus anchas.  ¿Tan preocupados están los gobiernos en controlar el alquiler vacacional que no son capaces de controlar a quien entra en su territorio?  También es verdad que visto lo ocurrido con el intento de visita de Delcy Rodríguez a Zapatero en Madrid, y la entrada escondida de Brahim Ghali, las fronteras ya no son lo que eran.

En el caso de la inmigración ilegal, no tan sólo se produce el negocio de los traficantes y sus mafias, sino que además hay dos actores que, sin ser responsables del entramado, se ven “obligados” a participar desde distintos vértices de la partitura.  Por un lado tenemos a las ONGs que subvencionadas por particulares y gobiernos, -y algunos “sospechosos” ayuntamientos-, salen al rescate y ayuda de estos seres traficados.  Por el otro, tenemos al entramado gubernamental que debe velar por su subsistencia.  Vamos, que el negocio positivo se lo llevan los traficantes, el neutro los rescatadores intermedios de las ONGs y el negativo, el resto de actuantes, quienes deben destinar dineros propios para la ayuda y acompañamiento de estos seres en peligro.

Y uno, en su ya conocida ignorancia, se pregunta: ¿Por qué no promover una inmigración legal, teniendo en cuenta que una vez en territorio nacional difícilmente son retornados?

Y ya que estamos, porqué no proponer que alguna agencia de viajes con alguna aerolínea o naviera, programara viajes a España desde África o desde el Este.  ¿Acaso no sería un negocio rentable, seguro y económico?  A saber: los inmigrantes podrían venir de turismo –y una vez aquí, quedarse-; los billetes serían más económicos; no arriesgarían la vida; desaparecerían las mafias; y no sería necesario que las ONGs se dedicaran al rescate.

Vamos, negocio positivo para los inmigrantes y las compañías turísticas,  y menos negocio negativo para los gobiernos.  Y nula participación de las ONGs en los rescates.  ¡Ah! Y ahorro en las subvenciones.

 

PUBLICADO EL 21 DE OCTUBRE DE 2021, EN EL DIARIO MENORCA.

BROTES MADUROS

Quienes en su día pensábamos que encontrar a un político que lo hiciera peor que Zapatero era tarea harto difícil, por no decir imposible, íbamos muy equivocados. Al menos Zapatero no demostraba tanto ego enfermizo como el actual.  O  lo disimulaba mejor.

El actual presidente no disimula nada.  Deben ser muchos los súbditos suyos que lo creen un ser superior, un dios menor vamos, y otros muchos que necesitan mantenerle para subsistir ellos mismos.  Y no es tan solo que hayan llegado los brotes verdes, sino que éstos con Sánchez  han madurado incluso.

Si hace un año, su asesor pandémico decía, juraba y perjuraba que el virus se inició el nueve de marzo, ahora, va y suelta tan pancho que en el mes de enero ya tenían conocimiento de ella.  Y ni la Sexta ni ninguna otra cadena subvencionada por el Gobierno dice nada.

Cuando fue la electricidad la que empezó a amargar los bolsillos de los ciudadanos, allá en tiempos de la Filomena, el Gobierno echaba la culpa a Rajoy por los tratos con las eléctricas y se conjuraba para rebajar el coste de la energía. Ahora, cuando ya ha subido más de un doscientos por ciento, la culpa además del gallego, es de Europa.

Pero España va bien.  Y como muestra un botón.  El Gobierno premiará a quienes alcancen la mayoría de edad con cuatrocientos euros para gastar en cultura -seleccionada, claro-.  Y ya que estamos, premiará además con doscientos cincuenta euros a quienes alquilen viviendas a jóvenes que se independicen… de sus padres.  Bueno, en teoría no subvencionan a los caseros, pero en la práctica todo queda en casa del casero, quien gracias a Sánchez, no se verá en la tesitura de rebajar los precios si quiere cobrar a final de mes. O a principio.  Vamos, que el voto joven ya tiene destinatario.

Y vamos a noticia por telediario. Y a subvención a toque de talonario. Aunque, eso sí, las pensiones peligran y el ministro de la S.S. ya amenaza con alargar la jubilación hasta los setenta y cinco años.  Pero  Sánchez sigue eufórico.  Incluso hay quien dice que está decidido a prohibir la Vetlla des Be y quién sabe si incluso los jaleos.  ¿Se beneficiarán con la Ley de Protección Animal,  los mal llamados perros-flautas? Silencio sepulcral.

Quien no calla es el Papa Francisco, pidiendo perdón a los mexicanos. Ahora, solo faltará saber qué se inventa nuestro dios menor Sánchez Castejón para contentarlos.

De momento, el único que le para  tanto abuso es el Tribunal Constitucional, pero llega tarde.

Y lo maduro, ya se sabe…se seca, pudre, cae…


PUBLICADO EL 14 DE OCTUBRE 2021, EN EL DIARIO MENORCA.

CAMPOAMOR Y KENT: LA CLARA Y LA YEMA

 

De una forma casi desapercibida se ha celebrado el noventa aniversario de la aprobación del voto femenino en España.  Y uno se asombra de la poca “propaganda” que desde el poder -y más estando  comunistas y socialistas al mando de la nave matria- se ha dado a la efeméride.  Un Gobierno capaz de movilizar a miles de ciudadanos en plena pandemia por banalidades, y es incapaz de celebrar un reconocimiento de “dalt de tot” a una luchadora íntegra, feminista y republicana.

La contestación a ello la encontraremos sin duda en la historia del momento.  Tres fueron las diputadas que entraron a formar parte de las Cortes republicanas del 31.  Clara Campoamor, Victoria Kent y Margarita Nelken (esta última lo hizo un poco más tarde que las otras dos).  Y aunque parezca increíble, sólo Clara Campoamor, del Partido Radical, estuvo a favor de aprobar el sufragio femenino. Y no tan sólo a favor, sino que fue la defensora a ultranza de dicha proposición,  y frente a sus propios jefes.

Victoria Kent del Partido Republicano Radical Socialista y Margarita Nelken del PSOE, estuvieron en contra. Y con ellas parte de sus formaciones a las que representaban.

Y es gracias a la historia –la que aún no ha sido censurada ni prohibida- que conocemos que el sufragio femenino aprobado en la Constitución del 31 fue gracias a que una parte de los socialistas, buena parte de la derecha y la ERC, votaron a favor.  Y lo más curioso, es que votaron en contra parte del mismo PSOE, de la Acción Republicana, del P. R. R. Socialista y del Partido Radical.

Y lo más triste y grave del caso, es que los argumentos más extendidos entre la izquierda parlamentaria del momento para votar negativamente al voto femenino, era que “la mujer española no estaba aún preparada para esta responsabilidad”; “el inculto voto femenino estaría muy influenciado por el clero, y por tanto votaría a la derecha”; “la histeria y debilidad psicológica son cualidades innatas a las mujeres y las impide ejercer de forma racional su derecho al voto”.

Vergonzoso, aberrante y machistas deberían de haber sido calificadas tales argumentos.

Y de las tres mujeres diputadas, sólo Clara Campoamor del Partido Radical defendió y votó afirmativamente la aprobación del voto femenino.

Al menos, la historia -la que no ha sido censurada ni prohibida- nos dirá que en la II República, la lucha por la igualdad de la mujer no fue patrimonio de la izquierda. Sino incluso lo contrario.

Ahora entiendo el porqué del apagón propagandístico de la efeméride.

 

PUBLICADO EL 7 DE OCTUBRE DE 2021, EN EL DIARIO MENORCA.

ECOLOGISMO Y PODER

El título de hoy nos conduce a varias interpretaciones. ¿Existe un poder ecologista? ¿Ejercen los ecologistas poder sobre los Gobiernos? ¿Son grupo de presión? Y de ser así ¿se ciñen sólo a temas ecológicos o también condicionan la decisión sobre el sexo de los ángeles? 
 
Igual ocurre con otros grupos de presión, como pueden ser las ONGs, grupos feministas, religiosos, lingüistas, etc. ¿Qué tendrá que ver un grupo de filólogos en lengua catalana, con la independencia, pongamos por caso, de las Illes Balears? 
 
Son grupos que suelen tener un mismo denominador común: subsisten principalmente de subvenciones públicas y su masa social suele estar interrelacionada. Vamos, que en un supuesto que fueran cuatro grupos distintos a treinta socios por grupo, entre todos no llegaban a cincuenta socios diferenciados. 
 
Y puestos a especular, no es lo mismo estar representados en unos grupos de trabajo (un representante por grupo de presión) que ejercer el voto ciudadano en las urnas. Vamos, que les conviene más estar presentes en comisiones de expertos y demás, creadas por sus Gobiernos afines, que someter sus propuestas a votación ciudadana. 
 
Y estos grupos mandan mucho, al menos en Menorca. Lo vimos cuando en su momento se paralizó alguna instalación de placas solares, se limitó el número de aerogeneradores, la ampliación de la carretera general… Prohibir, siempre prohibir, parece ser el lema. Y ya no digamos cuando se proponía eliminar hoteles. 
 
Ahora, han dejado atrás la eliminación de hoteles -el todo incluido favorece la no masificación- y nada se habla de las placas solares – ¿será por el aumento de la tarifa eléctrica?-. ¿Será que la economía y la ecología van ahora unidas por la cartera? 
 
Renovarse o morir, dirá el dicho popular. Ahora, los expertos han descubierto que lo mejor para no masificar las playas es reducir las plazas de aparcamiento en éstas. Vamos, que lo siguiente será cerrar la carretera. Y lo siguiente quitar la arena. Y el turista sencillamente se dirigirá a otras playas más accesibles. Y al año siguiente, lo mismo. Reducimos aparcamiento en más playas. Y al siguiente, cerramos más carreteras. Y al otro, quitamos más arena. Vamos, un exitazo monumental. 
 
O eso, o la solución eco-soberanista: que todos los coches que entren, paguen una ecotasa. Como si pagando dos euros diarios den a uno bula para masificar territorio. 
 
¿Tan difícil es tener visión de futuro, finiquitar el pasado reciente y prever nuevos horizontes para la Menorca del 2050? 
 
PUBLICADO EL 30 DE SEPTIEMBRE DE 2021, EN EL DIARIO MENORCA.

¿Y SI FUERAN OKUPAS?

Estos días ha sido noticia la orden de derribo de una vivienda en Es Plans de Alaior.  De las informaciones publicadas se desprende que entran en juego varios condicionantes, algunos como que al adquirirla ya no era legal, que está sobre un torrente, ampliaciones también ilegales, que lleva construida  decenas de años, etc… Unas jugarán a su favor y otras en su contra.  Está claro que no entraré a valorar la casuística de los hechos al desconocer el expediente  y sobre todo, carecer de conocimientos para opinar sobre ello.

Otra cosa será la de posicionarme en otras cuestiones.  Leo el comentario que hace un lector de Es Diari a la noticia publicada en su día, y este lector venía a preguntarse qué ocurriría si alguien “okupara” la vivienda. Sin duda, la pregunta se las trae.  Lo vemos continuamente en los medios de comunicación.  Es más, vivimos en un país en el que la osadía es un mérito y  la honradez un despropósito.

Son noticia las negociaciones entre las fiscalías y los delincuentes para llegar a unos acuerdos a fin de evitar tener que llegar a juicio, Y en todas estas negociaciones, los únicos que salen ganando son los delincuentes que ven rebajadas considerablemente la petición de condenas, librándose de la cárcel en la mayoría de los casos.

También son noticia la entrada irregular de personas extranjeras, y no por ser irregular su entrada terminan siendo expulsados.  Y ya no digamos de las “okupaciones” de viviendas… Y qué decir de los sediciosos catalanes…  Y de los etarras libres y  homenajeados...  Vamos, que habremos pasado de ser el país de la pandereta, al de la carcajada  sin fin.

Y el problema no viene de ahora, sino de años, décadas atrás.  El caso de los Hortals de Ciudadela es un algo parecido.  Y uno, cuando ve a asesinos y a sediciosos sentados en las instituciones,  no puede más que preguntarse: ¿Tan grave es construir una vivienda “sin licencia” en un suelo de tu propiedad?

Está claro que la ley tiene que ser igual para todos, y no seré yo quien diga ni defienda lo contrario.  Y la mejor ley, sin duda, es la de que quien la haga que la pague.  Lo que pasa es que últimamente en España, lo que estamos viendo es que ni todos los que la hacen la pagan, ni la ley es igual para todos.

Vamos, que en el caso que nos ocupa, si en vez de ser en Alayor  llega a ser en Cataluña, y los afectados lucieran unos lazos amarillos, seguro que algún político menorquín ya estaría pidiendo la amnistía para que no se procediera al derribo de la vivienda. 


PUBLICADO EL 23 DE SEPTIEMBRE DE 2021, EN EL DIARIO MENORCA