ROSAS CON ESPINAS ENVENENADAS.


Nadie podrá negar el encanto que tienen las rosas.  Además, incluso les hemos añadido variedad de colores a fin de vender el producto para cada ocasión: que si el rojo es pasión, el blanco pureza, el azul….  Incluso las espinas del tallo hacen lo suyo, que si la delicadeza, que si lo escondido…  Y como en todo lo que el humano toca, pues allí va el negocio.

El mes de abril suele ser por imperativo de la moda y de los catalanes, el mes de la rosa.  Y de los libros -esto ya con más implicados en la historia-.  Y de libros viene el tema hoy.  Dejaremos para otro escrito  los motivos por el que se regalarán más adelante los libros y rosas y nos centraremos en la aparición de dos nuevos libros al abanico de los ya existentes.

Desconozco si se lee mucho o poco, pero de escribir se escribe bastante.  Y  estas fechas suelen ser las elegidas para publicar las novedades.  “Adiós, Princesa” será sin duda una de los novedades más morbosas de esta temporada.  Y el morbo, queramos o no, vende.  Y si además se habla de la Familia Real, pues más aún.   Independientemente de que el libro esté bien escrito o no, tenga consistencia o sea un bodrio, la campaña promocional caracterizada por ir filtrando el argumento, dará sus frutos. 

Lo que en otros países, o en otros instantes de la historia misma, apartarían al primo en cuestión a un destierro en el olvido, la sociedad actual española en cambio le reportará unos muy por seguros dividendos por una siempre presunta traición.  El pan, no sé, pero el circo, lo tenemos asegurado.

Trescientas cuatro páginas pueden albergar muchas espinas, muchos arañazos, muchos supuestos celos, rencores y envidias familiares.  Y suelen ser las que más duelen.  Las más difíciles de negar.  Las más fáciles de creer.  Atrás quedarán  noticias sobre  imputaciones, paraísos fiscales y presuntos amoríos en cacería.  Atrás quedarán cifras de paro y declaraciones de renta, tasas, impuestos y deuda hipotecaria.  El pueblo ya tiene sangre, ahora sólo falta esperar que renazca de ella  una rosa roja para que cada caballero se la  entregue a su princesa.

Sin duda, esta historia, la de hoy, no tiene caballero, sino todo lo contrario.  Y la rosa, con espinas, y envenenada.

Y otra rosa con espinas para algunos, y envenenada para menos, será la también novedad en forma de libro, esta vez  de la mano y escritura de Paul Preston, titulado “El zorro rojo. La vida de Santiago Carrillo”.  Paul Preston historiador donde los haya, ha prestado gran servicio a la historia de España, y sobre todo a la transición.  Y éste libro es un servicio más a esta historia escondida, acallada y negada.

Las cosas no suelen ser como queda reflejada en los medios ni en los libros, porque la inmediatez hace que no se investigue, que cuando se investigue se busque lo políticamente correcto y que las historias personales están intoxicadas.  Sólo hay que observarlo en los discursos, oratorias y demás comentarios cuando alguien fallece o se jubila.  Todos destacamos lo bueno y echamos un ligero – o grueso- tul sobre lo ya no tan bueno.  Y allí quedará reflejado en la historia personal, y en la más cercana.

A Santiago Carrillo le llovieron muchas acusaciones, pero el siempre recurrido “y los otros más”, pudo con todo.  Y las nuevas conciencias democráticas no querían investigar ni les interesaba investigar.  Ahora, décadas después, tiene que venir un súbdito de su graciosas majestad –súbdito republicano, además- para instruirnos sobre cómo y quién era realmente Santiago Carrillo.

Los calificativos de manipulador, mentiroso, traidor y ambicioso, son sólo un ejemplo de los muchos de los que circulan por sus páginas.  Y no nos sorprenderá porque, en el fondo de nuestra conciencia, teníamos latente la posibilidad de muchas acciones sangrientas, sino  en sus manos, en sus omisiones o  en sus órdenes.  Y es que en  una guerra civil, hay mucho lugar para el odio, el rencor, las rencillas y las envidias. 

¡Y luego nos quejamos de la corrupción, amiguismo y secretismo de hoy en día!.
La corrupción ¿un tema para la historia o para el  morbo?.

PUBLICADO EL 10 ABRIL 2013, EN EL DIARIO MENORCA.

DEL PAJARITO DE CHÁVEZ A LA HERENCIA DEL REY.


Y el título de hoy  podría seguir con aquello de “pasando por la imputación de la infanta y por la sentencia de los genéricos en la India”.   Y es que de títulos hay muchos, y no precisamente nobiliarios, aunque algunos de sus protagonistas posean más de uno. 

Y es porque a uno  el tiempo le apremia y la cosa no está para ocupar página día si y otro también,  porque de lo contrario  habría para empapelar habitación tras habitación en algún palacete de estos pagados con presuntos favores.  En menos de una semana cuatro titulares –o más- han movido la bilis de más de uno.   La bilis, la leche –la mala- y demás fluidos.

A Maduro se le ha parecido un pajarito chiquitito en forma de Chávez. ¿O sería al revés, que un Chávez chiquitito se le ha aparecido en forma de pajarito?. Y eso que no estábamos en tiempos de carnaval sino más de bien eran tiempos de  Semana Santa.  Y no digamos nada de Evo Morales que en plan víctima ya prepara su electorado en contra de los yanquis,. ¡Y todo por culpa de un simple constipado!. ¡Mira que si llega a padecer la gripe!.

Y es que los mandatarios están mal acostumbrados.  Demasiado mimados, vamos.  Se creen  por encima del bien y del mal, y eso, ya pasó a la historia.  O debería de haber pasado.  Y no  ahora, sino  hace mucho tiempo.  En España por ejemplo, quisimos hacer una Constitución tan moderna y tan progresista que  nos olvidamos que aquello de que la monarquía venía por designio divino, estaba en desuso. Vamos, que no era nada democrático.

Y eso ya lo sabíamos, y si no que se lo pregunten  a la hija del Caudillo de antes -y también según las monedas de entonces,  por la gracia divina- , que  antes de entrar en vigor la Constitución se la detuvo en el aeropuerto de Barajas con treinta y tantas medallas de su fallecido padre  a las que  pretendía  trasladar a Suiza para “presuntamente”  fundirlas para hacerse un reloj de cuco.   Y se la condenó a una millonaria multa, sí.  Aunque años después, ya con la Constitución en vigor, ésta le  fuera anulada.

 Pero eso de irse de vacaciones a Suiza viene de antaño.  Irse de ruta como se diría ahora.  Incluso, Alfonso XIII cuando decidió tomar las de Villadiego parece que también  se fue bien acompañado.  Y si no, que expliquen la herencia que estos días ha salido a la palestra informativa.  Pero lo de la transparencia no parece ser su fuerte.  Ni la de sus vasallos ni validos. 

Y es que el secreto es el secreto, aunque éste sea a voces.  Y no  es cosa de ahora.  Desde hace varios años circula por la red,  libremente y  en formato pdf, una biografía no autorizada del nieto del de Villadiego y escrita supuestamente por Patricia Sverlo.  Y lo curioso es que parte de su contenido coincide con las preguntas parlamentarias que Izquierda Unida ha presentado en el Congreso.   Y el secreto se mantiene.

Y no se investiga.  Ni se investigará.   La inviolabilidad y la no sujeción a la responsabilidad, es lo mismo.  Y eso que la justicia debería ser igual para todos, perno no.  Quien no está acogida a esta impunidad, tan real como la vida misma, es la biznieta quien como ciudadana ya ha sido llamada a declarar –falta conocer  la resolución del recurso de la fiscalía-  en calidad de imputada.  Y eso  por darle seguridad jurídica, claro.

Y lo de la herencia no se investiga porque el Gobierno no quiere. Eso dicen.  Pero ni el actual ni los pasados.  Los secretos a voces no son de ahora, sino desde el mismo momento en que dos lo saben. Y no digamos cuando son tres o cuatro, o más.  Y seguimos enmudecidos y sin tomar partido por los disidentes. Y es que son muchos los elefantes de partidos,  quienes en temas reales, ni afirman ni desmienten.  Y no digamos de los vasallos. Que de haberlos, ya son muchos.  Muchos y acallados.  Y es que el hambre, aún no aflora.

Las grasas aún nos conservan y con tanto chorizo, se mantienen inalterables los niveles de colesterol.  Del bueno, no se, pero del malo, mucho.  Y eso les salva de que los privilegios no se les acaben.  Que mientras el pueblo tenga pan, ellos tendrán dulces y chocolates, aunque para mantener el pan y los dulces, sea necesario empeñar las pensiones y jubilaciones futuras.  Pero esto ya es hablar de futuro, y no del presente.

El futuro de muchos enfermos se sentenció en la India estos últimos días.  El
Tribunal Supremo de este país dicta sentencia contra los negocios de una  industria farmacéutica y a favor de los genéricos patrios.  Y es que querer cobrar  más de tres mil euros por una medicina que su genérico cuesta menos de sesenta euros, es un abuso, cuando no un robo.  Y eso debería de sorprender a muchos, aún cuando en España todos sucumbimos al negocio de la “gripe A” y la pronta caducidad de las vacunas existentes.

Y de otra caducidad ya no tenemos de qué preocuparnos.  Al menos, por decreto, los yogures ya no caducarán.  Otra cosa es que uno se contamine o tenga descomposición intestinal por no seguir las recomendaciones del fabricante en cuanto a la consumición preferente del mismo.    Y uno cuando escucha lo de preferentes, ya se asusta. Le suena a entidad bancaria y es como ver al diablo aparecérsele, ya no en forma de pajarito chiquitito sino de aguilucho protegido.

Y de aguiluchos, en España tenemos muchos.  Y de protegidos, la mayoría por no decir todos.  ¿Se nos aparecerá algún día alguno bicharraco de éstos  que nos haga tomar las de Villadiego?

¿O hará ya tiempo que se nos ha aparecido y aún estamos de resaca?

Y  ojo, no podremos abatirlo en vuelo porque están protegidos.  ¡Aunque no por estar en vía de extinción!.

PUBLICADO EL 5 DE ABRIL 2013, EN EL DIARIO MENORCA.

LO QUE SILENCIAN LOS MEDIOS.



“Cuando quiero que un asunto no se resuelva, lo encomiendo a un comité”
                                                                                     (Napoleón)


Tras el reciente viaje de nuestro presidente a Rusia para abrir nuevas rutas turísticas y  preparar una futura  misión comercial con aquel país, de lo que se hicieron eco tanto medios  locales como nacionales, es sorprendente como los mismos medios  silenciaron la “escala” nada técnica  realizada por dicha comisión a una pequeña localidad  vallisoletana limítrofe con Salamanca y Zamora.

Torrecilla de San Juan de Jerusalén  tiene alrededor de trescientos habitantes y descendiendo (289 según los datos aportados por el Instituto Nacional de Estadística para el año 2012).  La Iglesia de Santa María del Castillo y la Ermita de Nuestra Señora del Carmen son lugares de visita para el turista que se acerca a aquellas tierras vallisoletanas.  Por la noche pero, la visión cambia.  El pueblo permanece oculto bajo una tranquila oscuridad. Y no es que celebren la hora del planeta, no.

 En su plaza mayor aún perdura el nombre del Generalísimo y nada parece alterar la tranquilidad de aquellos hombres y mujeres que, día  tras día, se aferran a lo antiguo para adentrarse en lo moderno. ¿Para qué retirar el nombre de la plaza si en Palma, quitaron al Capitán Salóm para colocar al sanguinario Alfonso el Magnánimo?

La página web  de su ayuntamiento promovida por la diputación de Valladolid es prueba de esta lucha diaria entre conservar lo antiguo y adentrarse al mundo actual.   La oscuridad de su alumbrado público es reciente.   En el mes de Octubre del año pasado el pleno del ayuntamiento acordó por unanimidad la colocación de unos detectores de presencia en cada una de los casi centenar puntos de luz que hay distribuidos a lo largo de su casco urbano.  Así, con una inversión mínima, las farolas sólo se encienden si algún residente necesita transitar por sus vías.  Mientras, el ahorro es total.  ¿Qué mejor eficacia en el ahorro energético que la de quien no gasta?  ¿Por qué no copiaron otros proyectos más costosos de cambio de luminarias, bombillas inteligentes y demás innovadoras ideas que han tenido otros municipios?

Y ahora dan un paso al frente.  Otro paso al frente.  La de los residuos urbanos.  Sólo tres personas empadronadas en el pueblo están censadas como buscadores de empleo. Son jóvenes con edades de 18, 20 y 22 años.  Iker, Javier y Antonio son sus nombres.  Y su propuesta es sencilla.  E innovadora. Han propuesto a su ayuntamiento que el pueblo se desvincule del consorcio de la diputación para el reciclaje del cartón, vidrio y plástico.  Y ellos se ofrecen para llevar a cabo dicha tarea.  Y es que Torrecilla de San Juan de Jerusalén  ya no recicla.  O todo lo contrario.

Los casi mil euros que debía  abonar  mensualmente el consistorio a la diputación para tal menester, añadidos al negocio que les pueda aportar el producto del reciclaje, les bastará para subsistir sin necesidad de recurrir a otras ayudas públicas ni familiares.  Y dicho y hecho.  Hace dos semanas  que los contenedores han sido retirados de las calles.  Cada mañana, a las primeras luces, recogen cada una de las bolsas que sus vecinos han ido sacando durante la noche anterior.  En un solar que les ha prestado el ayuntamiento a las afueras del poblado, empiezan al despiece de aquellos restos.  Plásticos, cartones, orgánica, vidrio…, una tras otra  se van apilando por  grupos.  Lo orgánico pasa a compost, los tapones plásticos son separados de las botellas, el hierro es decantado  y cada grupo va a su destino.

Hasta aquí nada de extrañar.  La crisis abre horizontes y nos devuelve a métodos que siempre habían funcionado.  La incógnita aparece cuando la visita es acallada.  ¿Por qué no se hizo pública la visita de nuestros representantes? ¿Cuál fue el objetivo de aquella “escala” no programada?.

¿Buscará Baleares un lugar tranquilo y alejado de protestas ecologistas  que nos produzca energía eólica? ¿O la buscará solar?  ¿O serán los no llegados residuos que debían ir a la incineradora de Son Reus quienes irán a este nuevo destino?  Nadie sabe, nadie contesta.

Ni la oposición presenta cuestión alguna.  ¿Será que con tanto ERE andaluz, uno ya está descolocado mirando el ombligo?

Otros rumores apuntaban que  la próxima construcción de una nave de limpieza de envases, en la Part Forana, podría haber  motivado  dicha visita para tomar buena nota del proceso manual de reciclaje de material en desuso.  ¿Otra tasa a la vuelta de las vacaciones?  ¿O será la supresión de las ya engendradas?

Copiar a veces es bueno.  Copiar y pegar, de vagos. 

 COMO CONTRIBUCIÓN A LA TRADICIÓN DEL 1º DE ABRIL EN MENORCA.


¿NOS AVISAN O LOS AYUDAN?


Uno ya no sabe si la noticia es para tranquilizarnos o si todo lo contrario, para ponernos el corazón a ciento y tantos por minuto.  Hace pocas fechas que aparecía la noticia de que a partir del próximo año, a los mayores de cincuenta años se nos remitirá una carta en la que se nos indicará de cuál podría ser nuestra posible pensión futura  cuando lleguemos a la edad legal  de jubilación, eso sí, de mantenerse el actual nivel de cotizaciones y por supuesto, de mantenerse la legislación vigente.

También avisan de que dicha carta no supondrá un compromiso de pago ni tendrá  efecto jurídico alguno.  No lo dice, pero es de suponer que el único efecto que produzca sea el de miedo y angustia a un futuro aún más desconocido.  Y no digamos cuando estas cartas empiecen a mandarse a los que tienen  cuarenta años, y  a los de  treinta, con mitad de vida en el desempleo y la otra en contratos basura y medias jornadas.

Y el mensaje es claro:  “Usted no va a cobrar una pensión digna, ni nada que se le parezca.  Le aconsejamos, eso sí, que se haga un plan de pensiones, que lo invierta en una entidad bancaria y así a su jubilación, disfrutará de un añadido a la misma”.

Y uno, desconfiado ya con los unos y con los otros, se atreve a escribir una segunda parte al aviso: “Usted no cobrará ninguna pensión digna, de eso puede estar seguro.  Nadie le engaña.  Ahorre cada mes la mayor cantidad de dinero que pueda, e inviértalo en comprar oro.  Esconda en su casa el oro que pueda ahorrar cada mes y guárdelo en un sitio en el que ni usted pueda hacer uso de él.  Cuando llegue a la edad de jubilación, vaya empeñando o vendiendo cantidades mínimas según sean sus necesidades.  Sólo así se asegura una buena inversión.  Sólo así se asegura disponer de liquidez en cada momento.  Sólo así se asegura de  que ni la  troica ni ningún gobierno ni ningún banquero, decidirán su futuro económico.”

Y uno puesto a preguntarse, se pregunta por qué no mandan más cartas a todos los posibles presuntos y les indican las penas en que pueden incurrir en caso de delinquir.  Eso si,  dejando claro que los indultos, apelaciones y demás atenuantes no están contemplados.  Y puestos que estamos, no estaría de más, que dichas cartas también incluyeran un apartado ficticio en el que se contemplara que en caso de que todos los chorizos habidos durante los veintitantos últimos años, devolvieran lo robado al erario público,  qué incidencia tendría ésta con la revaloración de nuestras pensiones.

Y puestos a aportar  más ideas, ¿por qué el Estado no se hace depositario de los fondos de pensiones y demás cargas que satisfacen los obreros y empresarios, y a la jubilación de cada uno, se le paga según sea el depósito? ¿Por qué ningún gobierno ni actual ni anterior, ni sindicato, ni empresario, ha sido capaz ni de hacerlo ni de sugerirlo? ¿Qué intereses hay y ha habido en no querer hacer una caja individual sobre las pensiones de cada uno?

¿Qué garantía tiene uno de que lo que disponga en una caja común llamada entidad bancaria, rendirá suficiente después de impuestos, talas y derramas?

¿Por qué nos recomienda el gobierno de turno que invirtamos en planes de pensiones en vez de ahorrar en nuestras casas?  ¿Qué intereses hay  de que el dinero se aleje de nuestros bolsillos?

PUBLICADO EL 1 DE ABRIL DE 2013, EN EL DIARIO MENORCA.

L’ESTACIÓ DALT ES PLA DE SANT JOAN


La movida primaveral no se ha hecho esperar.  No se si es la sangre que se dice alterada o bien las ganas esas de que el verano proporcione un punto de inflexión a todo lo relacionado con la economía, pero la primavera ha empezado con ganas.  Y no precisamente en alergias –que también nos amenazan- sino más bien en dejar todas las infraestructuras acondicionadas para recibir a los, de momento, únicos salvadores de nuestra patria chica.

Y me refiero a los turistas.  En su día nos encasillamos en vender suelo patrio en construcciones y urbanizaciones y a eso nos debemos ahora.  Fue una hipoteca sin revisión ni tribunal que nos apele.  Sin desahucios sino todo lo contrario.  Obligados a vivir con unas condiciones y sin revisión de condena.  Nadie aspira a cultivar el campo y extender un comercio fuera de la isla con  las hortalizas y frutales.  Nadie aspira a crear industria textil y competir con altas marcas.  Nadie aspira sino a vivir unos meses y a trabajar unos otros.

Y la polémica ya ha estallado en el Ponent menorquín.  La posible construcción  de la estación de autobuses en las cercanías del Cementerio ha desatado las primeras controversias.  La distancia al centro histórico y comercial amenaza con que los turistas que residan en los hoteles situados en las distintas urbanizaciones de la ciudad de Ponent, decidan tomar otro destino y no entren en el corazón de la siempre emblemática Ciutadella.

La futura estación o el intercambiador como también se le ha venido en llamar, debería cumplir una serie de, más que requisitos, comodidades, para con los visitantes y usuarios.  Por una parte, los transportes discrecionales y quienes enlazan la ciudad con las urbanizaciones, tienen que tener el atractivo de que las paradas se sitúan en el mismo centro comercial de la ciudad.  O en sus cercanías.  Cercanía visual y física.

Los transportes regulares que hacen la ruta  de enlace con el resto de municipios menorquines así como  al puerto y aeropuerto si los hubiere, deberían efectuar paradas en varios puntos de la ciudad, a no ser que un servicio de circunvalación hiciera lo propio y coordinado con los primeros.  Una especie de lanzadera, vamos.  Pero no dejaría de ser un apaño más a la maltrecha economía insular.

Lo suyo sería unificarlo.  Se ganaría en infraestructura y se ahorraría en dineros y por ende en impuestos.  No es  lo mismo mantener una estación que dos, por mucho que ésta sea el doble.  Y en esta estamos.  Está, porque esta vez quien se ha comido el tarro ha sido Federico.

Federico se ha vuelto muy cauto y muy presunto.  No entiende la decisión de un presunto traslado a las cercanías del cementerio, pero presupone unas buenas intenciones en quien lo haya decidido.  Un poco alejado sí lo encuentra, pero el caminar también es sano.  Eso para quedar bien.  No se imagina a un turista de setenta años caminando un kilómetro y más para visitar la Catedral.  Tampoco se imagina el trayecto de una pareja de ancianos que tengan que  trasladarse a Mahón para una visita en el Hospital Mateu Orfila y que vivan Dalt Sa Quintana.  Pero los habrá supuestamente que vivirán en las cercanías.  ¡Si al final todo es con la escala que uno lo mida!.

Palmo más, palmo menos, Federico se ha propuesto romper con el sambenito de la rivalidad entre Llevant y Ponent.  Y Federico se dio cuenta enseguida de que la solución estaba en el mismo centro de la ciudad.  Como tenía que ser y como todos aplaudirían.  Y no pensaba precisamente en la plaza des Born.  Federico no pretendía herir sensibilidades ni causar destrozos a la memoria histórica.  Pero cerca de ella, si.

El lugar, “es Pla de Sant Joan”.   Bueno, en Sa Costa de Sant Joan.  Esténse tranquilos que els jocs des pla y la movida nocturna no se verán afectadas.  Pero el resto de espacio es el idóneo.  Y además rentable.  Federico propone levantar piedra sobre piedra y dejarlo a nivel de la Contramuradeta.  Los pisos inferiores abarcarían centenares y centenares de plazas de aparcamiento, los llamados disuasorios.  Y en alquiler, y en venta si fuera necesario. 

La controversia podría venir en la ubicación de la propia estación.  En superficie o en P-1.  Dependiendo de su ubicación, la planta 0 podría convertirse en una gran espacio verde y polivalente, incluso destinarse a algún anfiteatro.  Y eso sí, todas las plantas con vistas al magnífico y espectacular puerto antiguo.

La relativa facilidad de conexión con la Ronda Nord no provocaría retención en el tráfico rodado y unas pasarelas mecánicas protegidas de la intemperie podrían trasladar a los pasajeros sobre una especie de cornisa marítima hasta la misma Plaza des Born.

Todo un proyecto, pensaba Federico.  Tampoco lo creía descabellado.  Más difícil parecía el nuevo puerto, y allí está.  Y más lejos.  Mucho más lejos.

Ahora sólo faltará que la idea haya caído en gracia, que  alguien con título bajo el brazo haga la propuesta, que algún político se anime y que los dineros estén para ejecutarlo.  Casi nada. 


Ah!.  Y Federico por la idea tenida no quiere mucho.  Sólo un nombre.  El de la estación, claro.  Estación Federico & Mô.    Y eso no cuesta nada, nada, nada.

PUBLICADO EL 26 MARZO 2013, EN EL DIARIO MENORCA

PADRES PUTATIVOS


Tardé años en conocer el término –y el significado- del título de hoy.  Me lo presentaron en tercero de BUP y de la mano de don Rosendo Gisbert Calderón, en clase de filosofía, de la que dicen  está en vías de extinción.  Y la culpa la tuvo  la explicación del origen del hipocorístico nombre de Pepe.  Como cuando nos explicaron que se podrían prostituir tomates, vamos.  Pero hoy no hablaremos ni de San José  ni de los tomates prostituidos, sino de lo que celebramos este martes de marzo.

Poco debía pensar Sonora Smart Dodd, cuando allá al principio del siglo XX propuso celebrar el día del padre, los negocios que se montarían tras su idea.  Tampoco debía pensar la disparidad de fechas en las que se celebrarían.  Si en su origen se celebraba en el mes de junio –y así perdura en la mayoría de los países del continente americano-, en España, Italia, Portugal y algún otro, lo hicieron coincidir con la festividad de San José, el 19 de marzo.  Y en otros, incluso esperan a que lleguen las primeras aguas de septiembre.  ¡Que le vamos a hacer!.

En aquellos años sesenta y  setenta, época de mi niñez,  por mucho que los comercios intentaran hacernos picar, la economía doméstica estaba mucho más en crisis que en la actualidad y nuestros padres, mucho más concienciados de cuales eran  las prioridades en cuanto al gasto.

La festividad de San José, así como el del día de la madre, el primer domingo de mayo,  no se vivía como un consumismo enfermizo, sino más bien al contrario.  Un trabajo manual con pinzas de tender,  una redacción, un poema, era el típico objeto de regalo que aquellos felices hijos, quienes  sin complejos, regalaban a sus progenitores.  ¿Qué mejor regalo que un objeto hecho con las propias manos y dedicación del hijo?.  Y como mucho, un encendedor, una corbata, o un cenicero….

Ahora es diferente.  La crisis ya no sólo está en los hogares, sino que también se dice que lo está en los comercios.  Y el regalo ya no es una opción personal, manual y de dedicación, sino una obligación en mayor cuantía monetaria.  Al menos esto nos intentan hacernos entender.

Nos convirtieron a medida que íbamos creciendo en la abundancia, en unos devoradores de consumo.  Y así, muchos de los ahora padres, lo han ido trasmitiendo e inculcando a los hijos.  No es de extrañar que nos sorprenda la noticia de que Su Santidad el Papa Francisco viajara en autobús y pagara con su propio dinero el hospedaje.  Tal vez este primer paso de la Iglesia, nos sirva para marcar el paso y reconducir lo complejo en simple.

Y como nos sorprende esta anécdota del nuevo Papa, nos sorprende, y por qué no, hacemos escarnio de muchas otras normas que treinta y tantos años atrás, cuarenta y más,  era costumbre cotidiana en todas las familias.

Y en treinta y tantos años, ser padre ha cambiado mucho.  Y ser hijo, también.  Antes, de treinta alumnos en clase había uno o dos que eran hijos de papá, con sus ropas de marca y sus deportivas.  Hoy, treinta y tantos años, sólo dos son los que van sin marca, sin teléfono móvil y sin Nintendo.

Treinta y tantos años después, es mucho más difícil ser padre.  Mucho más difícil ser hijo.  Mucho más difícil todo.  Y no culpa de unos, sino de todos.  Desde la sociedad, desde las leyes, desde los profesores, desde los padres, y porqué no, desde los hijos.

Lo que aprendimos de nuestros padres, ya no sirve de patrón para nuestros hijos. O bien si. El amor y el cariño mutuo.  Esta es la base en la que formar una vida, una familia, una raíz.

Ahora cuando uno ya no dispone físicamente de su progenitor,  y en cambio es progenitor de otros,  valoras lo que es ser padre, lo difícil que es serlo en este momento, lo mucho que le debes al tuyo, y lo mucho que te gustaría poder hacérselo saber día a día, porque ser padre es un estar continuo, un día si, y otro también.

Hemos avanzado demasiado rápido en la conquista de unos derechos, y no hemos sabido equiparar la velocidad en cuanto a los deberes.  Ni tampoco se han puesto mecanismos para ralentizar unos, acondicionar otros.  ¿Cómo poner freno a la adolescencia si los que tienen que dar ejemplo deberían ser los primeros en ser depurados?

¿Cómo negar un adelanto tecnológico si el consumismo se ha instalado entre nosotros y no sale de nuestros hogares?¿Cómo enseñar humildad si la consigna que tu le enseñas es el de “y tú más”?

Y me consta que en los colegios públicos este espíritu igualitario aún perdura. Una postal, un dibujo, un mural…, aún son entregados en días señalados.  Es en el ámbito doméstico en el que tanto padres como hijos, nos dejamos llevar por aquello del “ y yo, más”.

A veces, un regalo  de chuches con una nota que las acompaña, hace feliz a más de un padre, por muy putativo que este sea.


PUBLICADO EL 19 MARZO 2013, EN EL DIARIO MENORCA.

GATO POR LIEBRE


Cuando solemos utilizar el dicho de que nos dan “gato por liebre”,  lo usamos al referirnos de que nos dan un producto de menor precio o calidad del que nosotros previamente hemos acordado.  Así las cosas,  un gato, por aquello de tenerlo cada día entre los pies y abandonados en las calles, no le damos valor alguno, mientras que la liebre,  al vivir libre en el campo y cotizar por su captura, le damos un valor superior.  Porque, la calidad, a saber de quienes han probado unos y otros, no hay diferencia que digamos.

Centrados en el tema político, diríamos que nos dan mucho gato por liebre.  Y no me voy a referirme a un partido u otro, porque éstos son el reflejo de la sociedad. El reflejo de mi conducta y carácter, y el del vecino del segundo tercera.  Y el del ático.  Me voy a referirme a la institución como tal.  Al Estado, vamos.  Y el Estado somos todos, y lo son todos.

Las noticias aparecidas en un solo día son suficientes para miles interpretaciones, y como no, todas llenas de razón.  ¿Quién es el gato y quien es la liebre?   Los parados en España alcanzan ya la cifra de los cinco millones.  En Baleares disminuye el número de desempleados.  ¿Buena o mala noticia?.   Sin duda, para nosotros, recién celebrado Día de Baleares con puente escolar incluido, es una buena noticia.  Al menos, en el mismo instante de producirse.  Aunque, a la larga, uno ya no lo sabe.
El efecto llamada, puede ser una mala noticia.  Pueden producirse migraciones hacia nuestros lares y dar un revolcón a las estadísticas.  Por tanto hay que ser cautos.  Y precisos.  ¿Habrá menos desempleados por haber perdido población?

Y el gato negro, merodea.  El duque también es noticia.  Dicen que dice, presuntamente claro, y en el supuesto que ello fuera verdad, -vamos, que trabajo tendrían los fiscales para acusarme con tanto presunto, supuesto y demás- de que en sus cuentas bancarias sólo –o  bastante – tiene ochenta mil euros, y eso que ganaba más de cincuenta millones de pesetas al año con casa y viajes aparte.    Y para rizar el rizo, que hace unos meses que no puede pagar la hipoteca…. ¡Ahora entiende uno porqué los parlamentarios quieren cambiar la ley de desahucios!.

Pero el gato, hace tiempo que merodea y maúlla.  Al  real suegro lo han vuelto a operar.  Su incapacidad temporal transitoria la fijan entre dos y seis meses.  Uno aún se acuerda cuando en su visita a Rusia,  dejó entrever que muchos trabajadores estarían de baja, pero que él seguía al pie del cañón.  Pero bueno, si empezamos a sumar las reales bajas, uno ya llega a enano.

Aunque en cierto modo, lo de estar al pie del cañón  tuvo su noticia más adelante en la cacería de elefantes, presuntos y supuestos, claro.  Y allí quisieron volver a darnos gato por liebre.  ¡Cómo si los gatos no fueran buenos!.

Ahora las investigaciones  -y no precisamente las del método- se dirigen hacia una amiga de la familia –por decir algo que suene políticamente correcto-.  Y dicen las malas –o buenas- lenguas que estuvo hospedada durante años en el Pardo.  ¡Y Franco sin enterarse!.

Y ya no es gato, sino caballo.  Nos dan caballo por vaca, y aún protestamos.  ¿Por qué no nos darán duros a cuatro pesetas?. ¡ Si la última vez que nos dieron algo fue cuando nos dieron un euro por cien pesetas!  ¿O fue al revés?   

Ahora esto ya no importa.  El Papa emérito nos ha dado una buena lección.  A los de dentro y a los de afuera.  Hay una edad para cada cosa.  Y una energía para cada necesidad.  El descubrimiento, el pensamiento, el análisis puede venir de una experiencia.   El atajar los problemas, el reconducir el rebaño, el poner orden dentro de la casa, tiene que ser con un vigor joven, activo y sin complejos.

Muchos no quieren entenderlo.  Muchos, por egoísmo, o por necesidad de la inmunidad, quien sabe, no quieren entenderlo.  Otros puede que por servicio al Estado, al menos, queda dicho.  Presunto y supuesto, claro.

La Tierra es plana.  El Sol gira alrededor nuestro.  Al menos eso dice un profesor de matemáticas en  la Universidad del País Vasco.    Y dos y dos son cinco, digo yo.

¡Y la Mare de Déu es Joana.!

PUBLICADO EN EL DIARIO MENORCA, EL 11 MARZO 2013