LOS TREINTA Y SIETE GRANDES DE ESPAÑA

Y no son duques, marqueses ni nada que se les parezca, pero según Rodríguez, Zapatero para más señas, son quienes van a salvarnos de la crisis. Sí, pero salvarlo a él, porque lo que es a nosotros, peor que peor.

Treinta y siete grandes empresarios o empresas, treinta y siete grandes fortunas, y entre ellos, los siempre presuntos cooperantes –al menos, en parte- en la responsabilidad de la crisis: las entidades bancarias. Y Zapatero los ha reunido para pedirles que le apoyen. Para que salgan en la foto y sobretodo, que salgan con la cara bonita para dar confianza, ya no a los españoles, sino a los mercados. Y es que la crisis tiene varias caras, y entre ellas, la real –la del bolsillo vacío- y la ficticia –la de los mercados-.

Y la real, no le importa a Zapatero. No todos tienen los bolsillos vacíos. La ficticia, la virtual -como dirán las nuevas generaciones-, esa sí que importa. De ella depende el rescate interesado de Europa, de ella depende la poca credibilidad que aún queda por perder, de ella depende el espaldarazo para acabar de ahogar al proletariado.

Ahogar el proletariado, porque éste fue el único mensaje que sólo se dejó entrever al término de la reunión de los treinta y tantos grandes de España. El Gobierno, en boca de su presidente, promete a los empresarios acelerar las reformas. ¿Qué reformas se preguntarán?. Sin duda, las que favorezcan al empresariado: abaratamiento del despido con la reforma laboral, la reforma de las pensiones con menor participación contributiva de la empresa, la reforma de la Seguridad Social con el copago, menores prestaciones y una mayor participación del usuario en los gastos farmacéuticos. Estas y pocas más, como la eliminación de la ley de dependencia.

Nadie habla de reducción del gasto de la administración, de sus cargos públicos ni de sus emolumentos. Nadie habla de una reestructuración del Estado con una implícita reducción del número de ayuntamientos, ni del número de consejeros, diputados autonómicos, y senadores. Nadie habla de los gastos presupuestarios del ministerio de Defensa por mantener a miles y miles de hombres fuera de sus casas. Nadie habla de eliminar costes o pagos a la cooperación exterior, llámesele vía Bolivia, Venezuela, Cuba, Marruecos y demás.

Nadie habla de lo que cuesta una jornada electoral ni toda la precampaña, con viajes, hoteles, aviones y autobuses incluidos. O es que tal vez, estas precampañas electorales crean empleo. Y si no inmediato, en un futuro próximo. Y son muchos que apuestas en esta lotería que se llaman elecciones. Y treinta y cinco grandes de España, fueron a precampañear con el presidente Rodríguez. ¿Qué hacía una compañía telefónica sentada entre ellos? ¿Qué hacía sentada con los salvadores de la patria, una empresa que para su mayor rentabilidad crea una plataforma exterior con sus teleoperadores trabajando desde Latinoamérica a unos precios más competitivos que los españoles? ¿Quiénes son los que provocan que las colas del paro crezcan día a día?.

Y las entidades bancarias, todas juntas en unión. Se presentan esperanzadas. Manifiestan estar saneadas o al menos no tener déficit al finalizar el periodo. Y si no tienen déficit, tienen beneficios. ¿Saneadas? ¿Qué se entiende por saneadas? ¿Cuándo ha tenido déficit una entidad bancaria?

El próximo siete de diciembre, entre puentes y acueductos, se ha convocado en Europa una jornada para que todo el mundo retire sus reservas bancarias. Y aunque la probabilidad de que dicha convocatoria sea secundada mayoritariamente por parte de los europeos es mínima, es además imposible. Imposible porque todos los fondos que se han transferido a las entidades bancarias, no existen en papel físico. Es un algo ficticio, virtual –como dirían las nuevas generaciones- . Y de intentarse, los Gobiernos respectivos lo prohibirían.

Lo prohibirían a golpe de decreto, y de las armas si cabe. Y es que el dinero, los bancos, siguen siendo el poder de una nación. Nuestro dinero no vale nada. Nuestra voz, tampoco. Pero quien maneja nuestro dinero, quien maneja nuestra voz, tiene nuestro poder.

Por delegación, por votación o por transferencia. ¡Que más da!. Si somos capaces de votar a otras candidaturas, ¿por qué no hacer lo propio con las entidades bancarias? ¿Por qué no traspasar los fondos a otras entidades que nos ofrezcan mejores beneficios, o al menos, menores recargos?.

Tal vez así, de los treinta y siete grandes de España, con quince habría de sobra. Al final, todo es virtual.
PUBLICADO EL 30 NOVIEMBRE 2010, EN EL DIARIO MENORCA.

EL MORBO Y LOS DEBATES

¡Vaya por Dios! ¡Nos hemos quedado sin debate!. Y digo “hemos” porque seguro que nos hubiéramos tenido que mamar todo el debate, porque las catalanas –las elecciones, se entiende- son lo que son. De momento, un referente para las próximas elecciones, más que municipales, las generales. También un ejemplo de lo que son los nacionalistas, los exagerados nacionalistas bisagras y los nacionales sin rumbo. ¿Y ahora qué?

Pues lo mismo…., que a la gente tanto le da debate como insulto. En las pasadas generales por mucho debate económico que hubiera, el resultado –no de las elecciones- de ello fue la crisis galopante que nos tiene al borde del rescate financiero. O lo que es lo mismo, el enriquecimiento de los ricos y el empobrecimiento de los pobres. Y en eso estamos. Por mucho que Montoro dijera, y que Solbes negara. Y eso que a las siete negaciones, el canto cantó. Y vaya si cantó. Cantó las horas, las medias y los cuartos. Y así estamos ahora, aparcados y sin cuartos.

Y Montilla seguro que no quería debate alguno. Y Mas, más o menos, lo mismo. Y a los otros, tanto daba. Aunque el espectáculo ya no venda, a los únicos que les interesaba el debate era al pueblo llano aburrido y en paro, y a las televisiones y demás medios de comunicación para llenar horas y páginas de su medio. Y no es para menos. Se ha perdido oratoria, credibilidad y prestigio. Y el votante fiel, seguirá por mucha negación o afirmación de se le interponga. Y al infiel, pues a eso.

Y el indeciso, pues eso mismo. Dependerá del día, ocio y entretenimiento. Los debates antes daban morbo, ahora aburren. La gente, el pueblo, el voto, quiere violencia dialéctica, que de las buenas palabras ya queda uno harto con tanta hipocresía con la que debe torear cada vez que se alista a la cola del paro, a la entrega de currículo y al cobro de prestaciones.

El votante quiere una presa fácil a la que, por unos instantes mandar al coso, y durante algunos días, mantear. Y nada más, pero esta vez, no será así. Un videojuego y un video orgásmico han sido de momento, algunos de estos pocos instantes que el pueblo llano ha recobrado su libertad. Lo otro ya se lo conoce de sobra. Que si promesas, que si impuestos y si más de la cosa. Y de esto, no se libra uno por mucho que esgrima carné del Barça o benefactor de las obras del Plan C –de Catalunya, se entiende-.

Y si no hay debate, no hay morbo. Queda eso sí, aquella hora y tanto dominguera delante del televisor, del monitor o quien sabe dónde, con las subidas y bajadas de recuento, caídas de sillas y subidas de emolumentos. Y poco más. Otros en cambio, empleados públicos de a dedo, sin oposición –más bien de Gobierno- se juegan su estatus, que no Estatut.

Y otros menos, pero más, políticos con cartera llena, jubilación dorada y conyugue aposentad@, haciendo cábalas d’Hondt, y no digamos las bisagras prestándose –o vendiéndose- al mejor postor…..

Y aquí termina la espera. De momento el rescate europeo espera a que la Bolsa manifieste satisfacción o acongojo sobre el resultado. De ello depende también las iras del Gobierno y la amenaza a miles y miles de empleados públicos. La jubilación, las pensiones y los derechos sociales, ya han pasado a mejor vida. Los empleados públicos siguen en alguna UCI tercermundista esperando la prometida ley a una muerte digna.

El morbo sigue servido. Los sindicatos no reducen presupuesto - para cursos, se entiende- . Y el turismo, en aumento.

O al menos, eso dirá algún informe costeado por el Consell.
El debate acallado, amordazado, acusado de políticamente…… incorrecto.
NOVIEMBRE 2010

ATAJANDO LA CRISIS

Cuando la semana pasada Federico me envió un e-mail en el que me proponía diversas soluciones a los embates de hoy en día, a golpe de diccionario, me extrañó que no estuviera co-firmado por su siempre Mô. Una semana después, la siempre Mô no se ha hecho esperar.

Si Federico hizo uso del juego dialéctico con los términos diccionario-talonario, Mô no ha querido quedarse atrás. Su asunto titulado “atajando” … que no atacando, lo dice todo. No en vano, ambos son hijos de la ambigüedad política, o más aún, son progenitores de ésta. Desde que descubrieron que lo legal no tiene porqué ser justo, y viceversa, sino todo lo contrario, sus apariciones públicas siempre dejan el bagaje de la incomprensión, o cuando menos, de la ambigüedad.

Y en esta ambigüedad que estamos, no nuestra, sino de nuestros mandatarios, Mô pone en práctica un decálogo al puro estilo del no morir en el intento. Ante la perpetua falta de decisión o tino de nuestros gobernantes en solucionar los problemas societales, Mô pasa al plano particular y decide arreglar su propia crisis. Crisis económica, se entiende.

No me las quiso enumerar todas por aquello de futuras entregas, aunque si me hizo una pequeña entrega a modo de esbozo. Era consciente de que la mala gestión del Gobierno y de todo el entramado económico español nos había condenado a dos años más –como mínimo- de trabajos forzados. También se preveía una gran reducción de sueldos –que no de gastos-, lo que sin duda equivaldría a una condena diaria a un mayor número de horas trabajadas, a una cada vez más incipiente economía sumergida y a una mayor vulneración de los derechos laborales. Tenía también claro que contra esta cada vez más esclavitud del proletariado, no había armas con las que luchar. La solución no era fácil.

Tampoco difícil. O al menos, la primera batalla tenía su tinte romántico. El olvido, la negación, pueden ser buenos mecanismos de defensa. Su método era simple, no perder poder adquisitivo. ¿Y cómo hacerlo cuando los sueldos bajan y los precios suben?. La retórica propagandística actual nos habla del consumo responsable, de evitar gastos superfluos, de economizar gastos. Pero no, todo ello es un boomerang que acaba golpeando al propio trabajador. Cierres de comercios, subidas de precios y un vuelta a empezar.

La solución es más fácil: los planes de pensiones. Hace años, los ministros del ramo y los banqueros inventaron los llamados planes de pensiones. Luego de ello, los incautos nos dimos cuenta que no había finiquito hasta que uno alcanzara la edad de jubilación. Y ahora, estos mismos usuarios de collares de antaño, deciden ampliar la edad de jubilación, y por ende, el tiempo del rescate de los planes de pensiones. Y si nos condenan a dos años o más de trabajos forzados, nos obligan en cierta forma a mantener a estos banqueros durante dos años o más. Y aquí está la solución. O parte de ella.

No nos conviene declararnos objetores fiscales porque saldremos perdiendo. No nos conviene declararnos en huelga perpetua porque dejarán de entrar ingresos, pero ¿qué ocurrirá si nos plantamos en las imposiciones periódicas o extraordinarias a los planes de pensiones? ¿Qué ocurrirá si durante dos o tres años no hacemos aportación alguna a estos planes de pensiones? Al fin y al cabo, al llegar a la edad de jubilación –si es que aún existe la misma o no hemos fallecido en el intento- el capital habido en caja, será el que habíamos calculado cuando concertamos el plan. La única variación será que dispondremos de una cantidad en mano, mayor del que poseemos actualmente. ¡Ah, si, y las entidades bancarias, menos!.

Y con este haber en mano, con este beneficio inesperado gracias a la actuación del Gobierno y sus posibles socios en retrasarnos la jubilación, podremos seguir manteniendo el mismo poder adquisitivo. A su vez, este poder adquisitivo redundará en que muchos comercios no cierren las puertas y sus trabajadores no se encuentren de patitas en la calle. Menos paro, mayor ingreso a las cuentas del Estado. Y….

Y claro, un mayor ingreso en las cuestas del Estado, significa….
¡Un mayor despilfarro!.
PUBLICADO EL 28 NOVIEMBRE 2010, EN EL DIARIO MENORCA

SOLUCIONES A GOLPE DE DICCIONARIO

Recibí hace poco un e-mail de don Federico, y como asunto llevaba por título “soluciones a golpe de diccionario”. Me pareció extraño, más teniendo en cuenta que sus apariciones suelen ser en las antesalas electorales y aún faltaba algunos meses para las municipales, y no digamos para las generales. Lo abrí, y como texto, sólo había un enlace que me dirigía a una noticia comentada sobre los cambios que se proponen en la ortografía del castellano. Bueno, no esta mal, pensé. Pero algo no me cuadraba en aquel asunto. ¿Dónde estaban las soluciones?.

No tuve otra opción que pasar al plan B, por mucho que le pesara a la ministra de la cosa económica. Haciendo uso de la tarifa plana llamé a Federico –desde que se hizo progre, ha perdido el don- para que me explicara el significado de aquel e-mail, y del susodicho “asunto”. Tras las salutaciones de rigor, pasamos directamente al meollo de la cuestión. También es verdad que la provocación vino de mi parte….

.-¿Diccionario o talonario? , le pregunté para entrar ya en el tema
.-¡Diccionario!, me respondió, aunque el talonario también actúa, también. Pero el diccionario resulta más económico y más rápido. Y si no , tiempo al tiempo.
Uno ya no sabía que pensar. ¿Qué tendría que ver el diccionario, y el proyecto de algunas rectificaciones , con solucionar el paro, la crisis y tantas y tantas cosas como las que actualmente padecemos. ¿Acaso con cinco millones de diccionarios finiquitaríamos el paro?. Pero no. Federico lo veía mucho más fácil. Al menos, en dos de los temas candentes : el Sahara y el fracaso escolar.
.-¿Cómo va arreglar el tema del Sahara y el fracaso escolar, con un simple diccionario? ¿Acaso no se da cuenta que ni el gobierno de EEUU, ni el de Francia y menos aún el de España les importa un rábano lo que les ocurra a los saharauis? Y sobre el fracaso escolar ¿no se da cuenta que las dictaduras se mantienen con la ignorancia de sus súbditos?
.-Por eso mismo tengo la solución a ambos problemas. El problema del Sahara se soluciona de lo más rápido. Imaginemos que los sabios de la cosa, deciden eliminar del diccionario la letra “h”, por cuanto es muda, sorda y además no se la oye. ¿Para qué mantener una letra parásita?
.-Usted ya me asusta. Me parece estar oyendo a algún miembro del Gobierno hablando de los funcionarios y la productividad….
.-Dejemos a los ministros con sus mismos collares, que si algunos sobran en la administración….., ya sabemos quienes son. Que de hablar, hablan mucho, pero de producir…, de momento sólo han producido cinco millones de parados…. Pero sigamos con el Sahara y la hache, muda, sorda y demás. Si al Sahara le quitáramos la hache, quedaría Saara, y si quitamos la repetición de la vocal por aquello de la estética, nos quedaría el nombre de Sara. Ahora los problemas ya no serían de los saharauis, sino de los sarianos.
.-Ya, como el Mahón-Mahó-Maón-Maó-Mô.
.-Una cosa parecida. Así, un día, un señor decide quitar algunas letras, y la que montamos al cabo de años…
.-¿Y el fracaso escolar? ¿Qué tiene que ver el diccionario con el fracaso?
.-Igual. Los alumnos seguro que se hacen un lío con tanto catalán, castellano, inglés…. Y no digamos si la b y la v, que si la j o la g , que si la c, ss, s, z, ç , qu, …., que si los acentos a la derecha, que si a la izquierda, que si el apóstrofe, que la diéresis, que si los pitos o las flautas. Nada. Todo eliminado. Una letra para la b-v, una para la j-g, una para la s-c-ss-z-ç y otra para la c-qu. Al menos, el fracaso escolar en la rama de letras, quedaría bastante solucionado.
.-¿Y en los de ciencias?. ¿Eliminaría los números tal vez? ¿Por qué no elimina también las palabras “crisis” y “paro”? Sería una forma de arreglar también los problemas que más preocupan a los ciudadanos…
.-Preferiría borrar otros términos. Tal vez, con uno sólo, arreglaríamos muchos problemas.
.-¿Cuál?
.-¡Político!.
PUBLICADO EL 21 NOVIEMBRE 2010, EN EL DIARIO MENORCA.

DESDE ALLENDE LOS MARES….

Dichas las cosas desde allende los mares parece que suenan distintas, o al menos con más coraje. Coraje para algunos políticos, claro. Y es que últimamente las declaraciones de nuestros mandatarios o mandamases dichas en el extranjero, suenan muy distintas al talento que nos tienen acostumbrados en tierra patria.

La última a la que hago mención, ocurrió en boca de ZP, o de Rodríguez P, por aquello de la primacía del orden alfabético en cuanto a los apellidos. Como el chiste de Jaimito, vamos. Y lo dicho, desde el extranjero. Desde Seúl, para más señas.

La primera de ellas –hizo algunas, además de fotografiarse con Obama- hacía referencia a que en España, dentro de cuarenta años se habrá terminado el paro. Sí, no lo dijo, pero lo vino a decir. O al menos los datos aportados, así lo indican. Además, por poco que uno sepa de multiplicar o sumar, y supongo que los asesores del susodicho, de eso sabrán bastante, el cálculo sale redondo. Tan redondo, como aquello de cero zapatero….

Nuestro invicto presidente Rodríguez dijo –eso sí que lo dijo- en la reunión de los G-20, que el sector de las energías renovables, el transporte, la edificación sostenible y la ecoindustria tienen en España un potencial de creación de un millón de puestos de trabajo en los próximos diez años.

Y uno, que tampoco es tonto, y sin coger calculadora alguna, hace cuentas. O la regla de tres de nuestros años, o la proporcionalidad directa de hoy en día. Da igual, al menos las matemáticas no cambian, o al menos no tan rápido como las declaraciones de nuestros políticos. Si en España hay actualmente cuatro millones y pico de parados y similares, y en diez años, creamos un millón de empleos, dentro de cuarenta años, el paro estará finiquitado. Eso no lo dijo Zapatero, pero sí las cuentas de sus palabras.

Pero estas declaraciones no me preocupan. Ni la de los diez años, ni la de los cuarenta, porque es difícil creer en palabras como éstas. Las que si me preocupan fueron las que aparecieron posteriormente, al ser preguntado por las siempre presuntas violaciones de los Derechos Humanos sobre el pueblo saharaui, y la no condena por parte del Gobierno español de tales presuntas matanzas.

Su declaración fue sencilla y explícita: “los intereses de España, por delante”. Así de claro lo dejó dicho, desde el extranjero, claro. Nuestro invicto presidente vino a decir, que allá los saharauis con sus problemas. Tampoco debemos extrañarnos. Ya lo hizo con los disidentes cubanos y con el apoyo al régimen dictatorial de los hermanos Castro en Cuba. Y con Venezuela. Y con el jamón de Jabugo y los trescientos millones de euros a Evo Morales.


Dicho lo dicho, los menorquines, también lo tenemos claro. De momento no somos ni Ceuta ni Melilla, pero también estamos allende los mares. Tampoco tenemos ningún voto bisagra al que se pueda contentar en el Congreso. Tampoco tenemos claro que es España para nuestro Rodríguez .

Tal vez, el Consell podría contratar un informe para discernir cuáles son los intereses de España. Otro, para conocer cuáles cree RP que son los intereses de España. Y ya que estamos, y si les sobra dinero, conocer qué similitudes y qué diferencias hay entre los que se cree que son y los que realmente son.

Y sobre Menorca, no se preocupen, ya se encargará Rodríguez, Alfredo Pérez o algunos de sus seiscientos asesores, de confeccionar alguno que demuestre que no coincidimos con los intereses de España. Y es que de dineros, andamos cojos.

Ahora, sólo faltará que venga el nieto del capitán Lozano, con la arenga de España, Una, Grande y Libre. Que ni es una, ni es grande, y mucho menos libre.
PUBLICADO EL 15 NOVIEMBRE 2010, EN EL DIARIO MENORCA.

APELLIDARSE ABAD ABAD

Los matemáticos ya han dicho la suya. Pero antes de los matemáticos, hubo otros que también dijeron la suya, la nuestra y la de los vecinos. Y éstos no pudieron ser otros que los políticos. Y del Gobierno, claro. Y es que cuando Zapatero quiere distraer al personal, la verdad es que lo hace bien, muy bien.

Durante unos días, nadie ha hablado de crisis ni ocho cuartos. Durante los últimos días todo han sido bromas e ironías sobre los apellidos de los españoles y asimilados. Y es que cuando Zapatero se lo propone, Zapatero dispone. Resulta pues que, a pesar que desde hace ya tiempo los españoles podemos elegir el orden de los apellidos de nuestros hijos –que se lo pregunten al nieto de Franco- , ahora parece que el invento ha sido de los neosocialistas actuales. Y como siempre, las cosas se explican a medias.

Y si a estas medias verdades, unimos la mayoritaria ignorancia en temas jurídicos de los españoles y asimilados, tenemos la noticia servida. Digo media verdad, porque lo único que se pretende con el nuevo proyecto de reglamentación es el modo de elección del orden de los apellidos cuando no exista acuerdo entre los progenitores sobre el mismo.

Así, se barajan como posibles soluciones, el orden alfabético, por sorteo, o quien sabe con qué otras nos pueden salir tanto funcionario sentado en el hemiciclo o en la bancada azul.

Y la ignorancia, también se hace patente por cuando de todo ello, hacemos un tema de Estado. ¿Qué más da la ley si los progenitores lo tienen claro? ¿Acaso van a venir los políticos y decirnos cuando y cómo debemos procrear, qué nombre debemos imponerles y qué juguetes tenemos que regalar?

Y es más, la siempre presunta ley, no hace más que hacer valer el espíritu constitucional. También es verdad que puestos a ser constitucionales -y más ahora con tanto drama económico como implora nuestro presidente Pons- , algún neosocialista actual debería levantar la voz y propugnar que en lo referente a la monarquía también se usara el mismo rasero.

Y la ignorancia sigue patente por cuando en el mismo proyecto de reforma, se mantiene que la elección tomada en el primogénito obliga a los siguientes. Y aquí sigue dando un paso atrás. Un paso hacia atrás, por cuando cualquier persona mayor de edad, puede, ahora, independientemente de sus hermanos, cambiarse el orden de sus apellidos con su sola presencia en el registro civil. ¿Por qué a los dieciocho años puede cambiarse uno el orden de los apellidos y no así sus padres al nacer? ¿Acaso esperan los neosocialistas actuales otra crisis, otra cortina de humo, para emprender otra reforma?

Puestos a crear opinión, ¿por qué no dar la opción de que los progenitores, a fin de mantener la existencia de sus apellidos, puedan dar órdenes distintos a los apellidos de cada uno de sus hijos? ¿Acaso creen los señores legislativos que de esa forma dejarían de ser hermanos?

Pero dejemos a los políticos con su obcecación, y recurramos de nuevo a los matemáticos. Según ellos, dentro de muchas, muchísimas generaciones, y siempre y cuando sigamos usando apellidos y las leyes tampoco varíen, nuestros descendientes se apellidarán Abad Abad.

Lo triste –lo irónico- del caso es que, apellidos como Zapatero y Rubalcaba habrán desaparecido. ¡Que le vamos a hacer!.

Y de lo triste a lo curioso. A Zapatero y a Rubalcaba nadie los conoce como José Luis Rodríguez y Alfredo Pérez. ¿Habrá habido intereses ocultos –y personales- para tal reforma?

Y más curioso aún. Aguirre y Aznar, serán apellidos que perdurarán mucho más tiempo que Zapatero y Rubalcaba. ¿Será una premonición?

Eso, siempre que no haya acuerdo entre los progenitores, que todo hay que decirlo, por mucho que le pese al Gobierno.
PUBLICADO EL 9 NOVIEMBRE 2010, EN EL DIARIO MENORCA.

¿NOS MORIMOS O NOS VIVIMOS?

Inevitablemente, como cada año, llega el mes de noviembre. Y como cada año, como cada mes de noviembre, nos referimos a nuestros seres queridos ya desaparecidos. Familiares, amigos, conocidos…, todos son recordados en estas fechas que el almanaque ha querido situar su “festividad” en estos primeros días del mes once.

Es difícil conjugar el término “festividad” en nuestras vidas, cuando en nuestro pensamiento albergan otro tipo de sentimientos. La fe, la esperanza, las creencias individuales y del colectivo, harán lo propio para que los pensamientos albergados sean atenuados y una luz aparezca como excusa y camino a esta festividad.

Al fin y al cabo, vivimos de necesidades. Y para las necesidades. O al menos, eso nos ha hecho creer el cotidiano devenir. ¿Qué hay después de la muerte?. Es una pregunta que junto a la también típica de cómo se formó el mundo, nos mantiene en la más mayúscula ignorancia. Ignorancia e intriga. Y en el egoísmo.

Egoísmo, si. A la muerte la tememos por lo desconocido que es. No tanto por el paso de nuestros antepasados y cercanos, sino por lo propio que nos espera a nosotros. Tenemos miedo a morir por el desconocimiento hacia un algo que nadie a ciencia cierta conoce ni cree. Las creencias y la fe están muy bien cara a la galería, a las buenas palabras e intenciones, pero sólo alcanza un tanto por ciento minúsculo cuando es el propio creyente quien se presenta ante la evidencia.

Y la Luz nos llama. Un túnel, una abducción hacia lo desconocido, es a lo máximo a lo que hemos llegado. El siguiente paso sigue siendo una incógnita. También es cierto que quienes hemos llegado a la Luz, al túnel, o como mínimo a una visión extracorpórea, a un rebobinado de nuestras vidas, lo recordamos como un momento de serenidad. Y el retorno, también.

Y si la incógnita sigue sin despejarse, no ocurre lo mismo con la esperanza en otro algo. Si la muerte, el traspaso a través de aquella luz, de aquel túnel, no tuviera continuidad, no tendría sentido aquella visión extracorpórea. Si aquella visión extracorpórea existe, existió en los casos vividos, es porque algo de nosotros, la parte viva, el alma, el espíritu, nuestro ser mismo, como quiera cada uno llamarlo, no muere.

No muere uno, sino que abandona el cuerpo, el disfraz terrestre, para en otra dimensión, nivel o como quiera cada uno llamarlo, seguir su vida, destino o camino. Tal vez seamos como la energía –somos energía y cuerpo, con sus partículas, partes minúsculas formando un todo- que ni se crea ni se destruye, sino que sólo se transforma.

Tras la muerte, la desaparición, el traspaso o como quiera llamársele, algo de nosotros, todo de nosotros, sigue un camino, o se junta con otros caminantes, o se funde con otras energías, quien sabe. Una nueva incógnita abre nuevos quebraderos en los que dedicar tiempo y emociones.

Una realidad pero, es que tras la muerte, sigue la vida. Una vida distinta tal vez. O el retorno a la misma. Quien sabe.

Las religiones, las creencias, las sectas, todas intentan dar respuestas a nuestro miedo por lo desconocido. Las religiones, las creencias, las sectas, las antiguas civilizaciones, han buscado siempre la solución a la incógnita. Y todas coinciden en la necesidad de una continuidad.

De momento, lo único cierto, es el túnel, la luz, la sensación y visión extracorpórea. Y eso ya es mucho. Eso ya es el inicio –y el indicio- de un algo nuevo. Y es que algo existe, al menos, en el mismo instante anterior a la muerte. Y eso algo, no es un algo negativo, precisamente.

Y el primero de noviembre vendrá a ser la festividad para un nuevo amanecer, para un nuevo nacimiento en un lugar, forma o dimensión para nosotros aún desconocido, pero que ni muere ni nace, sino que sólo se reviste, se transforma en su mismo ser, en su misma alma, o como quiera uno llamarle.
PUBLICADO en el número del mes de NOVIEMBRE de 2010, en EL BULLETÍ DEL CENTRE DE PERSONES MAJORS. Area de Acció Social. Consell Insular de Menorca

UNA SEMANA CHUNGA

Empecé la semana con ilusión. Recibí el DVD sobre el II Foro Menorca Illa del Rey, organizado por Es Diari, y tras visionarlo me asombré que personas de prestigio, como pueden ser periodistas y catedráticos presentes, dijeran en palabras que todos entendieran, lo mismo que el pueblo llano viene reclamando. Me quedé con aquella frase de Iñaki Gabilondo, en que tenemos que elegir entre virginidad y matrimonio, pero que teníamos que elegir. Y aunque en primera fila estuvieran los altos estamentos de la sociedad política menorquina, no creo que sus consejos, hayan calado.

Tal vez faltaba representación bisagra, o entendimiento entre éstos. Las elecciones demasiadas cercanas y el machismo siempre patente –no importa trasladarnos a las palabras del alcalde de Valladolid- harán que se busquen vías intermedias – o alternativas - entre la virginidad y el matrimonio.

La ilusión empieza a decaer a medios de la misma, cuando la estadística nos azota con los datos del número de embarazos interrumpidos tras la implantación de la ley 2/2010, aunque al mismo tiempo, un atisbo de luz aparece cuando, también estadísticamente, se ofrece en cifras que un número importante de mujeres dieron marcha atrás en sus intenciones al ser informadas de las ayudas que se ofrecen a la mujer gestante. Al menos, algo en la ley, ayuda a la vida. Huyes eso sí, de comparaciones sobre la protección de las crías del lince ibérico o del oso pardo, y de las definiciones que algunos puedan darles a los embriones humanos. Allá cada cual con su historia.

Y como la historia a uno no le disgusta, ni tampoco tiene necesidad de recurrir a la memoria traumática, pienso que es momento de dar sepultura a la frase de “ni nos domaron, ni dos doblaron, ni nos van a domesticar” que ya inmortalizará a Marcelino Camacho. Y digo sepultar la frase, porque no veo ni espíritu ni ganas de que algún sindicalista actual levante bandera alguna contra el poder establecido. Al menos, mientras no se cambie de color político.

Tampoco soy de los que vaya por ahí predicando que Rajoy solucionaría las cosas, porque si ya lo dejaba entrever en su no oposición a la ampliación de la edad para la jubilación y los recortes salariales, ha sido también en ésta última semana que lo ha concretado públicamente. Ahora, sólo nos queda negociar con el patrono de turno, el pase durante los dos últimos años a la situación de desempleo y así, poder cobrar una pensión antes de la jubilación.

Y es que quien no se conforma es porque no quiere, o no sabe. La que sí saben son algunas ex - ministras que tras el cese, han quedado de Secretarias de Estado de la cosa y por lo que dicen las estadísticas, con más sueldo que un ministro.

La semana se estropea cuando nuestro idò innato, pasa a un diccionario catalán y nos lo confunden con el donç catalán. ¿Por qué no transformarlo en el pues castellano? Si al final, unos y otros, irían equivocados. Nuestro idó de siempre, vendrá del inglés, tanto les guste como si no. Nada menos que del verbo To Do, que en primera persona del singular, I do, y con la rapidez en que solemos hablar los menorquines y lo mal que solemos pronunciar otros idiomas, lo juntamos y pronunciamos la nuestra típica y propio signo de identidad idó. Y si no les gusta, pues, donçs, idó que lo demuestren…. Científicamente, claro, no buscando algún que otro lletraferit .

Sin duda alguna, todas las anteriores rozan el absurdo. La verdadera mala noticia, nos llega cuando la edición digital de Es Diari se hacía eco del trágico accidente que había acontecido en la carretera Maó- Fornells, en el que dos motoristas habían perdido su vida. Un sentimiento de impotencia, de pequeñez, te invade. Tu mente, antes de caer en el morbo de querer conocer la casuística del accidente, se traslada al padecimiento de sus familiares y amigos. Y no puede ser de otra forma. O al menos, no lo entendería de otra.

Sigues comentarios de aquí y de allá, y ya no te asombras de que para otros, más importante sea el buscar culpables, cuando no responsables. Que si la carretera, que si las fábricas de motocicletas, que si las inspecciones, que si los radares…. Cada uno dice la suya, algunas acertadas o al menos razonadas, algunas cínicas, otras carentes de gusto y estilo, y otras incluso dignas de juzgado de guardia.

Y al final, la semana te da una lección, un pensamiento, una ilusión. Que podemos arreglar o estropear nuestras vidas, nuestra sociedad, con nuestras propias decisiones. Como venían a decir los ponentes en el II Foro Menorca Illa del Rey, de que estaba en nuestra mano decidir nuestro futuro, pero que decidiéramos ya. Y sin duda, el trágico accidente, fue por alguna decisión tomada, erróneamente tomada…

Aprendamos primero a tomar decisiones por nosotros mismos. Luego, hagamos que éstas, no sean equivocadas. Al menos, habremos ganado en autonomía….., en libertad.
PUBLICADO EL 2 NOVIEMBRE 2010, EN EL DIARIO MENORCA.

EL ZAPATERISMO HA MUERTO. NACE EL POST-ZAPATERISMO

Y no es que los partidarios de ZP hayan perdido posiciones ni que hayan sido destronados por el aparato del partido, y eso simplemente porque lo que se llama partidarios, ZP no tiene ni ha tenido nunca. Ha sido eso sí, un gobierno presidencialista multiorgánico, como lo seguirá siendo también desde ahora, si así lo desean Alfredo y José Luis, por supuesto.

Algún informe del asesor del turno dominical, habrá dado en el clavo. La culpa de tanto descontento habrá sido la falta de comunicación. Y eso que hablaban varios ministros a la vez, y ninguno coincidía con la voz presidencial. Y es que la voz presidencial iba al son de los vientos, de las lluvias y de las insolaciones si se proponía.

La marca ZP deberá desaparecer del mercado bursátil si se pretende que el nuevo Gobierno empiece a ganar enteros. El marchamo ZP, además de frustrar a trabajadores y pensionistas, ha frustrado a jóvenes e incluso a sus propios correligionarios. Ha prometido y dejado de cumplir cuantas ocasiones se le han presentado. Ha vendido y comprado en cuantas ocasiones se le ha brindado. Catalunya es ejemplo de sus decisiones, como Canarias y el País Vasco. Como también son ejemplo o pesadilla, los jubilados, las viudas, los parados y toda una sociedad arruinada y ninguneada.

Y lo que el PSOE no supo hacer en su momento, lo enmiendan ahora, cuando las catalanas están acechando. Y las municipales. Y las autonómicas. Pero ZP resiste con su indiferencia, con su cálculo, con su talante. Espera que Rubalcaba se queme, que lo quemen unos y otros, y salir así airoso de una quema propia casi cantada. Y es que tras aquella faz inocente hay mucha más astucia que uno pueda reconocer. Una astucia que le llevó al estrellato y que aún lo mantiene impoluto.

López de Celis no le hace mucho favor en el análisis que hace de él en el libro que acaba de publicar, al adjudicarle el síndrome de la madrastra de Blancanieves. Pero tampoco es secreto de Estado. Todos nos lo imaginamos ante el espejo afirmando que él es lo mejor que le ha podido ocurrir a España. Como también nos imaginamos una camarilla de modelitos y demás, riéndole las gracias, por aquello de mantener el puesto, o al menos el salario.

Y aún hoy, seguro que tras la acallada de virtudes, seguirá pensando que su inspiración dominguera ha sido una buena jugada. Y al menos, aquí habrá tenido razón. O al menos, en cuanto a Rubalcaba y Valeriano Gómez. Otra cosa es que la decisión haya sido suya o impuesta desde la sombra.

De momento, el marchamo ZP ha muerto. El PSOE vuelve a tomar las riendas de un Gobierno que durante años ha vivido personalizado en una figura que había nacido destinada al más estrepitoso fracaso. Una figura, un carisma, un talante, que de no ser por aquel trágico acontecer y las dudas aún planteadas; hubiera fenecido en el anonimato. Un anonimato inocente de cualquier carga social, de cualquier recorte, de cualquier culpabilización de crisis alguna.

Quedan meses aún para vivir más recortes, más envites, más parados. Quedan meses aún para vivir situaciones extremas, para observar luchas internas entre ministerios, entre ministros y su presidente. Meses de deriva y de ataques de la oposición. También, meses de diálogo y reflexión.

Un ZP políticamente moribundo aún se resiste a descansar en paz. Su marca, su copyright, pese a la crisis, se resiste a efectuar una ERE y pretende liquidar la sociedad en beneficio propio.

Trinidad, la nueva ministra del exterior ya ha conseguido mandar un balón de oxígeno a la dictadura cubana, mientras hace oídos sordos a la muerte de un niño en el Sahara. En España, ETA sigue allanándole el terreno con la consabida llamada de dejación de armas. Montilla niega y reniega pactos contra natura, al que también le recuerdan los “hechos y no palabras” planteadas en su día, cuatro años atrás.

Ahora sólo faltará que el saldo negativo lo satisfaga FOGASA –si es que aún no se ha disuelto por falta de activos- y no de queso, precisamente. Y ZP descansará feliz.

¡Y nosotros más!.

PUBLICADO EL 4 NOVIEMBRE 2010, EN EL DIARIO MENORCA.